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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-10-2014

La conjura de los vampiros

Ignacio Gonzlez Orozco y Caterina Lpez i Rigo
Revista Rambla


El sbado 11 de octubre, Barcelona acogi una jornada internacional de debate contra el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y la Unin Europea (en ingls: Transatlantic Trade and Investment Partnership, TTIP). La reunin, que cont con la presencia estelar de la activista estadounidense Susan George, mundialmente famosa por sus ensayos El informe Lugano (1999) y El informe Lugano 2 (2012), que denuncian el proceso de socavamiento de la democracia impelido por las lites econmicas mundiales.

Las jornadas barcelonesas, convocadas bajo el ttulo Soberana secuestrada, derechos en peligro, tuvieron lugar en el marco del Da Europeo contra el TIPP (11 de octubre), celebrado en ms de 300 ciudades del continente. Hicieron acto de presencia ponentes de Espaa, Mxico, Per, Alemania y Estados Unidos.

Propaganda oficial y geoestrategia

Segn el presidente Obama, el TTIP es un potencial dechado de virtudes que escanciar prosperidad a los dos lados del Atlntico: las exportaciones estadounidenses se espera crecern por valor de decenas de miles de millones de dlares, y cientos de miles de puestos de trabajo se crearn en Norteamrica y Europa. De materializarse el tratado, los pases concernidos en el TTIP sumaran casi la mitad del PIB mundial y un tercio del total de las transacciones comerciales, as como 800 millones de ciudadanos-consumidores.

Distintos estudios de organizaciones privadas entre ellas, la Fundacin Bertelsmann pronostican un notorio incremento del PIB de los pases de la Unin gracias al TIPP; para Espaa, rondara el seis por ciento. La economa del Reino Unido, de lejos la ms beneficiada, podra aumentar hasta un 10 %, segn las mismas fuentes.

El precedente inmediato de este bloque transatlntico es el Tratado Internacional Transpacfico (TTP), tambin en fase de negociacin aunque ya ms avanzado, que reunir a Estados Unidos, Mxico, Per, Chile, Japn y Vietnam, entre otros pases, y cuyo volumen de intercambios podra significar un tercio de las transacciones mercantiles mundiales.

A efectos geoestratgicos, cabe considerar que las dos reas supranacionales propuestas representarn un sustancial contrapeso al gigante en ciernes del siglo XXI, China, que dentro de dos dcadas estar a la cabeza de la economa mundial, pero tambin ser el principal inversor en tecnologa, y en menos de cincuenta aos calculan los analistas dispondr de un ejrcito tcnicamente equiparable a las fuerzas armadas estadounidenses, adems del presupuesto militar ms elevado del mundo.

Europa, entre la reivindicacin y la transigencia

Se supone que el TTIP creara un inmenso marco supranacional sin aranceles, situacin que podra favorecer los mutuos intercambios; un propsito tericamente plausible, si no fuera por la letra pequea que se teme podra incluir el acuerdo, referente a la rebaja o supresin de normativas y leyes europeas sobre derechos laborales, consumo y medio ambiente que no estn vigentes en Estados Unidos. Es decir: si las leyes comunitarias europeas fueran y de hecho lo son ms escrupulosas que las norteamericanas en determinados aspectos productivos y sociales, se tendera a eliminar las primeras para no causar perjuicio a los productores estadounidenses, so pretexto de salvaguardar la libre competencia.

La posibilidad de estos recortes legales ya suscit la preocupacin del Parlamento Europeo, plasmada en su resolucin 2558 del 23 de mayo de 2013, por la cual se exiga la exclusin del TIPP del sector audiovisual, el respeto a las normativas europeas de derechos humanos, laboral y medioambiental incluido el control de los transgnicos y la inclusin de los servicios financieros (Estados Unidos quiere dejarlos fuera del tratado).

Posteriormente (septiembre de 2014), la Comisin Europea se manifest partidaria de eliminar de la letra del tratado el mecanismo de solucin de diferencias entre inversores y estados (en su sigla inglesa, ISDS), polmica propuesta estadounidense que consiste en dar a las empresas multinacionales y fondos de inversin se calcula que en nmero de 70.000 entidades la posibilidad de demandar a los gobiernos por la prdida de beneficios derivada de modificaciones legales. Apenas veinticuatro horas despus de tal declaracin, la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmstrm, no tuvo reparo en retractarse de ella.

Un llamado a la conciencia global desde Barcelona

Las jornadas contra el TTIP de Barcelona fueron presentadas por la urbanista Silvia Grnig. Junto a ella, lex Guillamon coordinador de la ONG Entrepueblos y Carmen Mrias miembro de la plataforma feminista Marcha Mundial de las Mujeres ejercieron como moderadores de las mesas redondas posteriores.

Las distintas intervenciones inaugurales del tro coincidieron en la importancia del TTIP sobre la vida cotidiana de todos los ciudadanos de la UE. Hasta el punto de que las pretensiones soberanistas de Catalua, un pas que est reclamando su derecho a la autodeterminacin, quedaran frustradas o altamente laminadas incluso en un hipottico horizonte de independencia, si el nuevo Estado permaneciera dentro de la Unin como desea la mayora de sus ciudadanos y hubiera de aceptar los trminos del TTIP.

