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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-10-2014

Segundo turno con final abierto

Juan Luis Berterretche
Rebelin


Brasil no es un pas homogneo donde una eleccin nacional pueda describirse en unas pocas pinceladas que abarquen los aspectos fundamentales. Es un modelo del desarrollo desigual y combinado del capitalismo actual, con la mxima expresin de contradicciones sociales y polticas. A lo que se agrega que se ha transformado intensamente en el ltimo decenio.

Una amplia y variada industria automotriz robotizada con la mayor productividad del capitalismo global, pasando por una avanzada produccin aeronutica con algunos liderazgos tcnicos, y una compleja y extensa industria de extraccin petrolera con tecnologa propia exclusiva para la explotacin martima del pre-sal, conviven con la explotacin del trabajo en las peores condiciones esclavistas en los latifundios de los estados de Para, Alagoas, Acre o Pernambuco o la ultra explotacin en los talleres clandestinos de confeccin en So Paulo o Rio de Janeiro.

Y en muchos casos, esta convivencia de procesos de alta tecnologa con produccin basada en la explotacin forzada de mano de obra intensiva, se da en la elaboracin de una misma mercanca. Como es el caso de la cadena productiva del algodn: en la cosecha de la materia prima se explota trabajo esclavo e infantil en Mato Grosso, Gois y Mato Grosso do Sul; la produccin de hilo y de tejido de algodn, se hace con maquinaria moderna computarizada en Santa Catarina y otros estados; y la confeccin de camisetas u otras prendas se realiza tercerizada o sub-tercerizada para transnacionales como Zara y C&A en talleres esclavistas con inmigrantes bolivianas.

El desarrollo capitalista heterogneo del pas y la propiedad de la tierra, ha conducido a una enorme desigualdad econmica y social que se expresa en ser la sptima economa mundial ocupando el lugar 79 entre todos los pases de acuerdo a su ndice de desarrollo humano.

Hasta ahora domina el pas una lite poltica obsoleta que representa tanto a oligarquas latifundistas apropiadas de grandes extensiones de tierras fiscales o indgenas produciendo commodities, junto a una nueva burguesa desarrollada en los procesos de privatizacin de servicios pblicos impuestos por los gobiernos socialdemcratas en las dcadas de los 80 y 90 del siglo pasado; y grandes empresarios de la banca, construccin, minera, frigorficos, agroindustrias, etc. robustecidos por los planes econmicos del lulismo y la penetracin sub-imperialista en pases latinoamericanos y africanos impulsada por los gobiernos petistas. Y, por supuesto, todo eso se combina con variedad de transnacionales imperialistas que actan como un gran hermano sobre el teatro de sombras chinas del Congreso. Es un sistema poltico patrimonialista que solo busca el enriquecimiento y seguir perpetundose. Sistema que en los ltimos aos se encuentra enfrentado a una variedad de movimientos contestatarios que lo cuestionan y lo amenazan cada vez con ms fuerza.

Brasil, por encima de esa apariencia de varios pases diferentes superpuestos, expresa con su resultado electoral en primer turno, tanto la complejidad de su estructura econmica-politica-social, como algunas tendencias preocupantes y otras favorables para el futuro inmediato de su poblacin tratando de superar la desigualdad.

La primera vuelta elimin a una candidata sin partido y con cierto pasado ambientalista, que el capital financiero, las grandes transnacionales, el empresariado, y los grandes medios consideraron posible de manipular e introducir en la contienda creando falsas expectativas entre los movimientos sociales crticos de los gobiernos petistas. La maniobra no tuvo xito por la propia intervencin de dichos movimientos que rechazaron la jugarreta.

Ahora la presidencia se disputa sin cortinas de humo entre Dilma Rousseff, la candidata tecncrata y con poca sensibilidad social de la estrategia lulista, y Acio Neves, representante, de la cpula financiera internacional que conspira contra los pueblos bajo el apodo de Grupo de los 30.

