Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-11-2014

La revolucin de Rojava
Construir autonoma en Medio Oriente

Sardar Saadi
Roar Magazine

Traduccin de Susana Merino para Rebelin.


Los rebeldes kurdos estn construyendo su propia autonoma en una Siria desgarrada por la guerra, algo semejante a la experiencia Zapatista y que plantea una alternativa democrtica para la regin.

Con el surgimiento en Medio Oriente de los grupos yihadistas, me preocupa cmo la poltica de la "insurgencia" ha cambiado dramticamente en esta regin desde una tendencia laica de izquierda que sola desafiar el Islam poltico y las reglas islmicas en la vida social hasta una tendencia islamista extremista que encuentra su ideal social en la poca del profeta Mahoma de hace siglos. No es que la izquierda no est presente o carezca de alternativa, sino que no se puede ignorar lo marginal que se ha vuelto.

No hace mucho en toda la regin existan movimientos izquierdistas y radicales. Desde Kabul a Palestina, grupos de estudiantes radicales, organizaciones feministas, luchas de liberacin nacional y anticoloniales, movimientos de trabajadores y de campesinos, e intelectuales izquierdistas estaban en la primera lnea de la lucha contra los regmenes autoritarios, las creencias religiosas regresivas y la dominacin de las potencias imperialistas en la regin. Dnde estn ahora? Qu ha hecho que esos grupos yihadistas se conviertan en los nicos que cambian la geopoltica de la regin? Cmo ha pasado la poltica de las jvenes generaciones de criticar al Islam a promover su lectura ms extrema?

Esas son algunas de las preguntas que nos planteamos todas las personas pertenecientes a la regin que deseamos otro futuro para ella. Sin embargo, la respuesta a estas preguntas tambin est profundamente arraigada en la historia del colonialismo y del imperialismo en ls zona. Sin lugar a dudas, aquellas personas que siguen la cobertura que los medios dominantes occidentales hacen del brutal avance del Estado Islmico (generalmente conocido por su acrnimo ISIS) hacia las principales ciudades de Irak y Siria no se preocupan por analizar cul ha sido el papel desempeado por sus gobiernos en el caos actual. Sin mencionar cmo los medios dominantes describen a los pueblos de la regin como fanticos que se dividen en grupos tnicos y religiosos sectarios que no pueden coexistir y que no respetan los valores humanos.

Un siglo de opresin y dominacin

Si se observa la historia contempornea de Medio Oriente, la causa principal del ascenso de esos grupos se puede encontrar en la poltica de las potencias coloniales en la regin desde el comienzos del siglo XX hasta la actualidad. El prximo centenario del acuerdo secreto de Sykes-Picot de 1916 que dividi al Imperio Otomano en Estados nacin artificiales marca un siglo de dominacin colonial seguida de gobiernos corruptos en manos de los seores del petrleo, y controlados y apoyados por las potencias imperialistas.

Este sistema de control a travs de regmenes autoritarios se intensific durante la Guerra Fra con el fin de evitar la influencia de la antigua Unin Sovitica en la regin. En consecuencia, estos regmenes en el poder iniciaron entonces la actual cruzada contra la izquierda. Esa ola generalizada de opresin, detenciones y asesinatos de activistas e intelectuales de izquierda por toda la regin, especialmente en los aos 70 y 80, produjo efectos irreversibles en la dinmica y en los movimientos sociales de toda la regin.

Las organizaciones de izquierda se disolvieron y decenas de miles de militantes de los partidos de izquierda, de sindicatos y de movimientos estudiantiles fueron asesinados en los aos 80 en las prisiones de Irn, Turqua, Irak, Siria, Egipto y otros pases de la zona. Otros muchos fueron sentenciados a largas condenas y muchos de los que sobrevivieron y no fueron encarcelados debieron abandonar su tierra y exiliarse para proteger su vida y la de sus familias. Fue en ese perodo en el que comenz a crecer el grupo yihadista con el apoyo fundamental de las potencias occidentales por ser organizaciones destinadas a borrar toda traza de poltica de izquierdas en la regin.

