Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-11-2014

Hacia dnde vamos, Palestina?
Hablar de una tercera Intifada

Ramzy Baroud
Counterpunch

Traducido del ingls para Rebelin por J. M.


Cuando un periodista trata de hacer el trabajo de un historiador, el resultado puede ser muy interesante. El uso de la historia como una nota al margen en un informe de noticias breves o anlisis poltico, muchas veces hace ms dao que bien. Ahora imagine que si el periodista no es de fiar, adems de no resultar "interesante" el resultadoincluso puede convertirse en una burla.

Considere los selectivos conceptos histricos ofrecidos por el escritor Thomas Friedman del New York Times expuestos en el libro "The Imperial Messenger" por Beln Fernndez con sus engaos pseudointelectuales, sus contradicciones y la comercializacin constante del estado imperante.

En un artculo titulado, La Tercera Intifada, publicado en febrero pasado, Friedman intenta explicar dos de los acontecimientos ms trascendentales de la historia colectiva del pueblo palestino, si no de toda la regin: "Desde hace un tiempo me he preguntado por qu no ha habido una tercera Intifada. Es decir, por qu no hay un tercer levantamiento palestino en Cisjordania, el primero de los cuales ayud a impulsar el proceso de paz de Oslo y el segundo -con ms municin real desde el lado israel y atentados suicidas del lado palestino- llev a la ruptura de Oslo".

Bingo, ah est: la historia palestina para robots, contada por ya sabes Friedman. No importa que las consecuencias que llevaron a la primera sublevacin en 1987 incluyan el hecho de que los palestinos se rebelaron contra lamuy distante cultura elitista, que operaba desde Tnez, y pretenda hablar en nombre del pueblo palestino. Era una pequea camarillade la direccin de la OLP y Fatah que ni siquiera viva en Palestina en el momento en que firm un ruinoso acuerdo secreto en Oslo en 1993. Y a expensas de las legtimas demandas de su pueblo por la libertad, este acuerdo les dio pocos beneficios. El levantamiento no ayud "a impulsar el proceso de paz de Oslo", en cambio se estipul el "proceso", con el apoyo y la financiacin de los Estados Unidos y otros, para aplastar la intifada, tal como ocurri.

Si bien hay algo de verdad en el hecho de que el segundo levantamiento llev a la ruptura de Oslo, la lgica de Friedman indica un nivel de inconsistencia por parte del pueblo palestino y sus sublevaciones: asegura se rebelaron para traer la paz y luego armaron un levantamiento para destruirla. Por supuesto, su aclaracin sobre el uso aparentemente inofensivo por parte de Israel de municin real durante el segundo levantamiento (como si miles de palestinos no hubieran cado muertos y heridos por municin real en el primero) mientraslos palestinos utilizaban los atentados suicidas, para el lector no informado justifica a Israel en la eleccin de las armas.

Segn la organizacin de derechos humanos israel B'Tselem, 1.489 palestinos fueron asesinados en la primera Intifada (1987-1993), incluyendo 304 nios. Segn los informes, 185 israeles murieron incluyendo 91 soldados.

Ms de 4.000 palestinos fueron asesinados durante la segunda Intifada y ms de 1.000 israeles. Sin embargo, segn B'Tselem, el alto precio de la muerte y las lesiones apenas ces cuando la segunda Intifada se iba apagando, a finales de 2005. En los siguientes 10 aos que separaban de la segunda Intifada, la mencionada organizacin israel inform de que:" Las fuerzas de seguridad israeles asesinaron a 6.371 palestinos, de los cuales 1.317 eran menores de edad. Al menos 2.996 de las vctimas mortales no participaban en las hostilidades cuando las asesinaron.248 eran policas palestinos muertos en Gaza durante la operacin Plomo Fundido y 240 fueron vctimas de asesinatos".

Hay otro probable desglose de estos nmeros, lo que sera esencial para la comprensin de la naturaleza de las revueltas populares palestinas. Las vctimas provienen de diversos orgenes: los campos de refugiados, aldeas, pueblos pequeos y ciudades. Hasta la devastadora guerra de Israel contra Gaza en 2008-2009, la cantidad de vctimas estaba casi igualmente dividida entre Gaza y Cisjordania. Algunas vctimas eran palestinas con ciudadana israel. Las balas y proyectiles israeles atacaron una amplia gama de personas, empezando por los transentes, los manifestantes desarmados, lanzadores de piedras, combatientes armados, activistas comunitarios, lderes polticos, lderes militantes, hombres, mujeres, nios, y as sucesivamente.

