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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-12-2014

La metamorfosis de Obama y el motn de los generales

Nazann Armanian
Pblico.es


La dimisin forzosa del secretario de Defensa, Chuck Hagel, ha sido tan repentina que al presidente Barack Obama no le dio tiempo a proponer y designar un sucesor para el cargo. Se trata del tercer responsable cesado de este secretariado, despus de Robert Gates y Leon Panetta. Es que un demcrata no puede dirigir la seguridad de este pas?

Con el Congreso y el Senado bajo el control de una mayora republicana, la popularidad del presidente bajo mnimos, y la dificultad de llegar a un acuerdo final con Irn sobre su programa nuclear, la salida de Hagel del gobierno ha supuesto un golpe muy duro para Obama.

El desencadenante de las discrepancias acumuladas ha sido la publicacin de una carta enviada por Hagel a su adversaria Susan Rice, consejera de Seguridad Nacional, miembro del pequeo crculo de fieles de Obama, en la que se quejaba de falta de una poltica clara del gobierno respecto nada menos que el destino de Bashar Al Asad, el presidente de otro pas soberano, sin que ningn organismo internacional se escandalizara de tal injerencia. Los republicanos, quienes estrechan el cerco alrededor del presidente, intentan despojarle de todo lo que haba quedado del Yes we can, y resucitar los peores fantasmas del pasado bushiano del pas.

Acept el cargo para poner fin a las guerras, y no para empezar otras, ha confesado el general a sus crculos, refirindose a los cambios en la postura del presidente que iba a poner fin a una dcada de guerra, como uno de los motivos de su marcha del gabinete. Pero, hay ms matices inquietantes tanto en los motivos del cese encubierto de este peculiar militar, como en las posibles consecuencias que puede acarrear.

Un general poco republicano

Veterano de Vietnam, militar cauteloso, Hagel fue elegido por Obama para organizar la supuesta retirada de Afganistn y de Irak, reducir el presupuesto del Pentgono, y eliminar el acoso sexual en el Ejrcito. Acusado de desleal por sus compaeros de partido, se haba opuesto a los continuos e innecesarios despliegues militares que slo ponan en peligro la vida de los soldados la de los pueblos agredidos no cuentan, causando estragos en los presupuestos del pas: en 2006 haba pedido la retirada de Irak y empez a apostar en el uso de la diplomacia en vez de en ataques militares y sanciones econmicas. Tambin sorprendi a muchos que se negara a respaldar la candidatura de John McCain en 2008, y que su esposa votara a Obama. Luego vino con la propuesta del Global Cero reduccin radical del arsenal nuclear nacional hasta su total eliminacin en los prximos diez aos, y en cambio lanz la Iniciativa de Innovacin de Defensa pensada de cara a la era de las guerras robticas que se avecinan. Por tanto, no crean que las discrepancias son con Obama, en realidad vienen originadas por el complejo industrial-militar, uno de los pilares que mantiene este imperio en pie.

Los demcratas, por su parte, le tachan de ineficiente por no haber podido firmar un acuerdo de paz con los Taliban (S, los mismos acusados de estar implicados en el 11-S!); ni evitar el golpe de Estado (financiado por los amigos saudes) contra Mohammed Mursi, la opcin de Obama para Egipto; ni el desastre del cambio de rgimen en Libia, que ha convertido a dicho pas en un Estado fallido; ni la decapitacin de las dos periodistas estadounidenses; ni la anexin de Crimea por Rusia y la desastrosa situacin de Ucrania; ni el avance del Estado Islmico en Irak.

Pero el abanico de las discrepancias de Hagal con los demcratas, cercados en la Casa Blanca, y los republicanos que controlan las instituciones ms importantes del pas, son ms extensas e incluyen las siguientes cuestiones:

Relaciones con Israel. Defensor de la idea de que la poltica de EEUU hacia el Estado judo y Palestina debe guiarse por los intereses de su pas, Hagel se atrevi a recordarles al grupo Ante todo Israel de que era un senador de los EEUU, y no de Israel, y revel en voz alta un secreto de Estado: el lobby proisrael aqu intimida a mucha gente. Sobre Hamas, recomend un acercamiento y dialogo, para de este modo, afirm, fortalecer la posicin de los islmicos moderados.

