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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-12-2014

La sombra del ejrcito sobre Ayotzinapa

Fabrizio Lorusso
Revista Variopinto


Desde principios de octubre los grupos guerrilleros del estado de Guerrero, en primer lugar el Ejrcito Popular Revolucionario (EPR) y el Ejrcito Revolucionario del Pueblo Insurgente (ERPI), han estado emitiendo ms de 10 comunicados implicando al Ejrcito Mexicano en la desaparicin de los 43 normalistas en Iguala.

Sus llamados pasaron casi desapercibidos, aunque tambin numerosas declaraciones de los padres de familia y de integrantes de la Unin de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), de la cual asimismo forman parte varios familiares de los estudiantes, se han orientado hacia la misma hiptesis que, mejor dicho, es una acusacin.

El mensaje sealaba que, entre los responsables de la desaparicin de los 43 normalistas,haba dos oficiales del 27 batalln de infantera: el teniente Barbosa y el capitn Crespo, involucrados con la organizacin.

Adems, justo esta semana, los propios padres de Ayotzinapa pidieron explcitamente a las autoridades y a la PGR que se vaya a fondo en la investigacin, incluyendo asimismo a los militares, lo cual significa meterse en los cuarteles y romper el cerco de inaccesibilidad y distancia que, de alguna manera, protege al 27 batalln de infantera, operativo en los alrededores de Iguala y, ms en general, a las fuerzas armadas en Guerrero.

Histricamente, al menos desde la dcada de 1970, en plena Guerra fra y guerra sucia, queda el hecho de que los militares estuvieron al frente del embate represivo del estado mexicano contra la poblacin por medio de la tortura, la ocupacin y el control militar y la desaparicin forzada como unas de las tcnicas para ganar la guerra.

Frases del Secretario de Marina

El Secretario de la Marina Armada de Mxico, Vidal Francisco Sobern, pronunci una serie de frases que defienden el gobierno y, al mismo tiempo, desvan el foco de atencin y apuntan a criminalizar la protesta social: Me enoja ms todava que manipulen a los padres de familia, es decir, manipulen a esta gente, porque eso es lo que estn haciendo, la estn manipulando igualmente para no reconocer (al gobierno) o para seguir incrementando esto. Y ms coraje me da de que esta gente que est manipulando a los padres de familia no les interesa ni los padres ni estos muchachos, no les interesa, les interesa nicamente alcanzar sus objetivos de grupo o de partido. Las declaraciones del mes pasado de EPN en las que hablaba de intentos de desestabilizacin iban en la misma direccin.

Creo que est perfectamente claro: s hay grupos, y lo especifico, grupos y personas que son las que aparecen continuamente con ellos, creo que no hay necesidad de contestarte exactamente quines son, salen en televisin y tienen ah su nombre, y este grupo que aparece en todos lados, cerrando caminos, y dems, y buscando otro tipo de cosas, no?.. de partidos, no me refer a ningn partido, sigui el Secretario quien apoya la idea, comn y nada nueva, a menudo utilizada para desacreditar los movimientos sociales, de que quienes protestan lo hacen bajo el mando o la manipulacin de alguien ms que utiliza su dolor para otros fines. Parece otra manera de desviar la atencin.

Seor Matanza

En muchas ocasiones, las fuerzas armadas se hicieron portadoras una tradicin contrainsurgente en esa y otras regiones. Baste con recordar la matanza perpetrada por militares en El Charco en 1998, cuando ngel Aguirre era gobernador sustituto. Igualmente, es un hecho que la militarizacin del territorio propulsada por Caldern y mantenida por Pea Nieto ha acrecido el protagonismo, el poder de facto y los recursos de Marina y Ejrcito y ha empeorado la de por s ya tambaleante situacin de los derechos humanos en el pas, como los casos emblemticos de Zongolica y Tlatlaya han mostrado. Y no seran los nicos ejemplos. El caso del lder social Rosendo Radilla Pacheco, detenido el 25 de agosto de 1974 y desaparecido despus de su paso por el cuartel militar de Atoyac, provoc la primera histrica condena de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos contra el Estado mexicano en 2009.

El 28 de noviembre, en entrevista con Variopinto (Link), el General Jos Francisco Gallardo habl de maniobras del ejrcito y de su involucramiento en la desaparicin de los 43 normalistas, ya que Todo este show agarrar al presidente municipal, encontrar a un nico culpable es para que no se concentre la mirada en el Ejrcito, explic. Y denunci tambin la creciente militarizacin, en su formacin y en sus prcticas, de las mismas policas, tanto locales como estatales y federales.

En la encuesta levantada y comentada recientemente por el ex director del Cisen, Guillermo Valds, uno de cuatro mexicanos entrevistados le atribuyen la responsabilidad de la matanza y las desapariciones de Iguala al ejrcito, entre otros actores, pero tambin a individuos (Aguirre, EPN, Abarca y su esposa), a partidos polticos (PRD, primeo, y tambin los dems), a grupos delincuenciales (Guerreros Unidos) y los cuerpos policiacos. Eso muestra que la idea de una colusin multinivel y multinstitucional cundi en la poblacin.

En 2011, 2011 HRW (Human Rights Watch) denunci la desaparicin de 6 personas en un club nocturno de Iguala, acaecida a las 22:30 del 1 de marzo de 2010, en parte grabada y confirmada por algunos testigos que describieron a los secuestradores y las personas que los acompaaban como pertenecientes a las fuerzas armadas por sus vehculos y uniformes. La procura estatal investig, pero tuvieron que remitir el caso al foro militar que, en los 18 meses siguientes, no haba formulado acusaciones relativas a ese crimen: HRW concluye que hay pruebas que sugieren decididamente el involucramiento del Ejrcito. Los seis desaparecidos siguen en esta condicin y el caso no se esclarece.

Control social, proteccin de la economa y la inversin

Ahora Obama desea apoyar a Mxico en la investigacin. El negocio de la guerra es uno de los ms rentables, como lo muestran, en pocas recientes, el Plan Mrida y la introduccin masiva de armas al pas, y no cabe duda de que, entre los beneficiarios de un estado de sitio permanente o de una guerra de baja intensidad, estn los sectores castrenses. Luego, no importa mucho si estas operaciones de represin social, sobre todo en las entidades ms pobres del pas como Oaxaca, Guerrero y Chiapas, se disfrazan de proteccin de la infraestructura y de la inversin fornea, o bien, si se presentan como operativos para la seguridad turstica, econmica y logstica de los territorios para que estn en paz, pues finalmente se traducen en militarizacin y garanta para los negocios, no para la poblacin en general. De hecho, la misma gendarmera naci con la funcin de proteger inversiones e instalaciones. La misma idea del presidente de crear un corredor y reas especiales para el desarrollo del Sur de Mxico es vieja y se asemeja mucho a una reedicin minimalista del Plan Puebla Panam del periodo de Vicente Fox, pero con un control ms frreo sobre recursos, inversiones y estructuras. En este contexto y con mayor conflictividad social, las tareas militares tienen ms tazones de ser y prosperar. Adems, la guerra de baja intensidad contra los movimientos sociales y la embestida de la propaganda oficial hacia las voces crticas se podr transformar fcilmente en represin explcita y decidida cuando se apaguen los reflectores de la prensa internacional y nacional sobre Ayotzinapa y Mxico. Ya lo hemos podido experimentar en cierta medida en el Distrito Federal, con intentos de desaparicin, arrestos arbitrarios, infiltrados y agresiones policiacas, y en dosis mayores en Chilpancingo y en Guerrero, con choques violentos y aplastamiento de la protesta, pero el envo de 2000 policas federales en la capital de la entidad, junto a casi otros tantos en Acapulco, habla de una respuesta con mano dura, no frente al crimen organizado, sino frente al descontento social y a la exigencia de justicia y refundacin de instituciones podridas.

Sombras

No son certezas, son hiptesis e indicios. Pero tambin, hasta la fecha, son hiptesis las declaraciones del procurador Murillo Karam quien, con cansancio y movido por el afn de cerrar el caso y presentarlo como un episodio local y no como un crimen de estado, el 7 de noviembre difundi la versin de tres detenidos del grupo Guerreros Unidos que presuntamente habran quemado a los normalistas en el basurero de Cocula y arrojado sus restos en bolsas de plstico en un ro.

Hay muchas dudas acerca de esta narracin: las lluvias que habran cado en la madrugada del da 27 en Cocula; los reportes de incendios en otros parajes cercanos pero no en aquel basurero; el comportamiento hostil de los militares, relatado por los estudiantes sobrevivientes, en la noche del 26; la no intervencin de las fuerzas armadas ante lo que estaba ocurriendo y sus justificativas los das siguientes; y finalmente la declaracin de los forenses argentinos quienes, si bien han confirmado la identificacin de los huesos calcinados del normalista Alexander Mora realizada en Innsbruck, no han podido certificar cmo es que llegaron los restos en la zona en donde fueron recogidos en bolsas de plstico.

Finalmente, el da 11 de diciembre, cientficos de la Universidad Nacional Autnoma de Mxico (UNAM) desmintieron la hiptesis de la Procuradura General de la Repblica (PGR): Es imposible que hayan sido quemados en Cocula, y la autoridad est en un serio problema porque si no se quemaron en Cocula, quin los quem y en dnde se quemaron?, afirma Jorge Montemayor, investigador titular del Instituto de Fsica de la UNAM. Segn el investigador, para cremar 43 cadveres se requieren 33 toneladas de troncos de cuatro pulgadas de dimetro, equivalentes a dos trailers de lea y 53 kilos de gas por cada cuerpo. Si, como tambin sostiene la PGR y los narcos confesos, el rogo se hizo con llantas, segn los cientficos de la UNAM, se hubieran necesitado unas 995 llantas de autos para llevarlo a cabo, por lo cual estiman que la hiptesis oficial no tendra ningn sustento en hechos fsicos o qumicos naturales.

Todo esto abre el espacio a interpretaciones distintas que, inclusive, podran involucrar en la matanza a otros actores y, entre ellos, el ejrcito y, en especial, al 27 batalln que ha estado operando como si nada en una zona repleta de fosas clandestinas durante aos. Acurdense que en la guerra sucia, si alguien era experto en desaparecer personas, era precisamente el Ejrcito, dijo Omar Garca, uno de los normalistas sobrevivientes. Hasta una presunta narcomanta, firmada por el cabo Gil, lugarteniente del capo de Guerreros Unidos, Sindronio Casarrubias, colgada el 31 de octubre, apuntaba hacia el Ejrcito, pues mencionaba los nombres del teniente Barbosa y del capitn Crespo como responsables de la desaparicin de los 43.

En efecto, no se han abierto oficialmente lneas de investigacin que involucren al sector castrense, pese a indicios cuando menos sugerentes. Francisco Javier Garca, alcalde de Chilapa, Guerrero, declar hace unos 10 das que pese a la fuerte presencia de las fuerzas federales en el municipio el crimen sigue actuando, bsicamente a la sombra del ejrcito. Es otro ejemplo, evidentemente no el nico. De la misma manera, Abarca no es que un ejemplo entre muchos, solapados por las autoridades durante aos, pues tambin trascendieron las relaciones cercanas de la pareja imperial, los Abarca, no slo con el narco guerrerense, brazo y cmplice dela polica municipal y del alcalde, sino tambin con los altos mandos militares en Iguala, aunque estos han declarado que se trataba slo de relaciones institucionales.

En julio 2013, el portal del estado de Guerrero report la desaparicin de otros 17 estudiantes en Cocula y, segn algunos testimonios, hubo el involucramiento de la polica municipal. Acaso no estaba all el Ejrcito para brindar algn tipo de seguridad a la ciudadana y combatir a los narcos en el marco de la llamada guerra al narcotrfico? Si la polica y los narcos ya se tornaron una corporacin asociada y estn coludidos, no intervienen la Marina y el Ejrcito para frenar esa deriva? Para qu estn all? Parece que las fuerzas de seguridad, no slo las militares, se instalen ms para garantizar la salvaguarda mnima de las compaas mineras, de las infraestructuras, de las multinacionales y para el control social que para pacificar, adems de que el concepto de hacer la paz con las armas es un oxmoron de por s.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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