Susan George contra Drcula

Inaugur la serie de intervenciones la filsofa y politloga estadounidense Susan George, de ochenta aos de edad, quien lleg a Barcelona con un fuerte resfriado que a punto estuvo de retirarla del cartel. A la postre cumpli con prensa y pblico, consciente seguramente del simbolismo que su figura pblica entraa.

George compar los hbitos de los vampiros, monstruos que se amparan en la oscuridad de la noche, a la opacidad con que estn actuando los negociadores del TTIP. (Cabra aadir a las palabras de George: prueba de ello es que los pormenores del tratado no fueron asunto de discusin en la ltima campaa de las elecciones al Parlamento Europeo, a pesar de tratarse de una cuestin econmica crucial para la UE y estar fijado su plazo de conclusin para 2015.)

La escritora estadounidense achac la inspiracin intelectual del TTIP a la Cmara de Comercio de los Estados Unidos y la Organizacin Mundial del Comercio (OMC), y el protagonismo absoluto de sus negociaciones a las presiones de las grandes compaas transnacionales de ambos lados del Atlntico, autoras de la letra del pacto. Como excusa, el acuerdo pretende eliminar unos aranceles que de por s ya estn en valores muy bajos (entre el dos y el tres por ciento), pero su meta real estriba en la negociacin de clusulas de inversiones y en el cambio de las normativas europeas, a las que se acusa de observar un principio de precaucin excesivo en la proteccin de los derechos de los productores y los consumidores.

El gran problema de fondo, asegur George, es que la soberana de los estados y las bases del propio sistema democrtico pueden verse amenazados por las prerrogativas concedidas a los poderes econmicos transnacionales, que pretenden suplantar la capacidad legislativa de los representantes democrticos de los ciudadanos.

Cuando la veterana se inclina hacia el pesimismo, vale la pena reflexionar en profundidad sobre los riesgos que entraa la situacin denunciada. A juicio de George, tenemos la zorra al cuidado del gallinero, y al lobo pastoreando las ovejas. Evidentemente, el ganado carece de las garras de las alimaas, pero posee la fuerza de la informacin y las sinergias del activismo europeo, muy potentes en la actualidad. Hay que hacer que este Drcula salga a la luz del da ante tanta gente como podamos, sentenci finalmente.

Reivindicacin feminista e indigenista

La economista peruana Rosa Guilln, miembro de la Marcha Mundial de las Mujeres, transit en su primera intervencin por caminos ms tericos que los dems ponentes.

Segn Guilln, el capitalismo es en s mismo contradictorio con la sostenibilidad y los derechos de la mujer. Las fminas, prosigui, permanecen confinadas en el mbito domstico y de cuidados, y el capitalismo no valora estas labores porque no crean riqueza acumulable. Sin embargo, son trabajos de importancia bsica para la comunidad. (En este aspecto, no contempl la ponente una realidad histrica: el capitalismo fue el primer sistema econmico que normaliz la presencia de la mujer y de los nios en el mercado laboral, y no necesariamente relegada al servicio domstico y asistencial. Por supuesto, en condiciones discriminatorias con respecto al varn.)

Frente a la organizacin capitalista del trabajo, Guilln propuso la recuperacin de ciertos rasgos econmicos de los pueblos indgenas, como los amplios mbitos de trueque de trabajo y bienes, el respeto por la naturaleza y la distribucin equitativa entre los dos sexos del trabajo domstico y de cuidados, manteniendo siempre esta ocupacin fuera del mercado laboral.

Balance del tratado peruano-estadounidense: la competencia desleal

En cuanto a los problemas concretos que haba generado en su pas, Per, el acuerdo bilateral de libre comercio con los Estados Unidos (vigente desde febrero de 2009), Guilln denunci distintas consecuencias del mismo.

Por una parte, la eliminacin de la franja de precios de los productos agrcolas dej a los agricultores y ganaderos peruanos en situacin de desventaja frente a las importaciones de los productos agropecuarios estadounidenses, fuertemente subsidiados en origen. Es decir, que el sector primario local sufre competencia desleal por parte del socio econmico, y con la complicidad de las autoridades peruanas. Las cuales, para paliar este problema, ofrecen compensaciones econmicas claramente insuficientes, tanto por su escasa cuanta como por el reducido nmero de productos favorecidos.

Con la firma del tratado, Per se comprometi a anular cualquier restriccin a las importaciones de carne vacuna y aviar estadounidense, sin reservarse la posibilidad de someterlas a consideraciones sanitarias. (A este respecto, distintas fuentes han indicado que se dieron casos de compra de carne de res durante la epidemia de las vacas locas).

El tratado peruano-estadounidense tambin permite la comercializacin bajo patente de remedios medicinales originarios de los pueblos indgenas, apartando a estos colectivos de los beneficios comerciales del saber tradicional que ellos mismas han generado.

