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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-08-2005

Entrevista a Armand Mattelart
El monopolio ideolgico

Hernn Soto
Punto Final



Armand Mattelart es actualmente profesor en la Universidad de Pars VIII e integra tambin el Observatorio de Medios que funciona en Francia. Vino a Chile por tercera vez despus del retorno a la democracia. Aqu vivi durante once aos, hasta el golpe militar. Hoy constata la prdida del ethos cultural que apuntaba a la solidaridad como elemento central de nuestra cultura, vlido de algn modo en los diversos sectores sociales. Le resulta "alucinante", dice, el individualismo que hoy impera, ms cuando lo ve encarnado en personas que conoci con ideas muy diferentes.

La obra escrita por Mattelart es muy amplia, pero poco conocida entre nosotros a pesar de dos libros suyos editados por LOM. Para muchos sigue siendo el autor -con Ariel Dorfman- de Para leer al Pato Donald publicada en 1971. Mattelart no abjura de esa obra de trinchera mientras se mantiene en la lucha por democratizar los medios, dando acceso a la comunidad organizada en movimientos sociales y agrupaciones ciudadanas.

Cmo ve el panorama de los medios en Chile?

"La prensa est mucho ms concentrada de lo que se deca que pretenda hacer Salvador Allende. Se lo criticaba por algo que no hizo, pero que ahora es una realidad. No hay comparacin alguna, aunque parece ser un hecho que pasa relativamente inadvertido.

Slo dos cadenas controlan lo que la gente puede conocer a travs de la prensa. Hay todava algunos medios pequeos y sin avisos, como Punto Final, El Siglo, Rocinante, etc., que no pueden equilibrar el peso de las cadenas de El Mercurio y La Tercera. Se trata de una situacin aberrante si se considera que el gobierno chileno en muchos lugares se cataloga como socialista. Lo que hay de nuevo es el surgimiento progresivo de radios comunitarias. Eso es importante. Durante la Unidad Popular una de nuestras debilidades fue no utilizar a plenitud la radio".

Parece que la tendencia a la concentracin de los medios es universal.

"S, en todas partes hay concentracin de los medios radiales, de la prensa escrita, de la produccin editorial, de la industria discogrfica y de reproduccin de imagen. Es toda la cadena de medios la que se ve afectada, incluyendo la televisin, que en Chile perdi su carcter original. Acept el surgimiento de canales privados y un funcionamiento ligado al rating. Todo esto con claro abandono de la misin pblica que le corresponde al gobierno en materia de medios.
Particip en una mesa redonda en que estaba el presidente de TVN, Carlos Mladinic. A juzgar por las preguntas y crticas que le hicieron, pienso que algo anda mal. El servicio pblico que debe inspirar a Televisin Nacional de Chile est en crisis. Dijo incluso que la televisin pblica est financiada casi exclusivamente por publicidad. Es un sinsentido si se tiene en mente la filosofa del servicio pblico. Cmo sera posible, dentro de una lgica comercial, asegurar que funcione el pluralismo?

El abandono de una poltica de medios como responsabilidad pblica ha sido tremendo. Sin embargo, como tendencia que existe en muchos pases, ha provocado que la sociedad civil organizada exija una poltica de comunicaciones que asegure el pluralismo y la diversidad".

IZQUIERDA Y COMUNICACIONES

El tema de la prensa y las comunicaciones no parece haberse incorporado firmemente a los planteamientos programticos de la Izquierda. Existen ms intuiciones que conciencia traducida en propuestas.

"Estoy de acuerdo. Histricamente es un punto ciego. Ha habido dificultad en el movimiento progresista para pensar los medios de manera distinta de la meramente instrumental. Durante mucho tiempo predomin esta visin. Por ejemplo, durante la Unidad Popular se visualizaba los medios en el esquema de agitacin y propaganda, sin asumir que son tambin medios de reproduccin de una globalidad cotidiana.

