Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: El Imperio recurre al Califato: el Estado Islmico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-10-2014

La aviacin no ocupa territorios, los destruye

Augusto Zamora R.
Rebelin


Durante la guerra de Vietnam, EEUU lanz sobre el pas asitico ms bombas que las utilizadas en la II Guerra Mundial, sin lograr quebrantar un pice la voluntad de lucha del pueblo vietnamita. El nico resultado tangible fue la muerte de cuatro millones de civiles y la criminal destruccin de centenares de pueblos y ciudades en Vietnam. En Afganistn, todo el poder areo de la OTAN result intil ante unas fuerzas irregulares que se disgregaban fcilmente antes de que cayeran bombas y misiles. El efecto fue similar al de Vietnam. La vasta mayora de vctimas eran civiles y el asesinato de inocentes, junto a la destruccin de poblados, haca ms fuertes a los talibanes. Israel se ha hartado de bombardear Gaza y Lbano, sin lograr, ni de lejos, liquidar a Hams y Hezbol. La historia militar ensea que la aviacin es efectiva contra fuerzas regulares, cuando concentran grandes cantidades de soldados y material blico. En la I y la II Guerra del Golfo, la aviacin fue determinante para destruir al maltrecho y anticuado ejrcito iraqu, pero fue intil para derrotar a las guerrillas sunes y chiitas. Pretender combatir a grupos irregulares con misiles es como matar moscas a caonazos.

Esta realidad, fcilmente verificable sin haber tenido que pasar por West Point, lleva a preguntarse cules son, realmente, los objetivos y propsitos de EEUU y sus constreidos coaligados en la incierta guerra contra el Estado Islmico. Una guerra donde destacan ms las contradicciones que oponen a los coaligados que la desconocida estrategia que piensan seguir.

Entre estas contradicciones, resalta en primer trmino la que afecta a Turqua, la pieza ms fundamental del tablero estadounidense. Por una parte, resulta cada vez ms obvio que el EI ha contado -hasta hace poco- con un indispensable apoyo turco. El gobierno de Turqua es enemigo a muerte del gobierno sirio y apost todas sus cartas a una guerra rpida y de bajo costo para derrocarlo, lo que ha fracasado totalmente. La irrupcin del EI en Iraq ha puesto a Erdogn ante uno de sus mayores conflictos. Las zonas afectadas por el EI corresponden en su mayor parte al Kurdistn sirio y al iraqu. Los kurdos turcos (cuyo territorio hace la frontera turca con esos dos pases) intentan alistarse por miles para combatir junto a sus hermanos del sur. Turqua sabe que casi todos ellos son del odiado PKK, razn por la cual impide tanto la entrada de refugiados kurdos, como el paso a Siria de combatientes kurdos y se opone a que EEUU arme a los kurdos sirios e iraques, y con razn. Teme que, pasado el conflicto, los kurdos queden armados hasta los dientes y vuelvan esas armas contra sus enemigos turcos.

En la actual disyuntiva, Turqua tiene mucho que perder y poco que ganar. Participar en los ataques contra el EI hara que el EI o sus restos, pasen a considerar a Turqua como Estado infiel y, por tanto, enemigo. La decisin del Parlamento turco, de autorizar la entrada en combate de su ejrcito -motivada por el temor a que se forme en Siria e Iraq un potente ejrcito kurdo-, puede provocar que los soldados turcos se vean combatiendo, en Siria, en Iraq y en la propia Turqua, no slo a los kurdos, sino tambin al EI (o viceversa). No obstante, EEUU necesita armar a los kurdos, como nica alternativa viable al envo de tropas estadounidenses. Y digo viable, porque las otras dos alternativas (armar al ejrcito sirio y sus aliados y armar a los chiitas pro-iranes), chocan con la poltica encubierta de Washington, que busca, torvamente, hacer una carambola, que permita eliminar o, mejor, redirigir, al EI contra Damasco y debilitar al mximo al gobierno sirio, para hacer posible su posterior derrocamiento o derrota militar. La idea de EEUU, de armar al Ejrcito Sirio de Liberacin no parece efectiva, pues stos son los nicos que combaten a muerte contra Damasco y redirigirlos contra el EI tiene dos efectos indeseados. Por una parte quitara presin a Damasco y, por otra, pondra a matarse entre s a las mayores fuerzas antigubernamentales sirias, lo que Damasco vera con complacencia.

