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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-10-2014

De cmo trabajan los servicios de inteligencia estadounidenses en el siglo XXI
Trocando en xito el fracaso

Tom Engelhardt
TomDispatch.com

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez



Qu ms da? Colocis alrededor de 68.000 millones de dlares al ao en un laberinto de 17 agencias de inteligencia. Les construs sedes esplndidas. Creis un estado de vigilancia global por los siglos de los siglos. Os dedicis a poner escuchas a vuestra ciudadana y recopilis sus comunicaciones en cantidades asombrosas. Trasmutis a vuestros empleados en avatares y entris en escenarios de videojuegos no vaya a ser que algn estadounidense muestre cierta predisposicin hacia el mal aunque sea en funcin entretenimiento. Por si las moscas, recogis informacin sobre sus visitas a pginas porno, quiz algn da el chantaje pueda resultar de utilidad. Hacis circular fotos de sus desnudos solo por bien, por la lascivia de todo ello. Vuestros empleados utilizan incluso aspectos del sistema que habis creado para acechar a antiguos amantes y, dentro de su mundo de arcanos, ese acto de espionaje consigue hasta tener su propio nombre: LOVEINT.

Os dedicis a poner escuchas a lderes y polticos extranjeros de todo el planeta. Tratis de fichar a cientos de miles de empleados de las empresas de vuestros amigotes, creando as las ramificaciones de un complejo corporativo de inteligencia de primer orden. Asaltis las puertas traseras de los centros de datos de los principales grupos de Internet para acumular cuentas de usuarios. Creis nuevas pandillas dentro de los grupos, incluido un equipo secreto militar y de inteligencia siempre en expansin incrustado dentro del mismo ejrcito (que no aparece entre esas 17 agencias). Vuestros dirigentes mienten, hasta donde podemos saber y sin un pestaeo de duda, al Congreso y al pueblo estadounidense. Vuestros actos se someten a tribunales secretos, que slo escuchan vuestras versiones de los hechos, que habitualmente autorizan sin el menor cuestionamiento, y cuyos juicios y cuerpo sustancial de legislacin son demasiado secretos para que los estadounidenses puedan conocerlos.

Habis hecho un esfuerzo extraordinario para aseguraros esa informacin sobre vuestro mundo pero los millones de documentos de los que hacis acopio no se vuelcan en nuestro mundo. Incluso tenis capacidad legal para amordazar a las organizaciones y ciudadanos estadounidenses que podran hablar de cosas que no os iban a gustar (y que no pueden decir que les habis cerrado la boca). Sin que quepa duda alguna, espiis al Congreso. Os introducs en los sistemas informticos del Congreso. Y si algn denunciante de dentro de vuestro mundo intenta decirle al pueblo estadounidense algo no autorizado acerca de lo que estis haciendo, le procesaris en funcin del Acta de Espionaje como si fuera un espa de una potencia extranjera (algo que en cierto sentido es, ya que tratis al pueblo estadounidense como si fuera una poblacin extranjera). Y despus hacis cuanto podis para destrozar su vida y si alguno consigue escaparse de vuestras garras- le persegus implacablemente hasta los confines de la Tierra.

En cuanto a vuestros altos funcionarios, la puerta giratoria, cuando ya ha pasado su momento, les permite introducirse en un espejo lucrativo de vida en el complejo de la inteligencia corporativa.

Lo que ellos no saban

Piensen en el mundo de la comunidad de inteligencia de EEUU, CI, como un sistema cerrado casi perfecto y una rara historia de xito del Washington del siglo XXI. En una capital desgarrada por feroces desacuerdos polticos, casi todo el mundo est de acuerdo en la importancia absoluta, total y mxima de esa comunidad y de todo lo que sus altos funcionarios puedan decidir para mantener a este pas protegido y a salvo.

S, habis hecho todo eso en nombre de la seguridad nacional y de la de los estadounidenses. Y, como hemos descubierto, nunca hay seguridad suficiente, no al menos en lo que se refiere a una cosa: la diablica habilidad de los terroristas para amenazar a este pas. Es cierto, los ataques terroristas se clasificaran por encima de los ataques de tiburones, pero no mucho ms en una lista de peligros posterior al 11-S. Y para eso, os atribus el mrito de que no ha habido nunca un segundo 11-S. Adems, alardeis de haber destruido todo tipo de planes y complots terroristas contra este pas, hasta llegar a la sorprendente cifra de 54, supuestamente desbaratados utilizando el telfono y los metadatos de las direcciones de correo de los estadounidenses reunidos por la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en ingls). Como suele suceder, un distinguido panel nombrado por el Presidente Obama, con las pertinentes acreditaciones de seguridad para permitirles examinar con detalle esas espectaculares declaraciones, llegaron a la conclusin de que ni una sola se tena en pie.

