Portada :: Chile :: Miguel, a 40 aos de su caida en combate
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-10-2014

El MIR, sin eufemismos, ni negaciones
Miguel Enrquez no fue una blanca paloma

Vanessa Vargas Rojas
El Desconcierto


Durante las ltimas semanas, los bombazos y exageraciones de la prensa se han mezclado hasta sacar a la luz pblica una serie de curiosas interpretaciones de la historia. Entre ellas figuran, por ejemplo, las declaraciones de Marco Enrquez-Ominami respecto a la labor realizada por su padre, Miguel Enrquez y el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR), que lider hasta su muerte.

A todos estos jvenes anarquistas que se declaran admiradores de Miguel, les aclaro que jams puso una bomba o hizo dao o promovi la violencia, sino ponerse de pie frente a un tirano. El MIR jams fue terrorista, sentenci, en una entrevista con La Segunda.

Las palabras de MEO pretenden responder, de alguna forma, a las crticas de ciertos sectores de la derecha, quienes han repudiado los actos de homenaje hacia la figura de Enrquez y han comparado sus acciones con las de genocidas y torturadores procesados y no- de la dictadura. Sin embargo, la tibia defensa de su hijo no es justa con la historia de la organizacin y sus militantes.

Desde sus inicios, el MIR se plante como un movimiento que pretenda romper con las conducciones reformistas de los diversos sectores de la izquierda chilena. En su declaracin de principios, de hecho, sostienen que la organizacin combate intransigentemente a los explotadores, orientado en los principios de la lucha de clase contra clase y rechaza categricamente toda estrategia tendiente a amortiguar esta lucha.

mir

Al comienzo, la militancia del MIR estuvo principalmente compuesta por la vanguardia de los sectores de trabajadores industriales y estudiantes radicalizados de sectores acomodados. Ms tarde, sin embargo, secundarios y universitarios provenientes de familias obreras, pobladores y campesinos se sumaron a la organizacin.

Durante sus aos de construccin y crecimiento, al alero del gobierno de Eduardo Frei Montalva, la idea del poder popular madura al interior del movimiento para tomar gran protagonismo en los aos de la Unidad Popular. El concepto esbozaba la visin sobre la democracia del MIR y se transform en una prctica poltica y social sin precedentes en Chile durante sus breves aos de desarrollo.

En Concepcin, la ciudad que alberg a los principales dirigentes de la organizacin, se impulsaron instancias como la Asamblea del Pueblo, ocurrida en julio de 1972. El encuentro logr aglutinar a 59 sindicatos, 6 federaciones campesinas, 31 campamentos y comits sin casa, 17 agrupaciones estudiantiles, 27 centros de madre y otras organizaciones polticas, adems de los frentes miristas. A su vez, el MIR apoy la creacin de los Cordones Industriales que articularon la organizacin de los trabajadores y trabajadoras en todo Chile.

A partir de su declarada desconfianza de los mtodos democrticos liberales para llegar al poder, el Movimiento de Izquierda Revolucionario aprob, durante su fundacin, el uso de la violencia poltica como forma de insurreccin popular.

El MIR rechaza la teora de la va pacfica porque desarma polticamente el proletariado y por resultar inaplicable ya que la propia burguesa es la que resistir, incluso con la dictadura totalitaria y la guerra civil, antes de entregar pacficamente el poder, argumentaron.

 

mir2

Asaltos de bancos, toma de terrenos y las recuperaciones

Durante el gobierno de Frei Montalva, el MIR debi pasar a la clandestinidad. El 2 de junio de 1969, miembros del aparato regional de Concepcin organizaron un escarmiento para el periodista Hernn Osses Santa Mara, director del peridico local Las ltimas Noticias de la Tarde. Osses era acusado de orquestar una amplia campaa meditica en contra del movimiento y los estudiantes de la Universidad de Concepcin.

El periodista fue secuestrado y dejado desnudo en el barrio universitario, justo cuando finalizaba una actividad de los Juegos Florales. Posteriormente, Carabineros allana el recinto y el Hogar Central, donde se hospedaba algunos estudiantes, y se inicia la persecucin del MIR, que contempl una querella del Colegio de Periodistas.

