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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-08-2005

Vargas Llosa, Mauricio Rojas y la "revolucin" sueca

Cndido
Rebelin


En la edicin del diario El Pas , de Madrid,de fecha 7 de agosto pasado, el escritor Mario Vargas Llosa dedic su extenso artculo semanal a contar la historia del exiliado poltico chileno, Mauricio Rojas, que lleg a Suecia tras el golpe de Estado del general Pinochet y la cruenta dictadura que le sigui. Vargas Llosa traza un perfil calurosamente elogioso de la figura del exiliado en cuestin, y destaca que, " a diferencia de otros exiliados que permanecen en esta condicin -fsica y mental- hasta reintegrarse a sus pases, l (Rojas) decidi integrarse a la sociedad que le haba abierto las puertas". Para ello "aprendi sueco, se doctor en Historia Econmica en la universidad de Lund donde tambin ha enseado en la facultad de Ciencias Sociales". "Ha sido presidente del think tank Timbro , creado para defender la economa de mercado y propiciar la reforma del Estado de bienestar, y desde setiembre de 2002 es diputado en el Parlamento sueco por el Partido Liberal".

En su artculo Vargas destaca que "el compromiso con su pas de adopcin no ha apartado a Rojas de Amrica latina," y a travs de libros y ensayos se ha propuesto informar a los suecos "sobre la verdadera realidad de los pases del nuevo continente " Y a la vez, prosigue el escritor-periodista, impresionado con los mritos de su entrevistado, "se ha dado tiempo para abrir los ojos a los lectores de todo el mundo hispnico sobre la situacin actual de Suecia un pas en el que, segn Rojas, se vive desde hace algunos aos una autntica revolucin, tan trascendente como discreta, es decir, muy a lo sueco." (Al parecer, el libro de Galeano Las venas abiertas de Amrica latina que ha sido texto durante aos en la universidad y en miles de Crculos de Estudios suecos no ofrece una versin "verdadera" sobre el tema. Asi como tampoco el corresponsal de El Pas en Suecia desde hace 25 aos ni los diversos enviados especiales de dicho diario que han escrito y analizado la evolucin de la sociedad sueca lograron "abrirles los ojos al mundo hispnico" sobre esa realidad, algo que gracias a los escritos de Rojas podrn hacer ahora). Esa revolucin, prosigue V LL. descrita en el libro de Rojas Suecia despus del modelo sueco, de reciente aparicin, seala "con claridad y precisin" cmo sus compatriotas (suecos) han ido desmontando la "ltima utopa" de la "izquierda intervencionista y estatizante que, con el desplome de la Unin Sovitica, se ha quedado con las manos vacas". Una simplificacin propia del anticomunismo visceral y maccartista de Vargas Llosa ms peligroso que la devocin comunista, impropia de un anlisis poltico serio.

Era previsible que Rojas y Vargas se encontraran algn da ya que ms all de algunas diferencias son "almas gemelas". Ambos son adoradores incondicionales de la "economa de mercado", ambos son trnsfugas polticos, Rojas militaba segn algunos testimonios en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) chileno y Vargas Ll. escriba,a finales de los aos 60 algunas de las ms lcidas y positivas intepretaciones sobre la Revolucin Cubana. Es sabido que una de las caractersticas del transfuguismo es el odio irracional a lo que antes se am. Slo asi puede explicarse que un hombre inteligente como el escritor peruano, haya comparado a la Cuba "de Fidel Castro" con Hait.) Ambos tambin son admiradores de la "Dama de hierro" Margaret Thatcher, de triste recuerdo para los mineros britnicos, su hijos, los usuarios de los ferrocarriles vctimas mortales de los varios accidentes ocurridos luego de la privatizacin decretada por la Dama, y las clases menos favorecidas de la sociedad britnica. Y a su vez, ironas del destino, Margaret Thatcher es decidida admiradora del general Pinochet, genocida (y segn se sabe ahora, gran ladrn de los dineros de su pueblo, el mismo Pinochet que oblig al entonces joven militante izquierdista Mauricio Rojas, a emigrar a Suecia.) Es decir que la ex-primera ministra que fue una referencia de la "revolucin neoliberal", se solidariz con la barbarie de Pinochet y como era consecuente -un punto a su favor que no tienen ni Rojas ni Vargas Llosa- le manifest pblicamente su solidaridad cuando el dictador estuvo detenido en Londres. No es casual que en ms de una ocasin Mauricio Rojas haya puesto en el mismo platillo al dictador y al gobierno de Allende que nunca tortur, asesin o desapareci a ningn opositor de la derecha terrorista chilena, mostrndose ms crtico con la Unidad Popular que con los crmenes de Pinochet. .Tambin se ha referido elogiosamente a los xitos econmicos del gobierno de Pinochet, una reflexin tpicamente neoliberal segn la cual el "xito econmico" que beneficia a algunas transnacionales y a sus accionistas, est por encima de cualquier consideracin humana.No hay que olvidar que el golpe y la dictadura de Pinochet, cont con el apoyo de Estados Unidos y de la oligarqua chilena, tan "revolucionaria" como la sueca.

