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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-10-2014

Entrevista a Hctor Illueca Ballester (y II)
La integracin europea instaur un proceso de naturaleza colonial

Salvador Lpez Arnal
El Viejo Topo


Inspector de Trabajo y Seguridad Social, Doctor en Derecho y activista incansable por los derechos sociales, Hctor Illueca ha desarrollado en estos ltimos tiempos una intensa actividad orientada a la presentacin y consolidacin del Frente Cvico Somos Mayora. Es autor de numerosos artculos y libros y prologuista de un libro imprescindible: Manuel Monereo y Enric Llopis, Por Europa y contra el sistema euro, Barcelona, El Viejo Topo. En su texto de presentacin El regreso del Estado- se centra nuestra conversacin.

***

Nos habamos quedado en este punto, en temas coloniales. La Unin Europa es una nueva colonizacin? Quines son o somos las colonias? La relacin Espaa-Alemania es la misma o similar que la que haba entre Cuba y Espaa en el XIX? No exageras?

Ciertamente, la relacin entre centro y periferia que se desarrolla en la Unin Europea no ha sido impuesta por los pases ricos mediante una guerra de agresin. Si te refieres a eso con tu pregunta, acepto la matizacin y reconozco que el asunto es mucho ms complejo. Ahora bien, es indiscutible que la unificacin monetaria ha profundizado las asimetras productivas que existan en Europa, situando a las economas pobres de los pases mediterrneos en una relacin de dependencia con respecto a las economas fuertes, especialmente la alemana. En este contexto, los pases del centro acumulan excedentes comerciales en el mercado europeo y se benefician de una nueva divisin del trabajo que redunda en perjuicio de la periferia. En este sentido, se trata de una relacin de naturaleza colonial que se ha desarrollado siguiendo el esquema tpico del capitalismo. Una situacin caracterizada por la hegemona alemana y la subordinacin de las economas perifricas a partir de una especfica divisin del trabajo. Por decirlo grficamente: el mercado nico europeo se ha convertido en una reserva de caza en la que las economas fuertes aplastan implacablemente a las dbiles. Es la ley de la selva.

Pero no slo eso. La humillante sumisin de las lites domsticas en el curso de la integracin europea certifica que se trata de un proceso colonial. Nuestras clases dirigentes han renunciado a cualquier proyecto nacional de desarrollo que se aparte de los designios de la potencia alemana. Al aceptar los dictados de la troika, asumen su incapacidad de afrontar un camino independiente para sus respectivos pases y sellan una relacin de dependencia semejante a la que se produce en el proceso de colonizacin clsico. Monereo llama a esto Vichy global: una alianza entre el Estado alemn y las burguesas del sur de Europa para liquidar los derechos sociales, constitucionalizar el neoliberalismo y propiciar la sobreexplotacin de los trabajadores.

La troika, de la que se habla y hablas, engloba al BCE, la Comisin y el FMI. Pero qu pinta el FMI, que no es una organizacin digamos europea, en esta merienda de trabajadores y afines?

Pinta ms de lo que parece. Y tiene una enorme carga simblica. La crisis econmica est siendo utilizada para imponer en nuestro continente las recetas econmicas del Consenso de Washington, que sumieron a Amrica Latina en el pozo de la depresin y el subdesarrollo . El modus operandi es muy conocido al otro lado del charco. La crisis ha provocado un grave deterioro econmico en determinados pases europeos, requiriendo el establecimiento de un mecanismo de estabilizacin por parte de la Unin Europea para salvaguardar su solvencia financiera. La participacin del FMI en este mecanismo es suficientemente elocuente de las verdaderas intenciones de la Unin Europea: conceder prstamos a los pases en dificultades, condicionando su desembolso al cumplimiento de determinadas condiciones de poltica econmica y a la aprobacin de un plan de ajuste por parte del Estado que solicite la ayuda. En definitiva, una burda emulacin de los procedimientos utilizados por el FMI para extender el neoliberalismo en Amrica Latina.

Te cito: El liberalismo econmico oculta una vocacin autoritaria que conduce inexorablemente hacia el autoritarismo poltico. Todo liberalismo? Dnde observas este autoritarismo poltico?