Marina, malas compaas

Un periodista analizando la campaa electoral de Marina previ que la condena meditica dirigida a la candidata evanglica, por el pastor Silas Malafaia contra cualquier reconocimiento de derechos a los homosexuales y la inmediata correccin de su programa, poda actuar como el beso de la muerte para su campaa. Por mi parte, coincidiendo con esta reflexin agreg que, la primera candidata presidencial negra que ha tenido Brasil, recibi dos besos de la muerte, uno en cada mejilla. En la mejilla izquierda acogi los labios de los pastores del odio y sus prdicas fundamentalistas medievales. Y en el pmulo derecho qued impreso el afecto de la Neca Setbal -mayor accionista de Itau-Unibanco- en nombre del capital financiero. Es a partir de esas dos opciones contrarias a las demandas actuales de la sociedad brasilea, que su campaa desbarranc sin alternativa.

Con su subordinacin poltica a los fanticos religiosos se enfrent a todos los movimientos feministas del pas, que en estos ltimos aos se han desarrollado en forma intensa y tienen mucha presencia en los medios y las redes de Internet. Vienen de dar una gran batalla fallida en el Congreso brasileo contra la bancada evanglica y su adhesin a la criminalizacin del aborto. Pero lejos de considerarlo una derrota definitiva, han activado su movilizacin y reforzado su conciencia a favor de una reforma poltica que impida la eleccin de diputados religiosos retrgrados apoyados en los fciles dineros de las iglesias/empresas.

Esta alianza con los exaltados intrpretes de la biblia le quit cualquier apoyo de los mltiples movimientos que se reivindican de la comunidad GLBT, que aunque no se hayan contabilizado estrictamente se consideran no menos del 10% de la poblacin en todos los pases. La campaa evanglica en contra de criminalizar la homofobia y responsabilizando a las vctimas de los crmenes contra homosexuales, ha logrado un repudio terminante no solo de los perjudicados directos sino de todos aquellos que defienden la plena libertad afectiva y sexual de los ciudadanos adultos.

Para completar este psimo legado de los pastores fanticos a la campaa de Marina hay que agregar su rechazo a las religiones afro-brasileas, tratndolas con desprecio de sectas satnicas y promoviendo su prohibicin, cuando son un componente cultural y tnico imprescindible en un pas que tiene ms del 40% de la poblacin de descendencia negra. Y adems son un ejemplo de pacfica tolerancia que actan entre los sectores ms humildes y explotados de la poblacin. Sin estar contaminados por los valores monetarios e imperialistas de sus detractores.

El nombramiento de la Neca Setubal como su coordinadora de campaa la identific de inmediato con el capital financiero, algo que ya era obvio por la eleccin de su equipo econmico y por la defensa de la independencia del banco central, es decir su subordinacin al capital financiero internacional, que hered del siniestrado Eduardo Campos.

Por si faltaba algo para identificarla con el neoliberalismo ms grosero cont con el apoyo del pastor Everaldo -lder de la bancada evanglica- y defensor de un programa ortodoxo de liberalismo econmico clsico. Una consecuencia inevitable de sus estructuras de iglesias empresariales que transform a sus lderes en millonarios devotos de las exigencias del mercantilismo y la acumulacin de capital.

Con esos dos besos de muerte, su prdida de apoyo estaba sellada. Y explica de cmo fue cayendo sin remedio desde casi un 50% de los votos tiles hasta el final 21% que obtuvo. Es una suerte que ese haya sido el resultado de una campaa que combin fundamentalismo religioso y neoliberal con tanta perfeccin. Pero su cada tambin abri paso al candidato del Partido Social Demcrata Brasileo, neoliberal y abiertamente pro imperialista, sin lugar a dudas la peor amenaza que hoy enfrenta el pueblo brasileo.

