Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: El Imperio recurre al Califato: el Estado Islmico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-10-2014

La geopoltica del petrleo y la guerra fundamentalista que nunca termina

Bruno Lima Rocha
Barmetro Internacional


EE.UU.+ EIIL, otra guerra estpida

A principios de septiembre, mientras la OTAN realizaba su encuentro anual, con el secretario de la alianza pasando el sombrero para conseguir las contribuciones de los pases miembros, se mostraba una carrera de horror. Alimentados por los aliados de Estados Unidos en la regin, Al Qaeda fuerza la frontera de Siria con Israel y al mismo tiempo anuncia la formacin de su brazo en la India. En el Levante, se enfrenta el creador (Al Qaeda a travs de su brazo el Frente Al Nusra) y la criatura creada (el EIIL). La superpotencia se mostraba casi inerte para no envolverse demasiado y crear un nuevo despertar sunita. Por fin, la gran cuestin es, cmo es posible que una fuerza mvil, el EIIL sea financiada por un califato pirata que vive vendiendo petrleo? El crudo no es tan simple de transportar y todava menos de realizar con l compensaciones bancarias. Correcto?

La presin de la opinin pblica y el foco en Irak al revs que en la Franja de Gaza llevaron a la Casa Blanca a dejar la inercia y dar inicio a otra guerra estpida. Esta frase era la definicin del senador demcrata por el Estado de Illinois, Barack Hussein Obama, al criticar la escalada de Bush Jr. en Irak. Ahora, su administracin hunde las patas en el barro anti-EIIL sin hacer el menor esfuerzo para secar la fuente de recursos del proto-Califato. Estados Unidos va a jugar en el ojo del huracn nuevamente y suscitar la reaccin de los aliados del Golfo, justamente las monarquas wahabitas aliadas de la superpotencia y abastecedoras de bienes y suministros a Al Qaeda y el EIIL.

La superpotencia mantiene el patrn, reproduciendo los mismos errores de la Guerra al Terror (GWOT). Estos sern ahora nuevamente repetidos en la (re) intervencin en Siria e Irak. Cualquier conocedor del Mundo rabe e Islmico debe preguntarse cmo es posible reproducir el mismo criterio dudoso de apoyar a un yihadismo del bien controlado por los sauditas, contra otro yihadismo del mal, apoyado segn la conveniencia por los mismos sauditas y otras monarquas y emiratos petroleros. Como la paz con Irn y la revalorizacin de los chitas est fuera de consideracin, la Casa Blanca se va a hundir todava ms en el pantano cavado por el Departamento de Defensa (DoD) al inicio del gobierno Bush Jr. y vergonzosamente continuado por Barack Obama.

La confusin aumenta. El gobierno Obama hace crticas diplomticas al gobierno de Assad en Siria, y dice que quiere preparar una ofensiva contra el EIIL. Para ello cuenta con la oposicin moderada del Ejrcito Libre de Siria (satlite de Turqua) cuyos fondos estn menguando. Ms fcil sera una tregua en Siria. Simplemente sin la triangulacin con el eje de aliados Assad-Hezbollah-Irn y la presencia de chitas en Irak, este combate no se dar. En lugar de cortar con la fuente de abastecimiento, John Kerry se pasea entre sheiks y adula al monarca saudita y su corte parsita.

El problema est justamente en los aliados de la superpotencia en la regin. Y alguien puede explicar: cmo se negocia un milln de dlares diarios en petrleo crudo (a travs de oleoductos y refineras controladas) partiendo de la produccin de un Califato no reconocido internacionalmente?

La campaa area contra el EIIL

El bombardeo de los EE.UU. contra las posiciones del Estado Islmico en Siria comenz el 23 de septiembre y no tiene miras de terminar. La superpotencia repite el mismo error de contar con sus aliados rabes, monarquas wahabitas que retroalimentan tanto al Califato como a su rival, la red de Al Qaeda, preferida de los emires. Un efecto colateral de esta ofensiva puede ser un giro en el rol de Turqua. La ms fuerte y diversificada economa del mundo islmico daba sustento al Ejrcito Libre de Siria (ELS), pero est agotada de recursos. Con el flujo del nuevo contingente de refugiados (en torno a los 170.000 en slo una semana) las condiciones turcas estaran todas enfocadas en la ayuda humanitaria, una vez que los esfuerzos de la ONU nunca son satisfactorios. Con esto, el plan de John Kerry apoyado por Jordania, Arabia Saudita, Qatar, Bahrein, Omn y Kuwait sera financiar al ELS, entrenndolo en territorio rabe y poder contar con esa fuerza semi-regular para combatir tanto al EIIL como a la coalicin pro-Assad.