El Movimiento de Iz-quierda Revolucionaria (MIR) informa al pueblo que su Comando Rigo-berto Zamora expropi el Banco Nacional del Trabajo. El caso est resuelto. Los incapaces del Escuadrn de la Muerte no necesitan torturar ni flagelar a nadie.

Para financiar sus actividades y, en consecuencia con sus visiones estratgicas, el MIR asalt bancos e impuls expropiaciones. Sus acciones eran comunicadas a la opinin pblica sin caretas, a travs de comunicados.

A los Obreros, Campesinos, Pobladores y Estudiantes: 1. El Movimiento de Iz-quierda Revolucionaria (MIR) informa al pueblo que su Comando Rigo-berto Zamora expropi el Banco Nacional del Trabajo. El caso est resuelto. Los incapaces del Escuadrn de la Muerte no necesitan torturar ni flagelar a nadie. 2. () El MIR devolver a todos los obreros y campesinos del pas ese dinero, invirtindolo en armas y en organizar los aparatos armados necesarios para devolver a todos los trabajadores lo que les han robado todos los patrones de Chile, o sea, para hacer un gobierno obrero y campesino que construya el socialismo en Chile. () 4. El pueblo puede estar seguro que este dinero es suyo y que ni un peso de l ser gastado en lo que no sea estrictamente necesario para armar, organizar y preparar la defensa de los intereses de obreros y campesinos, consigna una declaracin publicada el 23 de febrero de 1970.

Comprometidos con las tomas de tierra entre pobladores e indgenas, llamadas corridas de cerco, el MIR se enfrent a la represin del gobierno de la Democracia Cristiana y a esclarecer sus propias visiones en conflicto sobre la violencia poltica. La persecucin del poder los llev a organizar las milicias populares, que practicaban expropiacin de bancos y acciones de apertrechamiento desde la clandestinidad.

MIR

Las expropiaciones bancarias tuvieron mucho impacto, porque quienes participbamos provenamos de las propias clases medias acomodadas; todos ramos adems muy buenos alumnos. Al mismo tiempo ramos muy cuidadosos para evitar que hubiera derramamiento de sangre, porque entendamos que en la idiosincrasia chilena el tema de la violencia era un tema difcil, coment Pascal Allende, uno de los ex dirigentes, aos ms tarde.

Los procesos de ocupaciones de fundos no se detuvieron con la llegada de la Unidad Popular. En Cautn, entre septiembre de 1970 y enero de 1971, hubo 57 corridas de cerco, mientras que el 1971 se llevaron a cabo cerca de 400 tomas de predios campesinos que buscaban explicitar los desacuerdos con el proceso de Reforma Agraria.

EL MIR creci hasta superar los 40 mil miembros, y adems de las tomas de campos, poblaciones y fbricas, se involucr directamente con la creacin de comandos comunales. A su vez, sus miembros trabajaron en un fallido plan que buscaba conseguir adhesin entre suboficiales y tropas a favor del gobierno de Allende: Soldado, no dispares contra el pueblo, eran sus consignas callejeras.

La deformacin de sus disputas

mir3

Durante una entrevista con Punto Final, Miguel Enrquez se refiri a las acusaciones que vinculaban al MIR con atentados terroristas. Adems de descartar la participacin en los hechos, el dirigente profundiz en el concepto que ya por esos das daba que hablar en el pas.

Se ha pretendido descalificar sin ms trmite al terrorismo. Nosotros sostenemos que es un arma susceptible de usarse en el combate social, pero subordinada a dos factores: a) ceida a una poltica revolucionaria, o sea, el terrorismo es repudiable segn sea la poltica que sirva. Nadie puede sino rechazar -por ejemplo- el asesinato de ms de dos mil personas, familiares o amigos de guerrilleros, por la organizacin terrorista de derecha MANO en Guatemala; y b) la etapa de la lucha en que se emplea el terrorismo, argument.

Tras la llegada de Allende, la nueva administracinotorg indultos a varios de los dirigentes y militantes perseguidos por el gobierno de Frei Montalva y se dispuso a colaborar con el dispositivo de seguridad presidencial, conocido como el GAP. El mismo presidente comparti una franca conversacin con sus principales dirigentes y les solicit parar las acciones armadas, peticin que fue aceptada.

