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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-10-2014

Marruecos
Un rgimen desptico y represivo

Chawqui Lotfi
Viento Sur


Confrontado al ascenso de la protesta social y democrtica, en un contexto marcado por la profundizacin de la crisis y los efectos del Movimiento 20 de (M20F) nacido en 2011, el poder revela cada vez ms abiertamente su naturaleza dictatorial.

Desde 2011, los mrgenes democrticos arrancados tras decenios de lucha se cierran uno tras otro.

Prohibiciones, encarcelamientos y huelgas de hambre

Numerosos movimientos siguen sin obtener su legalizacin: es el caso de la Asociacin Nacional de Diplomados en Paro, de Attac Marruecos, de la asociacin Freedom Now que trabaja por la defensa de la libertad de la prensa, de la Unin Marroqu del Trabajo/Corriente Democrtica y muchas ms.

Otras, aunque reconocidas, ven ahora prohibidas sus actividades pblicas. As, la Asociacin Marroqu de Derechos Humanos sufre la prohibicin de todas sus actividades, comenzando por sus colonias de vacaciones y la celebracin de reuniones pblicas. Es tambin el caso de Amnista Internacional/Marruecos o de la Liga Marroqu de Defensa de los Derechos Humanos. Se acosa y reprime a iniciativas como las caravanas de solidaridad con los emigrantes subsaharianos. Los periodistas independientes y los artistas crticos son amordazados y llevados ante los tribunales con pretextos falaces.

Por otra parte, la resistencia cotidiana de los habitantes de los barrios populares que se niegan a la demolicin de su vivienda, la de las farachas que sobreviven del pequeo comercio en la calle, de los habitantes de las regiones marginadas privados de derechos o de los trabajadores que luchan contra la precarizacin de sus condiciones de trabajo, son cotidianamente reprimidas.

Las prisiones rebosan de centenas de militantes estudiantiles, de parados, de activistas del M20F, de saharauis, de sindicalistas y huelguistas y de simples ciudadanos que algn da han protestado. Y cuando estos activistas denuncian los malos tratos sufridos, son condenados con mucha dureza.

Signo de este endurecimiento global es el incremento de las huelgas de hambre. Es el caso de militantes de la Unin Nacional de Estudiantes Marroques, que luchan por la mejora de sus condiciones en la crcel (el derecho a proseguir sus estudios y su reconocimiento como presos polticos) y cuyas peticiones son ignoradas por el poder. Tras 72 das de huelga de hambre, Mustafa Meziani, ha muerto bajo observacin mdica en el CHU de Fez, as como Hassana Elouali Aaleya, militante saharaui, miembro del Comit contra la Tortura de Dakhla, que tambin muri bajo observacin mdica.

La lista de abusos cometidos por este rgimen es muy larga. Justo cuando se prepara para organizar el Foro Mundial de los Derechos Humanos el prximo mes de noviembre, tras haber sido elegido miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU! el ao pasado

Un giro represivo asumido

El gobierno actual se haba dado la tarea de restablecer la autoridad del Estado tras las sacudidas producidas por el M20F. El Ministerio del Interior ha acusado a numerosas organizaciones de empaar la reputacin del pas, poner trabas a la accin de las fuerzas de seguridad en su lucha contra el terrorismo y trabajar para agendas exteriores.

En realidad, la fachada democrtica del rgimen y los mecanismos de fidelidad y cooptacin que servan como amortiguadores de la crisis poltica se estn agotando. A nivel de masas, el sistema poltico aparece como un espacio desptico, parasitario y corrupto, en el que no ha cambiado nada. Esta percepcin se ha reforzado con el M20F, que ha abierto un espacio de protesta ms amplio en el que la Monarqua ya no es un tab.

Al mismo tiempo asistimos a una ampliacin de la agenda de polticas antipopulares: desmantelamiento de la caja de compensacin de los precios, reforma radical del rgimen de pensiones, puesta en cuestin del derecho de huelga, nuevas olas de reduccin de los gastos pblicos, etc., que alimenta un hartazgo ya profundo. El poder intenta cerrar los espacios de contestacin pues sabe que la mecha puede encenderse en cualquier momento.

Tambin se aferra a la cuestin del Sahara occidental: la presin internacional para la extensin de las competencias de la Minurso (Misin de las Naciones Unidas para el Referndum en el Shara occidental) al control del respeto a los derechos humanos constituye una dificultad muy importante para el poder, teniendo en cuenta del nivel de represin que sufren los saharauis.

En este contexto, una amplia campaa de solidaridad internacional contra la represin contribuira a aislar al rgimen. De lo que se trata es de crear un amplio movimiento de opinin solidaria con los combates sociales y democrticos del pueblo marroqu, pero tambin contra la impunidad alimentada por el Estado francs que ve en la dictadura un aliado fiel para el mantenimiento de la Francia-frica y un coto cerrado para las grandes empresas francesas.

Hebdo LAnticapitaliste - 260 (16/10/2014)

http://www.npa2009.org/actualite/maroc-un-regime-despotique-et-repressif

Traduccin: Faustino Eguberri para VIENTO SUR



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