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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-12-2014

La especificidad de la causa de los cuatro secuestrados de Douma

Yassin Al-Haj Saleh
Al-Quds al-Arabi


Los activistas y aquellos preocupados por lo que sucede en Siria tienen ciertas reservas en torno al inters particular que han suscitado los cuatro secuestrados de Douma: Samira Al-Jalil, Razan Zaytouneh, Wael Hammada y Nazem Hamadi. Puede que se pregunten: Por qu no hay tanta preocupacin por otros detenidos, ya sea en manos del rgimen, de Daesh o de quien sea?. Zahran Alloush, el primer sospechoso de haber cometido este crimen dio su opinin sobre el asunto, preguntndose por la razn de lo que a l le pareca una preocupacin hiperblica por Razan Zaytouneh, obviando a Samira, Wael y Nazem, que fueron secuestrados con ella, y sugiriendo que era necesario preocuparse por las mujeres de los musulmanes detenidas por el rgimen. Sin embargo, en contra de tal opinin, creo que la cuestin no ha recibido el inters que mereca, especialmente en el nivel poltico. Si no hubiera sido por los seres queridos y amigos de los detenidos, estos habran cado en el abismo del olvido.

No sorprende que los amigos de Samira, Razan, Wael y Nazem sean personas que trabajan en el mbito pblico, capaces de mantener un amplio inters relativo por su causa. Esto se debe a que estas dos mujeres y hombres estaban en el ncleo de la actividad pblica democrtica desde el inicio del presente siglo, y Samira en concreto desde los aos ochenta del siglo pasado. Es bien conocido adems que fue detenida entre 1987 y 1991 por su actividad en una organizacin de izquierdas opositora. Y ah radica el elemento principal de esta cuestin: los cuatro eran opositores conocidos del rgimen asadiano desde muchos aos antes del inicio de la revolucin, y no se trata de personas cuyas historia de lucha haya comenzado con ella. Los cuatro han dejado registro de una accin pblica fructfera, organizada en torno a una visin intachable tica y poltica previa.

En segundo lugar, los cuatro llegaron a una zona liberada porque el rgimen los buscaba y con la esperanza de retomar su actividad pblica en condiciones ms favorables y libres. Siempre insistieron en integrarse en el entorno local y buscar en l compaeros (de misin), y eso fue lo que hicieron desde que la primera de ellos, Razan, lleg a Al-Ghoutta, la ltima semana de abril de 2013. Su idea de accin pblica es la de trabajar con la gente, toda la gente, y no solo dedicarse a la alta poltica de los estados, como aquellos que viven en las estrellas. A pesar de que ninguno senta que iba a un lugar extrao en el que necesitaran una proteccin especial, el vademcum de la hospitalidad, por no decir los principios ms bsicos de la revolucin, exigan que se protegiera a dos mujeres y dos hombres que llegaron a la zona perseguidos por el rgimen.

En tercer lugar, los secuestradores no son el rgimen asadiano ni Daesh, sino fuerzas locales de Douma, en concreto una fuerza llamada Ejrcito del islam, que tambin tiene peso en otras zonas de Siria, adems de tener representacin de algn tipo en la Coalicin Nacional, pues est considerado como una fuerza revolucionaria. El crimen lo cometi una formacin que se supone que est interesada en primera y ltima instancia en enfrentarse al rgimen y proteger a los ciudadanos de este, y que extrae su legitimidad de este deber concreto y de nada ms. Ello presupone algn tipo de ayuda material y poltica en nombre de la revolucin y a cuenta de la misma.

El rgimen trabaja para destruir la revolucin, su causa y toda nuestra sociedad, y no ha dejado de bombardear Douma y Al-Ghoutta oriental. Por tanto, sus crmenes no nos sorprenden. Daesh es una formacin criminal que no esconde su enemistad con la revolucin, los activistas civiles y lo que estos representan. Pero quien ha cometido este crimen ha sido una formacin militar religiosa que espera, junto con muchos otros, que no la critiquemos porque se enfrenta al rgimen asadiano agresor. Cmo se come eso?

Cmo se calla uno ante tal atrocidad con el pretexto del enfrentamiento con el rgimen? Acaso quien comete un crimen como este est de veras interesado y preocupado por la lucha contra el rgimen a favor de la vida y la libertad de los sirios? Si hay quien cree que el ejrcito de Zahran est de veras comprometido con la revolucin, o que al menos es fiel en su lucha por liberar las ciudades del tirano (segn respondi el portavoz del Ejrcito del islam a una acusacin directa del escritor de estas lneas poco despus del secuestro), que le presione para que libere a los secuestrados, y no mine su fama con prcticas asadiano-daeshes contra activistas desarmados; y que diga a los secuestradores que enfrentarse al agresor asadiano no supone dedicarse a secuestrar a la gente, encarcelarla y eliminar cualquier dato sobre ellos.

Por nuestra parte, no creemos que sea posible que un verdugo sea un liberador, y quien quiera pruebas que busque en la historia del rgimen asadiano, verdugo del pueblo sirio solo preocupado por su autoridad, hecho que le llev a vigilar las fronteras con el territorio sirio que ocupan los israeles para proteger a Israel y su mantenimiento. Podemos ser portadores de la misma causa que quien secuestr a los cuatro activistas? Su crimen no solo lo impide, sino que, ms bien, nos dice que nos consideran enemigos.

Y aqu radica la cuarta razn de la especificidad de esta cuestin y la necesidad de que se le dedique ms inters y no menos. Ellos cuatro nos representan, representan a la revolucin siria con sus valores liberadores, no como una lucha por el poder. Representan la poltica desde abajo, con la gente, y no desde arriba. Representan la ampliacin de horizontes de pensamiento, y de horizontes polticos y ticos, no su estrechamiento o la cerrazn de las almas. Representan lo pblico y patritico en nuestra revolucin y la elevacin por encima de los lazos sectarios, no el aferramiento a ellos y la lucha en su nombre.

No fueron secuestrados y ocultados por infringir una ley conocida, sino porque representan un modelo diferente de pensamiento, poltica y valores. As, la insistencia en que se les dedique ms atencin y en que se ejerzan presiones simblicas, polticas y legales sobre los secuestradores supone una autodefensa, tan legal como lo era la autodefensa armada contra la mquina de muerte del rgimen.

No hay lgica ni principio justo que permita a nadie dedicar menos inters al destino de las y los secuestrados. Por el contrario, se pide un inters general mayor por todos los secuestrados, detenidos y desaparecidos, y que no se deje a sus familias solas. El ideal al que aspirar es que todos los secuestrados y detenidos obtengan el grado de atencin general que aquel que tenga ms eco.

Lo que pedimos y esperamos que otros pidan, como organizadores de la campaa de solidaridad con los cuatro detenidos y de presin a los delincuentes, es que se mantenga la unin entre la cuestin de los cuatro secuestrados de Douma y los detenidos y encarcelados por el criminal asadiano, y entre los secuestrados y desaparecidos a manos de Daesh. Pedimos que se ponga de manifiesto la unidad del sufrimiento a manos de los tres agresores, y la unidad del significado de la accin por la libertad de todos ellos y la libertad y dignidad de todos los sirios. No es esa nuestra causa? No fueron la libertad y la dignidad las que hicieron estallar la revolucin?

Fuente original: http://traduccionsiria.blogspot.com.es/2014/12/la-especificidad-de-la-causa-de-los.html?m=1


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