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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-10-2014

El olor de la Bolivia de Evo y lvaro

Hernando Calvo Ospina
Rebelin


Si el Che nos escogi para continuar su revolucin, ser por algo, me dice un boliviano repleto de orgullo, en La Paz.

Los carros son muchos, demasiados. En particular los del servicio pblico. No se entiende cmo no chocan con ms regularidad. Los peatones debemos calcular cmo pasar de un andn al otro sin ser atropellados. Pero a nadie parece molestar. Solo a los que no somos de aqu. Alguien dijo alguna vez que era la Shangai latinoamericana.

Me paro a detallar. Miro y miro por varios minutos y compruebo que ya los indgenas, gran mayora en este pas, no se bajan del andn para darle el paso a un mestizo o blanco.

Recuerdo hace dos aos cuando vi en el Parlamento a las indgenas con sus polleras y sombreros. A los obreros con sus humildes, aunque muy limpias, ropas. Me impact. Es que la cultura occidental, la civilizada, nos ense y nos acostumbr a que a ese recinto solo se va en saco y corbata. Con faldas bien cortadas y tacones.

Existe menos pobreza. Lo que quiere decir que ya muy pocos nios y ancianos piden limosna. Hace pocos aos no se tena tranquilidad para almorzar en un restaurante: ellos pasaban regularmente a pedir un trozo o dinero. Uno se senta culpable de tener con qu comer. Lo normal era que el propietario del lugar los sacara a palos. Nunca vi otras caritas que no fueran de indgenas. Ellos, los dueos originarios de estas tierras, haban sido como la basura que estorba, y solo eran brazos para trabajar, desde que llegaron los espaoles en el siglo XVI. Eso ha ido cambiando a pasos agigantados desde que Evo, el indgena, lleg al gobierno en enero 2006.

En el ambiente de la capital y de otras ciudades se siente optimismo. Claro, faltan hospitales. Y en los que se estn construyendo, para atender a la mayora faltarn mdicos: Sigue siendo elitista la formacin mdica, como en casi todas partes del mundo. Desde las primeras luces de este gobierno, empezaron a llegar miles de mdicos cubanos. Se instalaron para sanar en lugares remotos, donde apenas llegaba el sol y el aire. Miles y miles de bolivianos han descubierto que existe una isla llamada Cuba, y que esas mujeres y hombres en bata blanca los tratan como humanos.

Muchos, bastantes, ni hablar castellano saben, porque es en aimara, quechua o guaran que se comunican. Lenguas milenarias, reconocidas hace pocos aos.

En La Paz este gobierno, el del hermano presidente, construy un telefrico, el amarillo, que es el ms largo del mundo. Esta semana se inaugura el verde, que creo es ms largo que el otro. Para los que viven all arriba, en el municipio de El Alto, es una economa de una hora para llegar abajo, a La Paz. Solo cuesta tres bolivianos todo el trayecto, de casi 20 minutos. Es sper moderno. Al verlo, cabina tras cabina, parece una invasin de ovnis. Los paceos, los de La Paz, se sienten orgullosos.

Y gan Evo otras elecciones. Todos lo esperaban. Fue la gran fiesta nacional. Lo ms impresionante fue que arras en Santa Cruz, el reducto de la oposicin, donde se han fraguado hasta actos terroristas, atentados contra la vida de Evo y proyectos separatistas. All la mayora son blanquitos. Viendo en la tv los resultados en esa ciudad, record a la reina de belleza de hace tres aos, ms o menos. La santacrucea se atrevi a decir, en el concurso de Miss Universo, que en Bolivia no haba indgenas. En esa ciudad y en Sucre, la capital original del pas, la publicidad es realizada con modelos nacionales, de corte europeo.

En Santa Cruz, muchos industriales comprendieron que reinvirtiendo en la nacin podran tambin ganar. Con Evo se est formando una burguesa nacional, que reivindica la soberana. Aliada del proceso de cambio. Ya sus obreros y trabajadoras no son semi-esclavos y pagan lo justo.

La prensa, la que ms vende an, la de las elites, la que sigue adorando y esperando que vuelva Estados Unidos a gobernar con ellos, tiene el mismo discurso que la de Ecuador y Venezuela. Pienso que sus millonarios propietarios ahorraran dinero si unos pocos de sus periodistas se coordinaran para hacer los artculos, de poltica nacional e internacional. Slo habra que cambiar algunos nombres y datos para ponerlos en el contexto de cada uno de esos pases. Es que los textos son uniformados. El discurso es el mismo. De todas maneras los admiro por todos los malabarismos que hacen para darle otra explicacin a la realidad.

