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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-08-2005

Mientras el relator de la ONU ha calificado la presin a las comunidades mapuche como de criminalizacin de las legtimas demandas de los pueblos indgenas, el gobierno sigue prestando todo su apoyo a la poderosa industria forestal.
El modelo forestal impuesto sobre territorio mapuche

Ecoceanos News


Organizaciones de medio ambiente de Santiago y representantes de las comunidades Mapuche-Lafquenche rechazaron este fin de semana la reapertura de la factora de Celulosa Arauco de Valdivia y criticaron en duros trminos al Presidente de la Repblica por el apoyo que le ha brindado al grupo forestal Angellini, propietario de este gigantesco y contaminante complejo industrial.

Adems, en una reunin con periodistas, las organizaciones ciudadanas afirmaron que coordinadamente comenzarn una nueva fase de oposicin a la actual forma de operacin de esta industria y al modelo forestal que arrasa con territorios, comunidades y economas locales.

Estos nuevos esfuerzos tendrn tres lneas de trabajo: acciones legales, campaa internacional y un nuevo impulso a las acciones nacionales. Todo esto con el fin de exigir a la compaa que integre nuevas ! tecnologas, que existen en el mercado, a su proceso industrial, con las cuales podra llegar a generar cero emisiones de contaminantes.

Sin embargo, este cambi significara que esta factora genere rentabilidad de un 20 por ciento, lo cual es considerado bueno, pues los proyectos industriales apuestan a rentabilidades del 12 por ciento, segn el economista y director de Oceana Amrica del Sur, Marcel Claude.

Con el actual proceso contaminante, Celco recibe rentabilidades por sobre el 70 % dijo Claude, quin tambin critic al Presidente de la Repblica, Ricardo Lagos, por tener conductas poco ticas e inmorales.

Por su parte Lucio Cuenca Director del Observatorio de Conflictos Ambientales reclamo por la nula responsabilidad de CELCO acerca del dao ya realizado al Santuario de la Naturaleza, la salud de las personas y el dao a otras actividades econmicas de la zona.

Pero las crticas a Celco tambin vinieron desde! la Red de Accin en Plaguicidas y sus Alternativas para Amri! ca Latin a (RAPAL). Su coordinadora, Mara Elena Rosas afirm que el grupo Angelini contina diseminando en el mar y en sus vas de desage industrial, toxinas y cloros, con lo cual viola el Convenio de Estocolmo que firmo y ratific Chile, acerca de la disminucin y eliminacin de Contaminantes Orgnicos Persistentes (COPs).

Las dioxinas de las celulosas chilenas no solo estn afectando a nuestro pas, sino que a otros pases porque estas sustancias persisten en los ecosistemas y organismos y se trasladan a grandes distancias, afirm la especialista de RAPAL

Factoras de celulosa en territorio mapuche
A pesar que la fabrica de Celulosa Celco est instalada en la pequea comuna de San Jos de la Mariquina, en la regin de Valdivia, a unos 800 kilmetros al sur de Santiago, su contaminante forma de funcionamiento, y sus espectaculares y poco crebles respuestas a la comunidad local, el conflicto deja ver una crtica generalizada porque e! s parte de todo un modelo que genera miseria, destruccin del ambiente y devastacin de comunidades mapuche.

El dirigente de la Agrupacin Konapewman, Alfredo Seguel, dijo que la planta CELCO para poder funcionar necesita miles de hectreas de pino. Esto, sobre el territorio mapuche y sobre las tierras de muchos campesinos chilenos pobres. Creemos que es el momento de cuestionar el modelo y de defender integramente los ecosistemas.

Cabe intervenir para definir un ordenamiento territorial en estas zonas, porque hasta ahora lo han diseado otros y la ciudadana no ha tenido ningn nivel de incidencia, afirm Seguel.