Cualquiera que sea el caso, mientras los dlares de los contribuyentes fluan hacia vuestras arcas, nadie consider un problema que 17 agencias superpuestas no se dedicaran a impedir 400.000 muertes por armas de fuego en esos mismos aos; ni que las solapadas 17 agencias se dedicaran a buscar la seguridad en nuestras carreteras, donde han muerto desde el 11-S ms de 450.000 estadounidenses. (Se ha calculado que es 1.094 veces ms probable que un estadounidense muera en un accidente de coche que en un ataque terrorista.) Casi todo el dinero y el esfuerzo se han dedicado en cambio al microscpico nmero de complots terroristas algunos de ellos alimentados en las plantas del FBI- que se han producido sobre suelo estadounidense durante ese perodo. Con la conviccin de que hay que proteger a los estadounidenses de eso por encima de todo lo dems y a partir del temor que desde el 11-S alimenta este pas, habis construido una estructura de inteligencia sin igual en el planeta en lo que a tamao, alcance y complejidad laberntica se refiere.

Todo un logro, sobre todo si tenemos en cuenta su nica desventaja: que tiene un terrible historial de no conseguir nada de forma adecuada. Nunca se ha tenido tanto acceso a tanta informacin sobre nuestro mundo y, sin embargo, nunca hemos estado tan poco preparados para cuanto en l sucede.

En lo que se refiere a ir por delante de los ltimos acontecimientos sobre el planeta, esos que realmente podran significar algo para el gobierno al que realmente sirve, la CI lleva siempre las de perder; y es lo mejor que podemos decir de un historial que se prefiere en gran medida esconder. Parece que se les pilla por sorpresa con bastante regularidad, as que, imaginen cmo van a desafiar cualquier posibilidad imaginable Piensen en ello y piensen mucho. Desde el 11-S (que podra considerarse como el equivalente en inteligencia del pecado original en lo que se refiere a desaciertos), cules son exactamente los triunfos de una clase de sistema que el mundo nunca ha visto antes? Seguro que nos viene a la mente un nico acontecimiento: la localizacin y asesinato de Osama bin Laden. (Hey, Hollywood se puso velozmente a filmar un pelcula sobre el asunto!). Aunque por entonces era ya una decorativa figura desdentada, un icono del yihadismo y poco ms; el raid en el que le mataron es el nico triunfo obvio de estos aos.

Por lo dems, a nivel global, desde la primavera egipcia y el desastre sirio a la crisis en Ucrania, la inteligencia estadounidense, hasta donde podemos decir, ha ido siempre por detrs y se ha quedado corta a la hora de valorar los hechos, cuando no ha sido simplemente cogida por sorpresa. Como consecuencia, la administracin Obama parece estar a menudo en estado de eterno estupor en lo que a los acontecimientos por todo el planeta se refiere. Dejando a un lado la cuestin del fracaso de la inteligencia como por ejemplo en la muerte del embajador estadounidense en Bengasi, hay alguna seal de que la CI ofreciera al Presidente Obama alguna advertencia sobre Libia antes de que decidiera intervenir y derrocar al autcrata de ese pas, Muammar Gadafi, en 2011? Lo que sabemos es que al parecer se le dijo, de forma equivocada, que habra un bao de sangre, apuntando posiblemente a un acto genocida, si las tropas de Gadafi llegaban hasta la ciudad de Bengasi.

Un informador de cualquier agencia podra haber sugerido lo que cualquier observador analista sin acceso a la informacin interna habra aprendido de cualquier lectura de los resultados de las acciones militares del siglo XXI de EEUU por todo el Gran Oriente Medio: que las consecuencias iban a ser la fragmentacin de la sociedad libia, el crecimiento de la militancia islmica (al igual que en otros lugares de la regin) y el caos. Tenemos que asumir que no le advirtieron de nada, aunque la catstrofe de Libia y la desestabilizacin de una regin ms amplia de frica resultan hoy en da ms que evidentes.