Yo creo que el liberalismo est atrapado en una paradoja que no puede resolver. La preponderancia del mercado en la realidad social exige la constitucin de un orden poltico tendencialmente autoritario para asegurar la obediencia de la poblacin. Las evidencias de ello son abrumadoras: ocurri en Amrica Latina durante el siglo XX y ahora est pasando en Europa. Los planes de ajuste estructural slo pueden imponerse a base de represin y despotismo poltico para sofocar la oposicin de los trabajadores. Curiosamente, eso nunca ha representado un problema para los idelogos del neoliberalismo. Friedman y Hayek lo admitan con una naturalidad asombrosa, la misma que ahora exhiben los voceros del Gobierno al anunciar la reforma del Cdigo Penal o al postular una regulacin restrictiva del derecho de huelga. Eduardo Galeano lo expresaba grficamente cuando deca que, para dar libertad al dinero, haba que encarcelar a la gente.

Qu tipo de Estado quieres que regrese? El Estado no era el consejo de administracin de los negocios de la burguesa? Ya no es eso?

Hay cierta tendencia en la tradicin marxista a considerar reductoramente el Estado como un simple instrumento de dominacin poltica controlado por la burguesa. Ciertamente, el Estado expresa un determinado pacto de dominacin entre la clase dominante y sus aliados para construir un bloque histrico que ejerza la hegemona sobre el conjunto de la sociedad. Pero ello no agota la complejidad del problema. El Estado tambin es un escenario de confrontacin y lucha entre distintos sectores sociales portadores de proyectos conflictivos en un determinado marco de organizacin poltica y social. Desde este punto de vista, el Estado aparece como un actor poltico sumamente complejo que dispone de una relativa autonoma para intervenir en los conflictos sociales. Me parece legtimo reclamar un nuevo Estado que refleje el impulso democrtico de las clases populares y ofrezca una salida progresista a la crisis que est atravesando el pas. Se trata de construir un nuevo Estado que reequilibre la economa a favor del Trabajo y garantice la soberana popular mediante instrumentos como el referndum o la revocabilidad de los mandatos, entre otros. Slo as liberaremos la poltica de los mercados.

La pregunta del milln: reformar la UE o salir de la UE?

Este debate se le ha atravesado a la izquierda desde hace ms de veinte aos. Por aquel entonces, sectores importantes de la izquierda y del movimiento sindical defendan un s crtico a la Europa de Maastricht y ensalzaban las ventajas que obtendra nuestro pas en el marco de la Unin Europea. Salvando las distancias, el debate actual se parece mucho al que tenamos entonces: se critica la disciplina presupuestaria o la fragmentacin de la poltica fiscal y se defiende la reforma de la eurozona, en la perspectiva de un euro bueno que amortige los efectos ms nocivos de la unificacin monetaria. En mi opinin, se trata de una quimera que ha paralizado durante dcadas a buena parte de la izquierda y del movimiento sindical. La inexistencia de un Estado en la zona euro no es el resultado de una equivocacin o de una reflexin errnea, sino consecuencia de la jerarqua de poder que rige el proceso de construccin europea, dominado por los pases de la zona central y muy especialmente Alemania. Guste o no guste, la Europa neoliberal se ha construido a partir de una jerarqua de estados, y cualquier reforma posible debe respetar la estructura de poder existente. En mi opinin, cualquier agenda poltica que pretenda romper realmente con el neoliberalismo, incluso en un sentido reformista, debe plantearse en serio la salida del euro y enfrentarse a la Unin Europea como tal. Lo dems es marear la perdiz.

La segunda pregunta tambin millonaria: hay que pagar o no hay que pagar la deuda?

Rotundamente, no. El pago de la deuda es incompatible con cualquier proyecto democrtico y progresista. Y no lo digo yo, sino economistas de plena solvencia como Ignacio lvarez, Juan Laborda o Bibiana Medialdea. El montante de la deuda es impagable y el Estado se enfrenta a la necesidad de realizar una profunda reestructuracin de la misma. Hay que decretar la suspensin de pagos y realizar una auditora pblica para asegurar una quita sustancial que evite el estrangulamiento de la economa. Especialmente, considero que deberan declararse ilegtimos los compromisos contrados por el Estado en el rescate del sistema financiero, que han supuesto una obscena socializacin de las prdidas sufridas por la banca en sus aventuras especulativas.