Acio Neves, un gol en los descuentos

Los resultados electorales del PSDB lejos estn de significar la derrota del neoliberalismo en Brasil, pero quiz indiquen la no vigencia de ese neoliberalismo ortodoxo de Wall Street del los 80 y 90, que ellos representan. Todo hace pensar que en Brasil ya no es fcil engaar a los ciudadanos con las bondades de las privatizaciones.

Pero Acio Neves no se ha presentado como el ejecutor de una nueva etapa neoliberal. Trata de desdibujarse como candidato evidente de los intereses del capital financiero internacional y an as creci en su postrer desempeo.

El destaque central de su campaa fue el triunfo en So Paulo donde Alckmin se impuso para gobernador por otros 4 aos y Serra obtuvo el cargo de senador paulista que se disputaba en esta eleccin. Ambos con una votacin aplastante del interior del Estado y de los barrios ms ricos de la capital. Jardim Paulista, por ejemplo, les dio el 75% de los votos. Es importante destacar que el triunfo de Serra sobre Suplicy (PT) es consecuencia ms que todo de la actuacin opaca y deslucida del candidato del PT en el senado, que no tuvo ninguna presencia poltica de inters en los ltimos aos.

A pesar de su destacado triunfo en So Paulo y su mayora de votos en 10 estados (3 del Sur, 4 del Oeste, ms Espiritu Santo (Este) y Rorarima (Norte), el PSDB perdi votos en 16 estados. Pero la derrota ms importante que sufri fue en su estado cautivo de Minas Geraes. All el candidato a gobernador Pimentel (PT) accedi al cargo en el primer turno con casi 53% de los votos, desplazando al PSDB que gobernaba este segundo colegio electoral de Brasil, desde hace 12 aos.

De cualquier forma el ascenso de la votacin de Acio Neves desde su situacin anclada en un 19% de las intenciones de votos hasta dos semanas antes de la eleccin, frente a un 34% alcanzado el domingo 05/10, fue una hazaa que plantea las dificultades que encontrar el PT para derrotarlo. La explicacin de ese meterico repunte est en el vuelco a su favor en las dos semanas ltimas de la campaa, de los principales apoyadores de Marina Silva. Los grandes medios, las encuestadoras, los bancos y la mayora empresarial, cuando vio que su candidata offsider ya no engaaba a nadie, la abandon a su azar. Y va a apoyar con todas sus fuerzas a Acio Neves en la disputa de la presidencia.

Arminio Fraga: un futuro de purga G30

La campaa electoral para el segundo turno, no va a estar desdibujada por la multiplicidad de candidatos presidenciales que hubo para el 5 de octubre. Es un enfrentamiento del PT y su candidata, con sus debilidades, contradicciones y deplorable actuacin en el ltimo gobierno y Neves representante de lo ms decantado del neoliberalismo ortodoxo.

Comencemos por el programa del ministro de economa que Acio pretende imponer al pas. El personaje a que nos referimos es Arminio Fraga, ex-presidente del banco central brasileo bajo el gobierno de Fernando Henrique Cardoso, ex director gerente financiero con George Soros, con quin co-fund su propio fondo de cobertura Gavea Investimentos antes de venderlo a JP Morgan. Y sobre todo miembro destacado del Grupo de los Treinta (G30), el bnker del capital financiero internacional instaurado en 1978 por la Fundacin Rockefeller y presidido por Paul Volcker desde sus inicios, para impulsar el neoliberalismo a nivel global.

Fraga respondiendo a una entrevista del Financial Times /1 y declar que aboga por un retorno de Brasil a la ortodoxia econmica. Cuando un miembro del G30 habla de ortodoxia econmica ya sabemos de qu se trata. Y explica en algunas pinceladas como hara ese vuelco. En primer trmino con un ajuste fiscal para reducir en forma drstica la inflacin; comprimir a la vez el sector pblico -que por principio caracteriza de ineficiente- atacando el 80% de su extensin (sin mencionar las tan desprestigiadas privatizaciones que estn implcitas en el esquema). Al mismo tiempo reformara el sistema tributario para sustentarlo en un nico impuesto al valor agregado, esto es al consumo de la poblacin. A la vez que liberara de impuestos a las exportaciones y las inversiones, en especial a la inversin en infraestructura. Y seguro tiene otros subsidios al capital en mente que no es necesario publicitar antes de tiempo.

