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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-12-2014

Los dilemas del nuevo gobierno de Dilma

Ariel Goldstein
Rebelin


En cierta medida, los dilemas que enfrenta hoy Dilma Rousseff ante su nuevo gobierno presentan similitudes con los enfrentados por Lula tras su triunfo en las elecciones presidenciales de 2002. En ese entonces, mientras el ala izquierda del PT e intelectuales del partido reclamaban por la ejecucin de medidas que atendieran a las reivindicaciones histricas, Lula defini designar como Ministro de Economa a Antonio Palocci, un ex trotskitsta devenido en defensor de la ortodoxia econmica, para calmar a los mercados, que haban mostrado su rechazo. Ahora Dilma, frente a un sector de la militancia petista que exige respetar las promesas de campaa de ''profundizacin'' -e incluso como seala Andr Singer, el clivaje planteado en trminos de los pobres contra los ricos- ha nombrado a Joaquim Levy, otro representante de la ortodoxia econmica, para reemplazar al actual ministro, el desarrollista Guido Mantega. La desconfianza y oscilacin de los mercados en los ltimos meses, as como el estancamiento econmico y el nulo crecimiento, obligan al nuevo gobierno a introducir un giro en materia econmica.

La cuestin es significativa, pues remite a un punto central de la poltica de los gobiernos de hegemonia del PT. ste supone la pregunta respecto de por qu el gobierno de Dilma se ve acorralado por los mercados luego de 12 aos de mandatos del mismo signo. Es por una necesidad objetiva de respetar a los factores de poder o porque ha sido concesivo hasta el punto de no poder encontrar el modo de enfrentarlos?

Ms all de las distintas respuestas que se han dado a esta pregunta, esta decisin es inseparable del escaso margen que le ha brindado al gobierno brasileo el ajustado resultado electoral de octubre, que evidenci a la sociedad dividida con respecto a los rumbos que debera tomar el pas.

El tema es justamente que en el medio estuvieron las manifestaciones de junio, las cuales demostraron la exigencia por parte de la ciudadana de una mayor velocidad de las polticas pblicas y un mejoramiento de la eficacia en la intervencin del Estado. Frente a estos reclamos, la mandataria, limitada en sus capacidades de intervencin poltica por las restricciones que impone el llamado presidencialismo de coalicin, que obliga a alianzas con el PMDB, un partido conservador y antirreformista por esencia, se encuentra en una encrucijada, al igual que su proyecto poltico. La clave reside en encontrar una activacin por encima frente a la encerrona parlamentaria y de los mercados, que permita al PT recuperar la iniciativa, dando un nuevo impulso al ciclo reformista iniciado en 2003. En el caso de Lula, cuando se vio presionado por los factores de poder, sta salida estuvo en su liderazgo carismtico, capaz de convocar por encima de las restricciones institucionales y los condicionamientos. En el caso de Dilma, la alternativa slo puede ser el llamamiento a la ciudadana a defender lo pblico, aprovechando el impulso y las tendencias ms progresistas de las manifestaciones de junio para obligar a las fracciones ms conservadoras de la clase poltica a realizar las reformas que no pretende efectivizar.

 

Ariel Goldstein es Socilogo (UBA). Becario del Conicet en el Instituto de Estudios de Amrica Latina y el Caribe (IEALC).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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