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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-11-2014

Sociologa de las elites delincuentes
De la criminalidad de cuello y corbata a la corrupcin poltica

Leopoldo Lavn Mujica
Rebelin


El rico guarda la Ley en su monedero

J-J. Rousseau (1755)

El ttulo de arriba corresponde al de la portada del libro del socilogo-jurista francs Pierre Lascoumes publicado en septiembre pasado en la editorial Armand Colin (2014) en el contexto de conferencias y coloquios europeos sobre el tema de las elites delincuentes(1). La cita es de Jean-Jacques Rousseau, uno de los primeros pensadores en ser vilipendiado por la nobleza, el clero y los plumferos al servicio de la monarqua debido a sus crticas frontales a la riqueza, a la gran propiedad privada obtenida por la fuerza y el engao, a los privilegios y a las desigualdades sociales justo antes de la Revolucin Francesa en 1789.

Preocupados por la recurrencia de hechos que incriminan a las elites econmicas y polticas, los investigadores en ciencias sociales ya le pusieron nombre y dieron marco terico a un conjunto de situaciones y prcticas antisociales contrarias al ejercicio de la ciudadana y al buen funcionamiento de las instituciones democrticas.

Puesto que hay una realidad que existe con datos, cifras, actores econmicos y polticos y anlisis explicativos de los comportamientos anti sociales, ya no se puede ignorar que hay una buena literatura sobre el tema de las infracciones de las clases dominantes para darle luz a un debate urgente que va ms all de las regulaciones que se imponen en una democracia de baja intensidad.

En Chile, los casos imputables y escndalos en los cuales se encuentran involucrados empresarios de toda ndole, cpulas militares (1994), ministros, candidatos presidenciales, presidentes, parlamentarios y personal poltico adjunto que caen bajo la figura de delincuencia o criminalidad de elite o de cuello y corbata ( White Collar Crime en ingls)(2) han tenido un ritmo sostenido y van en aumento desde hace algunos aos bajo el alero (amparo?) de los gobiernos concertacionistas y el de Sebastin Piera, la UDI y RN.

Cabe recordar que durante la dictadura pinochetista los Chicago boys les regalaron a un racimo de empresarios las industrias del rea social que pertenecan a todos los chilenos. Un verdadero robo a mano armada. La acumulacin de capital para lanzar el modelo que funciona con explotacin del trabajo asalariado y sin resguardo de derechos sindicales plenos no les cay del cielo la hicieron a punta de bayoneta.

Un tipo de delincuencia de elite con efectos sociales corrosivos

No obstante, hay reticencia por parte de algunos lderes de opinin para entender la gravedad de la situacin. No faltan los intelectuales orgnicos de la misma elite que como el columnista-historiador de La Tercera-Copesa Alfredo Jocelyn-Holt salen en su defensa sin matices despus de atacar de manera sistemtica al movimiento estudiantil en nombre de valores oligrquicos y plutocrticos, pero hacindolos pasar por liberales.

El caso de delincuencia poltico-empresarial que protagoniza el grupo Penta, propiedad de la dupla Lavn-Dlano, incomoda a la burguesa en su conjunto puesto que rompe una larga tradicin de tolerancia hacia este tipo de actos. Pero ahora no le ha pasado desapercibido a la ciudadana. El Pentagate y sus aristas polticas han condensado y puesto en relieve una serie de situaciones insostenibles para las cuales ya hay una teora explicativa. Aqu la tesis de la manzana podrida en el cajn no funciona. Menos la de Jorge Awad, el lenguaraz patrn de los banqueros, que en un arrebato de misticismo religioso declar que los empresarios tienen un don que es un regalo de Dios ; seran tan divinos e intocables que no se fijan en los detalles ah por donde se mete Lucifer.

En lo inmediato, en Chile, la recurrencia y la amplitud de las transgresiones a las normas legales vigentes destruyeron el mito de que Chile es un pas de empresarios, polticos e instituciones incorruptibles, as como las FF.AA. eran supuestamente respetuosas de la Constitucin el 1973.

Hace sesenta aos el socilogo norteamericano Edwin Sutherland, un precursor en el estudio de la delincuencia empresarial, se interrogaba sobre el el trato moderado que se le daba a la delincuencia de la elite: los actos cometidos por individuos de posicin social elevada en el curso de sus actividades econmicas y profesionales son actos delictivos en los hechos, pero se los trata como si no lo fueran para as poder eliminar todos los estigmas que hacen referencia al crimen cometido(3). En todos los Estados capitalistas se verifica la regla enunciada por Sutherland, con el agravante de que hoy los poderes pblicos le otorgan una impunidad cada vez mayor a la delincuencia econmico-poltica y financiera.

En un mundo capitalista globalizado donde domina el gran capital financiero, la corrupcin crece y se desarrolla en el terreno frtil del flujo de las transacciones monetarias y bancarias opacas con la ayuda de los feudos financieros llamados parasos fiscales. Y las instituciones neoliberales de cada pas, junto con la mentalidad capitalista neoliberal permisiva, promotora del lucro, crean las condiciones estructurales que convierten a la poltica institucional en un apndice del dinero.

