Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: El Imperio recurre al Califato: el Estado Islmico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-10-2014

El nuevo califato otomano de Erdogan

Ernesto Gmez Abascal
Rebelin

A pesar de la oposicin de la mayora del pueblo turco, el gobierno del AKP escala su guerra sucia contra Siria y amenaza con intervenir y enviar tropas a su territorio con el pretexto de combatir al Ejrcito Islmico que ellos mismos han creado.


El nuevo califa otomano, Recep Tayib Erdogan, no est loco, pero es muy ambicioso y esto lo est llevando a jugar con fuego. Un paso ms en esta direccin ha sido la aprobacin por el parlamento turco, de su propuesta para que sus tropas puedan ser introducidas en territorio sirio.

Desde el comienzo del conflicto en el pas rabe, el gobierno del AKP desech su proclamada poltica de cero conflictos con sus vecinos, y se convirti en la base fundamental de aquellos que perseguan derrocar al gobierno de Bashar al Assad. Coordinaron con los Estados Unidos y sus socios de la OTAN, as como con las petromonarquas del Golfo, para dar toda clase de apoyo y facilidades a las bandas terroristas y takfires, permitindoles penetrar por su larga frontera despus de recibir debido entrenamiento y el correspondiente armamento. Turqua ha servido de base para la coordinacin poltica entre las muchas organizaciones que pretenden llegar al gobierno en Damasco, y ahora, despus de propiciar la creacin del Frankenstein llamado Estado Islmico (tambin conocido como DAESH en rabe), se han sumado a la coalicin auspiciada por Washington, para supuestamente combatirlo, en una accin que tratan de presentar con carcter humanitario, pero que persigue realmente, darle cobertura a la imposicin de sus intereses intervencionistas en Siria e Iraq.

Por otra parte, el gobierno de Ankara ha condicionado su participacin en la lucha contra el DAESH, a que los EEUU prioricen sus ataques contra Damasco, para en primer lugar, deponer al gobierno de Bashar al Assad.

El actual gobierno turco ambiciona ocupar territorios y recursos de ambos pases, o al menos controlar parte de sus fuentes energticas y los oleoductos que transportaran estos a puertos del Mediterrneo, considerados de inters estratgico. En momentos en que aparecen proyectos de mapas con nuevas fronteras, que se habla de un Siques-PIcot 2, y de la creacin de nuevos Estados, la movida de Erdogn parece ser coherente, muchos polticos turcos nunca estuvieron de acuerdo con quedarse sin el petrleo de norte de Iraq y toda la zona que incluye Kirkuk y Mosul.

Es muy significativo que la actividad militar del llamado Estado Islmico, se haya desarrollado fundamentalmente a lo largo de la frontera turca y avanzado vertiginosamente, con fuerzas compuestas por miles de combatientes, organizados como un ejrcito regular, con blindados y artillera, para atravesar la frontera iraqu, donde han ocupado, en muy poco tiempo, extensos territorios y tomado ciudades como Mosul y otras de significativa importancia.

Este hecho reactiv la guerra en Iraq y provoc la cada del primer ministro Maliki, cuyas buenas relaciones con Tehern y Damasco venan molestando a Washington y sus aliados. Sin embargo, los del DAESH han evitado enfrentarse a los kurdos iraques, que en sus tres provincias autnomas desde hace tiempo mantienen una buena colaboracin con Turqua, Estados Unidos e Israel.

No ha sido igual con los kurdos sirios, integrantes del Partido de la Unin Patritica (PYD), quienes defienden su territorio y son acusados por las autoridades turcas de constituir una rama del PKK.

El gobierno de Ankara tambin se est arriesgando a provocar un conflicto con Irn y Rusia, pases con los que mantiene relaciones econmicas y comerciales muy importantes. La extensin de esta guerra en la regin ya ha afectado las exportaciones turcas a Iraq y al Kurdistn y los combates parecen extenderse de tal forma que podran trasladarse incluso a su propio territorio.

Por otro lado, EEUU, por boca de su vicepresidente Joe Biden, acaba de criticar al gobierno turco por dar apoyo e introducir en el conflicto sirio a grupos takfires y terroristas. Estos, que ahora la llamada coalicin pretende destruir desde el aire, es probable que como ha sucedido en ocasiones anteriores se transformen y pasen a la clandestinidad, para aparecer despus en cualquier capital occidental, con espectaculares acciones terroristas. En EEUU y en la UE no deban olvidar la amarga experiencia del atentado contra las Torres Gemelas.

El gobierno de Obama, empeado en derribar a Bashar al Assad, ha cometido muchos errores, no ha sacado bien las cuentas y persiste en mantener su dominio hegemnico en el Medio Oriente, posiblemente orientado por el Partido Sionista, que es en definitiva quien domina en Washington. La creacin de coaliciones con aliados sectarios, extremistas y corruptos, promueven el terrorismo, no lo terminan. Es un cncer, que lejos de ser curado, hace metstasis y provoca el deterioro, y al final, la muerte de quienes lo promueven.

Las soluciones al terrorismo y a estos complicados problemas deben buscarse respetando la legalidad internacional y el derecho a la autodeterminacin de los pueblos, no utilizando bombas.

 

Ernesto Gmez Abascal es escritor y periodista cubano. Exembajador en varios pases del Cercano Oriente y responsable de atender las relaciones del PCC con los partidos, organizaciones polticas y MLN de los pases de la regin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter