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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-10-2014

El territorio no se compra, se recupera!
Compra-venta, expropiacin o control territorial?

Hctor LLaitul Carrillanca
Le Monde Diplomatique, Chile


Hay sectores del movimiento mapuche que plantean que lo importante para nuestro Pueblo es recuperar las tierras, independientemente de la forma. Pero para la CAM no da lo mismo y nunca ha dado lo mismo. Es la razn por la cual nuestra organizacin siempre ha dado un paso al costado cuando algunos dirigentes comienzan a negociar los predios a travs de la va institucional.

Las distintas experiencias de recuperacin territorial nos muestran que hay diferentes caminos y que cuando comienza el intervencionismo, surgen y se exaltan mezquinos intereses, conflictos y divisiones. En este contexto quienes nos oponemos a las negociaciones y continanos planteando el Control Territorial, ya no somos bienvenidos.

Todos los mapuche confluimos en la idea de la recuperacin de tierras pero, lamentablemente, nos dividimos al momento de definir la forma para recuperar los territorios usurpados y lo que es ms importante, el objetivo que esto conlleva. Por lo tanto, las organizaciones y dirigentes mapuche que participan de dichos procesos, deben hacerse responsables tambin de los resultados de stos.

Para la CAM el objetivo estratgico es la Liberacin Nacional y, por lo tanto, nunca hemos compartido las negociaciones para la recuperacin de tierras a travs de la institucionalidad; menos an si sta se da en el marco de la gobernanza neoliberal, que slo resguarda los intereses del empresariado y del sistema.

En la actualidad, cuando la relacin entre el Estado chileno y el Pueblo Nacin Mapuche se ha polarizado producto del conflicto territorial, debemos reflexionar y debatir sobre las diversas formas de solucin. Hasta la fecha, tales soluciones se han dado en el marco del modelo neoliberal lo que demuestra que no existe, de parte del Estado chileno, una real voluntad poltica de hacer frente a la reivindicacin territorial del Pueblo Mapuche, con la altura de miras que este conflicto requiere, si no que se deja ser en funcin de las leyes del mercado. Esta falta de voluntad ha llevado a la concrecin de soluciones parciales y estrechas, muchas de las cuales han generado conflictos entre las propias comunidades. Para graficar, podemos mencionar los siguientes ejemplos: - Planteamiento de Demanda Territorial a travs de Conadi, sin conflicto previo. Realidad de la mayora de las comunidades cuya solucin se demora aos y, generalmente, se compran tierras en otros lugares producindose el desarraigo del territorio de origen.

- Conflicto previo por parte de una comunidad con compra y entrega a otra pacifica o viceversa, comprando terrenos en disputa que generan conflicto entre distintas comunidades. - Ocupacin territorial de hecho en el cual el conflicto es utilizado instrumentalmente para presionar a una solucin en los marcos de la institucionalidad. No est la intencin de realizar Control Territorial, solo se persigue la compra de tierras.

- Recuperaciones productivas y/o Control Territorial que luego son intervenidas a travs de operadores polticos y cooptacin de dirigentes, por la empresa, Conadi y gobierno, para forzar a que se efecte la negociacin o compra-venta. Es el resultado de la mayora de los conflictos emblemticos. Cabe destacar que en todos estos casos, para poder efectuar el negocio, las comunidades deben estar organizadas a travs de la Ley Indgena, de forma similar a una Junta de Vecinos, procedimiento que promueve la atomizacin. A esto se suma que muchas veces se ha favorecido, por razones o favores polticos, clientelismo o por la simple intencin de dividir, a parte de la comunidad, excluyendo a otras familias, razn por la cual la mayora de las reducciones hoy se dividen en dos, tres o ms comunidades.

Junto con lo anterior es importante destacar aquellas experiencias de Control Territorial que no han sido cooptadas, hasta la fecha, por las negociaciones y que son la excepcin a la regla: Ruka anco, Contulmo, (10 aos aprox.), Puntilla de Tranquepe, Choque (8 aos aprox.), El Canelo y Las Huellas (6 aos aprox.)

