Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: El Imperio recurre al Califato: el Estado Islmico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-10-2014

Pap se va a la Yihad

Carlos de Urab
Rebelin


Si tuviramos que resaltar cul ha sido el principal logro de las intifadas rabes que se iniciaron el 2011 en Tnez, Libia, Egipto, Yemen, Bahrin o Siria tendramos que responder sin ninguna duda que el haber quebrado el orden establecido. Porque remover las anquilosadas estructuras de esos regmenes dictatoriales corruptos y sanguinarios que pretendan eternizarse en el poder es algo que raya en lo sobrenatural.

Desafiar la autoridad de los reyes o dictadores es un sacrilegio imperdonable, una afrenta que mereca un severo escarmiento. De ah la salvaje represin desatada para desmovilizar manifestaciones pacficas que reclamaban libertad y democracia. En el caso de Siria el ejrcito de Bachar Al Assad emple incluso tanques, aviones o helicpteros para aplastar a los peligrosos terroristas que desestabilizaban el pas.

A pesar del brutal castigo aplicado por el ejrcito, la polica, el muhabarat, la shabiha las protestas continuaban todos los viernes (el salat yuma) en las mezquitas. En Siria est prohibida la libertad de reunin. Poco a poco en las principales ciudades, Homs, Hama, Damasco, Deraa, Alepo, Banyas se fue extendiendo la Intifada en una clara demostracin de coraje y valenta.

El nmero de vctimas de las masacres iba en aumento, semana tras semana se contabilizaban cientos de muertos, desaparecidos, encarcelados, torturados. Sin piedad los fusilaban a mansalva, les lanzaban bombas de napalm o armas qumicas tratando de fumigarlos como si se tratara de una plaga de ratas. Para el gobierno sirio no existe el dilogo, no hay nada que discutir ni negociar con los sublevados. La nica opcin para que vuelva a imperar la paz y la tranquilidad es la militar, es decir, el exterminio.

Este clima de terror desat la guerra civil y el xodo de millones de pobladores -la mayora sunitas- que empezaron a huir a los pases vecinos en un desesperado intento por salvaguardar sus vidas. Segn las ltimas estadsticas de la ONU ya son casi 3.000.000 de desterrados y 6.000.000 de desplazados internos. Una de las mayores emergencias de la ACNUR en toda su historia. Esta es una catstrofe humanitaria de primera magnitud a la que se ha destinado un presupuesto que supera los 6.500.000 de dlares anuales. Desgraciadamente este mes de octubre tendrn que rebajarse las raciones de comida pues se agotaron los fondos que envan los pases donantes.

Los refugiados no se cansan de repetir que: si con nosotros no se aplican los derechos humanos, que al menos se apliquen los derechos de los animales porque maltratar a un perro o un caballo en cualquier pas civilizado est penado por la ley. Y lo peor de todo es la angustiosa situacin de millones de personas tiradas en esos vertederos humanitarios del Lbano, Irak, Turqua o Jordania cuyo futuro se parece cada vez ms al drama del pueblo palestino.

A pesar de las masacres y matanzas provocadas por el ejrcito sirio ningn pas occidental se moviliz para detener este demencial holocausto. Despreocupados por completo se limitaban a enviar sus cartas de condolencia y hacer votos por una pronta resolucin del conflicto. Conflicto que confiaban se resolviera a travs de los cauces diplomticos, es decir, con el eficaz concurso de los mediadores internacionales. Pero cuando se dieron cuenta de lo que se venan encima, ya era demasiado tarde. Si no llega a ser por la presencia de la ONU, la Cruz Roja y las ONGs, miles de personas hubieran perecido de hambre y enfermedades.

Se saba de antemano que la nica manera de proteger a la poblacin civil era mediante una intervencin militar de los Cascos Azules de la ONU, o de una fuerza de interposicin de la Liga rabe. Pero al no encontrarse un consenso al respecto se desestim esta opcin pues Rusia y China, los pases amigos de Siria, ejercan el derecho a veto sobre cualquier fallo que atentara contra sus intereses.