Posteriormente, el MIR denunci a diversos grupos de derecha que estaban organizado atentados para impedir que el Congreso Nacional proclamara al presidente Allende.

Hemos firmado un decreto que indulta a los dirigentes del MIR, que hace mucho tiempo estn escondidos eludiendo la accin de la justicia. Por asumir esta actitud se ha lanzado en contra nuestra una crtica muy dura. Yo he hecho uso de un derecho constitucional. Quiero la tranquilidad y la paz social. Creo que esos jvenes militantes de la Izquierda, con los cuales tenamos una apreciacin tctica diferente actuaron erradamente, pero impulsados por un anhelo superior de transformacin social, conducta que los condena porque han asaltado algunos bancos. Lo hicieron es cierto, y yo lo s, pero no hirieron a nadie, no derramaron sangre ni de carabineros, ni de empleados, ni de obreros, argument pblicamente el presidente.

miguel en

El inters de Allende por el liderazgo de Enrquez se manifest explcitamente, cuando el presidente intent atraer al dirigente a su gobierno. Yo quisiera, Miguel, que t fueras el ministro de la Salud, fue su peticin, que Miguel rechazara. Doctor, me honra con su oferta, pero resulta que nosotros tenemos diferencias con usted y no queremos que esto se exprese dentro del gobierno. Nosotros nos vamos a jugar por usted, lo vamos apoyar en la seguridad personal, vamos a defender este gobierno, pero a la vez queremos la libertad para plantear nuestras diferencias cuando sea necesario, asegur.

Con el derrocamiento del gobierno democrtico de la Unidad Popular, el MIR sufri duras persecuciones. La mayora de los dirigentes de organizaciones y colectivos de izquierda decidieron irse al exilio, pero Enrquez llam a sus militantes a no asilarse en embajadas para luchar contra la dictadura desde la clandestinidad. En ese contexto, mientras resista desde su casa en Calle Santa Fe con un AK en su mano, fue asesinado en combate.

Los hechos revisados evidencian una poltica reconocida por el MIR y sus dirigentes desde los inicios del movimiento. Sin embargo, desde diversos sectores polticos y obedeciendo a sus respectivos intereses-, su imagen es acomodada y blanqueada en una ilgica representacin histrica. Hoy, los mismos que desde sectores oficialistas adaptan la figura de Allende a sus estrechos proyectos de cambio, desconocen y confunden la valiente iniciativa y resistencia revolucionaria de Miguel con la eterna evocacin de un mrtir.

El discurso de la mayora de la clase poltica que impuls el fin de la dictadura, se torci con su posterior arribo al poder democrtico: quienes resistieron con armas al genocidio militar fueron acusados, condenados a penas de extraamiento, a la omisin de la historia o a la deformacin de sus disputas.

El discurso de la mayora de la clase poltica que impuls el fin de la dictadura, se torci con su posterior arribo al poder democrtico: quienes resistieron con armas al genocidio militar fueron acusados, condenados a penas de extraamiento, a la omisin de la historia o a la deformacin de sus disputas. Como si de algo hubiera que avergonzarse.

Por eso, no debe extraar que, de cara al homenaje organizado por la revista Punto Final para Miguel Enrquez con la participacin de dirigentes estudiantiles- la derecha universitaria repudie la presencia de los voceros en la actividad, con un discurso errneo y oportunista.

Es preocupante que las dirigencias estudiantiles promuevan y realicen homenajes a la lucha armada por sobre el debate democrtico de ideas, declar recientemente Stephanie Hagspihl, coordinadora general de Solidaridad UC.

El profundo desconocimiento de la historia y del valor de la lucha armada en el fin de la dictadura es responsabilidad de la misma izquierda y, en resguardo del futuro, debe repararse. No slo en nombre de Miguel y sus compaeros y compaeras, sino de las generaciones futuras, que tienen el derecho a conocer la historia de los que resistieron. Esta vez, sin eufemismos ni negaciones.

http://eldesconcierto.cl/miguel-enriquez-fue-una-blanca-paloma/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter