Portada :: Espaa :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-11-2014

Podemos entierra al 15-M

Jess Snchez Rodrguez
Rebelin


El objetivo de este artculo es analizar como en la corta trayectoria recorrida por Podemos se ha pasado de una propuesta de modelo basado en el espritu que animo al 15-M, y que le hizo aparecer como su expresin poltica, a un modelo basado en las principales caractersticas de los partidos clsicos. Ello ha sido posible en un breve perodo de tiempo gracias a la consolidacin de un hiperliderazgo capaz de hacer aceptar a los seguidores de esta formacin esa transformacin, mientras mantena como coartada un discurso cada vez ms contradictorio con la realidad, que se impona en votaciones con un claro carcter plebiscitario, pues detrs de cada decisin lo que realmente se votaba era la continuidad y reforzamiento del liderazgo de Pablo Iglesias (PI).

Del discurso empleado por el grupo promotor (el grupo de politlogos formado en torno a PI y Juan Carlos Monedero), durante su puesta en escena y durante la campaa electoral europea, pareca que Podemos pretenda ser el instrumento poltico que le falt al 15-M, la herramienta capaz de transformar las consignas de las asambleas callejeras del tipo del No nos representan y Lo llaman democracia y no lo es en un nuevo tipo de organizacin que, manteniendo el espritu asambleario, participativo y democratizante del movimiento original, diese la lucha en la arena poltica para disputar el poder a la casta. Este trmino que popularizaron los lderes de Podemos se refera, entre otras cosas, al tipo de polticos, partidos y comportamientos polticos que desde la transicin han gobernado Espaa en una continua alternancia entre conservadores y socialdemcratas.

Se trataba, al menos era la impresin que se trasmita al inicio, no solamente de cambiar las polticas sociales y econmicas que se han aplicado durante la crisis contra las clases populares por parte del gobierno Zapatero inicialmente, y del gobierno de Rajoy con posterioridad y mayor profundidad, se trataba, sobretodo, de empoderar a la gente, de transformar esas polticas con un instrumento y un mtodo nuevo, es decir con una organizacin diferente de las existentes y con un procedimiento basado en la participacin democrtica intensiva de las clases populares. Se trataba de todo un reto que despert el entusiasmo de mucha gente que haba participado en las movilizaciones de los ltimos aos.

El programa que avanz Podemos para las elecciones europeas no era muy diferente del de Izquierda Unida. La justificacin de su nacimiento -y del hecho de que supona abrir una nueva divisin en la izquierda- no estaba en el programa, que ya era defendido desde la izquierda por IU u otros partidos, la justificacin solo poda sostenerse en los nuevos mtodos con los que pretenda actuar. Y esto es precisamente lo que el grupo promotor y el proceso de definicin organizativa de Podemos acaban de enterrar. Podemos se est convirtiendo en una versin, y ni siquiera mejorada, del tipo clsico de partido al que tanto ha criticado.

Es necesario documentar las principales etapas de este proceso de cambio llevado a cabo por el grupo promotor. Su base de apoyo social se configur en torno a la creacin de crculos temticos o territoriales a travs de los cuales sus seguidores se organizaran. Su mtodo de participacin fundamental se hara a travs de la utilizacin de los modernos medios de comunicacin como internet o los servicios de telefona mvil, en una clara imitacin de Beppe Grillo y el Movimiento 5 estrellas italiano. Y el cemento que unira esa nebulosa heterognea creada de manera tan rpida iba a ser el hiperliderazgo creado en torno a PI.

El discurso ultra-democrtico, participativo y horizontal del grupo promotor se fue descubriendo como una simple estrategia para encubrir una voluntad decidida de poder. Segn se iba consolidando el liderazgo esa voluntad se fue mostrando ms abiertamente y el discurso justificativo se fue trasformando. Del mtodo participativo y democrtico como justificante, se pas a la necesidad de vencer en las elecciones, ese fin debera justificar ahora el nuevo modelo organizativo que se ha terminando aceptando para Podemos.

Una democracia para que no sea un simulacro tiene sus reglas: igualdad de oportunidades para todos los participantes, procedimientos claros aceptados previamente, aceptacin de resultados, respeto por las minoras, rechazo de chantajes, etc. Si ests reglas son violadas, pueden darse votaciones, pero sern simulacros que puede ir desde el caso extremo de los referndum plebiscitarios que han utilizado algunas dictaduras -como la franquista sin ir ms lejos-, hasta las crticas al funcionamiento de las democracias burguesas por ausencia de igualdad de oportunidades, totalmente distorsionada por la intervencin de los grandes poderes econmicos o mediticos.