La historia del encuentro que motiva el extenso artculo de El Pas, podra quedar resumida en la reflexin rnica de "Dios los cra..... Sin embargo, las afirmaciones que se formulan en el artculo, impone algunas puntualizaciones, por respeto a los lectores que han permanecido "ciegos" sobre ciertas realidades al no haber sido correctamenmte informados.

Ya un lector de EL Pas, en la seccin Carta de los Lectores, puntualiz algunas inexactitudes. Como por el ejemplo que el mrito de la "revolucin" sueca perteneca al gobierno conservador de Carl Bildt a comienzos de los 90.
Efectivamente,(y es penoso tener que decirlo) fueron gobiernos socialdemcratas los que comenzaron a "desmontar la ltima utopa" . Los hijos de los mineros y los trabajadores de los bosques, que gracias al sacrificio de sus padres que con su trabajo y sus luchas polticas haban puesto las bases del admirado y denostado "modelo sueco", pudieron romper el cerco de la pobreza, estudiar y graduarse en diversas disciplinas, fueron sus primeros "desmanteladores".

La derecha sueca, que pese a que gobern muy espordicamente siempre se ingeni para controlar los organismos de formacin de opinin y educacin, asi como otros centros claves del poder, apoy naturalmente la "revolucin" emprendida por sus "adversarios" polticos y sobre todo se dedic a propagar las ideas neoliberales.

Precisamente Timbro , ese instituto de propaganda neoliberal , del que Rojas lleg a ser presidente, fue creado y financiado por la patronal sueca en 1978, nucleada en la Svenska Arbertsgivare Freningen (SAF) -detalle que el articulista omite- para defender sus intereses y la economa de mercado. Rojas, que presumiblemente pudo realizar su exitosa carrera profesional gracias a las ayudas del Estado de bienestar sueco al que ahora quiere desmontar, fue por su condicin de inmigrante, renegado de las ideas progresistas que al parecer profesaba en Chile,y por su formacin acadmica, el "hombre ideal" en el que la derecha encontr el portavoz de algunas ideas que ella misma no se atreva a manifestar.. Ms que integrarse, cabra decir que Rojas fue "integrado" a un sector muy especfico de la sociedad que "le haba abierto las puertas". Incursion primero en el Partido Conservador donde no fue del todo "integrado" y pas luego al Partido Liberal que es uno de los que forma parte de la alianza de derecha que tiene, en la actualidad, a un ao de las elecciones generales, posibilidades de conquistar el gobierno. Un partido que prefiere ignorar las causas de los problemas y atacar, en vano, los efectos. Frente a la creciente criminalidad, en la que los jvenes inmigrantes, procedentes de hogares cuyos padres estn en paro sin ninguna posibilidad de salir de l, tienen, segn las estadsticas, una participacin elevada, la solucin es "mano dura", ms crceles, ms represin policial, bajar la edad de los menores para hacerlos imputables, etc. Para combatir el "terrorismo" el partido en el que milita Rojas, propone que los maestros denuncien a la polica de seguridad, a aquellos alumnos, particularmente de origen islmico que manifiesten ideas "no democrticas". Rojas fue ms realista que el rey y propuso respecto al tema de los inmigrantes, que el que reincidiera una vez en un delito, fuera "automticamente" expulsado del pas.Una propuesta que ningn poltico sueco, salvo los de los grupos neonazis, se atrevera a formular.

. Algunos datos ms sobre el personaje que despierta la admiracin de Vargas Llosa. Cuando el mundo entero se pronunciaba contra la guerra "mentirosa" de Bush , y contra la globalizacin neoliberal, Rojas convoc a una contrademostracin, en pro del capitalismo, en la ciudad universitaria de Lund, que encabez junto con algunos conocidos derechistas. No logr reunir ms de 50 partidarios y es seguro que ninguno de ellos era de los miles de empleados de las trasnacionales Ericsson, Electrolux o ABB que quedaron sin trabajo y con pocas posibilidades de conseguirlo, trasladando sus fbricas a lejanos "parasos neoliberales" de mano de obra semiesclava que cobra menos de un euro por hora de trabajo.

Tambin acus de cobarde a la clase poltica sueca, por haberse negado (gracias a la presin popular, cabe agregar), a apoyar la guerra de Irak. (Negativa que muy "a la sueca" ha sido violada en laprctica.

Resulta imposible en un articulo periodstico analizar todo el contenido de Hacerse el sueco , que como era de imaginarse ha sido vendido a las principales empresas mediticas del mundo.Slo cabe decir sucintamente, a los lectores que han "abierto los ojos", que "la utopa" desmontada, haba forjado, sin salirse de las reglas de la economa capitalista, una sociedad solidaria.. En 1938 con el Acuerdo de Saltsjbaden entre la clase obrera y la patronal, se allan el camino que permiti la construccin del Estado de bienestar sueco. (Un pacto social completamente inusual en la Europa de los convulsos aos que siguieron al crack de 1929, y de la antesala del infierno de la Segunda Guerra Mundial) No era ni mucho menos una sociedad perfecta, pero se fundaba, adems del reconocimiento mutuo de los actores del mercado laboral, en una moral poltica y econmica que fue uno de sus rasgos ms notorios, que naufragan en estos aos junto con el"modelo" La "revolucin" que ensalzan Vargas LL.y Rojas no es otra cosa que la vieja receta de bajada de los impuestos, reduccin y si es posible eliminacin del sector pblico en favor del capital privado, reduccin de las funciones del Estado,"flexibilizacin" del mercado laboral -( la ms reciente propuesta "flexibilizadora" de los boys y girls de Timbro es la limitacin del derecho de huelga).Y como consecuencia de todo ello, entronizacin del dinero y la especulacin financiera como valores fundamentales de la sociedad.