No obstante, centrmonos por un momento en un caso del que se conocen ms datos. Estoy pensando en el acontecimiento que slo recientemente atrajo la mirada de la administracin Obama, envindola dando trompicones a la tercera guerra estadounidense en Iraq, causando una histeria total en Washington. Desde junio, el grupo terrorista ms exitoso de la historia ha surgido en toda regla en Siria e Iraq en medio de un incremento del reclutamiento yihad por todo el Gran Oriente Medio y frica. El Estado Islmico (EI), un retoo de al-Qaida en Iraq, que cobr vida durante la ocupacin de EEUU en ese pas, ha establecido un mini-Estado, un califato, en el corazn de Oriente Medio. Parte del territorio que captur estaba, desde luego, en el mismo pas en el que EEUU se haba acuartelado y ocupado durante ocho aos, a lo largo de los cuales haba supuestamente desarrollado innumerables fuerzas de informacin y reclutado agentes de todo tipo. Y, sin embargo, a decir de todos, cuando los militantes del EI barrieron todo el norte de Iraq, la CIA, especialmente, se encontraba con el culo al aire.

No parece que la CI hubiera previsto el rpido crecimiento o extensin del grupo, y aunque haba al menos algunas noticias previas de la decadencia del ejrcito iraqu, nadie imagin que la fuerza creada, entrenada y armada por EEUU iba a venirse abajo de forma tan palmaria. Inesperada fue la forma en que sus oficiales desertaron de sus tropas, quienes, a su vez, se quitaron el uniforme y huyeron hacia las principales ciudades del norte de Iraq, cediendo su equipamiento estadounidense a los militantes del Estado Islmico.

Ni siquiera pudo la comunidad de inteligencia dar una cifra bsica de cuntos de esos militantes haba por all. De hecho, en parte porque el EI utiliza asiduamente correos para sus mensajes en vez de mviles o emails, hasta que no se present la oportunidad de arrestar a un militante clave en junio, la CIA y el resto de la CI no saba prcticamente nada sobre el grupo o sus lderes, no haba hecho una valoracin seria de su fuerza y objetivos, ni esperaba en modo alguno que iban a extenderse y apoderarse de la mayor parte del Iraq sunn. Y eso debera resultarnos algo raro porque, despus de todo, ahora resulta que un buen nmero de lderes del EI haban estado juntos unos aos antes en la prisin del ejrcito estadounidense en Campo Bucca.

Todo lo que tienen que hacer es ir siguiendo los sorprendidos comentarios de varios altos cargos de la administracin, incluido el presidente, mientras el EI iba dejando sus huellas y declarando su califato, para entender cmo 17 agencias mal preparadas y 68.000 millones de dlares pueden dejarles abandonados cuando su mundo se pone patas arriba.

Produciendo inteligencia de baja calidad como forma de vida

De alguna forma, las extraordinarias revelaciones de Edward Snowden sobre la CIA pueden haber distorsionado nuestra visin de la inteligencia estadounidense. La pregunta, despus de todo, no es muy sencilla: A quin escuchaban o a quin vigilaban o de quin recogan comunicaciones? Tambin: Qu fue lo que averiguaron? Qu obtuvieron de las montaas de informacin, de los miles de millones de bits de datos de inteligencia que fueron recopilando cada mes de determinados pases (Irn, 14.000 millones; Pakistn, 13.500 millones; Jordania, 12.700 millones, etc.)? Cul era su inteligencia? Y la respuesta parece ser la de que, gracias al alucinante nmero de agencias haciendo el trabajo de inteligencia de EEUU y los yottabytes de datos que han recogido, la CI es una cinaga sobrecargada de informacin, inundada de datos y de ceguera colectiva acerca de cmo funciona nuestro mundo.

Vds. podran decir que los servicios de inteligencia estadounidenses fomentan la idea de que slo puede conocerse el mundo en una atmsfera de montones de datos y en la penumbra del secretismo. Sin embargo, una valoracin de mentalidad abierta acerca del planeta y de sus peligros aportara sin duda mucho ms a cualquier gobierno. En ese sentido, el sistema impulsado y creado desde el 11-S parece estar tan cerca de la inutilidad en cuanto a sacar provecho al dinero invertido en l como ninguno de Vds. podra imaginar. Lo que implica, a su vez, que nosotros, al estar fuera de ese sistema, deberamos mirar con cautela las recientes y terrorficas valoraciones y exageradas predicciones de la CI que, al igual que las relativas al diminuto grupo terrorista Khorasan (posiblemente ficticias), llenan regularmente nuestros medios de comunicacin con horripilantes imgenes de la destruccin de EEUU.