Y esta violacin de las reglas es lo que han venido realizando desde el inicio el grupo promotor de Podemos. El mtodo empleado para elegir a los candidatos a eurodiputados fueron las primarias abiertas a todos los que quisieran participar, pero en medio del perodo de votacin PI intervino con un artculo desde el peridico Pblico (Cinco [email protected] para ganar, 29/03/2014) para apoyar a sus candidatos preferidos y condicionar con su liderazgo las preferencias de los seguidores de Podemos. El resultado fue perfecto, cuatro de los cinco candidatos recomendados pasaron a ser eurodiputados, ms l mismo; solamente una candidata de Izquierda Anticapitalista (IA), Teresa Rodrguez, se les col al grupo promotor. En cualquier democracia, este tipo de manipulacin hubiese levantado una ola de indignacin. Pero en Podemos pocos se escandalizaron, el hiperliderazgo empezaba a funcionar.

El siguiente paso, tras el xito electoral, era definir el modelo de organizacin, los principios y la estrategia. Inicialmente, el grupo promotor quiso acentuar la diferencia con los partidos existentes y para ello rechaz que la organizacin que se quera levantar fuese un partido poltico, de manera que cuando en marzo pasado se inscribi a Podemos como partido, Juan Carlos Monedero lleg a afirmar que El rgimen de 1978 nos obliga a constituirnos como partido poltico; lo aceptamos, pero slo como imperativo legal (Pblico, 13/03/2014).

Pero no era ms que un guio a los seguidores procedentes del 15-M, en el fondo, como se ha demostrado en las propuestas de PI -ganadoras en la asamblea fundadora- el modelo que tenan planeado era el de un partido poltico clsico, incluso ms centralizado que muchos de los existentes.

El proceso de definicin de los principios, de la estrategia y, sobretodo, el modelo era una cuestin delicada. El grupo promotor quera tener controlado frreamente todo el proceso, especialmente frente a la organizacin que les poda disputar ese control, IA, impulsora desde el inicio, junto al grupo promotor, del proyecto de Podemos. Para ello saban que lo importante, como luego as se demostr, era controlar la convocatoria, reglas y desarrollo de la asamblea fundadora. Propuso entonces la creacin de una comisin tcnica elegida que pilotase ese proceso. Y, entonces, se produjo una nueva y grave violacin de las reglas democrticas. El grupo promotor estableci las reglas para la eleccin de esta comisin tcnica, sera una eleccin con listas cerradas y sistema mayoritario, con lo que la lista ms votada copara todos los puestos, un mtodo empleado por los partidos mayoritarios y que tanto haban criticado, pero en eso no radicaba lo peor de estas reglas, lo peor es que cuando se haca la propuesta, el grupo promotor ya tena confeccionada su lista de 25 miembros, encabezada por PI, y daba un plazo de seis das para presentar otras listas alternativas, lo que origin que solo pudiese presentarse una, la del crculo de enfermeras. La lista del grupo promotor venci ampliamente. Esta vez s se expres un cierto malestar en el interior de Podemos por el procedimiento empleado durante la celebracin de la asamblea con representantes de toda Espaa en junio, pero el hiperliderazgo de PI se consolidaba y el proceso segua adelante, ahora con el control del mismo mediante la comisin tcnica.

El hiperliderazgo y la consigna en alza sobre la necesidad de ganar las elecciones impedan que apareciesen crticas importantes a las violaciones burdas de la democracia, a lo que empezaba a ser un claro comportamiento manipulador orientado a imponer un determinado modelo de partido fuertemente controlado por el grupo promotor. La democracia interna y el espritu procedente del 15-M principalmente, e IA de manera colateral, eran las vctimas principales de este proceso.

La asamblea celebrada en octubre tena que elegir el modelo de organizacin, el poltico y el tico, y previamente los diferentes crculos o equipos hicieron sus propuestas, negociaron entre ellos y midieron sus apoyos a travs de las herramientas telemticas de que disponan. Fundamentalmente se fueron configurando dos bloques enfrentados en torno al modelo de partido, el que encabezaba PI, que tambin propona ponencias sobre el modelo tico y el poltico, y el que encabezaba Pablo Echenique que se centraba en el modelo de organizacin y apoyaba implcitamente los documentos ticos y polticos del grupo de PI. ste defenda un modelo clsico de partido, centralista, y con fuerte liderazgo, el modelo de Echenique concordaba ms con el espritu del 15-M, era mucho ms participativo -por eso mismo este ltimo iba recibiendo ms apoyos internos conforme se acercaba la asamblea- y plante a PI la posibilidad de negociar ambos documentos para presentar uno sincrtico y mayoritario.

