Portada :: frica :: Agresin militar en Libia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-11-2014

Lbia
Violencia y cinismo para dividir a un pas

Leandro Albani
Resumen Latinoamericano


 El horror no es una palabra caprichosa para definir lo que sucede en la Libia actual. Como es sabido, el desgobierno, los enfrentamientos armados y atentados, el permanente aumento en la cifra de muertos por el conflicto interno que asola al pas del norte de frica, y la confirmacin de que esa tierra que aos atrs lleg a ser un modelo de sociedad para el continente negro- es caldo de cultivo y base de entrenamiento para mercenarios y terroristas que desestabilizan a Medio Oriente, son los puntos constantes y permanentes que cruzan a la nacin.

Por ms que la Organizacin de las Naciones Unidas (ONU) junto a otros organismos internacionales alerten sobre lo que ocurre en Libia, y por ms que las potencias encabezadas por Estados Unidos, ahora condenen el accionar de los terroristas que ellos financiaron y respaldaron, la crtica situacin en territorio libio contina en un espiral de violencia y caos que parece no tener fin.

Quin gobierna en Libia?

Esta pregunta podra tener varias respuestas. Libia hoy es gobernada por la administracin del primer ministro Abdul Al Thinni, aunque el gabinete se encuentra asentado en la ciudad de Tobruk (a 1.500 kilmetros al este de la capital), desde donde intenta controlar (sin mucha eficacia) la crisis que vive el pas. El gobierno de Al Thinni, que fue elegido por la Cmara de Representantes, tiene el reconocimiento de la ONU y de varios pases.

Mientras tanto, en Trpoli, capital del pas, el control lo mantiene un grupo de milicias islamistas. En la ciudad funciona la Asamblea General Nacional, que tambin eligi a su primer ministro, Omar Al Hassi. Las milicias que tomaron Trpoli provienen de la localidad de Misrata, uno de los principales puntos desde donde surgieron los grupos armados, apoyados por la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte (OTAN), que derrocaron al lder libio Muammar Al Gaddafi y dejaron cientos de miles de civiles muertos en los ocho meses que duraron los bombardeos de la alianza atlntica en 2011.

A su vez, en la segunda ciudad en importancia del pas, Bengasi, el gobierno de Al Hassi debe lidiar con el ex general pro estadounidense Jalifa Hafta que, luego de un fracasado golpe de Estado, levanta las banderas de la lucha contra las facciones islamistas. Bengasi, en el cual se haya el principal puerto libio, es un botn preciado por su riqueza tanto comercial como de recursos naturales.

A esto se suma el poder desplegado por otras milicias islamistas que operan en localidades como Zintan o Sirte, y el poder real que todava ostentan las principales tribus del pas (en total existen 140), como el caso de Warfallah, integrada por alrededor de un milln de miembros.

Cada uno de estos polos de poder cuentan con dos elementos fundamentales: armamentos y apoyo exterior, tanto de las monarquas del Golfo Prsico, Egipto y las potencias occidentales.

Divisin y ms divisin

Si algn ingrediente faltaba al desgobierno que reina en Libia, el Tribunal Supremo de Justicia de Trpoli lo agreg sin demasiadas vacilaciones. La semana pasada, el organismo declar inconstitucionales las sesiones que celebr el Parlamento confinado en Tobruk. El dictamen del Tribunal estipula la disolucin de ese poder legislativo as como la invalidacin de las decisiones que ha tomado hasta el momento.

Pero como si fuera poco, este jueves se conoci un mensaje emitido por el jerarca mximo del Estado Islmico (EI), Abu Bakr Al Baghdadi que, segn agencia de noticias internacionales, anunci que el Califato que encabeza se extender desde Siria e Irak a Arabia Saudita, Yemen, Egipto, Libia y Argelia.

Aunque la veracidad de este anuncio es cuestionada, no parece extrao que las garras del EI lleguen a Libia, bsicamente porque centenares de mercenarios que combaten en sus filas fueron entrenados en ese territorio. La existencia en Libia de grupos islmicos vinculados a Al Qaeda o que profesan el Islam ms ortodoxo y conservador no es una noticia nueva. El propio Gaddafi, comenzada la crisis en su pas, denunci que Al Qaeda operaba en territorio libio. Estados Unidos, autodenominado el cazador nmero uno de terroristas en el mundo, no hizo nada. Es ms, las bombas y misiles de Washington apuntaron contra el gobierno libio, que en apenas ocho meses fue derrocado, adems de ser diezmada la poblacin.

Atentados y cinismo

En lo que va de esta semana, el escenario libio profundiz su situacin de violencia. Algunos hechos ocurridos en los ltimos das demuestran el caos que atraviesa la nacin:

-Dos atentados ocurrieron ayer frente a las embajadas de Emiratos rabes Unidos y Egipto, ubicadas en Trpoli.

-El mircoles, al menos ocho personas murieron y 26 resultaron heridas en diferentes ciudades del este del pas, controladas por el gobierno de Tobruk.

-El martes, autoridades libias hallaron decapitados en la localidad de Derna a los activistas Siraj Ghatish, Mohamed Battu y Mohamed Al Mesmari. Los tres jvenes difundan por las redes sociales lo que suceda en su ciudad. Desde 2012, Derna es disputada por tres grandes milicias islmicas: el Consejo de la Shura, los Mrtires de la Brigada Abuslim y una rama local de Ansar Al Sharia.

-El domingo, un triple atentado fue ejecutado en la ciudad de Shahat, al este del pas, mientras se desarrollaba una reunin entre el primer ministro Al Thini y el enviado especial de la ONU para Libia, Bernardino Len. La Misin de Apoyo de Naciones Unidas en Libia (UNSMIL) asegur que el atentado no afectar a sus trabajos.

La profunda divisin del pas qued en evidencia el pasado 7 de noviembre, cuando el grupo irregular encabezado por Ibrahim Jathram, declar que si el Parlamento en Trpoli es respaldado a nivel internacional nos veremos obligados a declarar la independencia del este de Libia.

Aunque la injerencia extranjera en Libia fue comprobada y se convirti en la punta de lanza para derrocar al gobierno de Gaddafi, las administraciones implicadas en el financiamiento y entrenamiento de mercenarios y grupos armados ilegales, se pronunciaron sobre la situacin del pas. Espaa, Alemania, Canad, Estados Unidos, Francia, Italia, Malta y Reino Unido emitieron un comunicado conjunto en el cual se declaran profundamente preocupados por la polarizacin poltica en la nacin africana. Los gobiernos de esos pases se comprometieron a ayudar a los libios en este momento difcil y sealaron que los desafos actuales requieren soluciones polticas.

El cinismo, por lo visto, sigue rigiendo la poltica exterior de Estados Unidos y de sus aliados europeos.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter