Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-11-2014

Rebeliones populares rabes
Panislamismo contra panarabismo

Susana Khalil
Rebelin


I. Algunas notas

El economista egipcio neo-marxista Samir Amn, manifest desde el inicio que el episodio de las rebeliones populares rabes, la carta del islamismo, sera una vez ms de gran utilidad a la lgica y dinmica de dominacin imperial como instrumento para disolverlas o impedir algn avance revolucionario en el mundo rabe. Y se pudiese decir, ya a estas alturas, que la misma ha servido de ensayo ptimo para someter an ms a los pueblos rabes. Con sto no se trata de negar que en sus inicios las rebeliones rabes hayan sido de carcter popular, pero igualmente no se puede negar el veloz secuestro de ellas por los intereses de dominacin occidental, de la mano con las dictaduras monrquicas rabes. En este caso, servirse de las propias crisis internas polticas y sociales y revertirlas. Pero queda claro que las multitudes rabes entran a ser un nuevo actor.

La dictadura Saudita, una monarqua que termin de fabricarse en las mismas oficinas de las compaas de petrleo de Rockefeller, dictadura portadora de petrleo - el recurso de la civilizacin contempornea es una pieza neo-colonial occidental. Por dcadas se ha encargado de pulverizar el espritu panarabista de unidad poltica y cultural de carcter secular y laico. Fulminar los movimientos democrticos, feministas, sindicales, progresistas y de izquierda etc., del mundo rabe. Igualmente implantan un degradante oscurantismo y terrorismo islmico en Afganistn, Pakistn, la India y en algunos pases africanos. Por solicitud directa del expresidente estadounidense Ronald Reagan, financiaron la contra nicaragense. La dictadura Saudita es un garante en la manipulacin del precio del petrleo para Estados Unidos cuando sta emprende guerras. Tras el auge de una corriente marxista en Afganistn y la posterior invasin de la ex Unin Sovitica a dicho pas, la dictadura Saudita sinti su monarqua en peligro, millones de petrodlares entregaron a los Estados Unidos y dems para expulsar a los soviticos. Este conflicto, implic a la ex URSS, como sistema socialista un colosal gasto econmico, mientras que para los Estados Unidos como sistema capitalista fue una inversin. La ex Unin Sovitica empantanada, se retira toda derrota. Ante la capitulacin, de los que la dictadura Saudita llam los ateos, comunistas, sta reforz la lnea poltica de un ejercito mercenario internacional secreto islmico.

En 1907 el Primer Ministro ingls Henry Campbell Bannerman, solicit al Imperio Britnico, la creacin de una alta comisin conformada por siete pases europeos, un complejo equipo de cientficos, eruditos en la bsqueda de los mecanismo para la prolongacin del destino del colonialismo europeo. Su tare: como burlar ese ciclo colonialista de auge y cada y mas bien hacerlo perpetuo o mutarlo. El reporte puntualizaba al mundo rabe como una amenaza al orden colonial europeo, por lo que sugera la promocin de la desintegracin, divisin y separacin en la regin. Establecer entidades polticas al servicio de los intereses imperiales, combatir cualquier movimiento de unidad desde lo intelectual, cultural, tnico, histrico, poltico, religioso, econmico, cientfico etc. Pero para lograrlo debe ser mediante la implantacin de un "Estado agente", con poblacin extranjera afecta a Europa y a sus intereses.

10 aos despus Inglaterra concretiza, El Acuerdo de Balfour, con el movimiento europeo sionista para el establecimiento de lo que se denomin "Un hogar judo en Palestina".

