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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-10-2014

En sendas exclusivas entrevistas, comandantes insurgentes baluches acusan a Islamabad de apoyar el fundamentalismo
Pakistn, una amenaza para el mundo civilizado

Karlos Zurutuza
Gara


Karlos Zurutuza/Montaas Sarlat

 

Justo antes de partir nos comunican que el punto de encuentro ser en algn lugar de las montaas Sarlat. Es un macizo de granito, justo en la frontera entre Afganistn y Pakistn, y equidistante de dos bastiones talibanes: Kandahar (suroeste de Afganistn) y Quetta (Baluchistn Este).

Dejamos atrs Kandahar por carretera en direccin sudeste, y nos desviamos, desierto a travs, apenas cinco kilmetros antes de llegar al puesto oficial de frontera. Cuando el terreno resulta inabordable incluso para la camioneta pick-up, continuamos a pie. Nuestros interlocutores dicen haberlo hecho durante doce horas desde su campamento, al otro lado de la frontera. Son cuatro: Baloch Khan, comandante del Ejrcito de Liberacin de Baluchistn (BLA) sus tres escoltas, Hayder, Mama y Mohamad, que prefieren no revelar su identidad.

Esta es una zona de alta presencia talibn pero ellos usan sus propias rutas y nosotros las nuestras, explica el comandante Khan tras las presentaciones. Si hay algo que quiere dejar claro desde el principio es que la insurgencia baluche es la primera vctima del integrismo que Pakistn inyecta dentro y fuera de sus fronteras. Lo explicar con detalle despus.

Divididos por las fronteras de Irn, Pakistn y Afganistn, los baluches habitan un territorio del tamao de Francia que esconde enormes reservas de oro, gas, uranio. Asimismo, a nadie escapa su importancia estratgica, justo en la encrucijada de numerosos proyectos energticos y con mil kilmetros de costa a la puertas del Golfo Prsico, puerto de aguas profundas incluido.

En agosto de 1947, tras la retirada britnica de la regin, los baluches de Pakistn declararon su independencia tres das antes de que lo hiciera Pakistn. Sin embargo, su territorio sera anexionado por Islamabad en marzo de 1948, provocando una insurreccin que dura hasta hoy.

A menudo, la situacin en Baluchistn Este (bajo control de Pakistn), se califica como inestable, o problemtica. Pero sera mucho ms fiel a la realidad decir que la regin est en guerra.

Hoy hablamos de siete grupos dentro del movimiento de liberacin pero todos compartimos un objetivo comn: la independencia de Baluchistn, matiza Khan. A sus 41 aos, lleva la mitad de su vida combatiendo en las montaas, desde que era un estudiante.

Khan declina pronunciarse sobre el nmero de efectivos del BLA, pero asegura que dicho movimiento se despliega en 25 campos en Baluchistn Este.

Para retratar a su movimiento armado traza un paralelismo con otro mucho ms conocido.

Simpatizamos profundamente con el PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistn), ya que se trata otro grupo secular que lucha por sus derechos nacionales, apunta el comandante, subrayando su cercana con los kurdos. Les une, dice, un origen comn pero tambin un presente en el que la tierra de ambos pueblos est dividida entre varios pases (Irn, Iraq, Siria y Turqua en el caso de los kurdos).

Podra una consulta sobre la independencia como la de Escocia ser una frmula eficaz para Baluchistn? Khan se muestra escptico:

Antes de un referndum de autodeterminacin tendramos que trazar unas lneas nacionales y geogrficas claras. Por una parte, la regin est llena de colonos; por otra, partes de Baluchistn Este quedaron en Punyab y Sindh (las dos provincias limtrofes), aclara el guerrillero. Sea como fuere, acota, Pakistn es un pas secuestrado por el Ejrcito y, por lo tanto, todo proceso electoral es una farsa.

Pueblo tradicionalmente nmada, los baluches han suscrito siempre una visin muy moderada del Islam. Ello, unido a su hecho nacional diferencial y al expolio de sus recursos naturales por parte de Islamabad han llevado a Pakistn a trasladar el conflicto a un marco sectario.

19,000 desaparecidos

Hasta 2000 ni un solo chita fue asesinado en Pakistn. Hoy Baluchistn est siendo inundado con criminales liberados de las crceles que se unen a grupos afines a los talibanes para combatirnos, denuncia el mando militar. Dichos grupos, asegura, actan con total impunidad, algo que se aade al preocupante nmero de desaparecidos.

La Voz para los Baluches Desaparecidos (VBMP), un grupo fundado por algunos familiares de los afectados que aboga por la protesta pacfica, sita el nmero de estos ltimos en 19.000 desde el ao 2000.

Las cifras son imposibles de confirmar dado que no se ha podido realizar una investigacin independiente y exhaustiva. No obstante, el pasado mes de agosto la Comisin Internacional de Juristas, Amnista Internacional y Human Rights Watch hicieron un llamamiento conjunto al Gobierno de Pakistn para que ste interrumpa una deplorable campaa de secuestros y desapariciones sin que se informe del paradero de las vctimas.

Sin embargo, los grupos insurgentes baluches tambin han sido acusados del asesinato de civiles. En agosto de 2013, el BLA asuma la responsabilidad del asesinato de 13 individuos apresados mientras viajaban en dos autobuses en Mach, a 50 km al sureste de Quetta (la capital de Baluchistn Este).

Fuentes gubernamentales hablaban de civiles punyabes que volvan a casa para celebrar el final del Ramadn (el mes de ayuno musulmn). El comandante Khan comparte otra visin con GARA:

De 40 individuos que viajaban en dos autobuses retuvimos a 25 y, finalmente, ejecutamos a 13 tras comprobar que tenan vnculos con las Fuerzas de Seguridad pakistanes, asegura Khan, manifestando su desaprobacin ante el hecho de que los medios de prensa internacionales se nutran exclusivamente de las cabeceras afines al Gobierno.

La comunidad internacional debe entender que Pakistn es una amenaza para el mundo civilizado Por qu ayudar a una serpiente que se limita a alimentar a grupos fundamentalistas por todo el mundo?, espeta el guerrillero, antes de reemprender el largo camino de vuelta a su campamento.

 

Allah Nazar, Comandante en Jefe del Frente de Liberacin Baluche

Pakistn entrena a yihadistas del Estado Islmico en Baluchistn

Es donde ms periodistas han sido asesinados en Pakistn. Los informadores locales han de autocensurarse para evitar el encarcelamiento, o algo peor, explica a GARA Ahmed Rashid, el reconocido periodista y escritor pakistan. Por otra parte aade- los periodistas extranjeros que intentan informar desde Baluchistn Este son deportados y vetados, incluso en el caso de que escriban sobre dicho conflicto sin pisar el terreno.

Afortunadamente, el veto sobre este periodista tras haber trabajado en la regin con anterioridad no fue obstculo para poder conversar con Allah Nazar, comandante en jefe del Frente de Liberacin Baluche (BLF). A travs de un telfono satlite, habla con GARA desde un lugar sin especificar en Makran, el extremo sur de Baluchistn Este, donde se despliega el BLF.

-El pasado mes de agosto supimos de enfrentamientos directos entre el BLF y Lashkar-e-Khorasan, un grupo presuntamente vinculado con el Estado Islmico. Es la suya la primera lnea en la batalla contra el fantasma del integrismo?

-Todo el mundo sabe que Pakistn est amamantando movimientos fundamentalistas por todo el mundo. En Baluchistn lo hace para contrarrestar el Movimiento de Liberacin Baluche pero, hasta el momento, la estrategia ha resultado fallida. Lashkar-e-Khorasan est liderado por el mul Omar (ciudadano iran, no confundir con el lder de los talibn) pero no es ms que otro grupo yihadista ms patrocinado por el Ejrcito y los Servicios Secretos paquistanes.

-Constituye el EI en Siria e Iraq una amenaza para Baluchistn?

-Sin duda. Le puedo decir que hay ms de cuatro campos de entrenamiento del EI en Baluchistn Este: uno en Makran, otro en Wad a 900 y 315 kilmetros al sur de Quetta respectivamente. Hay un tercero es en el rea de Mishk de Zehri -200k al sur de Quetta- donde hay ms de 100 hombres armados entre rabes, pastunes, punyabes y otros. Estn all con la ayuda de Sanaullah Zehri (lder tribal local). El cuarto campamento est cerca de Chiltan, cerca de Quetta. Estos campamentos, y un nmero creciente de clulas islamistas, estn siendo gestionados y patrocinados por los Servicios Secretos paquistanes. En realidad puede que estemos hablando de un secreto a voces. El Ministro del Interior paquistan, Nisar Ali Khan, declaraba recientemente en el Parlamento que en la misma base naval de Karachi principal puerto paquistan- se dirigen las actividades de grupos religiosos radicales. As que tenemos tambin al Ejrcito y, por supuesto a los talibanes paquistanes trabajando en estrecha relacin con el EI. Su presencia aqu es tan abrumadora que incluso distribuyen panfletos por nuestras calles llamando al reclutamiento.

-La zona donde opera el BLF, en el extremo sur de Baluchistn Este, se ha convertido en un escenario donde la minora zikri rama local suf entre los baluches- parece estar sufriendo una campaa de exterminio. A qu obedece esta situacin?

-Los baluches jams hemos discriminado a nadie por motivos de tnicos o religiosos. Esto no es nuevo, y obedece a la accin conjunta de grupos como Tahafuz-e-Hudood-ullah, Al-Jihad, Lashkar-e-Islam, Al-Furqan, Ansar-ul-Islam todos activos en Baluchistn y con fuertes vnculos con el EI.

-Pero no es menos cierto que incluso sectores cercanos a la insurgencia baluche han acusado al BLF de asesinar civiles a los que califican de colonos?

-Es cierto que Pakistn lleva aos intentando desequilibrar la balanza demogrfica en Baluchistn Este a travs de punyabes y pastunes pero le puedo asegurar que no hemos cometido crmenes. Nosotros nos reservamos nuestro derecho a eliminar a todo aquel que haya colaborado con los Servicios Secretos paquistanes, o cualquier otra entidad que se dedique a asesinar baluches. Todas las ejecuciones que hemos llevado a cabo se han producido tras una investigacin exhaustiva de cada caso.

-Desea lanzar un mensaje a la Comunidad Internacional?

-Uno muy fcil de entender: si el mundo civilizado se decide a apoyar al Movimiento de Liberacin Baluche y contribuye a la creacin de un Estado independiente, el creciente islamismo patrocinado por Pakistn acabar por fracasar. De lo contrario, ste se convertir en una pesadilla no slo para Baluchistn, sino tambin para el resto del mundo. La situacin actual en Oriente Medio es prueba elocuente de ello.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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