Los principales enemigos con respecto a las reivindicaciones territoriales y los derechos de las comunidades mapuches agreg el dirigente- han sido las empresas forestales, especialmente de la Forestal Arauco y Forestal Mininco, que han sido parte de todo el proceso de judicializacin y criminalizacin de las demandas m! apuches.

En este sentido, Ivn Crialo, otro dir! igente L afkenche dijo que el modelo forestal no es un tema reciente en nuestras comunidades, producto de lo mismo hay mucha gente que est siendo perseguida, y viviendo en la clandestinidad. La poltica forestal en trminos macroeconmicos est llevando la delantera en estadsticas en el exterior, y eso hace que haya una tremenda presin hacia los poderes del Estado para que de alguna manera se vaya impulsando en territorio mapuche sin consulta a las comunidades.

Al respecto, Director del Observatorio de derechos de los pueblos indgenas, afirm que el tema del ducto al mar viene a ser la fase final de un proceso de expansin forestal de bosque extico. Es ms grave que el impacto en el Ro Cruces, lo que est ocurriendo en las comunidades indgenas desde la Regin del Bo-Bo hasta la Isla de Chilo, que se estn viendo desterradas por este proceso. Una poltica que es apoyada con subsidios del Estado, y que tambin se traduce en un esfuerzo desde entidades cmo CO! NAF, para que los pequeos propietarios indgenas se sumen a ello a travs de las plantaciones con especies exticas,

Lo generado en el Ro Cruces es la punta del iceberg, ya que lo que est en juego, desde la perspectiva de las organizaciones indgenas y tambin la nuestra, es el modelo de expansin forestal sin consentimiento de las comunidades, sin el consentimiento del pueblo mapuche y CELCO se inserta claramente en ese proceso, que desgraciadamente el Gobierno a incentivado agreg el investigador.

El presidente Ricardo Lagos ha sealado que las plantaciones forestales en Chile se van a ms que duplicar en los prximos aos, y ha dado todo su respaldo a esa iniciativa. La preocupacin de las comunidades, y que nosotros compartimos tiene ms que ver con este proceso impuesto en contra de la voluntad de los mapuches.

Denuncias ante instancias internacionales
Consultado por los prximos pasos de las comunida! des mapuches para demandar sus derechos y reivindicar sus terr! itorios, Aylwin dijo que este es un proceso largo (), las comunidades han reclamado a travs de distintos mecanismos por la expansin forestal, y por el proceso de las centrales hidroelctricas del Bo- Bo, que en los aos han desarrollado un proceso denominado de desobediencia civil, proceso que ha sido duramente reprimido desde el Estado, por la fuerza pblica y por las acciones judiciales

Sin embargo este proceso, inform Aylwin, ha sido calificado por el relator de la ONU como de criminalizacin de las legtimas demandas de los pueblos indgenas.

El jurista record que el Gobierno llev este conflicto a los tribunales y si bien obtuvo unas victorias a travs del uso de la legislacin antiterrorista en los ltimos das han habido fallos emblemticos porque no se demuestra la existencia de una asociacin terrorista mapuche, ni que las acciones que han desarrollado revisten el carcter de terrorista.

Algo que para este jurista, plante! a un nuevo escenario que debiera llevar al Gobierno hacia generar puentes para un dilogo, ms que seguir adelante con su poltica de imposicin de proyectos de esta naturaleza.

Las otras acciones que les quedan al movimiento son en instancias internacionales, las que suponen el agotamiento de las instancias nacionales. Cada vez ms este es un Gobierno que no ha tenido la disposicin a dialogar temas relevantes para las comunidades, y en los tribunales en muchas ocasiones no son escuchadas, como es el caso de los recursos de proteccin en el caso de CELCO, entonces las comunidades empiezan a mirar hacia las instancias internacionales de derechos humanos, cmo la Comisin Interamericana, y otras instancias de Naciones Unidas para hacer sus denuncias.

Todo parece demostrar que al Estado chileno le importa mucho ms la censura internacional, que la protesta social, opin el Director del Observatorio de derechos de los pueblos indgenas


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