Pero sus mayores preocupaciones estn dirigidas al papel de Petrobras, que para l se ha convertido en demasiado grande sobre todo para los intereses de las petroleras transnacionales. Al mismo tiempo que plantea una ciruga reductora para el BNDES y la banca estatal que no dejan espacio a la banca privada. Un programa completo con el sello G30 contra la mayora de la poblacin y la soberana nacional.

El programa de Neves/Fraga es un proyecto econmico-social que puede ser enfrentado y derrotado, en una campaa electoral navegando a favor de los intereses de los trabajadores y los nuevos movimientos sociales que crecen y se desarrollan en Brasil en los ltimos cuatro aos. A pesar de la insitucionalizacin de los sindicatos y centrales sindicales bajo el petismo, existe en el pas un nuevo movimiento de masas y una nueva vanguardia que ha dado, y todo indica que seguir dando, grandes batallas. Entre sus acometidas victoriosas debe contarse una recuperacin significativa del salario en mltiples conflictos y el planteo y la obtencin de nuevas conquistas en trminos de derechos y libertades. Brasil est en una situacin social que supone una destacada renovacin del pensamiento de transformacin profunda en el pas. Y esto no es producto de la militancia de la izquierda institucionalizada, o los antiguos organismos sociales burocratizados.

Dilma y su desempeo electoral

El primer lugar que ocup la candidatura de Dilma Rousseff el pasado domingo, no es producto de sus aciertos gubernamentales de los ltimos 4 aos. Ms bien es un resultado obtenido a pesar de su psimo gobierno. No olvidemos que la presidente Dilma es responsable de la peor paralizacin de la reforma agraria en el pas; de la suspensin total de los procesos de adjudicacin de tierras indgenas; de las mayores claudicaciones ante el agro-negocio y los ruralistas, que han provocado un aumento significativo de las muertes de trabajadores, campesinos, agricultores familiares, quilombolas e indgenas en las reas rurales; del impulso descontrolado a las hidroelctricas en reservas naturales y tierras de pueblos originarios; de la promocin con los planes de desarrollo de la infraestructura y los mega eventos deportivos de corporaciones predatorias de la construccin que impusieron contra-reformas urbanas en las principales ciudades del pas. Y como consecuencia de esto ltimo y en defensa de la copa mundial de futbol, dio un impulso nefasto al armamento y la impunidad de la polica militar que desat represin y criminalizacin de las protestas. A lo que se suma aliados como Cabral en Rio de Janeiro, responsable con el gatillo fcil de sus PM de un genocidio de jvenes negros y decenas de miles de desapariciones forzosas.

Y con estas graves medidas gubernamentales que mencionamos no estamos abarcando todas las crticas posibles a la presidencia de Dilma y su subordinacin al llamado pemedebismo, es decir sus espurias alianzas parlamentarias con el PMDB, un mega partido cuya funcin es garantizar la gobernabilidad y representa burguesas y oligarquas estaduales sin ningn programa especfico, ms all de defender siempre los intereses del capitalismo.

Era difcil entonces con esos antecedentes encarar la campaa a favor de la reeleccin de Dilma Rousseff. Pero su orientacin inicial tuvo un vuelco para evitar el repudio de los electores que la condujeron a la presidencia en 2010 y estaban escaldados con su actuacin. El primer debate televisivo de la campaa cont, con mayora de candidatos que pretendan presentarse como potables para el empresariado y las lites econmicas, ms que con propuestas que alentaran las necesidades populares. La posicin de Dilma no se diferenciaba de su obsecuente discurso en Davos en enero de 2014, cuando declar su acatamiento riguroso a los preceptos centrales del Consenso de Washington.

Fue a partir de la intervencin de Lula en la campaa electoral del PT que hubo un golpe de timn. El olfato del ex dirigente sindical y lder del PT le indic que con esa imagen Dilma no iba a avanzar e imprimi un viraje izquierdista que de inmediato empez a dar resultados. Dilma comenz a mejorar en las encuestas, mientras sus oponentes empeoraban (Marina) o no avanzaban (Acio). Es obvio que esto no implicaba un nuevo compromiso con su electorado, ni la adopcin de un programa ms radical para un segundo mandato. No era ms que demagogia. Pero para la candidatura Dilma tuvo consecuencias positivas. Y quiz las principales fueron reintegrar a la campaa a las corrientes de izquierda del PT -de alguna forma hay que llamarlas- que se mantenan descontentas al margen. Y abrir expectativas en los electores de una renovacin programtica afn con sus aspiraciones, en un posible nuevo gobierno del PT.

Igual su desempeo electoral comparado a las tres campaas anteriores del PT es indicador de obvia decadencia. Adems del fracaso total en Sao Paulo, qued en tercer lugar en Ro, despus de Marina y Acio. Conquist 15 estados y creci en 11 de ellos donde obtuvo ms del 50% de los votos vlidos. De stos, 7 pertenecen al nordeste. Ese ltimo es un dato muy interesante: al contrario de lo que algunos analistas prevean, el PT no pierde votos entre esos 40 millones de ciudadanos que el lulismo integr al mercado por medio de sus planes asistencialistas (Bolsa Familia, etc.) y que pertenecen mayoritariamente a esa regin. Y el PSDB no logr entrar en ese reducto petista. Como contrapartida fue derrotado por el PSDB en el ABC paulista un territorio obrero automotriz y metalrgico, inicial punto de partida y cantera de captacin de trabajadores por el PT en los 80.

Pautas para despus de la eleccin presidencial

El segundo turno enfrenta a una Dilma que gan la contienda (con 41,59% de los votos) pero fragilizada por un resultado que era menos de lo esperado y superando a Acio (con el 33,55%) por solo un 8%. Con la seguridad de que Marina va a llamar a votar al candidato del PSDB. Y que el empuje final de Neves quiz contine en esta nueva etapa. Va a ser una campaa muy difcil para el PT y con muchas posibilidades de cometer errores. Sobre todo por una candidata que hizo en varios aspectos un psimo gobierno para los movimientos populares que elevaron al PT al gobierno del pas.

Por su parte Acio, adems de su ncleo duro de empresarios, banqueros, grandes medios, rentistas que lucran con la deuda pblica, y la clase media de profesionales y tecncratas de la administracin de empresas privadas, ha obtenido un apoyo de masas liderado por una clase media asalariada, como consecuencia de la fuerte competencia por empleos de hasta tres salarios mnimos mensuales (R$ 2.172 o U$S 918) y por su declinacin como demandante de servicios de bajo costo (trabajo domstico, jardinero, etc.). A la vez que la escasa generacin de puestos de trabajo de ms alta remuneracin durante el lulismo, les ha puesto un techo que se expresa, por ejemplo, en su disconformidad en las redes sociales de Internet y su concurrencia a las movilizaciones de 2013 como opositora al gobierno /2 . Como ya lo hemos remarcado en artculos anteriores.

Cualquiera sea el resultado entre Dilma y Acio, quiz lo principal sea poner todas las expectativas y los esfuerzos en seguir sustentando los mltiples movimientos sociales de trabajadores, tnicos, de gnero, ambientalistas, de impulso a nuevas libertades y derechos democrticos, de las luchas por un transporte urbano sin catracas, de la defensa de las reservas indgenas y quilombolas, de la reforma agraria y las ocupaciones de tierras, as como las expropiaciones de tierras urbanas para vivienda, la defensa de la salud pblica y el SUS, el fortalecimiento y la extensin de la enseanza pblica en todos los niveles y en especial con cuotas para las minoras segregadas, el enfrentamiento a la represin policial y la criminalizacin de la protestas, la condena a una justicia que protege las grandes fortunas y el racismo institucional y encarcela guiada principalmente por el color de la piel o los pobres recursos de los discriminados.