Las imgenes que transmitan al mundo los canales de televisin sobre el desarrollo de la guerra produjeron entre los musulmanes sunitas un impacto emocional tremendo. Tales escenas de extrema crueldad; masacres y asesinatos a sangre fra o cuerpos descuartizados de nios, mujeres y ancianos les removieron las entraas. Se haban sobrepasado todos los lmites y no podan permanecer pasivos ante tamaa humillacin. Resucitaban viejas rencillas y rencores, heridas aun sin cicatrizar desde tiempos inmemoriales. Entonces, los mufties y ulemas emitieron una fatwa declarando la Guerra Santa contra los infieles chiitas, sus encarnizados enemigos desde la batalla de Kerbala acaecida en el ao 680.

Esta era el momento preciso, la coyuntura histrica que esperaban los islamistas para intervenir y no podan desaprovechar la oportunidad.

La llamada a la yihad surti efecto deseado y miles de voluntarios de toda la Umma se dispusieron a sumarse a las filas del ejrcito de Allah para librar la guerra santa contra los apstatas nusaires (alauitas) y sus aliados cristianos, chiitas libaneses, los rusos e iranes. A los guerreros muyahidines no les fue difcil entrar en Siria por los innumerables pasos clandestinos que existen en la frontera con Irak, Turqua, Jordania o el Lbano. La palabra revelada en el libro sagrado tena que cumplirse: Combatid todos contra los politestas, igual que ellos combaten contra vosotros. Algo parecido sucedi en su momento en los Balcanes, en Chechenia, en Afganistn, en Irak, o en Libia. El buen musulmn debe demostrar su valenta en el campo de batalla pues Allah le tiene reservada la ms valiosa de las recompensas.

Es difcil creer que los servicios secretos occidentales de la CIA, el Mossad, el M16 o SIS ingls, BND alemn, DGSE francs, que trabajan desde hace dcadas en la zona, no estuvieran al tanto del cataclismo que se avecinaba. Porque ellos cuentan con medios tecnolgicos (seguimiento satelital, rastreo de comunicaciones) y el personal especializado (espas, informantes o agentes infiltrados) capaces de detectar el ms mnimo movimiento sospechoso. En todo caso los gobiernos y la opinin pblica occidental se mantenan al margen indiferentes al dolor de la poblacin civil que desesperada profera angustiosos gritos de socorro. El nico consuelo que les quedaba era implorar la clemencia y misericordia de Allah.

Hasta que de repente y sin saber muy bien porqu de lo ms profundo de las arenas del desierto llegaron a bordo de una caravana de jeeps unos extraos individuos vestidos de riguroso luto que exhiban en una mano el Corn y en la otra la espada justiciera de Allah, el seif al islam. Los barbudos o awfu al-liha, al grito de Allah akbar! enarbolando la bandera de la shahada (la ilah illa Allah) prometieron brindarles proteccin y ayuda. A cambio deban acatar las leyes de la Sharia y jurar obediencia a las nuevas autoridades islmicas. El que no crea en nuestros signos lo arrojaremos la fuego.

Los grupos yihadistas de diferentes denominaciones comenzaron a ganar terreno y sumar incondicionales. Desde el siglo XIX el imperialismo en sus delirios expansionistas ansiaba dominar Oriente Medio y Asia central pues saba de antemano que all se encontraban las reservas de petrleo ms importantes del planeta. Gracias al control de los hidrocarburos y las rutas de abastecimiento el sistema capitalista ha podido alcanzar su extraordinario apogeo.

Es tal su codicia y rapia que slo hay que observar las intervenciones militares llevadas a cabo en los ltimos cuarenta aos en la zona: la invasin de Afganistn por la Unin Sovitica en 1979, la guerra de Irn Irak en 1981, la guerra del Golfo en 1991, la invasin de Afganistn (como consecuencia de los atentados cometidos por Al Qaeda el 11 de septiembre 2001 en New York y Washington) y la guerra de Irak en 2003 -con el posterior derrocamiento de Sadam Hussein- y ahora la guerra del Imperio USA contra el Califato EIIL en el 2014.