Y cuando se trata de penalizar a los empresarios infractores, ah estn prestos sus defensores, los mismos que antes hablaban de tica y transparencia. Vimos como el inefable Andrs Zaldvar, ex ministro del Interior DC-concertacionista corri a promover la delincuencia empresarial en germen, a impedir que los empresarios que lucran en la educacin secundaria sean sancionados con crcel. Ya lo vimos actuar de manera desbocada y antidemocrtica, sin pensar en las consecuencias de sus dichos y actos en el perodo 70-73.

El prontuario de infracciones de la elite, algunos botones de muestra

Entre algunos ejemplos significativos de la White Collar Crime o delincuencia de elite criolla se destacan el Caso Riggs con las cuentas millonarias de Pinochet que se cerr en la ms completa impunidad para la familia del dictador en agosto del ao pasado; los sobornos o millonarias comisiones que en 1994 recibi buena parte del alto mando de la Fuerza Area de Chile por comprar -a travs de intermediarios- una partida de cazabombarderos Mirage usados a la Fuerza Area de Blgica (4); el caso de las 18 constructoras de edificios colapsados durante el terremoto-tsunami del 27/F/2010 y el de las inmobiliarias que comercializaron estos inmuebles entre las cuales estaban Penta y Simonetti, as como tambin los negociados de empresas por sobreprecios en la venta de tecnologas y otros suministros para reparticiones estatales. No debe quedarse en el tintero el bullado MOP-Gate de la administracin de Ricardo Lagos.

Ms cerca en el tiempo: el abuso en las repactaciones unilaterales y abusivas de La Polar a sus clientes-consumidores en completa indefensin; los fraudes de las sociedades cascadas de Julio Ponce Lerou y la corredora de bolsa VialLarran; la licitacin fraudulenta con la que el subsecretario de Minera de Sebastin Piera le haba entregado el Litio a Soquimich; la deleznable colusin entre farmacias para aumentar los precios de medicamentos (Ahumada, Salcobrand y Cruz Verde), y la repartija del mercado avcola por Agrosuper, Arizta y Don Pollo; las asesoras parlamentarias descontroladas detectadas por Ciper (5); la prctica corriente del lucro en la educacin universitaria, no obstante su prohibicin por ley (el fraude a cientos de estudiantes de la Universidad del Mar); las recientes imputaciones de la fiscala y citaciones a declarar a la Bridec y a la PDI a lvaro Saieh (financista de Ciper a quien su directora periodstica no investiga por corrupcin como lo hace para estigmatizar al PC en el caso Arcis) y a su hijo Jorge Andrs por su presunta participacin en el delito de evasin tributaria en relacin a la venta de las acciones compradas al ex controlador de Ripley y Johnsons, Marcelo Caldern Crispn.

Y tantos otros ms! Los de la criminalidad ecolgica, AES Gener-Termoelctrica Campiche por ejemplo, que Bachelet respald cediendo al lobby poltico norteamericano(6).

Los an desconocidos y por revelar por una prensa, periodistas y medios audiovisuales y digitales que tendran que evitar ser condescendiente con los poderes econmicos y polticos si quieren ser consecuentes con el discurso acerca de su misin: buscar, transparentar y publicar la verdad sobre todo lo que afecte el funcionamiento de una democracia por construir.

Algunas conclusiones de los estudios acerca de la delincuencia de elite

En efecto, los estudios de especialistas arriba invocados muestran que la delincuencia de lite es un fenmeno social, poltico y econmico en Chile y el mundo, pero no por ser un flagelo que corroe a los sper ricos, a polticos y a las clases dirigentes del planeta puede y debe ignorarse. Estos ilcitos, delitos y transgresiones son una amenaza para el buen vivir en sociedad y en democracia generados por individuos con recursos, capital simblico de sobra, influencias y ubicados en situacin de poder. Debido a lo anterior se consideran por encima de la ley y por lo mismo son incapaces de auto corregirse. Viven y se mueven en un ambiente de tolerancia estructural tanto judicial como meditica. Y tienen poder monetario y connivencias de clan que les permite gozar de apoyos internos y externos que los lleva a transitar por la vida con un sentimiento de impunidad.

Los investigadores sobre el tema afirman que pese a que estos casos de ilcitos y de corrupcin son cubiertos regularmente por los medios, las elites delincuentes econmicas, polticas, militares o religiosas no tienen el sentimiento de desobedecer las normas ni de perjudicar a la sociedad. Asumen un actitud negacionista frente a la realidad y a la consecuencia de sus acciones.

En algunos pases democrticos, los ciudadanos que creen en las posibilidades de aprendizaje y de reforma estn preocupados al constatar que algunos actores empresariales y polticos continan con sus prcticas transgresoras como si nada, bajo el manto de proteccin que le otorgan organizaciones patronales y polticas. E incluso preocupa que polticos corruptos son reelegidos debido a los apoyos financieros con que cuentan.

