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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-11-2014

Ofensiva final de la OTAN
Guerra sin cuartel en Ucrania

James Petras
Rebelin

Traducido para Rebelin por Paco Muoz de Bustillo


Introduccin

Hay signos evidentes que indican la inminencia del estallido de una gran guerra en Ucrania. Una guerra promovida activamente por los pases de la OTAN con el apoyo de sus aliados y clientes en Asia (Japn) y Oriente Prximo (Arabia Saud). Estar caracterizada por una ofensiva militar a gran escala contra la regin suroriental de Dombas -donde se sitan las repblicas populares ucranio-rusas de Donets y Lugansk, de aspiraciones separatistas- con la intencin de deponer al gobierno elegido democrticamente, desarmar a las milicias populares y acabar con los guerrilleros de la resistencia y su base ciudadana, desmantelando a las organizaciones populares representativas y participando en la limpieza tnica de millones de ciudadanos bilinges ucranio-rusos. El prximo ataque militar de la OTAN a la regin de Dombas es una continuacin y una extensin del golpe de Estado violento de Kiev, que derroc en febrero de este ao al gobierno electo.

La junta de Kiev y sus gobernantes clientelares recientemente elegidos, as como sus patrocinadores de la OTAN, estn resueltos a llevar adelante una gran purga con tal de consolidar el gobierno dictatorial del ttere Poroshenko. Las recientes elecciones patrocinadas por la OTAN excluyeron la participacin de varios de los partidos polticos que tradicionalmente haban apoyado a las grandes poblaciones minoritarias del pas y fueron boicoteadas en la regin de Dombas. Esta farsa electoral de Kiev sent las bases para el siguiente movimiento de la OTAN, que tiene como objetivo convertir a Ucrania en una gigantesca base militar multifuncional de EE.UU., para poder llegar al corazn de Rusia y servir como una nueva colonia del capital alemn, suministrando a Berln cereales y materias primas y sirviendo de mercado cautivo para los bienes manufacturados alemanes.

Occidente est siendo barrido por una fiebre blica y las consecuencias de esta locura se agravan con el paso de las horas.

Seales de guerra: Campaa de propaganda y de sanciones, cumbre del G-20 y refuerzos militares

El redoble oficial de guerra, iniciado por la junta de Kiev y sus milicias fascistas, resuena a diario en todos los medios de comunicacin occidentales. Los principales creadores de propaganda y los portavoces de los gobiernos publican o anuncian nuevos relatos manipulados sobre el aumento de las amenazas militares rusas a sus vecinos y las incursiones transfronterizas en Ucrania. Se informa de nuevas incursiones rusas desde las fronteras nrdicas y los estados blticos al Cucaso. El gobierno sueco contribuye a aumentar el nivel de histeria al hablar de un misterioso submarino ruso cerca de la costa de Estocolmo, sin llegar a identificarlo o localizarlo (ni, por supuesto, a confirmar su observacin). Estonia y Lituania afirman que aviones militares rusos han violado su espacio areo, aunque tampoco llegan a confirmar la noticia. Polonia expulsa a espas rusos, sin pruebas ni testigos. Al mismo tiempo, los ejrcitos de estados clientelares de la OTAN desarrollan ejercicios militares conjuntos a gran escala a lo largo de las fronteras rusas, en los pases blticos, Polonia, Rumania y Ucrania.

La OTAN est enviando enormes cargamentos de armas a la junta de Kiev, as como asesores de las fuerzas especiales y expertos en contrainsurgencia, en anticipacin de un ataque a gran escala contra los rebeldes de Dombas.

El rgimen de Kiev nunca ha llegado a cumplir en alto el fuego acordado en Minsk. Segn la oficina del Derechos Humanos de la ONU, un promedio de 13 personas civiles en su mayora- han muerto cada da desde la firma del alto el fuego de septiembre. Los informes de la ONU hablan de 957 personas asesinadas en ocho semanas, la inmensa mayora de ellas por las fuerzas armadas de Kiev.

Por su parte, el rgimen de Kiev ha suprimido todos los servicios pblicos y sociales bsicos a las Repblicas Populares, incluyendo la electricidad, el combustible, las pensiones, los suministros mdicos, y los salarios a funcionarios, profesores, personal sanitario y trabajadores municipales, adems de bloquear la banca y el transporte.

La estrategia consiste en estrangular an ms la economa, destruir la infraestructura y forzar a un xodo masivo de refugiados desde las ciudades densamente pobladas de la frontera hacia Rusia, para luego lanzar ataques masivos, con misiles y artillera, por tierra y aire contra los centros urbanos y las bases rebeldes.

La junta de Kiev ha dispuesto una movilizacin total en las regiones occidentales, acompaada de furiosas campaas de adoctrinamiento contra los rusos y los ortodoxos del este, destinadas a atraer a los matones ms violentos de la extrema derecha chovinista e incorporar brigadas militares filonazis a las tropas de choque de vanguardia. La utilizacin cnica de milicias fascistas irregulares liberar a la OTAN y a Alemania de cualquier responsabilidad por el terror y las atrocidades inevitables de la campaa. Este sistema de denegacin verosmil reproduce las tcticas de los nazis alemanes, cuyas hordas de ucranianos fascistas y croatas de la Ustacha fueron notorias durante sus campaas de limpieza tnica.

El G-20 y la OTAN: Apoyo a los bombardeos de Kiev

Con el fin de aislar y debilitar la resistencia en Dombas y garantizar la victoria de los inminentes bombardeos del ejrcito ucraniano, la Unin Europea y Estados Unidos estn intensificando sus presiones econmicas, militares y diplomticas sobre Rusia para que esta abandone a las recientes democracias populares de la regin sudeste de Ucrania, que tienen en Mosc a su principal aliado.