Hay variados y amplios movimientos que representan a todos estos sectores que se han movilizado con decisin durante el gobierno Dilma. Es bueno recordar por lo menos algunos de ellos, para saber con qu fuerzas se cuenta tanto sea para enfrentar el renacimiento neoliberal de Neves, como para impedir la peligrosa estrategia petista para un prximo decenio /3 .

El nuevo proletariado que volvi a votar por el PT en el nordeste y que accedi al mercado capitalista por los planes asistencialistas del lulismo ha cumplido un rol protagnico en las la lucha de clases. Se fundamenta, principalmente en la expansin del sector servicios y construccin, tiene un perfil distinto que la vieja clase obrera industrial. Es un proletariado que se viene generando desde el empuje neoliberal conducido por el social demcrata Fernando Henrique Cardoso (FHC) (1995-2002). Sus planes de ajuste estructural se basaron principalmente en las fraudulentas privatizaciones e impulsaron nuevas empresas privadas de servicio en salud, transporte, seguridad, limpieza, alimentacin, etc. Al acceder al gobierno, el PT no desprivatiz la economa sino que continu con ese proceso por medio de concesiones, licitaciones, tercerizaciones. Los programas de aceleracin del crecimiento (PAC I y II) que tenan como objetivo modernizar la infraestructura nacional y los planes de vivienda popular (3 etapas de Minha casa, minha vida) impulsaron con fuerza la construccin y abrieron tambin nuevos puestos de trabajo para ese reciente proletariado. Lo mismo pas con el impulso a los mega eventos deportivos y atlticos.

Fue ese proletariado, que recibe remuneraciones por debajo de dos salarios mnimos (R$ 1.448) el que ms se moviliz y el que impuso sucesivos aumentos del salario en los ltimos aos. Son ellos quienes desplegaron importantes luchas contra las corporaciones de la construccin, en obras pblicas y en hidroelctricas e innumerables conflictos salariales en medianas y pequeas empresas, como en el sector pblico. Antes del 2012 ya hubo huelgas organizadas y realizadas en rebelda con los sindicatos oficiales: en Belo Monte y las usinas del Ro Madeira, el Complejo Petroqumico de Rio de Janeiro (Comperj) y el Complejo del Suape en Pernambuco. Son tambin los trabajadores que sufren ms la alta rotatividad, precarizacin, fragmentacin y menor presencia en un centro de trabajo fijo. Lo que dificulta su organizacin y mejoras en la calificacin profesional. A lo que se suma ser mal acogidos por los sindicatos y centrales tradicionales institucionalizadas. Superando las dificultades con combatividad.

Junio de 2013 marca un cambio radical en la coyuntura poltica. Millones descubrieron el camino de las calles, de las movilizaciones y auto-movilizaciones y de las demandas. A partir de all hubo un cruzamiento entre los trabajadores y los movimientos sociales urbanos, en especial por tierras y vivienda. Hay tambin un aumento del activismo social que confluye con la auto-movilizacin sindical y el resurgimiento de un movimiento social urbano. Todo esto provoca un sentimiento social de indignacin, huelgas, protestas y desafos a los gobiernos y empresas /4.

Y esto no se trataba de un descontento contra el neoliberalismo del PSDB sino con el rumbo que haba tomado el gobierno Dilma y sus aliados burgueses en el Congreso. Es en ese momento que se destaca el Movimiento por el Pase Libre (MPL) que se opone a un transporte pblico urbano privatizado y que acta de estopn de las protestas. Y es all tambin que se gesta un movimiento que moviliza sin dificultad decenas de miles: el de los Trabajadores sin Techo (MTST), que va a realizar grandes ocupaciones de tierras y lograr reconocimiento en el Plano Director de la ciudad de So Paulo al obligar a la prefectura a reconocer las ocupaciones de los sin techo y darles el carcter de Zonas Especiales de Inters Social (ZEIS).

Las mayores movilizaciones de 2013 se realizaron en Rio de Janeiro y So Paulo pero se extendieron por todas las capitales y grandes ciudades estatales. Y activaron el poder contestatario de innumerables organizaciones sociales anti-racismo, feministas, de homosexuales, ambientalistas, por vivienda, y servicios sociales imprescindibles y contra los guetos de explotacin e exclusin de las favelas administrados por Unidades de Polica de Pacificacin integradas por las PMs y sus grupos de choque, en alianza con las milicias para-policiales. Cuando no fue la fuerza nacional o el mismo ejrcito que ocupa Hait, el que irrumpe en los territorios de la pobreza y el abandono del estado, para ahogar protestas.

Pero existen tambin otros movimientos que la estrategia del PT para el prximo, decenio excluye de sus proyectos. Como son el MST, los indgenas y quilombolas, agricultores familiares, trabajadores rurales y campesinos que se oponen al agro-negocio, el primer puntal que el programa lulista reivindica para su prximo gobierno. Todos ellos han debido movilizarse no slo por sus derechos a la tierra, sino tambin contra las amenazas a su vida.

Ese complejsimo sistema de innumerables movimientos sociales con intereses diversos -y quiz en algunos casos hasta enfrentados- no tiene un mbito comn de intercambio de ideas y una conduccin colegiada legtima que los rena y los represente. Es algo que la reforma poltica puede ayudar a resolver ms all del sistema electoral. Sobre todo porque sin un movimiento que los unifique en su diversidad va a haber muchas marchas y contramarchas y va a ser difcil, tanto enfrentar con xito a un gobierno del meollo del capital financiero internacional, como superar las impotencias y concesiones que el PT ha mostrado ante el capitalismo con su integracin a la institucionalidad.

 

Notas

1/ Joe Leahy in Sao Paulo Arminio Fraga offers Brazil an orthodox path Financial Times 17 09 2014 http://www.ft.com/cms/s/0/5982c43c-3e5e-11e4-b7fc-00144feabdc0.html

2/ Marcio Pochmann Medianizao ou polarizao. O que muda no cenrio social? O conjunto de manifestaes e conflitos em curso desde o ano passado abriu um novo ciclo de debates acerca da atual conformao da sociedade brasileira Rede Brasil Atual 04 07 2014. Marcio Pochmann es profesor del Instituto de Economia y pesquisador del Centro de Estudos Sindicais e de Economia do Trabalho, ambos de la Universidade Estadual de Campinas. http://www.redebrasilatual.com.br/blogs/blog-na-rede/2014/07/2018medianizacao2019-ou-polarizacao-o-que-muda-no-cenario-social-8628.html

3/ Ver Brasil: la estrategia del lulismo para el prximo decenio JLB 16 07 2014. Los tres sectores elegidos para apuntalar un nuevo empuje del desarrollo brasileo son la agropecuaria, el petrleo (centrando en el pre-sal) y la aeronutica Los dos primeros se trata de una continuacin de los planes que se vienen desarrollando y el tercero ya tiene un desarrollo importante que le ha permitido competir con aeronaves de 100 pasajeros en escala internacional, pero le ha faltado un apoyo econmico ms decidido del estado. http://www.rebelion.org/docs/187283.pdf

4/ Gabriel Brito y Valria Nader Automobilizao sindical e movimentos urbanos fortalecem ativismo social Correio da Cidadania 03 06 2014 Entrevista al socilogo del trabajo Ruy Braga.

http://www.correiocidadania.com.br/index.php?option=com_content&view=article&id=9662:manchete030614&catid=25:politica&Itemid=47


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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