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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-12-2014

Guerra sorda entre vaticanistas

Jean-Louis de La Vaissire
Focus (AFP)


Este mircoles de audiencia general, Francisco atraviesa como todas las semanas la plaza de San Pedro a bordo de su jeep descapotado, y es aclamado por miles de fieles, curiosos, turistas, que parecen beber cada palabra y cada gesto. Aunque su mensaje es perfectamente catlico, si bien condimentado a la argentina, este papa comunica su fervor, lejos de la reserva que separaba al papa Benedicto XVI de la multitud.

Pero a pocas decenas de metros de distancia de all, en el microcosmos meditico de la austera "Sala Stampa", la sala de prensa del Vaticano, este papa mundialmente popular, con 16 millones de seguidores en Twitter, divide.

Un grupo de vaticanistas crticos debaten seriamente en el extremo de una larga mesa de madera, cerca del cubculo de AFP. Se extienden en detalles sobre las ltimas decisiones, escudrian el sermn diario del papa durante la misa en su residencia en Santa Marta buscando imprudencias doctrinales, informan de las ltimas ocurrencias de Francisco contra los obispos mundanos y murmuradores, o analizan la expulsin del poderoso cardenal conservador estadounidense Raymond Leo Burke.

En octubre, la convocatoria del snodo sobre la familia sirvi para corroborar un fuerte aumento de la temperatura ambiente.

Slo la eleccin del papa argentino en marzo de 2013 y la detencin de un mayordomo papal en 2012 haban generado tanta afluencia de periodistas a la sala Stampa... Una manifestacin del sndrome Francisco. Pero esta vez la atmsfera es tensa. Saltan chispas en el aire meditico.

Tragedia griega en rueda de prensa

En el solemne edificio situado en la via della Conciliazione, que conecta el ro Tber con San Pedro, la sala Juan Pablo II con paredes grises y asientos de terciopelo azul, en la que los cardenales acostumbran a destilar una fina prosa, no se respira el habitual sopor de otras pocas. En estos tiempos de snodo, se vive aqu una tragedia griega en las apasionadas ruedas de prensa diarias. Una guerra a florete embotado entre partidarios y opositores del papa argentino.

Los cardenales son acribillados a preguntas directas, replicando a menudo de manera igual de contundente, y no unvocamente. A veces tambin responden emocionados, como cuando, por ejemplo, el cardenal de Viena Christoph Schnborn cont su experiencia como hijo de divorciados... O con vergenza, que les hace pasarse unos a otros una pregunta delicada.

"Seora, si es que usted sabe todo ya!, dijo exasperado un cardenal a una periodista de un sitio italiano, que, con aplomo, nunca dud en hacer las preguntas difciles.

Todos tenemos una familia, exclama un cardenal

En el medio de la sala, el brillante y riguroso periodista de LEspresso Sandro Magister, una de las voces crticas del pontificado, espera para hacer su pregunta. Parece irritar al padre jesuita Federico Lombardi, portavoz del papa, con una muy puntillosa peticin sobre las formas de publicacin de los textos sinodales.

En los cmodos sofs del hall de entrada, o de pie frente a las cmaras bajo las arcadas, Sandro Magister y los vaticanistas de renombre son abordados por periodistas de Washington, Brasilia, Londres, Berln y Pars, que buscan desenredar la maraa familia-matrimonio-divorcio-homosexualidad... Y ellos sabiamente destilan su justo anlisis

El tema de la familia, muy sensible para todos despus de todo, "nosotros tenemos tambin una familia", dice un cardenal revela las fracturas entre periodistas que reflejan a su vez las que existen entre los prelados.

Los medios son un espejo que refleja dos escuelas que se oponen, hacindose eco de las quejas en voz baja de los prncipes de la Iglesia descontentos. Optimistas y a menudo incondicionales de la apertura, pesimistas y a menudo defensores de la tradicin en peligro. Los primeros se pliegan cmodamente a Francisco; los otros piensan que este papa del otro lado del mundo lleva a la Iglesia por el camino del accidente, e incluso de la traicin.