Sobre Siria ha estado en favor de tomar represalias contra el Bashar Al Assad por el supuesto uso de armas qumicas el verano pasado, y se sorprendi cuando Obama dio marcha atrs en lanzar el ataque militar contra Damasco. Hoy sigue apostando por acabar con el mandatario sirio, por enviar tropas terrestres a Siria si se pretende contener el avance del Estado Islmico. El presidente, cuya prioridad es la firma del acuerdo nuclear con Irn el principal apoyo de Damasco, ahora s que planea ocupar Siria, pero con trampas: formando un nuevo ejrcito de mercenarios locales, dirigido por el Pentgono, y sin mancharse las manos, mantener la promesa de no enviar tropas sobre el suelo de otro pas.

En cuanto a Afganistn, Hagel, que estaba organizando la salida de las tropas para el 2015, de repente, recibe rdenes de Obama de seguir manteniendo la ocupacin del pas , como mandan los republicanos: se trata del corazn de Asia Central, frontera con China, Irn, espacio sovitico, India y Pakistn, y dejar un lugar tan estratgico sera una imperdonable locura. Para un militar disciplinado acostumbrado a acatar rdenes, estos caticos planes, le superan.

Purga en el Pentgono

Despedir a unos diez altos cargos del ejrcito en solo un ao no tiene precedente en la historia reciente de EEUU. Durante su primer mandato, Obama bajo el pretexto de un escndalo de faldas se deshizo del general neocon David Petraeus, director de la CIA, al general Allen, jefe de la OTAN en Afganistn, y de paso del secretario de Defensa, Robert Gates. Se rumorea que despus de Hagel puede caer el general Dempsy, Presidente del Estado Mayor Conjunto, otro halcn del Pentgono. El general retirado Jerry Boykin ha hecho un llamamiento a los altos cargos castrenses a renunciar a sus puestos en protesta por las polticas del presidente, su comandante en jefe, afirmando que las superpotencias no se jubilan, si eso lo pretende hacer Obama. Puede que no, pero s que, por su propia lgica y ciclo vital, sufren un ocaso y luego desaparecen.

Mientras, aumenta la presin de los belicistas republicanos y los llamados intervencionistas liberales sobre la Administracin Obama, empujndole hacia un conflicto armado con Rusia, Irn y Siria-Irak. Los militares, que ven su influencia disminuida sobre las polticas de la Casa Blanca, acusan al jefe del ejecutivo de ser responsable de lo que llaman la prdida de ventajas en comparacin con China, a pesar de que el presupuesto de defensa de EEUU en 2013 ha sido 600.400 millones de dlares y el del gigante asitico de 114.300 millones.

Al final no hubo Fin a la dcada de guerras: Obama ha mandado bombardear al menos siete naciones, matando a decenas de miles de civiles, y aun as los Seores de la Guerra de su pas le acusan de aislacionismo, y que su doctrina de liderar los combates desde atrs ha hecho que EEUU se quedase atrs.

Pisndole los talones a Bush

El fracaso de las polticas de un presidente muy debilitado puede acarrear peligrosas iniciativas como reocupar militarmente Irak y Siria, con todo lo que eso significara para EEUU y para el mundo. Puede, por contra, que su realismo aristotlico frene esta inercia, y que no haya grandes cambios en la poltica de Obama, lo cual provocar ms huidas o cadas en su equipo como la de John Kerry o la del General Dempsey (quien apoy la ltima tanda de bombardeos sobre Palestina a cargo de Netanyahu, justo cuando el gobierno afirmaba que Israel podra haber hecho ms para evitar vctimas civiles), o ignorando la negativa del Presidente al decir que podra enviar tropas terrestres a Irak.

Es posible que Obama muy propenso a la presin de los halcones vuelva a fortalecer los lazos con regmenes de Pakistn, Arabia Saud e Israel, o decida mantener el conflicto sirio durante un largo tiempo, desgastando a los pases de la regin. En cuanto a Irn, Obama puede seguir jugando al palo y la zanahoria. Justamente este pas puede ser uno de los dos escenarios donde se comprobara si hay una nueva tendencia o no: por un lado, si decide incrementar el acoso contra Tehern y por otro, si la aviacin estadounidense opta por bombardear las posiciones del ejrcito sirio con el fin de derrocar a Assad.

El principal beneficiario de la tentacin de la Guerra perpetua que domina el pensamiento geopoltico estadounidense tambin en la era Obama es el cartel-industrial-militar. Entretanto, Chuck Hagel no ha sido capaz de ganarse el corazn de los demcratas y ha terminado por perder tambin el de los republicanos.

Fuente: http://blogs.publico.es/puntoyseguido/2244/la-metamorfosis-de-obama-y-el-motin-de-los-generales/


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