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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-11-2014

Remunicipalizacin del agua, un proceso global

Enric Llopis
Rebelin


Analistas de los procesos neoliberales consideran que estos son irreversibles. Que las reformas, desregulaciones y privatizaciones no tienen vuelta atrs. Pero siempre hay resquicios. En la dcada de los 90 del siglo pasado, numerosos pases, sobre todo del Sur, privatizaron sus servicios de agua y saneamiento. Pero entre 2000 y 2014, segn la iniciativa ciudadana Pacto Social por el Agua Pblica, ms de un centenar de ciudades de los cinco continentes han remunicipalizado el servicio.

Capitales europeas como Berln, Budapest o Pars; Atlanta e Indianpolis en Estados Unidos, pero tambin Buenos Aires, La Paz, Johannesburgo, Dar-es-Salaam (Tanzania), Accra (Ghana), Almaty (Kazajistn) o Kuala Lumpur (Malasia) ponen de manifiesto el cambio de tendencia.

Al estado espaol tambin llegaron los aires remunicipalizadores. En Torrelevega (Cantabria), Ermua (Vizcaya), Arteixo (La Corua), Cazorla (Jan), Medina Sidonia (Cdiz), Arenys de Munt (Barcelona), Lucena (Crdoba) o los 22 municipios de la provincia de Sevilla asociados en el consorcio Aguas del Huesna.

Uno de los grandes problemas de la gestin privada del agua es que las empresas incumplen de manera sistemtica el contrato suscrito con los ayuntamientos. Por lo que la pregunta casi obligada es: Qu ocurre con los mecanismos de control? Segn Jordi Colomer, responsable de municipalizaciones en Arenys de Munt (2011-2013) y miembro de las CUP, lo ms habitual es la poca profesionalidad, que est generalizada; puede afectar a dos tercios de los tcnicos municipales; adems se dan casos de descarada corrupcin. En la prctica ocurre que los servicios externalizados nadie los acaba siguiendo, ha explicado durante una conferencia en el Centro Social Terra de Valencia. Por la falta de personal tcnico, por el poco tiempo disponible, o porque los superiores marcan otras prioridades, seala a partir de su experiencia en este municipio de 8.500 habitantes, en el Maresme barcelons.

El punto de partida de las remunicipalizaciones en Espaa data de 1994, cuando 22 municipios sevillanos (que sumaban 300.000 habitantes) asociados en la entidad Aguas del Huesna recurrieron al capital privado para garantizarse el suministro hdrico. Pero pronto se vieron enfrentados a sobrecostes e incumplimientos por parte de la empresa privada. En 2007, y despus de una remunicipalizacin no agresiva, el abastecimiento quedara en manos pblicas. La iniciativa Pacto Social por el Agua cita asimismo el ejemplo de Torrelavega, cuyo consistorio rescindi, con el aval judicial, el contrato con Aqualia (FCC) (empresa que controlaba el 51% de la entidad de gestin). A Aqualia se le imputaba la manipulacin de caudalmetros, la contratacin irregular de empresas filiales y el desvo de compras.

Medina Sidonia, municipio de 12.000 habitantes de la provincia de Cdiz, tambin decidi constituir en 2003 una empresa para el abastecimiento del agua. Otro ejemplo es Lucena (Crdoba). Ms recientemente (octubre de 2014), tres entidades locales autnomas de Jerez (Guadalcacn, Torrecera y Estella del Marqus) suscribieron la encomienda de la gestin hdrica con la Mancomunidad de la Sierra de Cdiz. Mientras, Jerez mantiene el servicio concesionado con Aqualia. En el proceso tuvo un rol destacado la coordinadora formada por una veintena de colectivos de la sociedad civil.

En un artculo publicado en La Marea, el gerente de la Asociacin Espaola de Operadores Pblicos de Abastecimiento y Saneamiento (AEOPAS), Luis Babiano, en 1996 el 63% de la poblacin del estado espaol reciba el suministro de entidades pblicas; en el ao 2005, el carcter pblico se mantena en el 52%; en 2010 se alteran las proporciones: 47% pblico y 53% privado. Las estimaciones apuntan a que a finales de 2014 el 57% sern privadas.

La titularidad de la gestin no es balad de lleno en la recesin econmica. AEOPAS estima que se tramitan anualmente ms de 500.000 avisos de corte del suministro hdrico en Espaa, cifra superior en un 30% a la de hace cuatro aos. Aproximadamente el 60% de los cortes los realizan empresas de gestin privada. Asimismo, el precio del agua ha aumentado un 25,5% en los ltimos cinco aos por efecto de la privatizacin.

Un libro de referencia para la comprensin del fenmeno a escala global es el libro Remunicipalizacin: el retorno del agua a manos pblicas, editado en marzo de 2013 por Martin Pigeon, David A. McDonald, Oliver Hoedeman y Satoko Kishimoto. Paradigmtico es el caso de Pars, que remunicipaliz la gestin hdrica entre 2009 y 2010. La consecuencia inmediata fue un ahorro de 35 millones de euros en el primer ao y la reduccin de las tarifas del agua en un 8%. Estas cifras llevan a sospechar de la gestin y los beneficios en el balance de Suez y Veolia.

La eficiencia y el ahorro fueron tambin la consecuencia de transferir a la Administracin Pblica la gestin hdrica en Hamilton (Canad). El citado texto sobre remunicipalizaciones explica que tras una fuerte campaa por parte de asociaciones ciudadanas y sindicatos contra el secretismo y la mala gestin del operador privado, el mayor contrato de privatizacin de Amrica del Norte termin por no ser renovado. En Buenos Aires el gobierno dio por finalizada en la mitad del plazo previsto una concesin de 30 aos a Suez. El efecto inmediato fue la demanda de la empresa contra el estado argentino en el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI) del Banco Mundial. La decisin de rescindir el contrato se adopt despus que Suez incumpliera sistemticamente sus objetivos contractuales para expandir la cobertura y mejorar la calidad del servicio, explica el estudio.

En Dar es Salaam la reversin al sector pblico del servicio llev a beneficios tangibles: la reduccin de las fugas de agua y la expansin de la cobertura. La experiencia de la privatizacin fue corta pero desastrosa. El gobierno de Tanzania dio por finiquitado un contrato de privatizacin que impusieron el Banco Mundial, entre otras instituciones. Sin embargo, el proceso evidenci limitaciones. Los organismos internacionales continuaron marcando las prioridades.

La coyuntura de crisis abre el portillo de las oportunidades a los movimientos sociales. En Solidaridad y autogestin en Grecia (Manu Robles-Arangiz Institua), el periodista Antonio Cuesta Marn explica el caso de Kinisi 136, entre una cooperativa autogestionada y un movimiento poltico reivindicativo que rechazaba la privatizacin del agua en Tesalnica. Se propona, con el la oposicin frontal del gobierno y los grandes medios de comunicacin, la gestin hdrica a travs de cooperativas barriales. El referndum que tuvo lugar el 18 de mayo de 2014 durante los comicios municipales dej clara la opinin de los ciudadanos. El 98% vot en contra de la privatizacin de la empresa pblica EYATH.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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