Tras la cada del muro de Berln y el final de la guerra fra EE.UU precisaba de un nuevo rival que ocupara el puesto de la Unin Sovitica. O si no cmo iba a justificar el gasto de su carrera armamentstica y el desarrollo de su industria blica?

EEUU y sus satlites pronto encontraron en el fundamentalismo islmico el enemigo perfecto que estaban buscando. Basta con analizar la cronologa de los atentados cometidos por los grupos y clulas afines al Qaeda: Kenia, Tanzania en 1998, New York 2001, Bali 2002, Madrid 2004, Londres 2005. La potencia hegemnica como guardin de la paz y la seguridad mundial deba neutralizar la amenaza terrorista. Los estrategas del Pentgono disearon una nueva tctica lanzando ataques fulminantes por medio de drones capaces de abatir los blancos con un ciento por ciento de efectividad en remotas reas de la pennsula arbiga, Yemen, Somalia, Egipto, Irak, Sudn, Afganistn o Pakistn. Estos asesinatos selectivos, sin juicio previo, que tienen como finalidad eliminar a los cabecillas e idelogos han causado cientos de muertos entre la poblacin civil -daos colaterales- y que sin ningn reparo han sido legalizados por la comunidad internacional. Con toda certeza los drones sern el arma estelar en la actual ofensiva de la coalicin imperial que combate a los yihadistas en Siria e Irak.

En las crceles, como no poda ser otro lugar, fue donde se formaron las ms importantes figuras del yihadismo. El actual lder de Al Qaeda, Ayman al Zawahiri sufri horripilantes torturas durante los tres aos que estuvo preso en la crcel de Tora, Cairo; al- Zarqawi, quien dirigiera hasta su muerte al-Qaeda Mesopotamia, pas cinco aos en la ttrica prisin de Juwaidah en Amman, el nuevo califa del EIIL Al- Baghdadi cumpli 4 aos en la crcel de Kambuka sometido a los ms duros castigos por las fuerzas norteamericanas que invadieron Irak en 2003. Se persegua a cualquier persona que resultara sospechosa por su aspecto fsico, su forma de vestir o sus ideas religiosas. Todos eran culpables de promover el fundamentalismo islmico o conspirar contra sus impos gobernantes.

Los invasores americanos y sus aliados pensaban que iban a extirpar la semilla del mal aplicando los ms aberrantes y brutales mtodos de tortura. La crcel de Abu Ghraib en Bagdad o el campo de concentracin de Guantnamo en Cuba son el mejor ejemplo para comprender sus diablicas intenciones (trabajo sucio que corra a cargo de los servicios secretos de Jordania, Egipto, Arabia Saudita, Yemen o EAU).

Desde luego que hay leyes fsicas que se pueden aplicar perfectamente al comportamiento humano. Slo basta con analizar lo que ocurre cuando se tira una pelota contra la pared, pues sta rebotar con mayor o menor intensidad dependiendo de la fuerza con que se haya lanzado.

Tal vez la agona de millones de seres humanos a la deriva y unos cientos de miles de muertos era algo que esos pobres miserables deberan asumir con resignacin. Pero se equivocaron porque la dignidad humana no se puede pisotear de una manera tan humillante. El legtimo derecho a la defensa es parte inalienable al instinto de conservacin de nuestra especie.

Poco a poco se fue organizando la resistencia armada con voluntarios y desertores del ejrcito sirio que conformaron los primeros batallones del ELS (Ejrcito Libre Sirio). El brazo armado de la gran Coalicin Nacional Siria que se proyectaba como alternativa de gobierno una vez cayera el dictador Bachar Al Assad. Esta guerrilla de carcter nacionalista y secular pretenda reunir a las distintas sectas y confesiones, clanes y tribus existentes en el pas y unificar la resistencia. Pero poner de acuerdo a sunitas, chiitas, cristianos, drusos o kurdos con intereses y conceptos religiosos tan dispares es una misin prcticamente imposible. Con la oposicin dividida y sin unidad de accin las expectativas no podan ser ms pesimistas.

Adems, el apoyo blico prometido por los EE.UU y las potencias europeas se limitaba al suministro de armas cortas y material defensivo. As que muy pronto se vieron eclipsados por los grupos islamistas que reciban ayuda econmica y armamento moderno procedente de Qatar o Arabia Saudita (cuna del Salafismo-wahabita) y donaciones de acaudalados magnates del Golfo Prsico. Entre los diversas katibas o batallones de milicianos debemos destacar: el frente Al Nusra pro al Qaeda, los salafistas, los muyahidines del Estado Islmico de Irak y Levante, el Frente Islmico, los Hermanos Musulmanes, el movimiento Hazm Muyahidn y Nuruddin, Ahram al Sham, Khorasan (conformado por veteranos de Al Qaeda procedentes de Afganistn y Pakistn), filipinos del Frente Moro, chechenos, tunecinos, libios, adems miles de musulmanes sunitas y conversos originarios de EE.UU y Gran Bretaa, Espaa, Francia Alemania, Australia, la mayora jvenes pertenecientes a familias rabes que emigraron a dichos pases. En Europa hay 44 millones de musulmanes y en EE.UU 2 millones. Lo incomprensible del caso es que no slo se baten contra las tropas de Bachar Al Assad, sino tambin contra los otros grupos rivales. El Ejrcito Libre Sirio los considera mercenarios extranjeros ajenos a un conflicto y ellos a la vez los acusan de moderados al servicio de occidente (Sahwa).

La clave para reclutar nuevos adeptos ha sido la exitosa campaa propagandstica emitida por los canales de televisin, Internet o telfonos mviles. Con un discurso apocalptico inspirando teologa cornica justifican el imponderable deber de unirse a la yihad liberadora. A los aspirantes se les promete una aventura llena de emociones fuertes, mucha accin y el mayor regalo: el martirio. Esta es una guerra santa en defensa de los valores del Islam y slo un diluvio de sangre podr purificar la tierra santa mancillada por el kfir (los infieles).

Los yihadistas del EIIL han demostrado una increble violencia y sadismo imponiendo la ley del terror en un macabro juego donde el culto a la muerte es el paradigma.

Y qu iban a hacer los jvenes sirios hundidos en la marginalidad y el desempleo, que han perdido familiares y amigos? Siria est en la ruina, salvajemente demolida, y sin valores ticos ni morales. Envilecidos por el odio no tienen nada que perder y al menos empuando kalashnikov pueden sentirse poderosos y hacer justicia por su propia mano.

Al llamado a la yihad no slo acudieron los jvenes sino tambin hombres maduros, mujeres, viejos y hasta nios. Yo fui testigo del caso del Dr. Ghassan Al Masri, residente en Amman y natural de Deraa, en el sur de Siria. Un hombre creyente y fiel a los principios islmicos que no poda soportar el drama que atravesaba su pueblo. Cuando por casualidad encontr a su hijo en la calle y le pregunt por su padre, este me respondi de la forma ms natural del mundo: -wuakad zahab al Baba ili al yihad pap se ha ido a la yihad. Poco tiempo despus en el hospital donde el Dr. Ghassan trabajaba me informaron que l haba cado en un combate cerca del paso fronterizo de Ramtha. Y lo ms trgico es que un mes despus su hijo mayor tambin corri la misma suerte. Ambos recibieron certeros disparos en la frente de un francotirador del ejrcito sirio convirtindose en mrtires de la yihad. http://youtu.be/0eWBwMumB7Q .

Tras la ocupacin de Irak por los EE.UU y el derrocamiento de Sadam Hussein los antiguos mandos militares del baazismo organizaron la resistencia armada realizando mltiples atentados contra las fuerzas invasoras. Lentamente surgieron en medio del caos los grupos extremistas pro al Qaeda infiltrndose en las regiones donde contaban con el apoyo de las tribus y clanes sunitas. Cuando EE.UU inicia la retirada en el ao 2011, creyendo que haba cumplido con la misin pacificadora, se recrudeci el conflicto sectario por el odio que inspiraba entre los sunitas el gobierno del chiita Al Maliki. Tan slo en este ao 2014 ms de 5.500 personas han perdido la vida en diversos atentados (coches bombas o comandos suicidas) cometidos por grupos paramilitares tanto sunitas como chiitas.