Los muyaidines de Afganistn no son sino uno de los muchos ejemplos de esta prctica. Esos grupos proporcionaron ayuda extra para silenciar a la izquierda para comenzar despus a crecer como clulas cancerosas en cada rincn de la regin. Adems, en la ltima dcada (especialmente luego de la ocupacin de Afganistn y de Irak) estos grupos han ganado una presencia y un estatus legtimos entre la gente como aquellos que luchan contra el invasor extranjero y los infieles.

A pesar de su aparente resistencia contra la ocupacin estadounidense en Irak y Afganistn, desde la perspectiva de las potencias occidentales siguen siendo la mejor opcin para controlar la regin con un costo mnimo. Al mismo tiempo esto ha convertido la zona en un campo de batalla en el que los extremistas islmicos pueden luchar sin perturbar a los pases occidentales. Existen muchos informes sobre la presencia de guerreros islmicos extranjeros en las filas del ISIS.

El Islam neoliberal

Los grupos extremistas islmicos no son ms que un componente de la poltica de promover el Islam como el enemigo natural de la izquierda. Desde la oleada de guerras imperialistas en la regin despus del 11 de septiembre surgi una nueva agenda destinada a promover un Islam poltico moderado acorde con la economa neoliberal mundial. Su pilar bsico es el gobierno del AKP de Turqua. El AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo) ha sido considerado como la versin ideal de un Estado islmico moderado con polticas econmicas neoliberales capaz de conciliar el rencor hacia occidente de la poblacin y responder al mismo tiempo a sus propias preocupaciones religiosas, y trabajar como agente del capitalismo global en la regin.

Despus de ser considerado un modelo para el futuro de Medio Oriente, e l gobierno turco adquiri ms poder y confianza en sus reclamos de ejercer un papel protagnico en la comunidad islmica sunn global. Sin embargo, el liderazgo de Turqua slo ha generado ms devastacin y violencia sectaria entre chies y sunnes. El imprudente apoyo por parte del gobierno del AKP y de otros gobiernos de los pases del Golfo a los grupos yihadistas que luchan contra el rgimen de Assad ha sumido a Siria en un caos sin precedentes.

Desde el comienzo de la guerra civil en Siria el gobierno turco ha desempeado un papel clave en el empeoramiento de la situacin al convertir a Turqua y especialmente las provincias del sur limtrofes con Siria en un lugar de trnsito para los extremistas islmicos de todo el mundo que se dirigan a Siria. Adems de acusar a Turqua de proporcionar un refugio seguro a los (aspirantes a) yihadistas, tambin se le ha acusado haber proporcionado a los grupos yihadistas apoyo logstico y militar.

El ISIS y el frente Al-Nusra son los dos principales grupos yihadistas que se han beneficiado de este apoyo. Dada la situacin actual, la nica manera de que tenga xito la agenda "moderada" del Islam es continuar con la opresin y la marginacin de la oposicin laica y de izquierda. Un ejemplo de ello fue la dura ofensiva contra la resistencia Gezi el verano pasado, que de alguna manera representa la frustracin del pueblo turco con la agenda neoliberal de su gobierno.

No hay duda que los grupos yiihadistas constituyen una amenaza inmediata para la regin. No solo porque destruyen todo resabio de civilizacin, sino, lo que es an peor, por su trivializacin del valor de la vida, que deja un rastro de destruccin y de muerte ah adonde van. El problema de qu hay que hacer para detener esta masacre ya no tiene que ver con desear un futuro mejor, sino que exige una respuesta inmediata.

Sin embargo, teniendo en cuenta un contexto ms amplio, es obvio que estos grupos son solo una parte de un problema mayor. Por lo tanto, cualquier alternativa a la actual situacin debe ser transformadora para todos los que sufren en manos no solo de los yihadistas sino tambin de la violencia y la represin de los regmenes autoritarios y del dominio imperialista de la regin.

La alternativa? Un gobierno autnomo kurdo en Siria

Los kurdos son la nacin ms grande del mundo sin Estado propio. La historia de los kurdos se suele asociar con innumerables levantamientos frente a la opresin sistemtica de los Estados nacin que controlan sus tierras. Desde la creacin de los Estados nacin luego del derrumbe del Imperio otomano por los colonizadores britnicos y franceses, el Kurdistn se dividi entre cuatro pases, Irn, Irak, Siria y Turqua. Los kurdos fueron las primeras vctimas de los acuerdos coloniales.