Hay un tercer factor en el tema Turqua. Casi nadie se pegunta cmo, en una regin azotada hasta el horror por el fenmeno del terrorismo (incluyendo Irn, donde unas 12.000 personas han muerto por actos terroristas financiados por EEUU, Israel y el ejecutado Sadam Husein), Turqua permanezca al margen de l, como al margen permanece tambin Qatar, otro gran financiador de grupos extremistas y fundamentalistas islmicos sunitas y opuesto, igualmente, a la poltica de EEUU contra el EI, que la quisiera contra Damasco. La respuesta parece simple. Turqua y Qatar son las fuentes principales de esos grupos, que deben actuar bajo la premisa sagrada de excluir los territorios de Turqua y Qatar de sus acciones.

Se ha hablado mucho de la presencia de combatientes extranjeros en las filas de EI y de otros grupos antisirios. Como ocurre en otros campos, nadie explica de qu manera estos miles de combatientes extranjeros lograron alcanzar territorio sirio e iraqu. Turqua tiene blindada la frontera con esos pases y no hay forma que un extranjero pueda dar un paso sin caer en los controles militares turcos. De eso fuimos testigos mi hijo mayor y yo, cuando, hace tres aos, regresbamos de Iraq, por Silani, y tomamos un autobs a Diyarbakir. A la altura de Alepo (lo sabamos, por letreros que anunciaban la carretera a Siria), soldados turcos nos hicieron bajar del autobs, nos metieron entre insultos en una garita militar y en la garita estuvimos como dos horas, rellenando un infinito cuestionario en ingls, hasta que el oficial que nos hizo bajar, insult y detuvo, nos devolvi los pasaportes e indic que podamos continuar el viaje. Viendo que toda la zona estaba militarizada y que los extranjeros eran mal recibidos, decidimos cambiar de rumbo, hacia Vam, y tomar el primer avin a Estambul. Para sustos, Iraq.

Conociendo sobre el terreno los estrictos y draconianos controles turcos sobre toda la frontera con Siria e Iraq, cuesta imaginar que los voluntarios extremistas extranjeros hayan podido siquiera llegar a la frontera con esos pases sin llevar un salvoconducto turco. Este hecho explicara las iniciales reticencias turcas para ir a la guerra contra el EI: le estaran obligando a combatir a sus propios grupos, lo que puede provocar, como ya sealramos, que stos podran volver sus armas contra sus antiguos protectores, ahora convertidos en verdugos.

Otro elemento que nadie parece conocer, dentro de la campaa ms propagandstica que informativa existente sobre el EI, es que se trata de un grupo con fuerte apoyo sunita. Ninguna guerrilla, en ninguna parte del mundo, puede subsistir sin respaldo popular. Lo dijo Mao: la guerrilla es el pez, el pueblo el agua (EEUU, en Vietnam, concentraba a la poblacin en grandes campos de concentracin, buscando quitar el agua al pez). Turcos, qatares y sauditas son sunitas y por ese motivo han venido apoyando a los grupos irregulares sunitas. Los kurdos son kurdos y los shitas aliados de Irn, el gran rival de Israel y Arabia Saudita. Irn se ha negado a apoyar la coalicin porque es una coalicin sunita. En cambio, arma, asesora y entrena a los shitas iraques y a Lbano, adems de apoyar a muerte a Siria. Rusia no forma parte de la coalicin, pero arma y sostiene a Siria. La coalicin de EEUU vive instalada en la esquizofrenia.

Resumiendo, hay unos pases, grupos y etnias -kurdos, shitas, Damasco, Irn y Hezbol-, que realmente quieren acabar con el EI. Hay otros que dicen querer acabar con el EI -EEUU, Turqua, Israel, Qatar, Arabia Saudita- , pero lo que realmente estaran buscando es que abandone Iraq y vuelva sus armas contra Damasco, como era el plan original. Por esa razn, Turqua rechaza el apoyo a los kurdos y prefiere, con EEUU, armar a los sunitas sublevados en Siria o intervenir con su ejrcito, para que, una vez resuelto el problema de EI, ataquen al gobierno de Damasco. Existiendo sobre el terreno dos coaliciones, hay que darle la razn al gobierno ingls: la guerra contra el EI es de geometra variable y durar sine die. EEUU y Turqua dicen combatir al EI, pero Turqua combate contra Damasco y los kurdos. Los kurdos luchan por su pueblo y causa. Los shitas, por impedir que retorne la dominacin sunita gobernada por sauditas y qatares. Irn, por mantener al gobierno sirio y consolidar su influencia en Iraq. Los sunitas, por volver a tener peso y presencia en aquel Iraq dominado por Sadam Husein. Y colorn, colorado, este cuento est lejos de haber terminado

 

Augusto Zamora R. es Profesor de Relaciones Internacionales.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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