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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-11-2014

El S de cada No
Las cosas difciles

Beln Gopegui
Diagonal


Hace tiempo que la coherencia, entendida como mantener unas mismas ideas a lo largo del tiempo, dej de ser importante. En su lugar surgi el derecho a cambiar, equivocarse, rectificar. Tiene sentido, pues la coherencia puede ser una cifra que no arrastre ningn valor. Hay coherencia, pongamos, en seguir pensando durante dcadas que el dolor de los dems no cuenta. Por otro lado, dejar a un lado la coherencia significa aligerar el peso de la vida, no tener que cargar con gustos, ideas, incluso convicciones que hoy parecen erradas, y eso en principio est bien. Tal vez el nico valor que s tenga asignado la coherencia, y del que no es sencillo desprenderse, sea la integridad de los argumentos.

Si lo que un da se argument con conviccin ahora es dejado atrs, parece legtimo que quien asiste al cambio, ms all de juzgar adecuada o no la eleccin de hoy o la de entonces, se pregunte por la fiabilidad de las conclusiones alcanzadas. Si quien hoy argumenta que los barcos son buenos, ayer con idntico nfasis argument que eran malos, podr creer, no ya en su conviccin, que respeto pues respeto su derecho a cambiar, sino en su lgica? o pensar que quien defiende una cosa y su contraria acaso est, como ciertos sofistas, embaucando su propio entendimiento y el ajeno? El dilema no es sencillo, probablemente haya que resolverlo en cada caso atendiendo a las causas que motivaron el cambio, las circunstancias, los das. Y combinar el respeto a los cambios con una mayor atencin a palabras y argumentos viejos y nuevos.

Viene esto al hilo de la palabra ilusin y de los largos tiempos en que sta y su ya cmico derivado ilusionante atribuidos al PSOE desataban risas no por bien humoradas menos llenas de incredulidad y rabia. Viene, en fin, al hilo, de que proyectos como Podemos han tomado esa palabra de nuevo por bandera. Cuando se reneg de la ilusin no se quera renegar de los sueos sino del engao, de lo que no se corresponda con la vida. Por eso tal vez convenga modificar el campo semntico de la ilusin y llenarlo tambin con lo difcil. Describamos lo difcil en las conversaciones, en los artculos y propuestas, pensemos en millones de personas ocupadas en resolver lo difcil. Pues imaginar las cosas difciles no significa tener miedo o desnimo sino, al contrario, acercar lo que est lejos, empezar a convertirlo en realidad.

https://www.diagonalperiodico.net/culturas/24746-cosas-dificiles.html



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