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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-11-2014

La lucha por la supervivencia en el Sina
La conveniente guerra de Egipto

Ramzy Baroud
Middle East Eye

Traducido del ingls para Rebelin por Diana Rodrguez.


Mientras El Cairo siga utilizando a sus habitantes como plataforma de explotacin de oportunidades polticas, la campaa que prometi Sisi para proporcionar ms soluciones de seguridad apenas aliviar la carga de El Sina.

El Sina es a la vez cielo e infierno. Este tringulo desrtico cuenta con un paisaje rido de horizontes desesperanzados, a menudo salpicado por restos de equipos militares de las guerras anteriores. El rea est formada por impresionantes playas, un increble pasado histrico y una fusin de culturas fascinantes de un pasado tan antiguo como es posible remontarse. Esta emocionante tierra de contradicciones es hermosa, pero letal.

Pero el Sina tambin es un lugar donde miles de personas, la mayora pobres, luchan por sobrevivir con unas probabilidades nada favorables. Aunque la pobreza y el analfabetismo pueden alcanzar tasas excepcionalmente elevadas en Egipto, las privaciones que afectan al Sina son bastante peores.

He visitado el lugar unas 10 veces desde que Israel devolvi los ltimos territorios del Sina a Egipto en 1982, la ltima fue hace dos aos. Y cada vez la situacin pareca haber empeorado considerablemente.

Hubo un tiempo en el que la esperanza floreca en el Sina, cuando Egipto reclam paulatinamente gran parte del mismo. Israel regateaba cada paso antes de dejar Taba finalmente, pero no sin antes haber ganado muchas condiciones. Incluso estableci un lmite al nmero de soldados egipcios que podan estar estacionados simultneamente en el Sina. Desde entonces ha sido imposible controlar este desierto de 60 000 km2.

Sin embargo, no hace falta ms presencia militar en el Sina, que proyecta una imagen de regin rebelde e incontrolable, plagada de traficantes de drogas, secuestradores y ltimamente tambin de terroristas y yihadistas. Normalmente no se denuncian los actos violentos. En esta zona no hay apenas ningn periodista independiente. Las noticias de asesinatos, arrestos, tortura y una gran cantidad de violaciones de los derechos humanos llegan incompletas y casi nunca se hace un seguimiento con investigaciones informadas. Muy pocos responsables son imputados, si es que los hay.

Pero por muy comprensible que sea la violencia que emana del Sina, teniendo en cuenta el nivel de miseria, indigencia y pobreza, a menudo se ve atenuada por los medios o es explotada al mximo en El Cairo. No es casualidad que la naturaleza global de la violencia en el Sina siga siendo un misterio. Tras la explicacin casi siempre se esconde un motivo poltico, seguido de movimientos calculados para culpar a ciertos sectores y castigar a otros, y no es probable que vayan a cambiar las cosas pronto.

Tras los ataques coordinados del viernes 24 de octubre que mataron a decenas del personal de seguridad en el noreste del Sina, el presidente Abdel Fattah al-Sisi se dirigi al pueblo egipcio en un discurso televisado mientras se le vea rodeado de una multitud de hombres con atuendos militares. Denunci que haba manos extranjeras detrs de los ataques, incluso antes de haber llevado a cabo una investigacin exhaustiva y sin haber ninguna evidencia clara.

Seal a los poderes extranjeros que intentan destruir los pilares de Egipto y prometi una campaa a largo plazo para luchar contra el extremismo. Washington rpidamente ofreci su apoyo para la campaa propuesta. Incluso el presidente Mahmoud Abbas, de las autoridades palestinas, manifest su apoyo.

Los medios israeles estaban especialmente interesados en las medidas de seguridad propuestas por Egipto. La emisora Radio Israel y el peridico Jerusalem Post mencionaban los informes de los medios egipcios del 25 de octubre, diciendo que el Gobierno planea establecer una zona de amortiguacin a lo largo de la frontera del Sina con la franja de Gaza controlada por Hamas.

Hamas, que est luchando por hacer frente a los estragos de la Guerra de 51 das con Israel y est trabajando para acabar con el asedio, no tiene ningn inters en perpetrar sangrientos ataques contra soldados egipcios que vayan a prolongar el sufrimiento de los habitantes de Gaza y alienar ms al movimiento.