Pienso que la toma de conciencia por parte de las fuerzas del cambio es lenta, en todas partes. Desde fines del siglo pasado -y est probado documentalmente- en todos los foros mundiales o regionales la comunicacin y la cultura ocupan un espacio cada vez mayor. El Manifiesto de Porto Alegre muestra que se abordan diversos aspectos, no solamente la concentracin. Algo semejante se da en la Unesco, en la Unin Internacional de Telecomunicaciones, en la OMC, etc. A pesar de estos avances, es claramente una minora la que ha incorporado el tema a la reflexin poltica. Muchas veces los que toman conciencia son los que tienen prctica de radio, de prensa, y se toparon con nuevos dispositivos de poder que mezclan elementos mediticos, econmicos y polticos. Es muy problemtico, porque por un lado los ciudadanos toman conciencia de la fuerza de los medios y como muchas veces no estn encauzados en una reflexin de tipo pedaggico o poltico, finalmente tienden al populismo, o sea a la rebelin, porque estn hartos. Hoy el gran problema para las fuerzas del cambio es tratar de avanzar hacia la formacin de una cultura crtica de los medios, para buscar alternativas. Ese fue el sentido de la propuesta para crear observatorios de medios en cada realidad, integrados a una red internacional.

Desde un punto de vista terico, todos estos medios que producen la subjetividad no se han tomado con verdadera seriedad. No han sido asumidos como medios de produccin de un elemento esencial -la subjetividad- para que progrese y se desarrolle la produccin material".

EL MITO LIBERADOR

En algunos mbitos se mantiene el mito de la sociedad de la comunicacin o de la llamada sociedad telemtica, como un instrumento liberador que da ms autonoma y libertad a las personas.

"Ese planteamiento forma parte de un mito muy antiguo. Casi desde comienzos de la modernidad -en el siglo XVIII, principalmente- al empezar la representacin de las rutas de circulacin de las mercancas y las ideas. El mito consista en que no se trataba solamente de reducir las distancias sino tambin de estrechar las relaciones sociales.

Los positivistas y sansimonianos, en el siglo XIX, crean que los medios de comunicacin, ya fueran fsicos o espirituales, eran medios de liberacin, instrumentos de democracia, lo que, en ms de un sentido es verdad, porque estos medios aumentan los intercambios. Este mito de la comunicacin como mayor democracia, mayor descentralizacin, se ha reforzado a partir de los 90 con la llegada de Internet como red de acceso pblico.

Pero todo depende de los controles y contenidos. Por ejemplo, cuando los militares brasileos derrocaron a Joao Goulart en 1964, visualizaron la red O'Globo -radio, televisin, prensa escrita- como un elemento de comunicacin, sinnimo de integracin. En una reunin de la Unin Internacional de Comunicaciones en torno a las autopistas de la informacin, el representante norteamericano, Albert Gore, sostuvo que las autopistas permitirn un gora -en el sentido de la polis griega-. Agreg que ello se producir a condicin que se desregulen los sistemas de telecomunicaciones. La idea de la sociedad de la informacin global es proclamada en los aos 90 con un discurso mesinico. Pronto empez el anlisis crtico. El mito mismo fue desmitificado por la cada de la 'nueva economa', de las empresas de informacin. El mito del gora a travs de las autopistas o de Internet fue desmentido por la llegada de esta parte ciega de la sociedad de la informacin que es la guerra electrnica, y la utilizacin de tcnicas de espionaje.

A partir de principios de este siglo el tema de la sociedad de la informacin es -cada vez ms- objeto de una visin crtica, con la ayuda del movimiento social y las organizaciones sindicales. En la Cumbre Mundial de Ginebra, a fines de 2003, se vio claramente la existencia de diversas visiones. Las principales, de los que piensan en trminos de la transparencia de la administracin de Internet, que permita su acceso a todos, y de los que sustentan la patrimonializacin de los instrumentos de comunicacin para lograr beneficios.

El mito de la comunicacin que automticamente, por s misma, crea 'goras' es constitutivo de lo que llamara la ideologa de la comunicacin. En el sentido de la generalizacin de una visin particular, de un grupo o clase social, a un proyecto global de reordenamiento social. La generalizacin de lo particular a lo universal, valedero para todos, que es lo clsico de la ideologa.

