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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-12-2014

La guerra contra el hachs del Lbano es la guerra contra los pobres

Amer Mohsen
http://english.al-akhbar.com

Traducido del ingls para Rebelin por Paco Muoz de Bustillo


El cultivo de hachs es habitual en aquellas zonas, como la regin de Bekaa, que combinan una altitud elevada y una abundante exposicin solar. Este rasgo caracterstico del Lbano, que podra revitalizar sus zonas rurales, se ha visto debilitado por las polticas agrcolas impuestas desde el exterior. Los riesgos sanitarios asociados al consumo del cannabis son mnimos comparados con los producidos por el consumo de tabaco y alcohol y con los resultados de la guerra contra el cultivo de cannabis, que solo afecta a los segmentos ms pobres de la sociedad.

Un agricultor de cannabis en el Valle de la Bekaa reza mientras el ejrcito libans procede a destruir su cosecha (Al-Akhbar/Rameh Hamieh)

 

Hace algunos aos, diversas organizaciones libanesas, entre las que se encontraban algunos movimientos de izquierdas, lanzaron una campaa meditica para advertir de los peligros del cannabis y del aumento del consumo en los jvenes. Aunque sus intenciones eran nobles, la campaa difunda diversos errores. El primero estaba relacionado con las afirmaciones mdicas que la acompaaban, similares a la propaganda difundida en Estados Unidos en la dcada de los cuarenta para desanimar a los consumidores de marihuana: se deca que esta droga poda volver locos a quienes la consuman, que la gente se tiraba por las ventanas bajo sus efectos, y que llevaba a la delincuencia y al crimen. El principal problema se relacionaba con la mentalidad beirut, que llev a movimientos izquierdistas que afirman hacer suyas las quejas de los pobres y los marginados a combatir y criminalizar al hachs en lugar de demandar su legalizacin y acabar con la prohibicin de su cultivo.

El asunto est muy claro. Los activistas urbanos sienten indiferencia e incluso menosprecio- por la suerte de cientos de miles de campesinos de su pas. Dan su apoyo a polticas y leyes que han servido para empobrecer a buena parte del Lbano rural, bien porque estn centrados en temas ms importantes (como el rechazo a la ampliacin parlamentaria y la rebelin contra el sistema sectario), o bien por ser portadores de un punto de vista burgus que pretende preservar la normalidad y la moralidad. La adopcin o defensa de ese punto de vista sera inocua si no se produjera a expensas de los segmentos ms vulnerables y desfavorecidos de la sociedad.

Hasta la fecha no se han realizado estudios adecuados sobre las repercusiones sociales o el deterioro econmico que ha causado en Hermel y el Valle de la Bekaa la prohibicin del cultivo de cannabis en los noventa. Tampoco hay estudios sobre la prosperidad de la regin y el desarrollo local que se produjeron mientras se permiti su cultivo, cuando el resto del pas experimentaba, paradjicamente, las peores etapas de la guerra civil. Por todo ello, el gobierno abandon a los agricultores siguiendo las presiones internacionales.

De la historia del cannabis

En su libro sobre la historia del cannabis, Martin Booth (que tambin public otro conocido volumen sobre el opio) afirma que esta planta es uno de los cultivos ms antiguos que desarrollaron las poblaciones humanas. Hace referencia a una de las tres principales especies de cannabis de la actualidad, el cannabis sativa, cuyo nombre latino significa camo cultivado, porque ha llegado hasta nosotros en su versin hbrida. Eso significa que los neandertales lo cultivaron y lo hibridaron durante miles de aos, hasta que la semilla silvestre original se dio por perdida. La especie actual es una variedad mejorada por la agricultura.

El cultivo del cannabis se extendi no solo por sus efectos narcticos. Las excavaciones arqueolgicas nos han mostrado que su consumo formaba tambin parte de rituales religiosos, y que la planta estaba considerada como un recurso econmico utilizado para la confeccin de ropa, paos de uso domstico, cuerdas y aceites. Una teora de la conspiracin popularizada por los defensores de la marihuana en Estados Unidos sostiene que la prohibicin de su cultivo est relacionada con los crculos influyentes de la industria maderera, que queran eliminar al cannabis como competidor en la industria de fabricacin del papel.