Posteriormente esa Europa sionista hizo uso de las instancias legales para justamente hacer las ilegalidades, secuestran la recin creada ONU, que para 1947 estaba conformada por tan solo 54 pases. Infiltraron lo que denominaron "La Resolucin 181" que consista en la particin de Palestina en dos partes (un Estado Judo y uno rabe), hecho ste completamente ilegal ya que la ONU no posee la potestad de partir, dividir, despojar, enajenar y/o destruir la integridad territorial de pueblo alguno, ms bien todo lo contrario, su funcin es velar por la territorialidad como garante de la soberana y subsiguientemente la paz de los pueblos. Adems la burla es que a los nativos palestinos no se les consult en lo absoluto En el rosario de burlas, se le otorg en esa particin, ms territorio a la minora colonial, un 63%, y menos territorio a la mayora nativa, un 36%. La otra burla es que cuando el sionismo hace oficial "La Declaracin de La Creacin del Estado de Israel", hoy bajo el eufemismo de Independencia de Israel, no lo funda sobre el 63% que le otorg la Resolucin 181 sino que tom el 78% del territorio palestino. Inmediatamente una concatenada maquinaria de terror y matanzas logra que el 80% de la poblacin huya, un 5% fuera asesinada y el Estado Palestino an no existe y el objetivo sionista es que no exista. La existencia del pueblo palestino corre el riesgo de desaparecer y adems ese colonialismo no se limita a Palestina sino a otros pases rabes. No en vano el colonialismo israel no posee una, Constitucin Nacional, para justamente no demarcar sus fronteras y as expandir an ms su territorio. Bien lo precis David Ben-Gurin: "Nuestras fronteras las definen nuestro ejrcito", otros sionistas sostienen que las fronteras de Israel la definen la Biblia, es decir del Nilo al ufrates, la Gran Israel.

II. "Israel es la continuacin de la Europa colonial". Keith Whiteman. Historiador ingls.

La implantacin europea despus de la II Guerra Mundial de esa entidad colonial llamada Israel en la Palestina histrica, ha sido y es un agente desestabilizador en toda la zona del Medio Oriente. Y decir esto puede sonar convencional, demagogo, retrico, fatigante, cmodo, simplista etc., pero negarlo es bien deshonesto, hecho que vemos en cierta intelectualidad de alienante carisma, con su creativa pirueta de acrobtica esttica, de inventario renovador tal cual markiting, casting y jingle ya aburridos del discurso imperialistareduciendo la realidad imperialista a un mero discurso ya obsoleto, como s el mismo no es an una realidad. Algo as como: hay que cambiar el discurso, la reflexin, el mensaje, aunque la realidad no haya cambiado. Si hay algo obsoleto y anacrnico es la realidad imperialista en la que an la humanidad se encuentra atrapada. Pero, a su vez, esa misma realidad imperial es una carta de instrumentalizacin, populismo til para los dictadores rabes. Las masas rabes se encuentran apresadas en un ciclo de amargo antagonismo y dialcticaPara el presidente boliviano Evo Morales est claro: "Donde hay imperialismo no hay democracia".

A pesar que desde antes de la I Guerra Mundial, en grandes lneas las luchas polticas, sociales rabes se han desarrollado en un marco secular y laico, sin embargo en el anlisis occidental muchos han reducido al mundo rabe a una mercanca religiosa.

La cada del bloque socialista que fractur a la izquierda mundial dejando un vaco ideolgico, ante ese vaco ideolgico el Islam en grandes rasgos se convirti en una alternativa poltica en el mundo rabe. Posteriormente con el advenimiento de las rebeliones populares rabes en contra de las dictaduras, donde la consigna popular fue: "El pueblo quiere la cada del rgimen" y no se escuch: "Allah uh Akbar" Pero donde no hubo consignas de, Allah Uh Akbar, de repente y descaradamente, se inyectan cientos de miles de mercenarios para crear un Estado Islmico Los Estados Unidos, el rgimen colonial de Israel, Europa y las dictaduras en especial la saudita, qatar y emirat, se ven amenazadas y rpidamente financian para desvanecer esa avalancha popular y lo que es peor la estn revirtiendo a sus intereses, hacer de ellas un reacomodo imperial y fracturar an ms la fecunda diversidad ancestral que constituye el universo rabe y dems etnicidades nativas no rabes del mundo Magrebino y Levantino (eurocntricamente conocido como Medio Oriente).