No creo que los divorciados vueltos a casar comulguen de aqu a 15 das!

Medios de comunicacin, en especial de Estados Unidos, han llegado a buscar respuestas sobre el divorcio, los gays, la unin libre, temas que podran dominar sus portadas al da siguiente en cada uno de sus peridicos o de sus sitios web. No se amilanan para preguntar sobre la poligamia en frica, las familias divididas por la migracin o el papel de los abuelos, marcando el orden del da... Estos influyen en las desproporcionadas expectativas que despierta en sus lectores la apertura de Francisco. El cardenal Lorenzo Baldisseri, secretario general de la asamblea de obispos de todo el mundo, pone los puntos sobre las es. Lo hace con irona, invitando a una periodista a que no espere que de aqu a 15 das (cuando finaliza la asamblea) todos los divorciados y vueltos a casar tomen la comunin!. Los tiempos de la Iglesia definitivamente no son los tiempos de los medios.

El nerviosismo y la impaciencia son mucho ms palpables cuando los temas son delicados, y a veces incomprensibles si no eres de la tienda, y lo que est en juego es considerable. Dilogo de sordos. Para unos, la familia catlica, el corpus ms sagrado de la herencia cristiana est en peligro. Para otros, la falta de adaptacin es la responsable de una brecha fatal entre una institucin que estara definitivamente pasada de moda y una sociedad necesariamente progresista.

Un documento interno sobre los homosexuales hecha lea al fuego

Entre los montaeses y los girondinos, un pantano de periodistas concientizados se interroga, sin que aparezcan todas las respuestas. Se trata de la credibilidad de una institucin que criticamos y defendemos, y que se muestra, en este caso, hiperreactiva, a flor de piel, sensible al debate.

A mitad de snodo, un documento interno provisional, curiosamente distribuido a la prensa, evoca entre otros puntos el valor del compromiso estable entre homosexuales. Revulsivo por su inesperada apertura, fue portada de grandes diarios internacionales. El ambiente se volvi ms crispante.

Anna Artymiak, freelance polaca, parece deprimida. Cuando una ve todos estos textos, dice con visible amargura. Tuve la impresin de que slo se le dio voz a algunos y que la Iglesia ya no tiene la fuerza, la alegra ni la valenta necesarias para transmitir la enseanza de los Evangelios, deplora. Sandro Magister, apegado a la claridad de la doctrina que predominaba bajo Benedicto XVI, y su colega de La Stampa Marco Tosatti, gran admirador del estilo muy seguro de s mismo de Juan Pablo II, cargan desde hace meses contra el modo de funcionamiento del actual pontificado, al cual reprochan de manera encubierta que sea confuso, demaggico, no respetuoso de la tradicin, anticlerical: en pocas palabras, piensan que al bajar de su pedestal el papa coloc al dogma en un segundo plano.

Obispos mundanos en la mira papal

Valindose de fuentes de primera mano, Magister escribe en su sitio chiesa.expressonline.it artculos teolgica e histricamente muy documentados que ilustran estos enfrentamientos. Y lo hace a la manera de un fiscal. Recientemente, Magister enumer y detall los errores que condujeron a la injusta suspensin por Francisco del obispo conservador de Paraguay Ricardo Livieres Plano, acusado de ligerezas en el manejo de fondos y de proteger a un cura sospechado de pedofilia. Livieres sera el prototipo del obispo exitoso y mundano que el Papa no puede ver ni en pintura.

Magister alude a lo que percibe como una advertencia de Benedicto XVI sobre el efecto moral que tendra un dilogo que renunciara a la verdad. El alemn, retirado del Vaticano, se cuida de no formular crtica pblica alguna a su sucesor.

Tensiones en el snodo

Tosatti, por su parte, insta al papa a publicar las intervenciones a puertas cerradas de los padres sinoidales, para demostrar que en su mayora se mantienen apegados a la doctrina y rechazan las aperturas de Francisco. Habla de censura y no deja de denunciar el debilitamiento de las condenas morales de la Iglesia y las presiones de lobbies como el homosexual para que la Iglesia se adapte sin rechinar a la modernidad.

