Portada :: Mundo :: La tragedia del bola, races y consecuencias
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-10-2014

Brote de bola: Se necesita la presencia de mdicos ahora

Amy Goodman y Denis Moynihan
Democracy Now!


Por estos das, en Estados Unidos, las noticias alternan hora a hora entre el virus del bola y el Estado Islmico. Con frecuencia se repite la pregunta acerca de si deberamos desplegar tropas en el territorio. La respuesta es s, pero no en Medio Oriente. Necesitamos contar con decenas de miles de efectivos presentes en el terreno para hacer frente al bola. Tropas de mdicos, de enfermeras, de profesionales de la salud que luchen contra este desastre sanitario mundial totalmente prevenible.

El bola es un pequeo virus que est poniendo de manifiesto los grandes problemas presentes en los sistemas de salud pblica del mundo. Los pocos casos conocidos aqu en Estados Unidos han provocado un clima de temor y creciente conciencia de lo vulnerables que somos ante el brote de una enfermedad viral en nuestra sociedad. Imaginemos cmo se siente la poblacin de pases empobrecidos de frica Occidental como Guinea, Sierra Leona y Liberia, donde la cifra de casos asciende a miles y la infraestructura simplemente no puede hacer frente a la cada vez mayor cantidad de personas infectadas.

Lawrence Gostin, director del Instituto ONeill de la Universidad de Georgetown, especializado en investigaciones sobre salud, dijo sobre la situacin actual: Debemos recordar que esta es la segunda vez en la historia de Naciones Unidas que el Consejo de Seguridad de la ONU declara que estamos frente a una amenaza sanitaria, una amenaza a la paz y la seguridad en el mundo. La primera fue el SIDA, la segunda es el bola". En declaraciones efectuadas durante el programa de noticias de Democracy Now!, Gostin continu: Por eso, el Consejo de Seguridad de la ONU ha hecho un llamado a todos los pases del mundo. Junto a Estados Unidos deberan estar la Unin Europea, Australia, Canad y todos nuestros aliados. Se trata de una crisis humanitaria y de salud de carcter internacional. Se trata de una amenaza a la estabilidad poltica y econmica de la regin y, obviamente, lo que es ms importante, a la salud de los seres humanos. Deberamos estar movilizando muchsimos ms recursos. Deberamos haberlo hecho antes. Debemos hacerlo ahora.

La Organizacin Mundial de la Salud anunci el ms reciente de los brotes de bola, en Guinea, el 23 de marzo de este ao. El brote creci, se extendi a pases vecinos y pas sobre varios otros hasta llegar al pas ms poblado de frica, Nigeria. Caus primero la muerte a decenas de personas y luego a cientos y a miles, pero permaneci en buena medida al margen del mundo hasta que dos personas blancas, dos trabajadores de la salud estadounidenses, contrajeron la enfermedad. El Dr. Kent Brantly y la misionera Nancy Writebol fueron trasladados por avin de regreso a Estados Unidos tras ser diagnosticados con el virus del bola. Cuando los primeros pacientes estadounidenses de bola llegaron al pas y fueron ubicados en unidades de aislamiento, la enfermedad se convirti en noticia de primera plana a lo largo y ancho del pas.

Increblemente, al mismo tiempo que la gente mora masivamente a causa del bola en frica Occidental, estos dos estadounidenses sobrevivieron, luego de ser tratados con algunas de las pocas dosis existentes de un frmaco experimental conocido como ZMapp. Se trata de resultados positivos que son posibles de concretar si se tiene acceso a un buen sistema de salud, que cuente con el presupuesto necesario.

Luego lleg Thomas Eric Duncan. l tambin haba contrado el virus del bola. El progreso de su enfermedad fue bastante distinto. Su sobrino, Josephus Weeks, lo resumi con elocuencia en un artculo publicado por el peridico The Dallas Morning News.

Weeks redact: El viernes 25 de septiembre, mi to Thomas Eric Duncan concurri al Hospital Presbiteriano de Texas, en Dallas. Tena fiebre alta y dolores de estmago. Le dijo a la enfermera que haba estado en Liberia recientemente. Pero era un hombre de color sin seguro de salud ni recursos para pagar su tratamiento, as que despus de unas horas le dieron de alta con la prescripcin de algunos antibiticos y analgsicos.

Duncan regres a su hogar para ser atendido por su familia, pero progresivamente su estado fue empeorando. Dos das despus regres al hospital y fue ingresado bajo sospechas de que se trataba de bola. Rpidamente empeor y muri el 8 de octubre, tal como lo relat su sobrino, solo en la habitacin de un hospital. Unos das despus, nos enteramos de que una de las trabajadoras de la salud que le brindaron asistencia, la enfermera de cuidados intensivos Nina Pham, haba contrado el bola. Posteriormente aparecieron sntomas en otra enfermera, Amber Vinson. Horas antes de que se le diagnosticara la enfermedad, viaj en avin desde Cleveland a Dallas junto a ms de 130 personas. Qu habra sucedido si nuestro sistema de salud garantizara tratamiento a todos, sin importar si los pacientes tienen o no cobertura de salud privada?

El Congresista republicano Pete Sessions, que representa a una parte de Dallas, dijo a la CNN que se debera impedir que vuelos provenientes de frica Occidental ingresaran a Estados Unidos a pesar de que, segn dijo, admitira a los ciudadanos estadounidenses. Consult a Lawrence Gostin al respecto: Es una muy mala idea. Y, por varios motivos, es muy egosta. En primer lugar, no va a hacer que Estados Unidos est ms seguro. De hecho, va a hacer que est menos seguro. Primero, el hecho de suspender los vuelos significa que los trabajadores de la salud enfrentaran mayores dificultades para ir y venir de la zona afectada. Y esos pases enfrentaran dificultades econmicas y comerciales. Aumentaran los precios de los alimentos. Y en definitiva, en mi opinin, la epidemia se saldra an ms de control y pondra a esos pases en mayor riesgo. Y cuanto mayor sea la cantidad de personas que contraigan la enfermedad en frica Occidental, mayor ser el riesgo que corramos aqu en Estados Unidos, en Canad, en la Unin Europea. Es matemtica bsica, pura y simple. Si hay una gran cantidad de personas infectadas en una parte del mundo y vivimos en un mundo moderno y globalizado, no se puede envolver a toda una regin con celofn y pretender que los grmenes permanezcan afuera. No funciona de esa manera. Al hacerlo, creemos que es el modo de salvarnos, pero en realidad estamos corriendo ms riesgos. Y adems estaramos haciendo algo que atenta profundamente contra el espritu de nuestro pas.

La pequea isla de Cuba ha enviado a ms de 160 mdicos a frica Occidental para brindar tratamiento a los pacientes y contribuir a contener el avance de esta epidemia. Deberamos aprender de Cuba. En cambio, el Presidente Barack Obama envi infantes de marina. En breve estarn construyendo hospitales de campaa. Ahora, la pregunta es: quines brindarn asistencia en estas nuevas instalaciones? El Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha conformado un comando especial de emergencia para hacer frente a la crisis provocada por el bola. El mundo debe unirse para salvar vidas y detener esta catstrofe evitable que nos amenaza a todos.

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en ms de 800 emisoras de radio y televisin en ingls y en ms de 450 en espaol. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Hroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Traduccin al espaol del texto en ingls: Fernanda Gerpe. Edicin: Mara Eva Blotta y Democracy Now! en espaol, [email protected]


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter