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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-10-2014

El Salvador
Borrn y cuenta nueva?

Roberto Herrera
Rebelin


Que nos olvidemos del pasado nos exigen los politicastros y los idelogos del sistema de la derecha. Desde lo alto de un plpito nos sermonea un religioso conspicuo, sugirindonos el olvido benevolente de las cosas horripilantes que en El Salvador sucedieron, pues de buenos cristianos es el perdonar a quien nos ha torturado, respetar las tablas de la Ley y aceptar sumisos el status quo vigente. Nos piden hacer tabula rasa, que borremos de nuestras memorias sesenta aos del siglo pasado, como si la historia de El Salvador se hubiera detenido el 31 de diciembre de 1931 y continuado recin el 16 de enero de 1992. Borrn y cuenta nueva?, en los tiempos en que por razones de Estado tenemos que olvidar el pasado, obligndonos nosotros mismos a perdernos en las arenas movedizas de la amnesia institucional y de la amnista constitucional decretada; no olvidar no es aclamar rencor ni venganza, sino simplemente reclamar justicia.

Cuando los apologetas de la concordia y la reconciliacin de las clases sociales escuchan esto, saltan enfurecidos de sus cmodas poltronas arguyendo con espuma en la boca, que ya aburrimos con el mismo pregn de antao y que ms dao hacemos a la Patria insistiendo en hechos que ocurrieron hace muchos aos.

Pero vayamos despacio, puesto que la historia contempornea de El Salvador no es un evento de ftbol donde hay que cambiar rpido de partido porque aqu no ha pasado nada, como estilaba comentar los encuentros sin goles un locutor deportivo de la radio YSKL, all por los sesenta del siglo veinte. A cuenta de qu?, si la gran oligarqua viene imponindonos desde hace ms de 100 aos sus ritmos, tiempos y contrapuntos, independientemente del color que tenga el gobierno de turno. Quin se beneficia con el silencio de los corderos de Dios?

Las leyes, cuando favorecen y garantizan los derechos universales del ser humano deben ser promocionadas y defendidas. No as, cuando stas definitivamente no apoyan sustancialmente al desarrollo de las sociedades. La ley de amnista general para la consolidacin de la paz del 20 de marzo de 1993, tambin conocida como ley de reconciliacin nacional, es un ntido ejemplo de ellas, porque hay una serie de crmenes de lesa humanidad cometidos durante el conflicto armado (1970-1991) que todava siguen impunes como es el caso del poeta Roque Dalton, asesinado el 10 de mayo de 1975 por la direccin del entonces Ejrcito Revolucionario del Pueblo (ERP), el de Monseor Oscar Arnulfo Romero en 1980, el de las hermanas Serrano Cruz en 1982 y el de los sacerdotes Jesuitas en 1989.

Es menester recordar y tener en cuenta, para no perder la cordura, que la derogacin de leyes constitucionales antipopulares y antidemocrticas no es una cuestin polticamente fcil en ningn pas del mundo, sobre todo cuando la ley cuestionada protege los intereses individuales y/o colectivos de grupos de poder fctico. La ley de amnista general para la consolidacin de la paz del 20 de marzo de 1993, protege en primera instancia a aquellos miembros y ex miembros de las fuerzas armadas implicados en crmenes de guerra y de lesa humanidad.

Ahora bien, pregunto yo, tiene el pueblo que hacer mutis por el foro y fomentar la amnesia colectiva impuesta por razones de estado y la Santa Iglesia? Creo que ningn ciudadano en su sano juicio cuestionara la importancia de un compromiso social justo y sostenible que contribuya al desarrollo de la sociedad, pero reconciliacin nacional no debe entenderse como el fin de la lucha de clases ni mucho menos como impunidad para los crmenes de lesa humanidad. Por eso, cuando los polticos de izquierda y de derecha alzan la voz inquisidora, sugiriendo que los salvadoreos debemos hacer borrn y cuenta nueva con nuestra historia contempornea, hay que recordarles siempre que el borrn y cuenta nueva slo vale en los cuadernos de matemticas, no as en la conciencia y en la memoria histrica de los pueblos.

Las locas de la Plaza de Mayo, coment Eduardo Galeano en algn momento, son un ejemplo de salud mental para la humanidad, porque ellas se negaron a olvidar ─ a las vctimas de la dictadura argentina ─ en los tiempos de la amnesia obligatoria. Y an siguen preguntando: Dnde estn?


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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