De alguna manera trgica, las respuestas israeles a los levantamientos palestinos es la mejor validacin de la naturaleza popular de la Intifada, que vacontra todas las reclamaciones de los lderes israeles que dicen que las intifadas se organizan y manipulan con fines polticos especficos.

Durante aos, muchos periodistas han se ocupado preguntndose o tratando de responder a las preguntas con respecto a la esperada tercera Intifada. Algunos lo hicieron seriamente, otros engaosamente, como en el informe de NBC News: La violencia palestina toma como objetivo a los israeles: ha comenzado tercera Intifada? Pocos infligireron una pualada igual a la objetividad con resultados diversos como en el programa de CNN: En Jerusaln, la 'autointifada' est lejos de un levantamiento.

Pero la mayora de esos anlisis, utilizando un enfoque arrogante para entender el colectivo palestino, no pudieron entender lo que es el principio de un levantamiento.

An el enfoque algo sensato que explica la intifada como la indignacin popular que resulta de la falta de horizonte poltico puede, aunque a veces sin darse cuenta, parecer falso.

Es interesante ver que casi ninguno tuvo la astucia de predecir los levantamientos anteriores. Es cierto que la violencia puede preverse hasta cierto grado, pero el curso de la accin colectiva de toda una nacin que est separada por insoportables divisiones geogrficas, polticas, de facciones y dems, no es tan fcil de analizar simplemente enun par de frases, y mucho menos predecir.

Hubo numerosos incidentes en el pasado que nunca culminaron en una "intifada", a pesar de que parecen unir a diversos sectores de la sociedad palestina, y donde el grado de violencia fue tambin una caracterstica destacada. Fracasaron porque las intifadas no son un llamado a la violencia acordado por un nmero de personas que constituyan una masa crtica. Las intifadas, aunque a menudo articuladas con un conjunto claro de las demandas, tampoco son impulsadas ​​por una agenda poltica clara.

Los palestinos generaron un levantamiento en 1936 contra el gobierno del Mandato Britnico en Palestina, cuando el imperio haca sus mayores esfuerzos para empoderar a los sionistas en su objetivo de establecer un "Estado judo" y negaban a los palestinos cualquier aspiracin poltica por la independencia, anulando el espritu mismo del mandato de las Naciones Unidas. El levantamiento se convirti en una revuelta, cuyo resultado fue el aumento de la conciencia poltica en todos los segmentos de la sociedad palestina. Una identidad palestina, que existi durante generaciones, se cristaliz en una cohesin significativa y mucho mayor que nunca.

Si examinamos a travs de una ecuacin poltica rgida, la Intifada ocurrida entre 1936-39 fracas, pero su xito fue la unificacin de una identidad que se haba fragmentado deliberadamente o por las circunstancias. Las intifadas posteriores lograron resultados similares. La Intifada de 1987 reclamo de la lucha palestina generada por una joven y vibrante generacin enraizada en la propia Palestina, ms que la identidad del pueblo, unific tambin su narrativa. La Intifada del ao 2000 desafi la anomala ahistrica de Oslo, que se pareca ms a una gran divergencia dentro del curso de la resistencia defendida por cada generacin palestina desde 1936.

Aunque las intifadas afectan al curso de la poltica, apenas se entienden como declaraciones polticas en s. Se desentienden del menosprecio que reflejan la mayora de los anlisis de los periodistas y los polticos. Se trata ms bien de un proceso integral, notable y sin concesiones que, independientemente de su impacto en los discursos polticos, pretende "sacudir", y desafiar a todos los elementos que contribuyen a la opresin de una nacin. No se trata de "violencia focalizada en los israeles" o en los colaboracionistas palestinos. Es el despertar de toda una sociedad, unida por un intento concienzudo de retomar todas las prioridades como un paso adelante en el camino de la liberacin, tanto en el sentido menta comoreal.

Y teniendo en cuenta las numerosas variables en juego, slo el pueblo palestino puede decidir cuando est listo para una Intifada, porque esencialmente le pertenece, slo a l.

Ramzy Baroud es un columnista internacionalmente reconocido, un consultor de medios, autor y fundador de PalestineChronicle.com. Su ltimo libro es My Father Was a Freedom Fighter: Gazas Untold Story (Pluto Press, London).

Fuente: http://www.counterpunch.org/2014/11/20/talk-of-a-third-intifada/



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