En 1980, Gsta Bohman, admirador tambin de la "revolucin" de Reagan presidente entonces e idelogo del Partido Conservador anunci la muerte del modelo: "hay que cambiar el clima de esta sociedad", dijo en un famoso discurso en la ciudad de Uppsala.

No es posible enumerar la lista de los"logros" de la "revolucin" sueca pero algunos hechos pueden ayudar a "abrir los ojos"

Pese a que las empresas han seguido en general gozando de buena salud, gracias entre otras "racionalizaciones" a ajustes salvajes de personal, la concentracin de la riqueza y el aumento de los pobres as como el paro han aumentado considerablemente. (Hay que hacer la salvedad que el colchn era bastante mullido y un pobre sueco puede parecer "privilegiado" comparado con un pobre del Tercer Mundo). Como resultado hay ms de 300 000 nios suecos de familias pobres, destinados a la marginacin con todo lo que ello implica.Una bomba de tiempo cuantitativamente ms mortfera que las del Madrid y Londres.

Las privatizaciones de la salud y la educacin, con el engao de la "libertad de eleccin", han significado un claro desmejoramiento de los servicios y una "solucin" clasista delproblema. En ciertos sectores como en el de la atencin de los ancianos, o de los servicios psiquitricos,la situacin es dramtica. La exministra Anna Lind fue vctima de uno de los tantos enfermos mentales que deambulan por las calles de las grandes ciudades del pas, que han provocado varias muertes de inocentes en losltimos dos aos.No es infrecuente que un herido o enfermo grave deba esperar tres o cuatro horas para ser atendido. La derecha propone privatizar los servicios lo que equivale a una parcelacin de la sociedad entre el grupo todava considerable, que puede pagar, y los pobres, en rpido crecimiento, que debern curarse o morirse "por sus propios medios".

Las consecuencias ms graves de la "revolucin" se dan en el plano de la moral poltica y econmica, que "ha cambiado el clima social" como quera el idelogo conservador, pero con efectos catastrficos. Algunos ejemplos dan idea de la dimensin del problema. Hace algo ms de un ao el director ejecutivo de una trasnacional sueca, intent retirarse de su cargo adjudicndose una pensin de 900 millones de coronas anuales.(Digo bien 900 millones) El caso tuvo repercusin internacional, porque el director en cuestin tena prestigio internacional, y el pobre jubilado tuvo que devolver parte de su asignacin.. Poco despus fueron los directores de un consorcio sueco de seguros y servicios financieros, que derivaron a sus cuentas particulares cerca de 3 000 millones de coronas,dinero de los accionistas, a travs de un sistema de gratificaciones extras. No es de extraar que con esos "ejemplos" de la cpula, poco despus se hiciera pblico que empleados de la Direccin de Inmigracin haban vendido permisos de residencia a una de las muchas ligas mafiosas que han encontrado en Suecia un paraso. Hecos de esta naturaleza eran absolutamente impensables antes de la "revolucin".

Buena parte de los "representantes del pueblo" en el Parlamento ocupan cargos en directorios de diferentes empresas,estatales o privadas, por el que cobran sueldos. (A veces tiene resolver problemas que afectan a las empresas de las que cobran sueldo) Pese a que eso est "prohibido" por la ley.. Una encuesta reciente revel que el 27%% de las mujeres suecas no se anima a salir solas por la noche.( Una perspectiva nada atractiva si se tiene en cuenta que durante el largo inviereno,oscurece a las 3 de la tarde). Cada fin de semana se produce un promedio de tres violaciones y algn ciudadano es ultimado a patadas por algn incidente menor en presencia de muchos testigos, ninguno de los cuales intervendr ni se atrever a testimoniar frente a un tribunal.

Un estudio de un organismo oficial sobre las costumbres de vida revela, segn resultados dados a conocer estos das, que 1 de cada cinco suecos padece de angustia profunda lo que explica un alarmante aumento de los suicidios detectado en los ltimos diez aos que los expertos consideran sntoma de un grave desequilibrio social.

El deterioro de la democracia sueca, tan admirada dentro y fuera de fronteras, ha mostrado tambin su cara "neoliberal". Pero eso es un captuloaparte.

Estos son algunos rasgos "sombros" de la "revolucin" que entusiasma a losprotagonistas del artculo Hacerse el sueco. Suecia es una nfima parte de la"revolucin" que conduce al caos social y al colapso del ecosistema.


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