El peridico The Post haca eco de las palabras del egipcio Al-Yom a-Saba: Se extender la amortiguacin egipcia entre 1,5 y 3 kilmetros. Las fuerzas de seguridad trabajarn para despejar el rea de tneles subterrneos que conducen a Gaza y adems arrasarn cualquier edificio o estructura que pudiera usarse para ocultar actividades de contrabando.

Se espera que se tomen otras acciones arbitrarias, que resultarn en un mayor aislamiento de Gaza. Es esa la razn por la que Mahmoud Abbas se muestra especialmente comprensivo ante las medidas antiterroristas iniciadas por Sisi?

Si lo que quieren de verdad es frenar los ataques en el Sina, las soluciones militares instintivas no van a funcionar como esperan. Las violentas campaas de los gobiernos anteriores solo sirvieron para frustrar la ya difcil situacin del Sina, donde la pobreza afecta a un 45% de la poblacin.

En su discurso, Sisi haca un llamamiento a los egipcios para que sean conscientes de lo que se trama contra nosotros. Conocemos lo que nos est pasando y lo estbamos esperando. Ya hablamos de ello antes del 3 de julio, dijo refirindose al da en que el ejrcito derroc a Mohammed Morsi.

Pero la agitacin del Sina precede a la revolucin, a la eleccin de Morsi, al golpe de estado y a todo lo dems. El vaco de seguridad que sigui a los recientes disturbios en Egipto desde luego no ha hecho sino avivar la violencia en la pennsula del Sina, pero esta violencia estaba anclada en una realidad poltica bastante diferente.

Los mortferos bombardeos del Sina en octubre de 2004 y los ataques a turistas en abril de 2005 en el complejo turstico de Sharm el-Sheikh ese mismo ao y en Dahab en 2006 son indicadores de un tipo de guerra distinta, fundada por militantes y tribus. El Sina ha sido explotado por las grandes multinacionales, que crearon las comunidades tranquilas e idlicas para los turistas pudientes de Europa y Oriente Medio, pero excluyeron a los beduinos, a quien haban prometido grandes recompensas econmicas. Sin embargo, no recibieron ninguna.

Se supona que el Proyecto Nacional para el Desarrollo del Sina iba a inyectar 20 mil millones y medio de dlares en la infraestructura del Sina entre 1995 y 2017, pero ha resultado ser una exageracin, una mezcla de proyectos inconclusos y discursos grandilocuentes. Slo se recuerda el Sina en las fiestas nacionales, simplemente para seguir resaltando el poder militar que lo liber. Y ahora se lo demoniza como un centro terrorista por la misma razn.

Tras la retirada final de Israel del Sina en 1982, la poblacin de la pennsula tuvo que lidiar con problemas de identidad grupal. Las afiliaciones tribales eran demasiado grandes para descartarlas, pero estaban deseando incorporarse al grueso de la sociedad egipcia. Sin embargo, El Cairo hizo muy poco por acercar a la poblacin del Sina, especialmente a los beduinos. Con el tiempo, la desilusin se transform en resentimiento y finalmente se convirti en violencia. Estn enfadados y tienen todo el derecho del mundo para sentirse as.

Estos tristes episodios seguirn sucediendo mientras El Cairo contine mirando al Sina con sospecha y desconfianza y utilice al desierto y sus habitantes como una plataforma para explotar oportunidades polticas con violentas campaas para reafirmar la importancia del ejrcito. Los pueblos del Sina han sufrido enormemente por el abandono y la pobreza y ahora, tambin por la violencia extrema. La campaa que ha prometido Sisi para proveer ms soluciones de seguridad no va a aligerar la carga del Sina ni va a brindar un pice de esperanza a sus desalentados habitantes.


Ramzy Baroud es doctor en Historia Popular en la Universidad de Exeter. Es consultor en Middle East Eye. Baroud es un columnista reconocido internacionalmente, consultor de medios de comunicacin, autor y fundador de PalestineChronicle.com. Su ltimo libro se titula Mi padre era un luchador por la libertad: La historia indita de Gaza (My Father Was a Freedom Fighter: Gazas Untold Story) (Pluto Press, Londres).

La opinin expresada en este artculo pertenece nicamente al autor y no refleja necesariamente la poltica de la editorial de Middle East Eye.

Foto: imagen cedida por la Presidencia egipcia que muestra el funeral por los 30 soldados asesinados en el Sina, en la base militar de Almaza en El Cairo el 25 de octubre (AFP)

 

Fuente original: http://www.middleeasteye.net/columns/fighting-survival-sinai-egypt-s-convenient-war-1987430376


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