III. La ancestral diversidad y pluralismo tnico-cultural rabe y no rabe de la zona como bastin de resistencia. Panarabismo

Ningn pueblo, en su cronologa histrica ha permanecido bajo la misma lengua, religin, frontera, sistema etc. Los rabes no son pueblos monolticos.

El mundo rabe posee ms historia que fronteras. Esas fronteras de hoy no son formaciones geolgicas ni histricas sino imperiales y desgraciadamente en auge para dividir y as someter. Siria e Irak actualmente sobreviven a ese descuartizamiento imperial.

Toda diversidad es complicada, pero tambin es fortuna, identidad, patrimonio y belleza.

El mundo rabe no escapa a ello y bien sabemos que los imperios las transforman en sectarismo, guerra y miseria. Tenemos tambin cuota de culpa, por ejemplo es lamentable (gracias a Hamas) que la nueva generacin palestina, por citar un ejemplo, conozca ms la historia del islam que su propia historia antigua palestina, se auto-mutilan ya que reducen su identidad tnica inconscientemente a algo que no es tnico sino religioso, como lo es el islam, se enajenan, se auto-cercenan, renuncian a su propia universalidad plural, hecho que es letal ante un pueblo en la que su colonizador lo expulsa no slo de la tierra sino de la historia como parte de un sofisticado mtodo de exterminio.

La ancestral herencia religiosa rabe va desde el sensual politesmo babilnico, las sagradas orgias politestas cananeas hasta el castrador monotesmo judo-cristiano-musulmn.

Aunque el mundo rabe no es una identidad monoltica como se pretende hacer ver, en la que la reducen o confinan al solo islam (cuasi expulsin de la historia)., hay igualmente que sealar que en ese universo civilizacional rabe no slo se limita a la diversidad rabe sino que tambin existen pueblos originarios que no son rabes tales como los Kurdos, los iranes (con su multietnicidad y multireligiosidad politesta Zoroastra o Mazdesmo, hasta el monotesmo Judo-cristiano-musulmn)., amazighs, saharaui, arameos-siriacos, asirios-caldeos, armenios, samaritanos etc.

Ahora ante las fugaces rebeliones populares rabes, el veloz revs mediante la articulacin imperial de mano de las Coco-Chanel petro dictaduras monrquicas, vemos la aparicin de un teatro: El Estado islmico, y digo teatro, no porque no sea real o no exista, sino porque es una fabricacin que obedece a la lgica y necesidad imperial. En este caso Estados Unidos, la dictadura Saudita y el rgimen colonial de Israel a la cabeza de ella.

Hay que tener presente que el EI (Estado Islmico) anula el carcter de rabe y, por lo tanto, toda su ancestral diversidad al igual que anula las otras etnicidades nativas no rabes de la zona, y anula cualquier espritu de bsqueda al secularismo, laicismo, democracia, libertad, socialismo, derechos humanos, anti-imperialismo, anti-sionismo, igualdad de gnero, derecho a la diversidad sexual, eco-economa etc . Este califato es el equivalente a un sionismo islmico. El mismo no tiene apoyo popular rabe, es un ejrcito de mercenarios, necesario a la lgica de conflicto perpetuo para impedir soberana, crecimiento, bienestar y justificar intervenciones extranjeras. Consecutivamente vemos los prembulos imperiales para la fragmentacin, dividir, balcanizar los Estados rabes haciendo uso de su diversidad.

Ante la intensin imperial de balcanizar el mundo rabe, una reformulacin del pensamiento panarabista es urgente. Un panarabismo con una cosmovisin antropolgica de memoria histrica plural, que incluya los pueblos nativos no rabes de la zona. Un panarabismo construido desde los colectivos populares, por lo tanto intrnsecamente democrtico. Reconocerse en ese mosaico oriundo e histrico como mtodo de sobrevivencia tnica y como mtodo de resistencia anti-imperialista, anti-sionista, anti-clasista y anti-sexista.

Hoy, parte de la Amrica latina se encuentra en una digna tragedia de liberacin y es un referente en plena praxis de vanguardia. Hugo Chvez escarbando desde las catatumbas para sacar a los venezolanos y venezolanas de la miseria entenda que la lucha contra la pobreza era mediante la integracin latinoamericana. Que haba que romper con la tramposa democracia representativa y parir la democracia participativa, popular. En Bolivia se parte de La Pacha-mama, la madre tierra. Se evoca el nombre de la Abya yala (euro cntricamente llamado Amrica, en honor al italiano Amrico Vespucio). Se refunda Bolivia apelando a su historia ancestral diversa: El Estado Plurinacional. El presidente uruguayo, Pepe Mujica (Ex guerrillero Tupamaro) en una cumbre deca: "debemos unirnos para liberarnos, que solos no somos nada, que el guapetn de barrio no sirve." El presidente boliviano, Evo Morales al ser reelecto manifest: "con democracia estamos combatiendo el imperialismo". Pero entendiendo todo esto desde la inclusin, el empoderamiento popular.

Somos insanos, cuando buscamos, cuidar nuestra imagen, activistas, analistas, escritores, filsofos etc., al gritar a occidente que somos amantes de la democracia. Somos acomplejados, hipcritas No es la OTAN ni Al-Qaida, El Estado Islmico, la bestialidad y anacronismo imperial, el oscurantismo saudita ni la plutocrcia-feudal neo-liberal que ha hecho de la democracia su mejor fetichismo, el que traer la democracia a Siria y al resto de los pueblos rabes.

Occidente ni siquiera quiso liberar a su propio pueblo europeo del horror Nazi, debido a que los nazis andaban aniquilando a los comunistas y anarquistas. El desembarco a Normanda fue una pantomima, ya que ocurre una vez derrotados los Nazis por los soviticos.

La oposicin armada Siria sostiene que libran una doble batalla, una contra el dictador Bashar y otra contra los islamistas. Yo creo que estn librando un doble revs, una es facilitarles el avance a los islamistas y la otra es alejarnos ms y ms de la democracia. Amn de la balcanizacin de Siria, Islamic Banana Republic. Bingo imperial.

Resulta irresponsable ignorar la historia y no slo la escrita sino la vivida, all en nuestras narices. Palestina, el Lbano, Afganistn, Irak, Libia y ahora Siria y la lista sigue.

Hoy siglo XXI estamos ante un orden internacional hegemnico, por lo tanto un orden internacional dspota y tirnico, de hambruna y guerra, enemigo de la democracia popular, contrario a los derechos humanos, de espaldas a la ecologa. Es un mundo multipolar el que podr revertir esta tirana neo-liberal.

El pueblo Kurdo en Siria y el Partido Comunista de Siria, perseguidos asesinados, torturados por la dictadura siria, saben bien que sus profundos conflictos internos en la actual coyuntura solo beneficia a los factores imperiales. Cierran filas con el gobierno y no se trata de apoyar a un gobierno ni al Estado sino a la nacin, a un pueblo, historia, cultura y a la regin. Frenar la tirana imperial. La madurez poltica del pueblo kurdo sirio, de orden y estructura socialista y democrtica, es de altura, ms que una inspiracin, es aleccionador y clave. Juntos con las diferencias y dolencias (kurdas) y en diversidad, contra la barbarie de los mercenarios seudo-islamistas. Debemos provocar y es el solo escenario que veo que lleve implcito cambios positivos a los pueblos de la regin contra el horror imperial bajo un orden democrtico.

La eurocntrica denominacin, Primavera rabe, que luego pas a un glido invierno y hoy a las tinieblas. Yo como buena ilusa, me refugio en la historia y recurro a Saladino, aquel kurdo que no siendo rabe fue el libertador del mundo rabe. Lo liber del oscurantismo de las cruzadas europeas y hoy lo est liberndolo en Kobane, Siria, del oscurantismo islmico. Esto tendr un costo macabro e infernal.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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