A partir del estallido del conflicto sirio el Estado Islmico de Irak y Levante (nacido a la sombra de al Qaeda y que se financia a base del secuestros, extorsiones, contrabando de petrleo, impuestos o el sakat) demostr su espectacular podero tomando en marzo de 2013 la prctica totalidad de la provincia de Raqqa en Siria. Un golpe de efecto que le ha servido como reclamo publicitario para atraer a miles de adeptos y ganarse las simpatas de los musulmanes sunitas. El ejrcito victorioso de Allah contina la ofensiva sobre las provincias de Ambar y Nnive y en el mes de junio tras lanzar un demoledor ataque capturan Mosul, la segunda ciudad de Irak. Acto seguido proclaman solemnemente el Califato de Siria y Levante -el sueo dorado de Osama bin Laden- entronizando al nuevo califa de todos los musulmanes Abu Bakr Al Baghdadi. Y para celebrar el advenimiento de una nueva era derrumban los hitos fronterizos impuestos por el colonialismo usurpador. Haciendo gala de una capacidad de fuego asombrosa avanzaron sobre Faluya, Ramadi, Tikrit, y Samarra (desplazando a 1,200.000 personas) quedndose a tan slo 60 kilmetros de Bagdad. Ante tan devastadora arremetida miles de soldados iraques desertaron presas de pnico. De nada valieron los 25.000.000 de dlares que haba invertido EE.UU a lo largo de la ltima dcada para entrenar y equipar a las fuerzas armadas iraques.

Todos estos sucesos muchos lo interpretaron como el anuncio del advenimiento del tiempo mesinico o el Armagedn bblico. El escenario no poda ser ms escalofriante: ejecuciones en masa, cuerpos descuartizados, cabezas cercenadas, crucifixiones, degollamientos y una orga de sangre sin precedentes.

Ante la gravedad de los acontecimientos el presidente Obama anuncia que EE.UU se dispone a intervenir en la zona junto a una gran coalicin mundial, respaldada por ms de treinta pases y con el visto bueno de la ONU. Tenemos que actuar con contundencia ante los crmenes y la limpieza tnica perpetrada en Irak por el EIIL contra las minoras cristianas y yazides. Hoy ms que nunca est en peligro la paz y la seguridad de la civilizacin occidental - Que Dios Bendiga a EE.UU! Que Dios bendiga a nuestros soldados! Igual que en la poca de las cruzadas el imperio ms poderoso de la tierra le declara la guerra al califato islmico, la bestia del apocalipsis.

La OTAN, cuyo deber es velar por la paz y estabilidad del mundo, desplegar todo el poder ofensivo a su alcance; las bases militares, el armamento ms sofisticado o sus miles de soldados que le otorgan el dominio del espacio areo y, como si fuera poco, del mar Mediterrneo, el mar Rojo o el golfo Prsico.

Para nadie es un secreto que la ofensiva aliada que apenas comienza no va ms que a elevar la tensin y multiplicar el dolor y el sufrimiento. La poblacin civil como siempre es la que pagar las nefastas consecuencias. Por lo pronto el EIIL amenaza con atacar los intereses de los gobiernos que participan en la campaa de exterminio. De inmediato se ha decretado la alerta roja y los ciudadanos occidentales residentes en Oriente Medio y en los pases rabes deben tomar medidas extremas de seguridad. El riesgo a ser vctimas de secuestros o atentados es demasiado alto. Y no slo en el exterior sino tambin en EE.UU y Europa pues los yihadistas cuentan con clulas durmientes y una legin de lobos solitarios dispuestos a lanzar ataques terroristas en el momento menos previsto. Queda totalmente prohibido viajar a pases como: Pakistn, Yemen, Argelia, Mali, Siria, Egipto, Sudan, Somalia, incluso hasta el Lbano o Jordania. Tampoco es recomendable realizar viajes de turismo a los parasos exticos del Medio Oriente a no ser que estn protegidos por el ejrcito o el personal de seguridad. La psicosis y la paranoia dominarn una vez ms nuestra vida cotidiana.