La escalada de sanciones econmicas contra Rusia est diseada para debilitar la capacidad de la resistencia de Dombas de defender sus hogares, pueblos y ciudades. Cada uno de los envos de suministros mdicos bsicos y de alimentos que realiza Rusia a la poblacin sitiada crea nuevos estallidos de histeria, porque contrarrestan la estrategia de la OTAN destinada a matar de hambre a los partisanos y a su base popular para obligarles a someterse a o provocar un xodo en busca de la seguridad tras la frontera rusa.

Despus de sufrir una serie de derrotas, el rgimen de Kiev y sus estrategas de la OTAN decidieron firmar un protocolo de paz, el denominado acuerdo de Minsk, para detener el avance de las tropas de la resistencia de Dombas hacia las regiones del sur y proteger a los soldados y milicias de Kiev que resistan en bolsas aisladas en el este. Los acuerdos de Minsk tenan como objetivo permitir que la junta de Kiev formara su ejrcito, reorganizara sus mandos e incorporara a las diversas milicias nazis a sus filas como preparacin para la ofensiva final. El refuerzo del ejrcito en el interior y la escalada de sanciones de la OTAN en el exterior seran dos aspectos de la misma estrategia: el xito de un ataque frontal a la resistencia democrtica de Dombas depende de la reduccin del apoyo militar ruso por causa de las sanciones internacionales.

La hostilidad despiadada de la OTAN hacia el presidente Putin se puso claramente de manifiesto en la cumbre del G-20 en Australia. Las amenazas polticas y los insultos pblicos de los presidentes y primer-ministros de la OTAN, especialmente, Merkel, Obama, Cameron, Abbott y Harper, fueron un complemento del incremento del bloqueo destinado a producir el hambre entre los rebeldes y los centros de poblacin sitiados del sudeste. Tanto las amenazas econmicas del G-20 contra Rusia y el aislamiento diplomtico de Putin como el bloqueo econmico de Kiev son preludios de la Solucin Final de la OTAN: la aniquilacin fsica de cualquier vestigio de resistencia en Dombas, de la democracia popular y de sus lazos culturales y econmicos con Rusia.

Kiev depende de que sus mentores de la OTAN impongan nuevas severas sanciones contra Rusia, especialmente si la invasin que planea se encuentra con una resistencia firme y bien armada, reforzada por el respaldo ruso. La OTAN cuenta con que la recientemente reforzada capacidad militar pueda destruir con eficacia los centros de resistencia del sudeste.

La OTAN se ha decantado por una campaa de todo o nada: apoderarse de toda Ucrania o, si no lo consigue, destruir al incontrolable sudeste, arrasar a su poblacin y su capacidad productiva y emprender una guerra econmica (y posiblemente tambin armada) sin cuartel contra Rusia. La canciller Angela Merkel apoya dicho plan, a pesar de las quejas de los empresarios alemanes, que ven caer en picado sus exportaciones a Rusia. El presidente Hollande tambin ha ofrecido su respaldo haciendo odos sordos a las protestas de los sindicalistas franceses, preocupados por los miles de empleos que se perdern en los astilleros. El primer ministro britnico, David Cameron, est deseando una guerra econmica contra Rusia y ha sugerido que los banqueros de la City londinense deberan encontrar nuevos canales para blanquear las ganancias ilcitas de los oligarcas rusos.

La respuesta rusa

Los diplomticos rusos buscan desesperadamente un compromiso que permita a la etnia ruso-ucraniana del sudeste Ucrania retener cierta autonoma dentro de una federacin y recuperar su influencia dentro de la nueva Ucrania resultante del golpe de Estado. Los estrategas militares rusos han proporcionado ayuda logstica y militar a la resistencia con el fin de evitar otra masacre similar a la que tuvo lugar en Odessa, cuando fascistas ucranianos asesinaron a miles de conciudadanos de etnia rusa. Por encima de todo, Rusia no puede permitirse tener bases militares conjuntas de la OTAN y los nazis de Kiev a lo largo de su frontera comn, con capacidad para imponer el bloqueo de Crimea y forzar un xodo de las personas ruso-ucranianas de la regin de Dombas. Con Putin a la cabeza, el gobierno ruso ha intentado proponer compromisos que permitieran la supremaca econmica occidental sobre Ucrania, pero sin ceder ante la expansin de la OTAN y la absorcin de Kiev.

Esta poltica de conciliacin ha fracasado una y otra vez.

El rgimen de compromiso democrticamente elegido en Kiev fue derrocado en febrero de 2014 tras un golpe de Estado violento que instal en el poder a una junta favorable a la OTAN.

Kiev ha violado el acuerdo de Minsk impunemente, con el apoyo de las potencias de la OTAN y de Alemania.

La reciente cumbre del G-20 en Australia actu como un coro demaggico contra el presidente Putin. El encuentro crucial de cuatro horas entre Putin y Merkel result un completo fiasco ya que Alemania se limit a seguir a pies juntillas la consigna de la OTAN.

Finalmente, Putin respondi ampliando la disposicin de tropas areas y terrestres listas para intervenir a lo largo de sus fronteras, al tiempo que aceleraba el acercamiento econmico de Mosc hacia Asia.

Pero lo ms importante es que el presidente Putin ha anunciado que Rusia no puede quedarse al margen y permitir la masacre de todo un pueblo en la regin de Dombas.

El inminente bombardeo que Poroshenko prepara contra la poblacin del sudeste de Ucrania tiene como objetivo provocar una respuesta de Rusia ante la crisis humanitaria? Se enfrentar Rusia a la ofensiva de Kiev -dirigida por la OTAN- arriesgndose a una ruptura total con Occidente?


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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