Vas de solucin

1. Va Institucional

Hasta el momento se conocen dos vas institucionales para la devolucin o redistribucin de tierras, por parte del Estado: la que se realiza a travs de la Expropiacin, en base a una decisin poltica y legislativa, y la de Compra de Tierras en base a las leyes del mercado.

Solucin Reformista: Expropiaciones de Tierras

El mayor proceso de expropiacin realizado en Chile fue el que ocurri durante el proceso de Reforma Agraria. La primera ley fue la N 15.020 de 1962, bajo el gobierno de Jorge Alessandri y la segunda la N 16,640 en 1967, en el gobierno de Eduardo Frei Montalva. Este proceso se da en el contexto del avance del movimiento popular y de la izquierda latinoamericana, durante la Guerra Fra, por lo que EEUU se vio en la obligacin de apoyar y promover, en primera instancia, gobiernos reformistas a travs de la Alianza para el Progreso. En el caso de Chile el apoyo econmico y poltico fue entregado, principalmente, al DC Eduardo Frei Montalva. Posteriormente, entre los aos 1970 y 1973, durante el gobierno de Salvador Allende, el proceso de expropiaciones se aceler bruscamente, debido a la presin de las organizaciones campesinas, siendo expropiados cerca de 4.400 predios agrcolas, que sumaban ms de 6,4 millones de hectreas. Por su parte, en la Regin de la Araucana se expropiaron 574 fundos, correspondiente a 636 mil hectreas, de los cuales 138 fundos, 132 mil hectreas aproximadamente, fueron entregadas a reducciones mapuche (Martn Correa).

Si bien la poltica de expropiacin, se da en primera instancia, en los marcos del reformismo, constituye tambin, una decisin del Estado de reparacin y justicia, en aquel momento, con la demanda histrica del campesinado, como respuesta a los altos niveles de pobreza, migracin a las ciudades y gran cantidad de tierra que se consideraba no productiva para el pas.

Solucin Neoliberal: Poltica Compra de Tierras CONADI.

En primer lugar hay que considerar que la actual poltica de Compra de Tierras del Estado chileno, se da en el contexto de la imposicin del sistema capitalista y la continuidad de ste en nuestro territorio. Imposicin que se inicia con el dictador Augusto Pinochet y su respaldo a los grupos Angelini y Matte, para lo cual establece polticas de Estado para la instalacin del Modelo Forestal a travs del decreto Ley 701 de 1974, que bonific el 75% de los costos de plantacin, manejo y de administracin.

Con el continuismo de los gobiernos neoliberales de la Concertacin y la Alianza, la poltica de Entrega de Tierras a travs de la Ley Indgena N 19.253, promulgada el 28 de septiembre de 1993, ha hecho todo lo posible por resguardar los intereses de las grandes empresas forestales y con ellas del capitalismo, desviando el objetivo de las comunidades mapuche de recuperar las tierras ancestrales, usurpadas por los latifundistas y luego traspasadas a las empresas forestales, comprando y entregando tierras fuera de las zonas en conflicto y/o privilegiando la compra de predios particulares (agrcolas).

Lo anterior nos lleva a concluir que los gobiernos de turno han facilitado y privilegiado la resolucin de los conflictos a travs de la compra de predios a agricultores en defensa de los las empresas forestales base econmica del Estado capitalista chileno.