Gracias a la transigencia de los negociadores peruanos, que admitieron clusulas muy superiores a las exigidas en el mbito de la OMC, se eliminaron igualmente todas las restricciones numricas y la prohibicin de exigir presencia local a las inversiones en servicios. Esta permisividad ha propiciado la penetracin sin control del capital estadounidense en los servicios financieros, las telecomunicaciones y las fuentes de energa, entre otros sectores econmicos de importancia estratgica, con evidente prdida de soberana para la nacin.

Esta situacin ha venido acompaada de una prdida del incentivo pblico a la industria local mediante las compras estatales, acompaada de la adquisicin masiva de bienes estadounidenses por parte de los poderes pblicos; bienes que en muchos casos tambin concurren en competencia desleal para el mediano y pequeo empresario peruano.

La experiencia mexicana del libre comercio: ms dependencia, ms pobreza

No vivimos una crisis del capitalismo, sino una crisis civilizatoria en la que no tienen valor ni las personas ni el trabajo ni la naturaleza, solo la especulacin, sostuvo Rosa Guilln, y la idea fue recogida por otro de los ponentes, el abogado mexicano Francisco Lpez Brcenas, quien coincidi en que los pueblos indgenas ofrecan ejemplos de organizacin alternativos a la mercantilizacin de las personas.

Lpez Brcenas ilustr su tesis con los efectos devastadores del Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte (TLCAN; en su sigla inglesa, NAFTA), como advertencia de las consecuencias que el TTIP puede reportar a la Unin Europea. En sntesis, achac al gran espacio econmico norteamericano en vigor desde enero de 1993 el retroceso general de la soberana nacional mexicana sobre los recursos del pas. Valgan los siguientes ejemplos.

Las leyes adecuadas a las exigencias del TLCAN han permitido que gran parte de la tierra cultivable pase a manos de corporaciones transnacionales, que trabajan para satisfacer las necesidades del mercado estadounidense. (Lpez Brcenas no lo cit, pero concuerda con su argumento la crisis alimentaria de principios de 2007, cuando la exportacin de trigo para biocombustibles alz bruscamente el precio de la tortilla, alimento bsico de la mayora de los mexicanos.)

La minera es otro caso sangrante: las compaas mineras estadounidenses y canadienses han extrado en veinte aos ms oro y plata que los espaoles en cinco siglos, con el problema aadido de que la explotacin de yacimientos profundos ocasiona un gran impacto ambiental... Al igual que el fracking, practicado sin apenas trabas legales por capital del otro lado de la frontera norte. Otros bienes antes comunes que se han convertido en propiedad privada de un modo ms o menos evidente son el agua, los hidrocarburos y como en Per los conocimientos naturales de los pueblos indgenas, expoliados por las industrias farmacuticas.

Del mismo modo, asegur el ponente, Mxico produce una cantidad ingente de energa que es exportada a Estados Unidos y Canad, mientras que buena parte de los mexicanos sufren graves carencias de suministro energtico.

Otra voz crtica en el corazn del Imperio

Estadounidense como Susan George, Courtenay Lewis es una mujer cuyo nombre se avendra bien con una estrella del rock, pero no se dedica a la msica sino al activismo ecologista en el Sierra Club de San Francisco (California).

Lewis, al igual que Lpez Brcenas, denunci que las promesas de trabajo y prosperidad con que se engatus al pueblo mexicano antes de la entrada en vigor del TLCAN se haban convertido en un tremendo fiasco. (Ninguno de los dos us como testimonio de su aserto el balance socioeconmico del sexenio presidencial de Felipe Caldern: Mxico creci en ese perodo diciembre de 2006-diciembre de 2012 una media del seis por ciento anual, a cambio de que seis millones de ciudadanos se sumaran a las filas de la pobreza Por supuesto, una parte sustancial de ese incremento del PIB est ntimamente relacionado con el dinero procedente del narcotrfico, la actividad ms rentable del pas.)

Pero, qu ha ocurrido al norte del ro Grande? Segn Lewis, las repercusiones del TLCAN sobre el mundo laboral estadounidense tambin han sido negativas, puesto que la amenaza de deslocalizacin de empresas hacia Mxico propici bajadas o congelaciones de sueldos, adems de la prdida de puestos de trabajo. En consecuencia, crecieron las dificultades econmicas de la clase trabajadora y el nmero de pobres mientras se incrementaban los beneficios de empresas y directivos.

Otra repercusin directa sobre el conjunto de los ciudadanos de Estados Unidos fue la aplicacin del ya citado mecanismo de compensacin ISDS, que oblig al erario pblico a indemnizar a numerosas empresas.

La activista del Club Sierra tambin se lament de los daos medioambientales causados en su pas por el fracking, as como del secretismo en la negociacin de los tratados transpacfico y transatlntico, precisamente en una nacin que alardea de sus principios democrticos.

Fuente: http://www.revistarambla.com/v1/sociedad/denuncias/2553-la-conjura-de-los-vampiros


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