As como los vaticanistas nostlgicos del pasado se muestran preocupados, quienes respaldan al papa exhiben su confianza. Estos abogados de Francisco juegan un gran papel al analizar y saludar, en medios internacionales y en libros, la revolucin representada por el nuevo pontfice. Algunos de ellos conocieron a Francisco antes de que fuera electo papa, como el periodista de La Stampa Andrea Tornielli, animador del reputado sitio Vatican Insider.

Estos defensores del prelado se empean en demostrar que Francisco es un renovador en lnea con la tradicin. Tornielli recuerda as en un artculo que San Po X (papa de 1903 a 1914 en el que se inspiraron los tradicionalistas para nombrar su fraternidad) fustigaba duramente a los cardenales mundanos a comienzos del siglo XX.

Profunda renovacin

El vaticanista Marco Politi, bigrafo de los papas en el diario de izquierda Il Fatto Quotidiano, sumamente crtico de la gestin de Benedicto XVI, piensa que Francisco representa una gran esperanza de renovacin de la Iglesia. Tambin lo ve en peligro, como lo expresa en su ltimo libro, Francisco en medio de los lobos. Periodistas argentinos hasta hace poco desconocidos en su propio pas, como Sergio Rubin o Elisabetta Pique, escribieron en espaol biografas del Papa y son muy consultados por los defensores del pontfice.

Particularmente influyente es el director de la prestigiosa revista jesuita Civilt Cattolica, Antonio Spadaro. Con la mirada viva y pcara que esconde detrs de sus gafas, el periodista contextualiza con precisin el pensamiento del papa, insistiendo en la profunda renovacin actualmente en curso. Se habla a menudo de Spadaro como el futuro jefe de comunicacin del Vaticano, aunque l no lo ha confirmado.

Tras este particularmente movido snodo, varios periodistas aseguraron que la luna de miel entre la Iglesia y Jorge Bergoglio habra terminado, y que si el cnclave fuera convocado nuevamente el argentino no sera electo.

Los dardos de los conservadores apuntan tambin a los grandes medios de prensa internacionales, a los que acusan de reproducir de manera acrtica los elogios que la prensa progresista hace de un pontificado que no defendera la doctrina. Todo un mundo est siendo desmontado, pieza por pieza, por la revolucin de Francisco, analiza Andrea Gagliarducci, un vaticanista del sitio Korazym.com, para quien los medios secularizados reciben cada novedad como si la Iglesia de antes fuera un reino corrupto que el Papa habra resuelto limpiar.

Otros se limitan a alzar los hombros. En la sala de prensa y en los corredores del Vaticano, este papa tan popular exaspera a ms de uno, pero en las calles y las plazas de Roma y otras ciudades, y en muchas parroquias, el humor general es ms bien optimista. Francisco es reconocido por haber sabido dar un nuevo aire a un mensaje que tiene ms de 2000 aos sobre sus espaldas y abrir nuevas pistas de misericordia, aunque no estn exentas de accidentes y no sean tan revolucionarias como se dice.

En cuanto a los servicios de comunicacin del Vaticano, que se encuentran actualmente sometidos a la auditora de una comisin en vistas de su reestructuracin, tienen muchas dificultades para seguirle el ritmo a un papa a menudo contradictorio e imprevisible. No son pocas las ocasiones en que deben remplazar un discurso escrito previamente por las improvisaciones de Francisco, pautadas por exclamaciones, ancdotas, puntos suspensivos, frmulas fuertes y reiteradas, frases sin verbos, o expresiones tomadas del porteo, la peculiar versin del espaol de Buenos Aires...

Jean-Louis de La Vaissire es corresponsal de la AFP en el Vaticano.

Fuente: http://blogs.afp.com/focus/?post/guerra-sorda-entre-vaticanistas#.VIAIb_mlEZU



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