El acuerdo secreto Sykes-Picot de 1916 ignor el derecho de los kurdos a gobernar su propio territorio. Esto llev a muchas dcadas de opresin, masacres y asimilacin. Se prohibi el idioma kurdo, se les negaron sus derechos y fueron desplazados de sus tierras ancestrales. Las fronteras artificiales acordadas tanto por el acuerdo Sykes-Picot como por el Tratado de Lausana de 1923 que estableci las fronteras de Turqua siguen atormentando al pueblo kurdo que vive en torno a ellas.

La gente que necesita alimentos y medicinas en la regin kurda de Siria no puede obtener ni siquiera ayuda de sus propias familias que viven del otro lado de la frontera. Aunque la mayora de las armas y del equipamiento militar se ha entregado a los rebeldes sirios a travs de Turqua, se ha cerrado la frontera entre las dos regiones kurdas y se han construido muchos nuevos puestos militares.

Como se mencion anteriormente, Siria est siendo testigo actualmente de la ms terrible consecuencias de estas histricas polticas del divide y reinars del Medio Oriente. La situacin sociopoltica de Siria no deja demasiado espacio a la imaginacin. Por lo tanto, es fundamental que la izquierda busque una alternativa y fortalezca su frente. Con la conviccin de que las alternativas ms realistas pueden surgir en los lugares menos esperados, la regin de Rojava (que significa Oeste como en el oeste de Kurdistn, un trmino empleado para la regin kurda de Siria) puede proponer una alternativa para el futuro de la regin.

Los kurdos de Siria han demostrado su capacidad y su voluntad de ser una voz alternativa en medio de la confusa situacin de la regin. Desde que se intensificara el conflicto sirio y se convirtiera en una guerra civil, el movimiento kurdo, liderado por el PYD ( Partido de la Unin Democrtica) en Siria, ha tomado el control de la mayora de la regin kurda en ese pas. En noviembre de 2013 el PYD anunci que haban concluido todos los preparativos para declarar la autonoma y propuso una constitucin denominada Carta del Contrato Social.

La revolucin popular de Rojava dio como resultado la construccin de una regin autnoma dividida en tres cantones autnomos con sus respectivas administraciones democrticas. El cantn Cizre (Al-Jazeera) proclam su autonoma el 21 de enero, seguido del cantn Kobane el 27 de enero y el cantn Efrin el 29 del mismo mes.

El PYD insiste en formar una alternativa para todas las personas y en que no responde a los intereses o reclamos de ningn grupo tnico. Al mismo tiempo se niega a convertirse en parte de la guerra civil siria y declara que solo usar la fuerza militar para defenderse de cualquier ataque ya sea del rgimen de Assad o de los grupos de oposicin apoyados por la OTAN, incluidos los grupos yihadistas como el ISIS y el Frente Al-Nusra. No obstante, hasta ahora esos tres cantones han estado sometidos a duros ataques del ISIS.

Hasta ahora el ISIS ha dirigido sus ataques contra el cantn de Kobane donde las autodefensas kurdas del YPG (la Defensa Unida del Pueblo) luchan contra los radicales del ISIS en un histrico acto de resistencia.

Similitudes intercontinentales

Est convirtindose Rojava en el Chiapas de Medio Oriente? Esta es la pregunta que me hago cuando escucho realtos procedentes de esa pequea regin de esperanza en medio del caos. Aunque acadmicamente hablando los kurdos difcilmente se pueden considerar un grupo indgena, su estatus y su situacin poltica en Oriente Medio se pueden comparar con los de algunas poblaciones indgenas de Amrica latina.

A pesar de la existencia de algunas diferencias polticas entre el Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional (EZLN) y el movimiento liderado por el PYD de Siria, existen muchas semejanzas en las posturas de ambos respecto a los asuntos regionales e internacionales. La creacin de un gobierno autnomo, el crecimiento de las asambleas populares, su nfasis en la igualdad de gnero y en el empoderamiento de las mujeres en todos los niveles de la vida social y poltica, la ideologa antiimperialista y antiautoritaria, la preocupacin por la preservacin ecolgica y el respeto por todas las criaturas, la autodefensa y muchos otros aspectos ponen de manifiesto la similitud de la revolucin de Rojava con la resistencia de los Zapatistas en el sur de Mxico.