Y eso es falso. Finalmente, respecto a este punto, no hay que confundir las crticas que hacemos a lo que no queremos, con una crtica a la tecnologa. No somos tecnfobos. Lo fundamental es la necesidad de apropiarse de la tecnologa a partir de otro presupuesto de relaciones sociales.

En sntesis: no me gusta mucho el trmino de sociedad de la informacin, porque permite hablar de la sociedad sin hablar de la sociedad. Es algo decididamente instrumental. Es por ello que la Unesco rechaza hablar de sociedad de la informacin y prefiere sociedad del saber. Y all volvemos al tema de la gran desigualdad en el acceso al saber, que es la misma interrogante sobre el acceso a los medios".

CRISIS DE LA PRENSA ESCRITA

Pasemos a otro punto, en los pases industrialmente avanzados las tendencias van por el desarrollo de los medios electrnicos y cibernticos en desmedro de la prensa escrita y radial?

"Creo que la prensa escrita se desarrolla, aunque vive una crisis. Pero esa crisis no viene de la tecnologa solamente, sino tambin de otros factores: diarios gratuitos, contenidos, orientaciones, etc. No hay que olvidar que si la prensa est en crisis es porque tiene, digamos, un desfase con la sociedad. Eso se vio en Francia en la campaa por la aprobacin o rechazo de la Constitucin europea. La alianza entre las lites polticas, mediticas y econmicas estaba desfasada en relacin con la mayor parte de la poblacin que vot 'No'. Hubo, por ejemplo, numerosas cartas a Le Monde de lectores que retiraban su suscripcin porque se sentan tratados como imbciles, al no ser acogidos sus planteamientos y reflexiones. Fue un ndice claro que el medio no se articula con la sociedad. El problema de la concentracin es tambin fundamental, no solamente para la gente progresista sino tambin para muchos periodistas que trabajan en la prensa del establishment en todo el mundo. La concentracin produce generalmente la liquidacin del capital intelectual de los diarios, como ocurri en Francia con el ingreso a la propiedad de los medios de empresas constructoras o de traficantes de armas.

La crisis de la prensa tambin indica que el servicio pblico falla en su misin cuando no atiende ciertas tareas que cada vez ms cumplen otros medios. Si los medios comunitarios, libres e independientes como se dice, adquieren cada vez ms legitimidad es porque el establishment no cumple su misin en materia educativa, de salud, etc. No toma en cuenta que gran parte de la poblacin de los pases industrializados es 'iletrista', o sea lee poco, o es analfabeta en los pases pobres y no tiene instrumentos para defenderse".

INFLUENCIA DE LA RADIO

"La radio sigue siendo de enorme importancia, como medio de comunicacin virtualmente instantneo que llega a alfabetos y analfabetos a bajo precio. Africa es un continente donde la radio ha sido puesta al servicio del desarrollo: campaas de salud, alfabetizacin, identidad, por ejemplo. Se trata fundamentalmente de radios pblicas. El gran problema de Internet actualmente en Africa es que los gobiernos de los pases occidentales son renuentes a ayudar en este aspecto. S desean hacerlo instituciones filantrpicas tipo Microsoft, que quieren, al mismo tiempo, controlar la experiencia. Hay toda una reflexin sobre la entrada de nuevos actores en la elaboracin de modelos que no corresponden al desarrollo que tienen los africanos.

En Amrica Latina tambin la radio es muy importante. An ms entre pases con fuertes minoras indgenas. Bolivia es el pas con ms radios comunitarias, tnicas y religiosas. Son expresin de movimientos indgenas que desbordan los gobiernos. Estos no quieren 'soltar' parte del espectro de frecuencia, como ocurri en Mxico donde hubo que esperar treinta aos para que se abriera el espectro a las radios indgenas. En Amrica Latina no se ha esperado Internet para que haya procesos -lentos todava- de apropiacin de tecnologas. Las redes de radio y televisin catlicas, que no son nada conservadoras, acaban de lanzar una campaa contra la concentracin de medios y por el derecho a la comunicacin en Amrica Latina".

 



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