Llegados a este punto es cuando aparecen ms claramente las tendencias manipuladoras y autoritarias que se haban expresado previamente por parte del grupo de PI. Primero, incluyendo en su borrador la prohibicin de la doble militancia, con el objeto de marginar completamente a los militantes de IA de los rganos de direccin de Podemos. Segundo, rechazando tajantemente cualquier posibilidad de consenso y negociacin con los otros borradores, volviendo a apostar por el mtodo mayoritario en que el ganador se lleva todo y los perdedores quedan marginados. Tercero, utilizando el chantaje frente a los seguidores y anunciando que si su propuesta era derrotada el no seguira como lder y pidiendo, adems, a los que fuesen derrotados que se echasen a un lado y renunciasen a los rganos de direccin, se trataba de un expediente extremo ante el apoyo existente al borrador de Echenique. Cuarto, cambiando las reglas de votacin despus de la asamblea, anunciando la comisin tcnica que aceptaba la demanda del equipo de PI de que las tres ponencias deberan votarse en bloque y no por separado.

En estas condiciones el resultado quedaba sentenciado y las propuestas del equipo de PI fueron apoyadas de manera mayoritaria. Lo que no est claro es si el resultado encierra un voto de protesta contenido en la abstencin. Durante la semana siguiente al final de la asamblea, en la que se votaron las propuestas, se inscribieron 85.000 personas ms en Podemos, y del censo final de 205.750 inscritos finalmente vot solo el 54%. Por qu ante unas decisiones tan importantes y con unos seguidores tan motivados un 46% se abstuvo? Corresponden esos abstencionistas con los sectores ms crticos que haban tomado clara conciencia de lo que estaba pasando en Podemos?

Para terminar no podemos sustraernos a la tentacin de realizar dos analogas histricas muy ilustrativas. La primera con el PSOE y la segunda con Los Verdes alemanes. En el 28 congreso del PSOE, celebrado en 1979, el lder del partido, Felipe Gonzlez, plante la necesidad de que se renunciase al marxismo como una condicin para poder ganar las elecciones (como hoy Podemos rechaza definirse de izquierdas por los mismos motivos), pero el congreso se posicion a favor de mantener el marxismo como sea de identidad y Felipe Gonzlez dimiti. El partido no pudo soportar la ausencia del lder, convoc un congreso extraordinario ese mismo ao, renuncio al marxismo como sea de identidad y Felipe volvi a ser secretario general. En 1982 el PSOE gan las elecciones por mayora absoluta. Hoy Podemos le considera un partido de la casta.

Los Verdes alemanes nacieron con un fuerte componente de partido antisistema y se vanagloriaba de ser un partido diferente de los existentes en las democracias burguesas, rechazaban los liderazgos y practicaban la horizontalidad y la democracia directa. En los aos 80, con algunos xitos electorales a sus espaldas, se enfrentaron dos tendencias, los fundis, que defendan las seas de identidad originales del partido, y los realos, que queran introducir modificaciones en el funcionamiento interno, la estrategia y el programa para poder tener ms peso electoral y llegar al gobierno. Ganaron los realos, los verdes pactaron y entraron en gobiernos primero con la socialdemocracia y luego con los conservadores. Actualmente es un partido ms del establishment alemn. Hoy aqul debate entre realos y fundis parece haberse reencarnado en el debate entre las propuestas del equipo de PI y las del equipo de Pablo Echenique.

Los perdedores en la asamblea fundadora de Podemos han definido claramente el sentido de la votacin cuando Teresa Rodrguez ha declarado "Entendemos que una amplia mayora de personas cree que lo que necesitamos de cara al ciclo electoral que nos espera es una organizacin, muy centralizada, alrededor de un fuerte liderazgo" (Pblico, 27/10/2014). Lo mismo que dijeron el PSOE en el 79 y Los Verdes alemanes en los 80.

Podemos ha enterrado el 15-M, conseguir mantenerse su espritu en las nuevas candidaturas municipalistas que como la de Guanyem Barcelona estn surgiendo por todo el estado espaol? conseguirn estas nuevas experiencias organizadoras corregir las tendencias plebiscitarias y al hiperliderazgo y el centralismo instaladas en Podemos?

Blog del autor:http://miradacrtica.blogspot.com/, y tambin: http://www.scribd.com/sanchezroje

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter