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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-10-2014

Tres aos despus de la ejecucin de Muamar el Gadafi, el pas norteafricano es hoy un estado que se desmorona en una espiral de violencia
Libia, un pas que se desmorona

J. Garca
Deia


Se cumple el tercer aniversario de la cada de Sirte y de la ejecucin de Muamar el Gadafi, momento en el que conclua la guerra civil libia entre los partidarios y detractores del coronel. Una guerra en la que las potencias occidentales, con la OTAN a la cabeza, decidieron intervenir militarmente a favor del bando rebelde para expulsar a Gadafi del poder, al calor de la oleada de protestas y revoluciones acontecidas en la Primavera rabe a comienzos del ao 2011.

Tres aos despus, Libia es un pas con dos parlamentos simultneos, cada uno con su propia ala armada detrs, cada uno llamando ilegtimo al otro, cada uno controlando una parte del pas y sus enormes recursos petroleros. En este escenario, Libia ya no parece un nico pas bajo un gobierno central, sino una serie de reinos y milicias en guerra, con varios bandos disputndose el reparto del poder y los millones de dlares del petrleo. Hoy existe una suerte de coalicin de grupos islamistas que, an con diferencias y problemas pasados, ha comenzado a formarse bajo una sola bandera con tal de derrotar a sus enemigos, que son vistos como un regreso a la poca del coronel Muamar el Gadafi, el dictador derrocado hace tres aos con el apoyo de la OTAN y la ONU.

Trpoli es hoy la sede de uno de los dos gobiernos en Libia, una expresin que parece contradictoria pero que tiene su origen el pasado 25 de junio, cuando las elecciones legislativas asestaron un duro golpe a la representacin poltica de los islamistas, que gozaban de una posicin dominante en el llamado Congreso Nacional General.

El parlamento elegido en junio, integrado mayoritariamente por polticos antiislamistas, se vio obligado a huir y a refugiarse en la ciudad costera de Tobruk, cerca de Egipto y a ms de 1.500 kilmetros de Trpoli. All, en un hotel, instal su propio gobierno, encabezado por el primer ministro Abdula al-Tini y apoyado por los debilitados militares y por un puado de milicias.

En la prctica, ninguno de los dos bandos gobierna. Las milicias de Trpoli controlan los edificios ministeriales, pero los burcratas y los empleados pblicos no acataron sus llamados a que retomen sus puestos y no hay nadie que tome las decisiones.

Tres aos despus de la cada de Gadafi, Libia se encuentra por tanto al borde de una guerra que no solo enfrentara facciones polticas y visiones religiosas, sino que incluira la agenda de pases extranjeros en una tierra que hoy se deshace en una espiral de violencia que va para largo.

Es una contienda donde se mezclan tres cuestiones clave: una tribal, una ideolgica y una energtica. En clave interna, relevante fue la lucha regional entre las tribus de la zona tripolitana y las de la zona cirenaica, dos mundos muy alejados el uno del otro y que fueron artificialmente unidos tras la creacin del moderno Estado libio por las potencias coloniales. Desde el punto de vista ideolgico, se trata del enfrentamiento entre el panarabismo socialista -o lo que quedaba de l- y el islamismo tradicional, bien es verdad que en alianza con ciertos movimientos liberales. En clave internacional, constituye un enfrentamiento entre pases como Siria o Argelia, de un lado, y las petromonarquas del Golfo Prsico -Arabia Saud, Catar...-, los nuevos gobiernos islamistas moderados -Tnez, Egipto, Turqua- y las potencias occidentales -Estados Unidos, Reino Unido, Francia- del otro.

Por ltimo, en clave energtica, Libia, pese a todo, sigue exportando petrleo, hasta 740.000 barriles diarios, y los ingresos son depositados en el Banco Central. Ambos bandos quieren que el banco les entregue esos fondos, pero el banco ha tratado de mantenerse neutral, a la espera de que los tribunales determinen cul de los gobiernos es legtimo. Desembolsa el dinero para pagar los sueldos de los empleados pblicos y nada ms. En una de las muchas ironas del conflicto, muchos milicianos de ambos bandos estn recibiendo sueldos ya que son oficialmente empleados del gobierno.

Tres aos despus, Libia es un pas que quiz podra dejar de existir. Sin embargo, a diferencia de en 2011, los gobiernos de Occidente solo centran su atencin en Siria e Irak, y por ahora el petrleo no falta...

Fuente: http://www.deia.com/2014/10/20/mundo/libia-un-pais-que-se-desmorona



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