Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-11-2014

Putin: un discurso histrico

Atilio A. Boron
Alainet


Hay discursos que sintetizan una poca. El que pronunciara Winston Churchill en el Westminster College, en Missouri, en marzo de 1946 es uno de ellos. All populariz la expresin cortina de hierro para caracterizar a la poltica de la Unin Sovitica en Europa y, segn algunos historiadores, marc con esa frase el inicio de la Guerra Fra. Antes, en abril de 1917, un breve discurso de Lenin al llegar de su exilio suizo a la Estacin Finlandia de San Petersburgo anunciaba, ante la sorpresa de su entusiasta audiencia animada por los acordes de La Marsellesa, que la humanidad estaba pariendo una nueva etapa histrica, pronstico que habra de confirmarse en Octubre con el triunfo de la Revolucin Rusa. En Nuestra Amrica, un papel semejante cumpli La historia me absolver, el clebre alegato con el que, en 1953, el joven Fidel Castro Ruz se defendi de las acusaciones del dictador cubano Fulgencio Batista por el asalto al Cuartel Moncada.

En esta lnea habra que agregar el discurso pronunciado por Vladimir Putin el 24 de octubre de este ao en el marco del XI Encuentro Internacional de Valdai, una asociacin de polticos, intelectuales y gobernantes que anualmente se renen para discutir sobre la problemtica rusa y, en esta ocasin, la preocupante situacin mundial. [1] Las tres horas insumidas por el discurso de Putin y su amplio intercambio de opiniones con algunas personalidades de la poltica europea -entre ellos el ex primer ministro de Francia, Dominique de Villepin y el ex canciller de Austria Wolfgang Schuessel- o con acadmicos de primer nivel, como el gran bigrafo de Keynes, Robert Skidelsky, fue convenientemente ignorado por la prensa dominante. El lder ruso habl claro, sin medias tintas y abandonando de partida el lenguaje diplomtico. Es ms, al inicio de su discurso record la frase de uno de ellos que deca que los diplomticos tienen lenguas para no decir la verdad y que l estaba all para expresar sus opiniones de manera franca y dura para, como ocurriera despus, confrontarlas con las de sus incisivos interlocutores a quienes tambin les hizo unas cuantas preguntas. Discurso ignorado, decamos, porque en l se traza un diagnstico realista y privado de cualquier eufemismo para denunciar el aparentemente incontenible deterioro del orden mundial y los diferentes grados de responsabilidad que les cabe a los principales actores del sistema. Como de eso no se debe hablar, y como el mundo tiene un lder confiable y eficaz en los Estados Unidos piezas oratorias como las de Putin merecen ser silenciadas sin ms trmites. Un breve comentario en el New York Times al da siguiente, con nfasis en algunos pasajes escogidos con escandalosa subjetividad; algunas notas ms con las mismas caractersticas en el Washington Post y eso fue todo. El eco de ese discurso en Amrica Latina, donde la prensa en todas sus variantes est fuertemente controlada por intereses norteamericanos, fue inaudible. Por contraposicin, cualquier discurso de un ocupante de la Casa Blanca que asegure que su pas es una nacin excepcional o indispensable, o que difame a lderes o gobiernos que no caen de rodillas ante el mandato estadounidense corre mucha mejor suerte y encuentra amplsima difusin en los medios del mundo libre.

Qu dijo Putin en su intervencin? Imposible resear en pocas pginas su discurso y las respuestas a los cuestionamientos hechos por los participantes. Pero, con el nimo de estimular una lectura de ese documento resumiramos algunas de sus tesis como sigue a continuacin. Primero, ratific sin pelos en la lengua que el sistema internacional atraviesa una profunda crisis y que contrariamente a relatos autocomplacientes -que en Occidente minimizan los desafos del momento- la seguridad colectiva est en muy serio peligro y que el mundo se encamina hacia un caos global. Opositores polticos quemados vivos en el stano del Partido de las Regiones por las hordas neonazis que se apoderaron del gobierno en Ucrania, el derribo del vuelo MH17 de Malasya Airlines por parte de la aviacin ucraniana y el Estado Islmico decapitando prisioneros y blandiendo sus cabezas por la Internet son algunos de los sntomas ms aberrantes de lo que segn un internacionalista norteamericano, Richard N. Haass, es la descomposicin del sistema internacional que otros, situados en una postura terica y poltica alternativa, como Samir Amin, Immanuel Wallerstein, Chalmers Johnson y Pepe Escobar, prefieren denominar imperio del caos. Esta ominosa realidad no se puede ocultar con bellos discursos y con los trucos publicitarios a los cuales son tan afectos Washington y sus aliados. El desafo es gravsimo y slo podr ser exitosamente enfrentado mediante la cooperacin internacional, sin hegemonismos de ningn tipo.