Si la eficacia de la CI posterior al 11-S se estuviera valorando segn un modelo corporativo, se llegara fcilmente a la conclusin de que habra que eliminar al menos a quince de esas agencias y pandillas de su comunidad y reducir a las otras dos. (Si los republicanos en el Congreso comprendieran de qu va esa maraa institucional e historial de fracasos en las agencias civiles internas, iran a por ellas con cuchillo de carnicero). Sospecho que el gobierno podra aprender mucho ms sobre este planeta dedicando una pequea suma a contratar a un grupo de observadores espabilados que slo utilizaran informacin en cdigo abierto. Por una suma ridcula, conseguiran sin duda una visin inequvocamente ms procesable de cmo funciona nuestro mundo y de sus posibles peligros para los estadounidenses. En cambio, cualquier analista, espa u operativo inteligente que exista en el laberinto de esas redes de vigilancia y espionaje de EEUU se quedar seguramente ah enterrado, mientras el sistema global produce un abanico inmenso de inteligencia de calidad nfima.

Est claro que tener un laberinto de 17 agencias superpuestas, paramilitarizadas y profundamente hermticas haciendo versiones de lo mismo es la definicin de una demencia contraproducente. No debe pues sorprendernos que lo nico a lo que se parece la comunidad de la inteligencia estadounidense en estos aos es al ejrcito de EEUU, que desde el 11-S no ha conseguido ganar una guerra ni llevar a cabo prcticamente nada de lo que tena intencin de hacer.

Por otra parte, todo lo anterior supone que el objetivo de la CI es ante todo producir una inteligencia eficaz que coloque a la Casa Blanca un paso por delante del resto del mundo. Sin embargo, qu pasa si en realidad no es ms que un sistema organizado sobre la base del fracaso? Qu ocurre cuando el desastre en los resultados es para la CI otra forma de triunfo?

Quiz merezca la pena pensar en esas agencias solapadas como una maquinaria terriblemente inteligente al estilo Rube Goldberg organizada alrededor del principio de que el fracaso es el mayor de los xitos. Despus de todo, en el sistema actual que tenemos, cada fracaso de la inteligencia trata de decirnos que es necesaria ms seguridad, ms secretismo, ms vigilancia, ms espas, ms aviones no tripulados; y entonces, cuando de nuevo se fracase, conseguirn ms dinero para nuevas expansiones.

Tenga en mente que la versin de la inteligencia del siglo XXI empez en medio de un fracaso catastrfico: ignorando o sencillamente despistando en el laberinto gran parte de la informacin crucial sobre los secuestradores y los secuestros del 11-S. Ese fracaso produjo una de las ms grandes expansiones, o explosiones, de la inteligencia en la historia. (Y con todo y eso, no se despidi, ni se degrad ni se penaliz en modo alguno a ninguna autoridad del mundo de la seguridad nacional, e incluso se concedieron diversos premios, o se promocion, a un buen nmero de esos altos funcionarios.) Es decir, que pueden haber sido y pueden seguir siendo un fracaso total, pero en lo que se refiere a sus presupuestos, a su poder, a su alcance, a su secretismo, a sus carreras y a su permanencia en el poder, han tenido un xito impresionante.

Desde luego, Vds. podran decir que el mundo es sencillamente un lugar difcil de comprender y que el futuro, con sus eternas sorpresas, es un territorio que ningn pas, ningn ejrcito, ningn conjunto de agencias de inteligencia puede ocupar, no importa cunto invierta en ese objetivo. La incapacidad para predecir el futuro estado de las cosas puede, en cierta forma, ser algo normal. Pero si es as, por favor, recurdenme: por qu estamos exactamente apoyando 17 versiones de recogida de inteligencia a un precio de al menos 68.000 millones de dlares al ao?

Tom Engelhardt es uno de los fundadores del American Empire Proyect . Es autor de The United States of Fear y de una historia de la Guerra Fra: The End of Victory Culture . Acaba de publicar su ltimo libro: Shadow Government: Surveillance, Secret Wars, and a Global Security State in a Single Superpower World (Haymarket Books).

Fuente:http://www.tomdispatch.com/post/175901/tomgram%3A_engelhardt,_entering_the_intelligence_labyrinth/



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