Estuve revisando lo que propona la tal oposicin. Razn tuvieron los bolivianos en darle semejante paliza en votos. Bueno, es que no proponan. La base de su discurso era criticar e inventar contra Evo y lvaro Garca Linera, el culto vicepresidente blanco de corazn mestizo y guerrero. Hablaban de cambio, de democratizar, de servir a las mayoras. Y uno no sabe si rer o quedarse dubitativo: pero, si fueron los mismos, o sus compadres, o abuelos o bisabuelos los que manejaron al pas por dcadas, casi siglos, como su hacienda. Tuvieron al pas postrado ante el capital extranjero y las decisiones de la embajada estadounidense. Bolivia era, antes de Evo, el segundo pas ms pobre del continente, despus de Hait. Mientras las inmensas riquezas que tiene su suelo se iban para Estados Unidos y Europa.

Recuerdo cuando Evo entr a la casa presidencial, al Palacio Quemado, ubicado en la pequea Plaza Murillo. Supongo que los funcionarios que ah servan, estaban preocupados de que ese indio ensuciara los pisos encerados. Evo quera saber para qu serva cada oficina. Despus de ver la suya, pregunt por la que quedaba justo al lado. No se la queran abrir. Que deban pedir autorizacin a una persona que no era boliviana. O tambin se debera llamar a una oficina fuera de ah. Ante la insistencia del nuevo presidente debieron abrirla. Mejor, forzar la puerta, porque llave ningn boliviano tena. Ni el servicio de seguridad. Es que era la oficina de la embajada de Estados Unidos, ms en particular, la del responsable de la CIA. Evo, atrevido, orden que llamaran al responsable de la delegacin diplomtica para que desalojaran la oficina y el palacio. Fue su primer acto de soberana.

Dos naciones golpearon el orgullo europeo y lo tuvieron que pagar: Hait y Bolivia. Los esclavos negros africanos se rebelaron al finalizar el siglo XVIII. Humillaron al poderoso ejrcito francs de Napolen, declararon la independencia de Hait, el primer da de 1804, y declararon el fin de la esclavitud, tres aos antes que Inglaterra.

En Bolivia nacieron las ms grandes revueltas indgenas contra el dominio espaol. Y desde el siglo XVII. Tupac Katari y su esposa Bartolina Sisa se levantaron en armas, a fines del siglo siguiente. Los siguieron miles de indgenas. Sitiaron La Paz. Queran acabar con la esclavitud a que estaban sometidos sus hermanos de sangre. Claro, no se llamaba esclavitud porque los reyes espaoles y el Vaticano haban decidido, desde el siglo XVI, que los indgenas tenan alma, eran humanos. Lo que no tenan lo negros africanos. Pero como haba necesidad de brazos en las minas y campos, se le puso otros nombres a la esclavitud. Luego de muchas batallas, fueron atrapados. Los descuartizaron y exhibieron sus partes por muchas regiones, para que los dems supieran lo que les iba a suceder si seguan de insurgentes. Pero las cenizas quedaron ardiendo, y poco despus estallaron las batallas, en todo el continente contra el dominio espaol. Y europeo, en general.

Desde entonces, las potencias europeas decidieron que los pueblos de esas dos naciones deban pagar su osada. Su anhelo de libertad. Las condenaron a la miseria.

Bolivia, con sus minas de oro y plata hizo radiantes a las naciones europeas. Robaron tanta plata, a costa de millones de vidas, que se dice que con tal cantidad se hubiera podido construir un puente hasta Sevilla, ciudad a donde llegaban los tesoros robados.

Ana Rosa, que vive en El Alto y guarda una biblioteca de informacin histrica en su cabeza, me sorprende cuando me cuenta que el militar Cornelio Saavedra tuvo una decidida participacin en la Revolucin de Mayo, que fue el primer paso para la independencia argentina. Se convirti en una prominente figura de la poltica, al punto de llegar a ser el presidente de la Primera Junta de gobierno de las Provincias Unidas del Ro de la Plata. Saavedra era un boliviano, nacido en Oyuno, en la actual provincia de Potos. Un gran detalle que se lo tiene un poco guardado los argentinos.

Hoy, con Evo y lvaro, Bolivia ha vuelto a ser soberana. La mayora de su poblacin, la indgena, siente que renace el imperio Inca.

Hernando Calvo Ospina es periodista y escritor colombiano, residente en Francia y colaborador de Le Monde Diplomatique. Su ltimo libro, traducido a seis idiomas, es "Calla y Respira", publicado en espaol por El Viejo Topo. Su pgina web: http://hcalvospina.free.fr/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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