La tercera gran pregunta que son varias al mismo tiempo: hay que salir del euro? La izquierda debe agitar en ese sentido? El escenario no sera peor an si emprendiramos esa aventura? Solos? En compaa de quines? [1]

Llegados a este punto, la nica salida progresista para nuestros pueblos consiste en recuperar el control de la soberana y desengancharse del euro en el marco de un desplazamiento del poder econmico y social hacia el Trabajo. En esto coincido con Costas Lapavitsas y Frdric Lordon. La salida del euro es la nica forma de escapar del holocausto social provocado por las polticas neoliberales. En primer lugar, se trata de devaluar la moneda para mejorar la balanza comercial y recuperar competitividad, aliviando la presin que el ajuste interno est imponiendo a las clases populares de nuestro pas. Pero no slo eso. Si la salida del euro no va acompaada de un profundo cambio poltico y social que incluya el impago de la deuda soberana, no habremos avanzado gran cosa. En el fondo se trata de desbordar los lmites impuestos y atreverse a plantear una ruptura radical con los obstculos que impiden el avance de un programa de transformacin social. Como he dicho antes, la clave es situar al Estado en el puesto de mando de la economa y definir una estrategia econmica que permita construir una sociedad ms justa e igualitaria.

Por supuesto, sera deseable que la salida del euro fuese un proceso consensuado y relativamente controlado, pero no tengo muchas esperanzas a este respecto.

Por qu?

Alemania no ceder. El euro le interesa mientras sirva para restaurar su centralidad geopoltica a costa de los pases del sur de Europa. De otra forma tomara las de Villadiego. Por tanto, todo hace pensar que el euro se encamina hacia una crisis terminal y sin retorno, probablemente traumtica. Es urgente establecer relaciones de solidaridad con los pueblos del sur de Europa que permitan impulsar una alternativa general para romper con la Europa de Maastricht. Hay que plantear la necesidad de abolir el euro y regresar a las monedas nacionales como condicin indispensable para construir frmulas de cooperacin econmica entre los pases de la cuenca mediterrnea. Sea como fuere, no hay duda: es la hora de salir del euro y recuperar la soberana.

Qu destacaras de la posicin que mantiene Manuel Monereo a lo largo de la conversacin?

Su capacidad para ofrecer una visin panormica del conjunto de contradicciones presentes y actuantes en Europa y en el mundo. Monereo concibe esta fase histrica como un centro de anudamiento en el que se produce una acumulacin indita de crisis en todos los mbitos: crisis econmica, ecolgica, geopoltica Se trata de fenmenos diversos, pero estn entrelazados y se refuerzan mutuamente. Monereo es capaz de ver la trabazn estructural de todos estos procesos. La conversacin es un relato formidable sobre el pasado, el presente y el porvenir de Europa.

Por cierto, sabes cmo consigue Monereo leer tanto y pensar tan bien y con su propia cabeza?

Yo tambin me lo pregunto. Ojal lo supiera.

Por cierto tambin, descansa algn da a alguna hora Enric Llopis? Aparte de un enorme articulista, es uno de los mejores entrevistadores que he conocido nunca.

Comparto tu apreciacin y espero que descanse lo suficiente. Es un periodista culto y un gran comunicador. El xito del libro debe mucho a su capacidad de divulgacin.

Gracias por tus palabras y por tu magnfico escrito de presentacin a un libro que todos y todas debemos leer. Quieres aadir algo ms?

Darte las gracias por haberme hecho pensar en estos asuntos. Ha sido un placer.

Nota del editor:

 

[1] Un comenatario de Ignacio Sotelo: Hans-Werner Sinn, uno de los economistas alemanes de mayor prestigio, comparte la opinin del pequeo grupo espaol de economistas de izquierda de que, dentro de un euro supervalorado, acorte con los intereses de los pases del Norte, Espaa no tendra otra salida, al no ser competitiva, que romper con el euro. Mientras no lo haga, su destino podra ser una larga fase de congelacin econmica con un desempleo masivo de larga duracin (Ignacio Sotelo, La oposicin del euro, El Pas, 7 de octubre de 2014)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes



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