Segundo, en su exposicin Putin aport un detallado anlisis del decadente itinerario transitado desde la posguerra hasta el fin de la Guerra Fra, el surgimiento del fugaz unipolarismo norteamericano y, en su curva descendente despus del 11-S, las tentativas de mantener al actual (des)orden internacional por la fuerza o el chantaje de las sanciones econmicas como las aplicadas en contra de Cuba por ms de medio siglo, Irak, Irn, Corea del Norte, Siria, Costa de Marfil y ahora Rusia. Un orden que se cae a pedazos y, como lo anunciaba el ttulo del Encuentro, que se debate entre la creacin de nuevas reglas o la suicida aceptacin de la fuerza bruta como nico principio organizador del sistema internacional. De hecho nos hallamos ante un mundo sin reglas o con reglas que existen pero que son pisoteadas por los actores ms poderosos del sistema, comenzando por Estados Unidos y sus aliados, que dan por desahuciada a las Naciones Unidas sin proponer nada a cambio. La Carta de las Naciones Unidas y las decisiones del Consejo de Seguridad son violadas, segn Putin, por el autoproclamado lder del mundo libre con la complicidad de sus amigos creando as una peligrosa anomia legal que se convierte en campo frtil para el terrorismo, la piratera y las actividades de mercenarios que ora sirven a uno y luego acuden a prestar sus servicios a quien le ofrece la mejor paga. Lo ocurrido con el Estado Islmico es paradigmtico en este sentido.

Tercero, Putin record que las transiciones en el orden mundial por regla general fueron acompaadas si no por una guerra global por una cadena de intensos conflictos de carcter local. Si hay algo que se puede rescatar del perodo de la posguerra fue la voluntad de llegar a acuerdos y de evitar hasta donde fuese posible las confrontaciones armadas. Hubo, por cierto, muchas, pero la temida guerra termonuclear pudo ser evitada en las dos mayores crisis de la Guerra Fra: Berln en 1961 y la de los misiles soviticos instalados en Cuba en 1962. Posteriormente hubo importantes acuerdos para limitar el armamento nuclear. Pero esa voluntad negociadora ha desaparecido. Lo que hoy prevalece es una poltica de acoso, de bullying, favorecida por un hipertrofiado orgullo nacional con el cual se manipula a la opinin pblica que as justifica que el ms fuerte Estados Unidos- atropelle y someta a los ms dbiles. Si bien no menciona el dato, en el trasfondo de su discurso se perfila con claridad la preocupacin por la desorbitada expansin del gasto militar estadounidense que, segn los clculos ms rigurosos, supera el billn de dlares (o sea, un milln de millones de dlares) cuando al desintegrarse la Unin Sovitica los publicistas del imperio aseguraron urbi et orbi que el gasto militar se reducira y que los as llamados dividendos de la paz se derramaran en programas de ayuda al desarrollo y combate a la pobreza. Nada de eso tuvo lugar.

Cuarto, al declararse a s mismos como vencedores de la Guerra Fra la dirigencia norteamericana pens que todo el viejo sistema construido a la salida de la Segunda Guerra Mundial era un oneroso anacronismo. No propuso un tratado de paz, en donde se establecieran acuerdos y compromisos entre vencedores y vencidos, sino que Washington se comport como un nuevo rico que, embriagado por la desintegracin de la Unin Sovitica y su acceso a una incontestada primaca mundial, actu con prepotencia e imprudencia y cometi un sinfn de disparates. Ejemplo rotundo: su continuo apoyo a numerosos combatientes de la libertad reclutados como arietes para producir el cambio de rgimen en gobiernos desafectos y que a poco andar se convirtieron en terroristas como los que el 11-S sembraron el horror en Estados Unidos o los que hoy devastan a Siria e Irak. Para invisibilizar tan gigantescos errores la Casa Blanca cont con el control total de los medios de comunicacin globales (que) ha permitido hacer pasar lo blanco por negro y lo negro por blanco. Y, en un pasaje de su discurso Putin se pregunta: Puede ser que la excepcionalidad de los Estados Unidos y la forma como ejerce su liderazgo sean realmente una bendicin para todos nosotros, y que su continua injerencia en los asuntos de todo el mundo est trayendo paz, prosperidad, progreso, crecimiento, democracia y simplemente tengamos que relajarnos y gozar? Me permito decir que no.