Mientras reclutan a los militares disidentes del rgimen de la familia Assad, sauditas y amigos conmemoran la lluvia de misiles. Los blancos colaterales de los bombardeos, como zonas residenciales sin presencia de combatientes de ninguna faccin, son la consecuencia directa de este ataque de los wahabitas del bien aliados de los EE.UU. Las bombas caen y el flujo de refugiados aumenta en la frontera entre Siria y Turqua. Se trata de la disputa por la hegemona sunita en la regin. La estrategia es compleja. Las monarquas petroleras forman alianza anti-EIIL y por debajo intentan fortalecer las posiciones de liderazgo del sunismo como retroalimentar a Al-Qaeda en esta lucha de concurrencias contra el proto-Califato. Si pudieran adems tumbar al gobierno Assad y reducir las redes iranes, todava mejor. Como cmplice mnimo, los Estados Unidos concuerdan con todo, haciendo la Guerra al Terror a escala mundial y hundindose en el pantano de sauditas, hachemitas & Ca. en el mundo rabe.

Todo vale por petrleo todava barato y para dar alimento a una mquina de guerra sin fin. Si no secaron las fuentes de las monarquas rabes, no secan tampoco el chorro colateral para el fundamentalismo.

Los EE.UU. arrastran adems a sus dos aliados militares europeos, Inglaterra y Francia. En el Parlamento ingls, David Cameron, reforzado por el ex primer ministro Tony Blair pidi autorizacin para realizar el bombardeo contra posiciones del Califato, tanto en Siria como en Irak, adems de reforzar la posicin de aliados en la regin. Vale recordar que Blair es el mismo que acept participar en la 2 Guerra del Golfo, invadiendo Irak y generando el caos que hoy vemos. En una accin conjunta anti-EIIL Francia aumenta tambin su participacin en el esfuerzo de guerra. Cabe resaltar que existen todava vnculos de la elite cristiana libanesa con la matriz francesa que les dio un pas acorde a su confesionalismo poltico. Ahora, la propuesta totalitaria del fundamentalismo del EIIL arrasa con la convivencia inter-religiosa, an con aquella que cumple con unos pocos. El totalitarismo del EIIL ataca chitas, sunitas no fundamentalistas, yazades, cristianos de distintos ritos y kurdos. En este sentido es importante combatir al Califato, pero no a travs de los financiadores de esas mismas redes. Peor an, sin hacer un gran esfuerzo de integracin socio-cultural de las poblaciones rabes e islamizadas que viven dentro de la Comunidad Europea.

El problema vuelve al corazn de Occidente. A mediano plazo, tanto a Inglaterra como a Francia, pases con millones de ciudadanos musulmanes, es posible que esta ofensiva les retorne en forma de acciones aisladas (tipo lobo solitario) o coordinadas (como las ya ocurridas en Londres) que vengan a realizarse. Estas acciones de terror fundamentalista podrn ser del propio EIIL con el retorno o nuevo reclutamiento de familiares de muhjaddines combatiendo en Levante o Mesopotamia o de alguna organizacin afiliada a Al-Qaeda, en esta carrera competitiva por el yihadismo sunita.

La solucin posible

La nica salida est vetada por el Estado de Israel, adems de por la posicin contraria de las monarquas rabes. Esta sera una reaproximacin con Irn y su frmula de democracia teocrtica, reconsiderando el status del chismo como una fuerza poltico-religiosa estabilizadora. En la Asamblea General de la ONU, el presidente iran Hassan Rouhani dijo a la Casa Blanca que esta es la oportunidad histrica de reconciliacin frente al enemigo comn. Pero, ser que Israel va a permitir esta aproximacin? Es muy dudoso.

Fuente original: www.estrategiaeanalise.com.br



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