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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-10-2014

Afganistn, las interminables intervenciones del exterior

Immanuel Wallerstein
La Jornada


Cundo comienza esta historia? Es difcil  decidirlo. La historia moderna comenz en el siglo XIX, cuando los britnicos y los rusos pelearon en el gran juego, compitiendo por influir y controlar Afganistn. Lucharon directamente y mediante apoderados afganos. Los britnicos piensan haberlo hecho mejor, pero esto fue en gran medida una mera ilusin. Yo dira que fue un empate.

En la dcada de los 60, el juego recomenz con la llegada al poder de un gobernante que busc instituir una nueva Constitucin liberal. Fracas, pero abri el camino para que emergieran partidos a la izquierda y a la derecha. Su sucesor, Mohamed Daoud, fue derrocado en 1978 por el Partido Democrtico del Pueblo de Afganistn (PDPA), en la actualidad un partido comunista. El PDPA estableci un rgimen totalmente laico, con igualdad total para las mujeres. Haba recomenzado el gran juego. La Unin Sovitica respald el rgimen del PDPA y Estados Unidos (sucesor de Gran Bretaa) respald a los mujaidines que lucharon contra l y en favor de un rgimen islamita.

En 1979, la Unin Sovitica envi tropas para ayudar a que el rgimen del PDPA se mantuviera en el poder. La intervencin sovitica result contraproducente y eventualmente los soviticos retiraron las ltimas de sus tropas hacia febrero de 1989. No obstante, el PDPA se las arregl para mantenerse hasta 1992. Durante los cuatro aos siguientes, varios grupos que se haban opuesto al rgimen del PDPA lucharon unos con los otros. Un grupo que emergi con fuerza se llamaba a s mismo Talibn y busc reunificar el pas bajo una estricta ley de la sharia en un rgimen encabezado por el Mullah Omar. El rgimen talibn fue especialmente rudo con las mujeres, casi encerrndolas en sus hogares, y clausur todas las oportunidades educativas.

Septiembre de 2001 fue un momento fatdico. Los talibanes pudieron asesinar al nico oponente principal que les quedaba en Afganistn dos das antes del ataque de Al Qaeda en Estados Unidos el 11 de septiembre. La serpiente le haba despertado a Estados Unidos.

Habiendo ayudado a los mujaidines a volverse una fuerza importante para combatir la influencia sovitica, ahora se encontraban con que este grupo estaba en el poder en Afganistn y daba refugio a Osama Bin Laden, el presunto perpetrador de los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos.

As que de nuevo llegaba una importante intervencin del exterior, esta vez de Estados Unidos contra los talibanes. La situacin geopoltica se torn bastante complicada. Los principales aliados estadunidenses en la regin Pakistn y Arabia Saudita respaldaban a los talibanes. Los principales oponentes de Estados Unidos en la zona Irn y Rusia se alinearon con Estados Unidos en su oposicin a los talibanes.

La estrategia estadunidense fue la de ayudar a instalar a Mohamed Karzai como gobernante interino y luego como presidente electo de un nuevo rgimen. La mayor virtud de Karzai era ser pashtn en trminos tnicos, y por tanto de la misma tierra que era corazn de las fuerzas talibanes. El problema, de nueva cuenta, era que la serpiente poda despertar. Al paso de los aos, Karzai comenz a estar ms y ms incmodo con el papel de Estados Unidos y en particular con sus mtodos militares. Para 2012, era ya abiertamente muy crtico de Estados Unidos y hablaba de negociaciones polticas con los talibanes.

El presidente estadunidense Barack Obama haba llegado al poder en 2009, llamando guerra buena a la intervencin en Afganistn (en contraste con la de Irak). Sin embargo, tambin prometi retirar todas las fuerzas estadunidenses (o casi todas) para el momento en que abandonara el cargo. Esto result ser una vana promesa en tanto las fuerzas talibanes crecieron constantes en fuerza y el gobierno y el ejrcito afganos no fueron lo suficientemente fuertes para contener a los resurgentes talibanes. Estados Unidos quiso dejar tropas en el pas para entrenamiento pero Karzai se neg a firmar el protocolo que habra permitido que las tropas estadunidenses permanecieran.

No obstante, en 2014 Karzai se baj al final de su segundo periodo en el cargo y permiti elecciones entre Ashraf Ghani (visto como el preferido de Karzai para sucederlo, adems de ser pashtn) y Abdullah Abdullah (cuya madre es tnicamente tajik, la etnicidad con la que l se identifica). Abdullah haba sido un fiero oponente de Karzai. Los resultados de la eleccin presidencial fueron muy cuestionados. Pero al final Ghani y Abdullah entraron en el frgil acuerdo de compartir el poder: Ghani como presidente y Abdullah como el equivalente a un primer ministro. Muchos observadores son escpticos de que el acuerdo dure mucho tiempo.

Ghani prometi firmar el protocolo con Estados Unidos que Karzai no quiso, tomando a la vez algo de distancia de Estados Unidos. Ghani mismo pas muchos aos en Estados Unidos, tiene la ciudadana afgana, pero tambin la estadunidense y ha trabajado por aos en el Banco Mundial. No es un radical en modo alguno.

Ghani llam de inmediato a negociar con los talibanes, como lo haba hecho Karzai. Los talibanes lo rechazaron con prontitud, y su vocero dijo: Ashraf Ghani fue designado por los estadunidenses en la Embajada. Es un ttere y no tiene derecho a invitarnos a unas plticas de paz.

Afganistn ha continuado rechazando, durante dos siglos, las intervenciones del exterior, de forma abierta y encubierta. Siempre que los intrusos extranjeros parecan haber ganado, pronto se daban cuenta que no haban obtenido nada. Peor an, sus intervenciones parecen voltear en su contra a los afganos a los que apoyaban. Hay pocas razones para asumir que los extranjeros logren ms ahora que en el pasado. Pero se dan cuenta de esto quienes intervienen desde fuera?

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2014/10/12/index.php?section=opinion&article=029a1mun

Traduccin: Ramn Vera Herrera



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