Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: El Imperio recurre al Califato: el Estado Islmico
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-10-2014

Por qu es importante Kobane y la posicin de Turqua al respecto?

Antonio Basallote
Rebelin


La poltica exterior turca en los ltimos 12 aos de gobierno del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, por sus siglas en turco) diseada en sus principales directrices por el acadmico y poltico Ahmet Davutoglu, ha situado al pas euroasitico en una posicin central en el mbito de las relaciones internacionales, con una poltica multilateral, multidimensional y proactiva basada en la estabilidad y la cooperacin, desde su natural rea de influencia histrica, cultural, religiosa y geogrfica (Oriente Medio, Balcanes y Cucaso) hasta otras regiones olvidadas como frica desde 2005, Latinoamrica desde 2006, y Asia Oriental desde 2010, sin dejar nunca de lado alianzas estratgicas prioritarias con las grandes potencias, en especial con EE.UU y con Rusia. Mucho ha cuidado el ejecutivo turco sus relaciones en la regin a la vez que lograba un proceso de modernizacin y democratizacin sin precedentes en el mbito interno. Sin embargo, en la actualidad, principios fundamentales de dicha poltica tales como el de cero problemas con los vecinos o el de diplomacia humanitaria han quedado en papel mojado con el nuevo posicionamiento en relacin con la crisis siria y kurda. Ahora, el Estado se encuentra en una compleja y nueva encrucijada que amenaza la integridad y la coherencia de dicha poltica exterior a la vez que puede socavar la estabilidad y la seguridad nacional que tanto rdito ha otorgado al partido en el gobierno en los ltimos aos, en especial con el proceso de negociacin con el Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK, por sus siglas en turco). Sin entrar a valorar las diversas acusaciones que pesan sobre el AKP de haber apoyado directamente a los extremistas del Estado Islmico (IS, en sus siglas en ingls), hay un hecho objetivo irrefutable sobre el terreno y por el que varios millones de kurdos en el pas se han levantado: la ciudad de Kobane, a pocos metros de la frontera turca, se haya sitiada por los abanderados de la vanguardia extremista del islamismo militante, el autoproclamado Estado Islmico y ante ello el gobierno turco ha cerrado la frontera a los voluntarios kurdos de Turqua que acudan en defensa de la ciudad. Tan slo la semana pasada, la represin de las protestas dejaron al menos 35 muertos, principalmente en la regin de Diyarbakir. En el corazn de Estanbul, ciudad habitada por unos 2 millones de kurdos, la polica intervino con determinacin para evitar que Taksim volviera a erigirse como bastin de respuesta antigubernamental.

Como siempre, cuando las secciones internacionales de los mass media se centran en una o en otra crisis o conflicto en especial, arrecian las quejas e incluso las teoras conspiratorias entre algunos sectores de la opinin pblica, que suelen clamar sobre el doble rasero de algunos casos en este sentido. En efecto, Kobane no es la nica ciudad afectada por el IS. Tampoco se acab el sitio de Gaza, ni la construccin de colonias en Cisjordania por Israel con el cese momentneo de su cobertura meditica. Ni el golpe de estado militar en Egipto en 2013 dej de serlo por la ausencia de noticias al respecto. Sin embargo, Kobane no es tan slo una ciudad ms asediada por los extremistas del IS, donde segn Staffan de Mistura, enviado especial de Naciones Unidas para Siria, quedan cientos de civiles atrapados -la mayora ancianos- y donde podra producirse otro Sebrenica (ciudad bosnia donde miles de musulmanes fueron masacrados por tropas serbias).

Kobane representa mucho ms en estos momentos. La ciudad siria de mayora kurda supone -en el tiempo-un punto de inflexin clave en las negociaciones entre Ankara y el Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK) y posiblemente en la cuestin kurda en general, a la vez que -en el espacio- se trata de una cuestin elemental de accin humanitaria y de derechos humanos que Turqua no debe obviar. Si bien el ex primer Ministro Recep Tareq Erdogan -ahora Presidente de la Repblica- realizara esfuerzos significativos en estabilizar ms el pas entablando negociaciones directas en marzo de 2013, el gobierno, dirigido por su partido desde 2002, parece haberse enquistado en una disyuntiva que debe resolver en cuestin de horas: permitir la toma de Kobane y una ms que probable masacre de kurdos, en ese caso, ante sus ojos, o actuar, de una u otra forma -pero de manera convincente- en defensa de Kobane y del resto de poblaciones afectadas por el IS en la frontera con Turqua de cara a seguir adelante con el proceso de paz kurdo. Sin duda, para mantener la estabilidad en el pas y proseguir adquiriendo relevancia en el mbito internacional, el gobierno de Ankara no debe subestimar el desafo que supondra un nuevo levantamiento kurdo y, en este sentido, sera un grave error seguir ignorando el malestar entre su poblacin y permitir al IS arrasar Kobane. No cabe aqu la irrealista poltica de cero problemas con los vecinos y, obligados a elegir, avanzar hacia la reconciliacin con los kurdos parece, a (casi) todas luces, la mejor opcin.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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