Quinto, en diversos tramos de su alocucin y del intercambio de preguntas y respuestas con los participantes Putin dej sentado muy claramente que Rusia no se cruzar de brazos ante las amenazas que se ciernen sobre su seguridad nacional. Utiliz para transmitir ese mensaje una elocuente metfora para referirse, indirectamente, a los planes de la NATO de rodear a Rusia con bases militares y para responder a las inquietudes manifestadas por algunos de los presentes acerca de una eventual expansin imperialista rusa. Dijo que en su pas se le tiene gran respeto al oso amo y seor de la inmensidad de la taiga siberiana, y que para actuar en su territorio ni se molesta en pedirle permiso a nadie. Puedo asegurar que no tiene intenciones de trasladarse hacia otras zonas climticas porque no se sentira cmodo en ellas. Pero jams permitira que alguien se apropie de su taiga. Creo que esto est claro. Esta observacin fue tambin una respuesta a una caracterizacin muy extendida en Estados Unidos y Europa que menosprecia a Rusia -y antes a la Unin Sovitica- como un Alto Volta (uno de los pases ms pobres y atrasados de frica) con misiles. Sin dudas que el mensaje fue muy claro y despojado de eufemismos diplomticos, en lnea con su confianza en la fortaleza de Rusia y su capacidad para sobrellevar con patriotismo los mayores sacrificios, como qued demostrado en la Segunda Guerra Mundial. Dijo textualmente: Rusia no se doblegar antes las sanciones, ni ser lastimada por ellas, ni la vern llegar a la puerta de alguien para mendigar ayuda. Rusia es un pas autosuficiente.

En sntesis: se trata de uno de los discursos ms importantes sobre el tema pronunciado por un jefe de estado en mucho tiempo y esto por muchas razones. Por su documentado y descarnado realismo en el anlisis de la crisis del orden mundial, en donde se nota un exhaustivo conocimiento de la literatura ms importante sobre el tema producida en Estados Unidos y Europa, refutando en los hechos las reiteradas acusaciones acerca del provincianismo del lder ruso y su falta de contacto con el pensamiento occidental. Por su valenta al llamar las cosas por su nombre e identificar a los principales responsables de la situacin actual. Ejemplo: quin arma, financia y recluta a los mercenarios del EI? Quin compra su petrleo robado de Irak y Siria, y as contribuye a financiar al terrorismo que dicen combatir? Preguntas estas que ni el saber convencional de las ciencias sociales ni los administradores imperiales jams se las formulan, al menos en pblico. Y que son fundamentales para entender la naturaleza de la crisis actual y los posibles caminos de salida. Y por las claras advertencias que hizo llegar a quienes piensan que podrn doblegar a Rusia con sanciones o cercos militares, como nos referamos ms arriba. Pero, a diferencia del clebre discurso de Churchill, al no contar con el favor del imperio y su inmenso aparato propagandstico camuflado bajo los ropajes del periodismo el notable discurso de Putin ha pasado desapercibido, por ahora. A cien aos del estallido de la Primera Guerra Mundial y a veinticinco de la cada del Muro de Berln Putin arroj el guante y propuso un debate y esboz los lineamientos de lo que podra ser una salida de la crisis. Ha pasado algo ms de un mes y la respuesta de los centros dominantes del imperio y su mandarinato ha sido un silencio total. Es que no tienen palabras ni razones, slo armas. Y van a continuar tensando las cuerdas del sistema internacional hasta que el caos que estn sembrando revierta sobre sus propios pases. Nuestra Amrica deber estar preparada para esa contingencia.

Nota:

[1] Desgraciadamente ese discurso est slo disponible en ruso y en ingls en el sitio web de la presidencia de Rusia. Una traduccin al castellano fue realizada por Iaki para el blog http://salsarusa.blogspot.com.ar/2014/11/discurso-de-putin-en-valdai.html

La versin revisada y corregida de ese primer esfuerzo de traduccin del discurso de Putin se encuentra disponible en www.atilioboron.com.ar

Atilio Boron, director del Centro Cultural de la Cooperacin Floreal Gorini (PLED), Buenos Aires, Argentina. Premio Libertador al Pensamiento Crtico 2013. www.atilioboron.com.ar

Fuente: http://alainet.org/active/79057


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter