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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-11-2014

"Nebraska" o cmo Bruce Springsteen supo extraer poesa de la desolacin

Rafael Calero Palma
Rebelin


El da 4 de noviembre del ao 1980 result un da fatdico para el mundo. El ultra liberal Ronald Reagan ganaba las elecciones presidenciales celebradas en los Estados Unidos. Al da siguiente por la noche, el cantante y compositor Bruce Springsteen, ofreci un concierto en la Universidad del Estado de Arizona, en la ciudad de Tempe (Arizona). Al comienzo del concierto, mientras afinaba la guitarra, el autor de Born to run, visiblemente nervioso y con un semblante que mostraba su cabreo, se dirigi al pblico con estas palabras: Tos, no s qu pensis vosotros de lo que pas anoche, pero yo creo que fue bastante aterrador. Por supuesto, lo que pas anoche no era otra cosa que la victoria electoral de Reagan, y visto con el paso del tiempo, las palabras de Springsteen acabaron convirtindose en una fatal profeca de consecuencias devastadoras.

Apenas dos aos despus de la ancdota que acabamos de referir, en septiembre de 1982, Bruce Springsteen pona en circulacin el que sera el sexto lbum de su carrera, Nebraska. Poca relevancia tendra la historia que acabamos de referir ms arriba, si no fuera porque los surcos de ese disco estn impregnados del ambiente que se empezaba a respirar de costa a costa de los Estados Unidos: una gran depresin econmica que terminara por empobrecer a las clases medias, fbricas que cerraban por doquier dejando a miles de personas sin empleo, neoliberalismo econmico a ultranza y un rancio patriotismo, blico e imperialista, impregnando toda la sociedad. Todo ello fruto de las polticas ultra liberales, basadas en las teoras econmicas de Milton Friedman y los Chicago Boys, puestas en marcha por la administracin Reagan.

Nebraska es, sin duda, una gran obra de arte. Un disco que retrata como pocos el momento histrico en el que fue creado. Para definirlo se han utilizado adjetivos como minimalista, pesimista, conceptual, expresionista, demoledor, desesperanzado, valiente, escalofriante, y muchos ms. Y sin embargo, ninguno de ellos, en mi modesta opinin, acaba por hacer justicia a las diez extraordinarias canciones que forman el lbum. Porque, efectivamente, Nebraska es todo eso. Pero al mismo tiempo es muchas cosas ms. Nebraska es un cuadro de Edward Hopper, nocturno y solitario. Nebraska es un relato de Flannery OConnor, oscuro y redentor. Nebraska es una pelcula de Sam Peckimpah, violenta y conmovedora. Nebraska es una fotografa en blanco y negro del sueo americano. Nebraska es un poema pico sobre la desolacin. Nebraska es una radiografa del dolor y de la ausencia de expectativas. Nebraska es, ante todo, un viaje al centro mismo del abismo.

Si has tenido ocasin de escucharlo alguna vez en tu vida, sabrs de qu te estoy hablando. Diez canciones que supuran como una herida abierta. Diez canciones que retratan a personajes desesperados, inadaptados sociales, sin horizonte vital, sin ms expectativas que las de superar el da en el que viven. Sin futuro. Sin esperanzas. Sin anhelos.

En sus cinco primeros lbumes, Bruce Springsteen se haba acostumbrado a trabajar en los mejores estudios de grabacin, con la ms moderna tecnologa y con los mejores msicos disponibles. No en vano, el Boss ya empezaba a ser uno de los grandes iconos musicales de su pas y del mundo entero, capaz de convocar en sus conciertos a miles de personas y de vender cientos de decenas de discos. Y sin embargo, Nebraska fue grabado en el saln de su casa, con una grabadora porttil de cuatro pistas y usando tan solo una guitarra acstica, una elctrica que suena en una sola cancin, una armnica, una mandolina, y poco ms. Nada de batera. Nada de bajo. Desnudez y verdad. Con eso bastaba. Despus, ese sonido casero e imperfecto, sucio y rasposo como el papel de lija, pero lleno de magia y sentimiento, fue traspasado al vinilo. Y el resultado es lo que conocemos. A ratos siniestro. A ratos melanclico. Oscuro e introspectivo. Versos hirientes y desgarradores. Versos que ponen la carne de gallina. Versos fantasmagricos que no dejan indiferente a nadie con un mnimo de sensibilidad.

En lo musical, Springsteen inicia, con este disco, un viaje al corazn de las races de la msica americana. Est claro que el rocanrol que haba venido tocando y componiendo hasta la fecha, con su iconografa de chicas, coches, autopistas y noches del sbado, ya no era el vehculo perfecto para darle salida a esas historias que lo corroan por dentro. Todo eso se me ha quedado pequeo, parece decirnos Bruce. As que se lanza de cabeza a las aguas turbulentas del blues. Se empapa con las viejas melodas de Robert Johnson, el bluesman que vendi su alma al diablo en un cruce de caminos, y de Muddy Waters, sin olvidarse en ningn caso de otros viejos bluesmen, como Leadbelly o Blind Willie McTell. Bucea en los ritmos country y folk de gente como Woody Guthrie, el cantautor comunista y su mquina-guitarra mata fascistas. Se zambulle de lleno en la obra de Hank Williams y en la de Roy Acuff, que haban puesto los cimientos de la msica norteamericana. Y ah est el resultado. Diez magnficas canciones. Tal vez las mejores que el compositor de Nueva Jersey haya escrito jams. Historias de asesinos que matan sin razones aparentes, por el simple placer de la diversin, como la que se relata en Nebraska, basada en hechos reales; o de tipos que han perdido su empleo, como le ocurre a Ralph, el protagonista del tema Johnny 99 a quien el banco ha echado de su casa le resulta a alguien familiar esta historia? y asolado por las deudas, comete un asesinato; historias que denuncian los desequilibrios econmicos provocados por las nefastas polticas econmicas de Ronald Reagan, como la que se cuenta en Used cars, en la que una familia, a pesar de que el padre se mata trabajando de sol a sol, no puede comprar ms que un destartalado coche de segunda mano, o en Mansion on the hill, en la que un padre lleva a su hijo a que vea la grandiosa mansin de la colina porque eso ser lo ms cerca que estar alguna vez de la riqueza y el bienestar; historias de desarraigo y familias destrozadas, como las de Highway patrolman con sus ecos bblicos y sus referencias a la fbula de Can y Abel, o My fathers house, donde Springsteen echa mano de sus propias vivencias en relacin a su padre, para construir una historia de redencin y perdn; historias de deudas que ningn hombre honrado puede pagar, como la que se cuenta en Atlantic city; y tan solo al final, entre tanta amargura, desolacin y tristeza, Springsteen deja caer unas gotitas de esperanza, en los versos que cierran la ltima cancin del disco, Reasons to believe, cuando canta aquello de que al final de cada da ganado / la gente encuentra alguna razn para creer.

Despus de Nebraska vinieron otros muchos discos, cientos de conciertos y cientos de canciones, muchas de ellas extraordinarias. Pero no exagero si digo que en ese disco, en las diez canciones que componen Nebraska, Bruce Springsteen consigui extraer del dolor y la desolacin, belleza y poesa a raudales.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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