Tambin encontramos mltiples referencias al hachs y al cannabis en la historia rabe y musulmana, lo que demuestra su difusin y su uso recreativo en nuestros pases a lo largo del tiempo. El cronista Abdel Rahman al-Jabarti narr su encuentro con un predicador en El Cairo que afirmaba estar bajo los efectos del hachs para justificar su falta de concentracin durante el sermn. Ibn Taymiyyah, Sheik al-Islam (mxima autoridad en asuntos religiosos), debate el tema del hachs en sus fatuas para terminar prohibiendo la mayor parte de sus usos. En base a sus argumentos de jurisprudencia, podemos deducir que en aquel tiempo las personas solan consumir el hachs disolvindolo en el t, comindolo directamente o cocinndolo con los alimentos (ya que an no exista Estados Unidos y el tabaco no haba llegado al viejo mundo). No obstante, la prolija explicacin que aporta Ibn Taymiyyah y su detallada argumentacin sobre la prohibicin nos permiten deducir que los estudiosos de su tiempo no tenan una postura clara o concluyente sobre el tema.

El Lbano y su rasgo diferencial

Para comprender la relacin especial entre el Lbano y el hachs, y el rasgo diferencial que caracteriza al Valle de Bekaa y sus montes circundantes en este tema, debemos explicar algunas nociones bsicas sobre el cultivo de esta planta. Segn Martin Booth, la calidad del hachs (es decir, la concentracin del principal componente psicoactivo de las plantas hembras, el tetrahidrocannabinol o THC) est directamente relacionada con dos factores: la altitud y la insolacin. El cannabis necesita grandes cantidades de radiacin solar durante su periodo de madurez, para que la planta pueda crecer rpidamente, y el crecimiento de su parte genital (la que contiene el THC) necesita radiacin infrarroja, que aumenta con la altitud.

Para conseguir una buena calidad, el cannabis necesita crecer en reas montaosas que sean, adems, calurosas y estn expuestas al sol ardiente del verano, algo que no es muy habitual en el mundo. Por este motivo, el cultivo de cannabis abunda en las regiones especficas que combinan ambas caractersticas, sol y altura, como el Atlas en Marruecos, las montaas de Afganistn y la Bekaa libanesa.

Este es un don geogrfico que no puede reproducirse o comprarse con dinero y que est limitado a unas cuantas regiones del mundo. Booth afirma que los mejores y ms caros tipos de hachs crecen en la India, en las faldas del Himalaya y en las alturas superiores a 3.000 metros y que, debido a su rareza, se preservan en bolsas de piel especiales. Estas caractersticas han hecho que Hermel y Bekaa en el Lbano sean un centro del cultivo del cannabis desde tiempos remotos.

La encantadora ciudad de Yamuna, situada en un valle interior de las sierras occidentales del Lbano, adquiri su buena reputacin en la produccin de cannabis no porque posea su suelo sea especial o est bendecido por un hombre santo, sino porque la altitud de sus tierras yermas y sus abundantes fuentes, crean las condiciones perfectas para el cultivo del cannabis. Si las cumbres de Hermel se hubieran beneficiado de los proyectos de irrigacin planeados hace dcadas, toda el rea sera ahora como Yamuna.

El oro libans

En las ltimas dos dcadas, en Occidente han surgido nuevas variedades de marihuana y se han desarrollado tcnicas de cultivo en lugares cerrados, bajo condiciones de iluminacin y temperatura controladas, que producen cosechas con una concentracin del componente psicoactivo superior a las de cualquier variedad cultivada en la naturaleza.

Pero estos sistemas de cultivo (que abastecen el mercado mdico y comercial de la marihuana en Occidente) exigen una gran cantidad de energa por planta. Adems resulta menos competitivo en sentido comercial- que aquellas tierras que son, por naturaleza, ideales para el cultivo del cannabis y han sido cuidadas durante siglos por generaciones de agricultores. Decenas de miles de estas hectreas pueden ser aprovechadas a bajo coste, aprovechando exclusivamente la generosidad del sol y del cielo.