La Carta del Contrato Social, base de los cantones autnomos de Rojava, constituye una histrica ruptura en la regin en trminos de los principios democrticos que guan la vida social y poltica. La Carta, que actualmente se est implementando en los tres cantones autnomos, constituye un acuerdo democrtico que incluye a todos los partidos implicados en gobernar Rojava. Es, sin exageraciones, la constitucin ms democrtica que los pueblos de esta regin hayan tenido nunca.

El primer prrafo de la Carta afirma: Nosotros los pueblos de las reas de la autoadministracin democrtica, kurdos, rabes, asirios (asirios, caldeos, arameos), turcomanos, armenios y chechenos, por nuestra propia voluntad anunciamos lo siguiente para asegurar la justicia, la libertad, la democracia y los derechos de las mujeres y de los nios de acuerdo con los principios del equilibrio ecolgico, la libertad religiosa y de creencias, la igualdad sin discriminacin de raza, religin, credo, doctrina o gnero, para lograr la conformacin poltica y moral de una sociedad democrtica con el fin de funcionar sobre la base del entendimiento mutuo y la coexistencia dentro de la diversidad y el respeto del principio de autodeterminacin y de autodefensa de los pueblos. Y contina: Las reas autnomas y democrticamente autoadministradas no reconocen el concepto de Estado nacin ni al Estado basado en el poder militar, la religin y el centralismo [Traduccin del autor al ingls].

El movimiento socio-democrtico (o TEV-Dem, como se llama en kurdo) es el responsable de la aplicacin de estos principios en la vida cotidiana. Es indudable que todava tienen que lograr una sociedad ideal y el movimiento admite que an se halla en proceso de construccin. Hay que tener en cuenta que todas las partes, fundamentalmente los gobiernos sirio y turco, los grupos rebeldes sirios y el prooccidental Gobierno Regional del Kurdistn de Irak, han mantenido a la regin Rojava en un despiadado aislamiento. Los medios occidentales, incluyendo los independientes y los alternativos, han ignorado ampliamente su resistencia o no le han prestado atencin. Los kurdos no han recibido la solidaridad y el apoyo que merecen.

Ertugrul Korkcu, un parlamentario turco del partido de izquierda prokurdo HDP (Partido Demcrata del Pueblo), deca recientemente que los kurdos desempean el papel que desempearon los rusos en Europa tras la Primera Guerra Mundial. Los kurdos no son un grupo homogneo polticamente hablando, pero hay algo de verdad en la opinin de Kurkcus ya que la situacin de Medio Oriente recuerda a la Europa de principios del sigo XX. Ms exactamente, los grupos yihadistas se han convertido en las herramientas en manos de las potencias coloniales y de los gobiernos autoritarios para establecer y fortalecer su hegemona en la regin.

Rojava puede ser una alternativa ya que muestra una forma potencial de gobierno autnomo que bsicamente desafa los opresivos rituales de las comunidades religiosas y propone un plan de trabajo de coexistencia con todas las culturas y creencias de la zona, sin violar los derechos de ninguna. La experiencia de autonoma de Rojava puede ser modelo para un confederalismo democrtico en Medio Oriente, en el que cada comunidad tiene derecho a la autodeterminacin y al autogobierno. Adems, es un experimento muy progresista ya que las mujeres constituyen el verdadero motor de cambio. Hevi Ibrahim, la jefa del cantn autnomo Afrin, es un brillante ejemplo de ello.

La alternativa Rojava no es ni imaginaria ni utpica. Esta alternativa ya ha demostrado su viabilidad a travs de soluciones prcticas y la cotidiana concrecin de las ideas expresadas en la Carta del Contrato Social. De hecho Rajova se reafirma como la alternativa democrtica ms realista en el ms inesperado de los lugares. Solidarizarse con la revolucin de Rojav es una tarea urgente para quienes se preocupan por el futuro de Medio Oriente.

 

Sardar Saadi es un activista residente en Toronto y doctorando de Antropologa en la Universidad de Toronto.

Fuente: http://roarmag.org/2014/07/rojava-autonomy-syrian-kurds/

http://www.academia.edu/8323426/ISIS_the_Kurds_and_the_Possibility_of_an_Alternative_Politics_in_the_Middle_East

rBMB



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