Frente a lo anterior, la postura de la CAM siempre ha sido clara. Por nuestra definicin anticapitalista nuestros objetivos han sido y sern en primer lugar, las empresas forestales, as como las inversiones hidroelctricas o mineras. Los conflictos en contra de agricultores, descendientes de colonos, en el caso de algunas comunidades, corresponden a definiciones locales, las que se justifican cuando se trata de grandes predios que fueron parte del territorio ancestral. Sin embargo, lo rechazamos enfticamente, en el caso de pequeos agricultores y campesinos puesto que ellos no son objetivos estratgicos para la reconstruccin territorial y poltica de nuestro pueblo. Al contrario los conflictos generados en contra de parceleros son utilizados comunicacionalmente en contra de nuestro Pueblo, quitando apoyo y simpata a nuestras justas reivindicaciones. Por lo tanto, la actual Poltica de Compra de Tierras, a travs de Conadi se da en el contexto del Modelo Neoliberal, es decir, se rige por los dictmenes del mercado y para el mercado, lo que implica el resguardo y promocin de las inversiones capitalistas, entonces, toda transaccin econmica que se haga ser siempre capitalizada por ste y jams ser a favor de nuestro pueblo. Cada proceso de compra-venta de tierras, significa un triunfo para el sistema en s, y en particular, para el agricultor usurpador o las empresas forestales, las que despus de haber usufructuado por aos de las tierras mapuche, son indemnizados con millones de pesos para que puedan seguir invirtiendo.

Por lo anterior, es muy importante analizar cmo se proyectar el sistema capitalista en el Wallmapu versus las reivindicaciones territoriales de nuestro pueblo en estos momentos en que el gobierno se encuentra promoviendo un proyecto de Ley que busca incentivar la forestacin duplicando las plantaciones de pino y eucaliptus por medio de la prrroga del decreto 701, cuyas modificaciones pretenden su mantencin y expansin en terrenos de comunidades mapuche y sectores campesinos, modificaciones que segn la CONAF: Beneficiarn directamente a las comunidades indgenas en la regin, que en muchos casos han recibido por parte de Conadi predios que fueron cosechados por los antiguos propietarios y ahora podrn plantar con bonificaciones del Estado nuevamente. Junto a lo anterior, la poltica de compra de tierras, basada en Ley Indgena N 19.253, promueve la subdivisin de las ya reducidas Reducciones (Ttulos de Merced) en Juntas de Vecinos Mapuche mal llamadas por esta Ley como comunidades. Como ejemplo, podemos revisar la actual situacin del Fundo El Canelo (Volterra), en Arauco, el cual en base a esta poltica de negociaciones, el Fundo ser entregado a siete Juntas de Vecinos Mapuche, debido a la subdivisin de las Reducciones formadas a partir de los Ttulos de Merced (Ranquilhue, Choque, Miquihue y El Malo), tras la destruccin del lov ancestral , y podra suceder lo mismo con la Puntilla de Tranaquepe (Mininco).

Seguramente, la entrega del Fundo el Canelo ser levantada como una gran victoria por los dirigentes mapuche institucionales, quienes pondrn, junto a Forestal Volterra y el gobierno, una lpida al Control Territorial llevado adelante, durante todos estos aos, por las familias de Choque y Miquihue las que, independientemente, de la comunidad en la cual estaban inscritas, haban llevado hasta ahora un proceso unitario, proceso que apoyamos como CAM.

Por lo tanto, para nuestra organizacin, este resultado es un fracaso porque se trata de una salida neoliberal en toda su magnitud; en primer lugar, no respeta la organizacin ancestral al vender las tierras a Juntas de Vecinos Mapuche, legitimando la asimilacin y la integracin. En segundo lugar, porque Forestal Volterra se ir con las manos llenas y, en tercer lugar, porque despus de entregado el fundo vendr el intervencionismo y el continuismo, probablemente, a travs del mismo Decreto Ley 701.

Es decir, el Decreto Ley 701 ya no subsidiar a las grandes empresas forestales si no que subsidiar a las propias comunidades para la replantacin de pinos y eucaliptus reincorporando los predios (comprados por Conadi), bajo Control Territorial, al circuito forestal siendo las propias empresas las que tendrn el poder adquisitivo de las cosechas de estas plantaciones. Desde nuestra lectura, esto constituye una real colusin entre el Estado chileno y la industria forestal cuyo objetivo estratgico es que el fundo El Canelo, en particular, y el territorio mapuche sigan sirviendo al capitalismo.

Si bien, anteriormente, existieron tres conflictos emblemticos de tierras, en contra de un empresario turstico y agricultores que, que fueron forzados por los gobierno de turno, a ser resueltos a travs de esta poltica: Hacienda Lleu Lleu de Osvaldo Carvajal, Urban en Ercilla y Luchsinger en Vilcn. Nos parece mucho ms grave an que un conflicto contra empresas forestales termine de esta forma, considerando que estas son las principales sostenedoras del sistema capitalista en el Wallmapu.

2. Va propia y autnoma, desde el pueblo mapuche y para la liberacin nacional: Control Territorial.

Si bien el territorio es la base material para nuestra existencia como Pueblo, a la vez, es el Control Territorial el ejercicio poltico, social y cultural para nuestra proyeccin como tal.

De esta forma la recuperacin de nuestro territorio y el ejercicio del Control Territorial, estn relacionados y entrelazados. Si el objetivo es la liberacin de nuestro Pueblo Nacin, dicho proceso debe ser autnomo y no bajo la tutela del Estado chileno, y menos an del mercado. Es decir, implica la liberacin real de todas las formas de opresin, econmica, poltica e ideolgica que nos imponen las negociaciones y procesos de compra-venta. La recuperacin del territorio ancestral representa la reconstitucin de nuestro pueblo, el desarrollo de nuestra propia capacidad como sujeto poltico y no como objeto de las polticas estatales cuyo nico propsito es la integracin y domesticacin.

Por lo tanto, el objetivo de la Recuperacin Territorial es la liberacin de ese territorio de manos del mercado capitalista, y es tambin nuestra liberacin como pueblo, lo que nos obliga a la transformacin de dicho espacio territorial y a la reconstruccin de formas y prcticas propias, a avanzar desde las reducciones hacia los Lov y Ayllarewe, para recomponer polticamente las identidades territoriales, como base de la Nacin Mapuche. Es decir, no se trata slo de recuperar un espacio fsico sino de transformarlo a travs del Control Territorial.

La actual Ley Indgena y poltica de entrega de tierras, constituyen un proceso inverso, totalmente desestructurador de nuestro mundo y organizacin, ms destructivo an que la formacin de las reducciones a travs de los Ttulos de Merced, estamos hablando de la atomizacin total de nuestro Pueblo a travs de la venta de tierras a Juntas de Vecinos Mapuche. Lamentablemente, la lgica capitalista de la propiedad privada es la que nos fuerza y nos apura hacia las negociaciones, hacia la compra-venta y papeles firmados, es decir, hacia ms sometimiento.

El Control Territorial, en tanto, es un proceso lento y paulatino, que requiere paciencia y sacrificio, se puede iniciar con acciones de resistencia, tales como el sabotaje a faenas y expulsin de campamentos de fuerzas especiales (El Guairao, Las Huellas, etc.), se contina con las recuperaciones productivas, es decir, con madereo, limpieza, siembra, construccin de casas, demarcacin de guillatwe y paliwe, plantacin de rewe y guillatn. Finalmente, es la autodefensa organizada la que permite avanzar con este proceso de reconstruccin y mantener en el tiempo el Control Territorial.

Es por lo anterior, que se convierte en un imperativo hacer un llamado a las comunidades a dar continuidad a las experiencias de Control Territorial y frenar las negociaciones que persiguen consolidar el sistema de dominacin econmica. Es necesario generar mayor debate impidiendo que se impongan los liderazgos corruptos y entreguistas que actan como operadores polticos del gobierno de turno y para el sistema capitalista.

Texto publicado en la edicin del mes de OCTUBRE 2014 de Le Monde Diplomatique.

http://www.lemondediplomatique.cl/article3608,3608.html



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