El enfrentamiento entre el islam y el occidente judeo-cristiano se encuentra en su punto ms lgido. Los prejuicios raciales y confesionales lejos de disminuir, se disparan. A 1.500 millones de musulmanes se les ha calificado de asesinos en potencia seres crueles y desalmados pertenecientes a una religin medieval que predica el odio, una peligrosa gangrena que corroe el mundo. Del otro lado, Occidente representa la decadencia, el pecado, el vicio y el atesmo. Los herejes cristianos politestas merecen ser condenados al yahannam (infierno). Los esfuerzos por encontrar caminos de paz y armona son cada vez ms infructuosos.

Cmo se va a resolver esta compleja ecuacin matemtica: odio, venganza, rencor? Tal vez enviando a la VI flota norteamericana con sus portaviones, destructores y submarinos?

Esta guerra promete ser muy larga y costosa y es posible que pueda extenderse un par de siglos tal y como aconteci en la poca de las cruzadas. El imperialismo depredador es insaciable y no conoce lmites. Si ayer fue en Afganistn, hoy es en Irak y Sira, maana quizs sea Pakistn, en la India, en Irn, Somalia o Egipto.

Oriente Medio se ha convertido en el teatro del absurdo: Israel bombardea Gaza sin objeciones, EE.UU invita a Irn, el monstruo del eje del mal, a que se una a la coalicin internacional que lucha contra el EIIL; los kurdos colaboran con su enemigo ms enconado, el ejrcito turco, EE.UU ataca a Siria, no para derrocar a Bachar al Assad, sino para combatir al yihadismo. Existen muchas variables y en este tablero de ajedrez no se sabe muy bien cul ser el prximo movimiento. Pero lo que est muy claro es que al rey Israel nadie puede intimidarlo.

Todo esfuerzo por pacificar la regin ser en vano sino se hace justicia con el pueblo palestino.

Lo que verdaderamente le conviene a EE.UU es que los chiitas y sunitas se destruyan entre ellos mismos -al estilo de la guerra Irn-Irak - que se agoten y se ahoguen en su propia sangre para que ninguno de los dos salgan victoriosos. De esta manera no representan ningn peligro y su destino ser la fragmentacin y el caos. Slo se salvarn aquellos pases que se acojan a la tutela de EE.UU que es la garanta de orden y la estabilidad gracias a su generosa ayuda econmica y militar.

Ese creciente frtil regado por los ros milagrosos el ufrates, Tigris, el Jordn o el Nilo, donde se gestaron las civilizaciones ms esplendorosas de la humanidad, hoy no es ms que un campo de batalla donde se libra un feroz duelo entre oriente y occidente. Esta guerra no pretende tan slo dominar las materias primas, el gas o el petrleo, sino tambin imponer los principios de la sociedad de consumo capitalista. El frreo sometimiento tecnolgico a travs de los medios de comunicacin de masas no tiene otro fin que alienarlos y anular su identidad. Hay que elegir entre civilizacin o barbarie, entre ciencia o supersticin, entre la razn o el fanatismo. La modernidad ha desacralizado el islam colocando en tela de juicio la fe o el din, incluso hasta la santidad del Profeta o la existencia de Allah.

Asistimos, pues, no slo a un conflicto armado, sino a un conflicto de ideas, de conceptos, un conflicto cultural y religioso e ideolgico donde a falta de intermediarios no hay ninguna negociacin posible.

Para comprobar el estrepitoso fracaso de la poltica intervencionista norteamericana basta con recordar las palabras pronunciadas por el presidente George Bush hace ya ms de una dcada: Amrica est en guerra. Combatiremos a nuestros enemigos en el exterior en vez de esperar que ellos lleguen a nuestro pas la ocupacin de Irak ha hecho del mundo un lugar ms seguro y ms libre. La historia me dar la razn .

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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