De todo esto podemos concluir que las reas marginales del Lbano son ideales de forma natural- para su cultivo y que algunas de ellas cuentan con rasgos diferenciales a escala global. Una rpida ojeada a la mano de obra, el precio de la tierra y las polticas estatales del Lbano es suficiente para entender que, probablemente, el producto ms competitivo del pas que eliminara la pobreza rural y llevara el desarrollo al campo- no son las patatas o el trigo. Adems, una de las principales caractersticas del este del Lbano es que las propiedades agrcolas son relativamente pequeas y estn fragmentadas y que la mayor parte de los campesinos son dueos de sus tierras, lo que previene el advenimiento de crteles feudales o semifeudales (lo que sucede en Afganistn o en Sudamrica), o el asentamiento de enormes compaas agrcolas que exploten el trabajo de los campesinos y monopolicen las ganancias en beneficio de los grandes terratenientes. Tradicionalmente, una parte importante de las ganancias procedentes del cultivo de plantas de contrabando en la regin de Bekaa iba directamente a los agricultores.

La cuestin debera ser replanteada, una vez que el pas que presion y oblig al Lbano a prohibir el cultivo de cannabis, Estados Unidos, ha legalizado el consumo de hachs en varios estados. Los gobiernos occidentales ya no cuentan con una excusa moral o legal para imponer estas polticas en nuestro pas. La tendencia general en Occidente es la de legalizar los derivados del cannabis o, al menos, no criminalizar ni perseguir a sus consumidores. Pero exigen que Lbano detenga a sus campesinos, que intentan evitar el hambre y la emigracin.

Guerra contra los pobres

Una de las razones que han motivado la ola de legalizacin de marihuana en Occidente, incluso su consumo con fines recreativos, es la ausencia de argumentos mdicos (como la amenaza a la seguridad pblica) que justifiquen la prohibicin del hachs mientras se permite el uso de otras drogas como el tabaco o el alcohol, mucho ms peligrosas y dainas que la marihuana. Tal y como escribi en una ocasin el profesor Assad AbuKhalil, si el gisqui fuera producido por los pases del Sur y el hachs estuviera monopolizado por Occidente, el vino estara prohibido y mal visto en el Lbano y las calles estaran llenas de anuncios de las empresas productoras de hachs.

La ciencia es tajante a este respecto. Diversos estudios rigurosos han demostrado que el consumo de hachs puede tener efectos secundarios y ser peligroso para personas que sufran determinadas dolencias neurolgicas. Su consumo excesivo puede causar adiccin y dependencia en uno de cada diez casos. Sin embargo, estos riesgos son insignificantes comparados con los asociados al tabaco, al alcohol o, incluso, al estrs. Puede que lo ms peligroso de un cigarrillo de marihuana sea la combustin del tabaco con el que se mezcla. Mientras redactaba este artculo hice una consulta al profesor e investigador de origen libans que trabaja en la Escuela Mdica de Harvard, quien gentilmente me proporcion estudios y resmenes cientficos. l expres su oposicin a la criminalizacin del cultivo de cannabis, aadiendo que los beneficios de su uso mdico son muy reales y que los mayores daos son los derivados de la guerra contra su cultivo, como lo demuestra la experiencia de Estados Unidos, ya que esta guerra afecta fundamentalmente a las clases ms pobres (en el Lbano como en Estados Unidos) que no tienen voz en la sociedad.

La legalizacin del cultivo de cannabis no forma parte de las preocupaciones de las organizaciones de la sociedad civil y no recibir financiacin de las instituciones o los gobiernos europeos. Sin embargo, a diferencia de muchas de las campaas creadas por estas organizaciones para justificar su existencia, es un objetivo que puede conseguirse y puede servir para cambiar de forma directa la vida de muchas personas.

Es posible imaginar un futuro distinto para grandes reas del Lbano que se encuentran marginadas y desfavorecidas en la actualidad. Un futuro en el que los campesinos puedan vivir con dignidad y prosperidad sin tener que abandonar su tierra, y en el que esta y su producto tengan un valor real. Si ello llega a suceder, las personas que viven en la costa podran trasladarse a las zonas del interior en busca de trabajo y oportunidades.


Fuente : http://english.al-akhbar.com/content/lebanon%E2%80%99s-war-%E2%80%98hashish%E2%80%99-indistinguishable-war-poor



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