Una de las conclusiones del libro arriba citado es que las infracciones y actos delictivos de las elites tienden a ser percibidas como menos graves que los que ocasionan daos a las personas y a los bienes. Tampoco suscitan la misma reaccin social. Esto se debe en gran parte al hecho que las clases populares tienen menos recursos para escapar a la mirada policial y al circuito judicial. Ms an, despus de pasado el vendaval se asiste por parte de sus pares, con ayuda de los consultores en imagen y de los medios obsecuentes a un ritual de restauracin de la reputacin daada de los miembros de la elite involucrados en delitos (el famoso almuerzo de desagravio es un ritual conocido, destacado en las pginas sociales de El Mercurio).

Entre las problemticas de los especialistas, como la del autor del libro mencionado, Pierre Lascoumes, se encuentra el definir y estudiar las estrategias que los poderosos y sus aliados (abogados, polticos a sueldo, contadores, consultores en comunicacin estratgica, etc.) preparan para diluir las responsabilidades, redefinir los actos cometidos como veniales y as evitar la sancin legal y disminuir los riesgos de oprobio social.

Otro eje concierne el estudio de las normas escritas (jurdicas, pero tambin de procedimiento, institucionales, etc) y las normas en accin (anti lavado de dinero por ejemplo) o las relativas a la regulacin bancaria, particularmente desde un ngulo jurdico, como los artculos de expertos acerca de los procesos judiciales y sus resultados.

Un tercer eje ms sociopoltico de la investigacin acadmica se interesa a las representaciones y al impacto de la delincuencia de elite en la percepcin de los sectores populares y activistas sociales. Si estos se sienten motivados o no a pasar a la accin para influir en lo que se llama el proceso de definicin conceptual y castigo de los actos cometidos. De esta manera, se vincula la reflexin de carcter acadmica con los discursos profanos y la lucha de los movimientos sociales, sobre todo en lo que respecta a la criminalidad ecolgica que representa ya un campo de estudio que debe ser aprovechado en Chile. A lo que habra que agregar un estudio sobre la cobertura meditica.

Por ltimo, una perla de antologa, acerca de una situacin real que permite imaginarse el arquetipo, segn el socilogo Max Weber: SANTIAGO: La Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) resolvi multar ($363 millones) a Sebastin Piera Echeique, director de LAN Airlines S.A, por haber infringido la prohibicin de comprar acciones que la Ley del Mercado de Valores impone a las personas que cuentan con informacin privilegiada. (7)

Y la historia cuenta que el individuo en cuestin, miembro de la elite mundial e infractor (delincuente?) de cuello y corbata fue elegido presidente de Chile . Delinquir=cometer delito (www.rae.es). Delito=quebrantamiento de la ley (www.rae.es). Somos millones de chilenos en Chile y el exterior los cmplices pasivos con este tipo de delitos y crmenes de elite que atentan contra las instituciones democrticas.

(*) http://www.armand-colin.com/livre/407630/sociologie-des-elites-delinquantes--de-la-criminalite-en-col-blanc-a-la-corruption-politique.php

(1) Como en este afiche sobre la delincuencia de lite del Centre lillois dtudes et de recherches sociologiques et conomiques (Clers) donde puede leerse: Del crimen de cuello y corbata a la delincuencia ecolgica. Investigaciones sobre los ilcitos e infracciones de las clases dominantes.

http://clerse.univ-lille1.fr/IMG/pdf/affiche_deliquance_ecologique.pdf

(2) El libro clsico sobre el tema fue escrito en 1940 por Edwin H. Sutherland con el ttulo The Problem of White Collar Crime, White Collar Crime. The Uncut Version, New Haven & London, Yale University Press, 1985. Una versin corta se encuentra aqu en francs e ingls: http://champpenal.revues.org/8534

(3) La traduccin es nuestra. Citado por Thierry Godefroy et Laurent Mucchielli investigadores del CNRS en:

http://www.lemonde.fr/idees/article/2010/11/12/delinquance-economique-l-impunite-s-accroit-en-france_1439112_3232.html

(4) http://www.theclinic.cl/2009/07/14/caso-mirage-cuando-los-generales-vendieron-a-sus-pilotos/

(5) http://ciperchile.cl/2014/04/07/asesorias-parlamentarias-sin-control-diputados-gastan-6-000-millones-en-dos-anos/

(6) http://www.elmostrador.cl/pais/2013/10/07/campiche-la-termoelectrica-que-bachelet-respaldo-cediendo-al-lobby-politico-norteamericano/

(7) Ver: http://www.economiaynegocios.cl/noticias/noticias.asp?id=29244

Leopoldo Lavn Mujica B.A. en Philosophie et Journalisme, M.A. en Communication publique de lUniversit Laval, profesor jubilado del Dpartement de Philosophie du Collge de Limoilou, Qubec.

 


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