Portada :: Mundo :: Afganistn
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-01-2015

La invasin que no tiene fin contra Afganistn

Leandro Albani
Resumen Latinoamericano


Un estimado de 20 mil civiles muertos. La infraestructura de un pas devastada. Una crisis poltica interna que parece no tener fin. 3.485 soldados extranjeros abatidos, 2.356 de ellos estadounidenses. 686 mil millones de dlares para sostener una invasin que no resolvi nada de lo que transimit la propaganda: ni libertad, ni democracia, ni estabilidad. Y la excusa de la lucha contra el terrorismo desenmascarada con el correr de los das, ahora transformada en otro plan de la Casa Blanca para mantener su control lejos de casa. Estas son slo una parte de las consecuencias que dej la Operacin Libertad Duradera que Washington inici junto a la Organizacin del Tratado del Atlntico Norte (Otan) en Afganistn durante 2001.

Asesinado Osama Bin Laden, derrocados los talibanes del poder afgano y con un presidente demcrata que asumi en Estados Unidos ofreciendo una poltica de guerra diferente a la de George W. Bush, Afganistn contina en la senda del caos y la militarizacin.

Aunque la Casa Blanca anunci formalmente del retiro de tropas del pas asitico, en territorio afgano quedan 12.500 soldados estadounidense con el argumento de entrenar a las fuerzas de seguridad locales (unos 350 mil efectivos) y colaborar en los combates contra los talibanes, quienes desde hace 13 aos resisten en armas desde el sur afgano, intentando restablecer su poder basado en una interpretacin ortodoxa del Islm, como lo hicieron entre 1996 y 2001 bajo el liderazgo de Mohammed Omar (o el mullah Omar).

La supuesta retirada estadounidense de Afganistn deja, por los menos, un sinfn de dudas sobre el futuro del pas y de la regin. La nacin afgana, ubicada estratgicamente en Asia, limita con Irn, se encuentra a un pas (Pakistn) de por medio de China y a una apetitosa cercana con el sur de Rusia. Tehern, Beijing y Mosc, tres capitales con las que Estados Unidos ha incrementado sus discrepancias, pero de las que tambin depende econmicamente (principalmente con China). Tres pases que disputan -segn su poder blico, poltico y econmico-, la hegemona con Washington. En el caso de Irn, el gobierno de Tehern bajo los preceptos de la Revolucin Islmica-, se convirti en uno de los referentes indiscutidos para Medio Oriente, denunciando las masacres de Israel en Palestina, pero tambin apoyando a los mismos palestinos en su resistencia contra Tel Aviv. Adems, Irn no se ha callado a la hora de sacar a luz los planes estadounidenses para la regin y, a su vez, se erige como una potencia emergente con capacidad para mediar en conflictos regionales, algo que intenta en Siria.

Los nmeros y los muertos

Juntos hemos sacado al pueblo afgano de las tinieblas de la desesperacin y le hemos dado esperanza en el futuro, expres el general John Campbell frente a los soldados de la OTAN en una ceremonia solemne que despidi a las tropas de Afganistn.

Ceremonia solemne, casi secreta y rodeada de los mayores controles de seguridad posible, porque una realidad va creciendo da a da en tierra afgana: los ataques talibanes se han recrudecido, impactando con dureza a las fuerzas extranjeras.

Estimaciones de Naciones Unidas indican que las vctimas civiles aumentaron un 19% en 2014, con 3.188 muertos hasta finales de noviembre, la cifra ms alta desde 2008. A esto se suma que un total 4.600 miembros de la polica y el ejrcito afganos fueron muertos en los diez primeros meses de 2014. El diario The Washington Post difundi que de los 2,6 millones de militares que desde 2001 combatieron en Irak y Afganistn, ms de 800 mil regresaron con heridas fsicas o psquicas. En Estados Unidos, cifras de este tipo remiten a la derrota sufrida en Vietnam. No solamente por el impacto de las bajas y heridos, sino porque stos ltimos retornan a su pas y en un gran nmero son relegados y olvidados sin recibir asistencia alguna.

La cadena Russia Today seal que Afganistn se ha convertido en el pas donde ms bombardeos se lanzaron contra civiles. Slo entre 2009 y 2013, Estados Unidos y sus aliados descargaron 18.274 bombardeos contra objetivos que no tenan nada que ver con los talibanes, el terrorismo o alguna otra organizacin que opera dentro de las fronteras.

No hay que olvidar que en la lucha contra el terrorismo, Washington no escatim bombas, lanzadas en su mayora desde drones, contra la frontera afgano-paquistan, asesinando a cientos de pobladores de ese pas y recibiendo duras crticas del gobierno de Islamabad.

La invasin militar tambin dej un saldo de 765 mil personas desplazadas. El Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados calcula que dentro de un ao la cifra aumentar en un 25% y afectar a 900 pobladores personas.

Ante un panorama devastador, al que se le debe sumar la destruccin de la infraestructura, Estados Unidos utiliz casi 700 mil millones para su ataque a Afganistn. Dinero extrado directamente de los bolsillos de estadounidenses que todava son golpeados por la crisis econmica que vive el pas.

El negocio del opio

Las investigaciones y denuncias se acumularon en el transcurso de esta dcada y comprueban que desde la llegada de Estados Unidos a Afganistn la produccin de opio en el pas para la elaboracin de herona- creci exponencialmente.

La produccin mundial de herona, segn la ONU, se eleva a 430 o 450 toneladas, de las cuales Afganistn produce 380.

La Red Voltaire inform que el 10 de julio de 2014, el inspector general especial estadounidense a cargo de Afganistn, John F. Sopko, rindi cuentas a la subcomisin a cargo de Medio Oriente y norte de frica en la Cmara de Representantes de Estados Unidos, y afirm que los esfuerzos realizados para reconstruir el pas, sobre todo a favor de las mujeres y del Estado de derecho, se derrumbaron ante la presin de la droga y de las organizaciones criminales.

Datos difundidos por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, sealaron que en Afganistn toda la actividad vinculada a la droga represent en 2012 un total de dos mil millones de dlares y se elev a tres mil millones en 2013, alcanzando un rcord histrico.

A partir de 2010, el gobierno ruso viene denunciando que la OTAN es la encargada de exportar la herona afgana hacia Europa. La agencia de noticias Ria Novosti cit al Servicio Federal Ruso de Control de Estupefacientes (FSKN), organismo que estim que ms de la mitad de la herona que se consume en Europa proviene ahora de Afganistn, en muchos casos trasladada por los miembros del Emirato Islmico (EI).

Para gor Korotchenko, director del Centro de Anlisis del Comercio Internacional de Armas de Rusia, la estancia de Estados Unidos en Afganistn convirti al pas en el primer productor de opio del mundo: la produccin de droga en Afganistn se multiplic por 40.

A su vez, el titular del Servicio Federal de Control de Drogas de Mosc, Vktor Ivnov, en 2014 el territorio (afgano) donde se cultiva el opio habr aumentado hasta 250.000 hectreas. Desde ese organismo adems aseveraron que Afganistn produce hasta 150 mil millones dosis de herona, una cifra 21 veces superior a la poblacin del planeta.

Es por dems de conocido que la industria armamentstica y la produccin de drogas y su trfico son los principales negocios en la actualidad. No es casualidad que Estados Unidos sea el actor fundamental en estos dos negocios ilegales.

La crisis como poltica

Ni reconciliacin nacional, ni estabilidad institucional y mucho menos libertad y democracia. En Afganistn la crisis es permanente y los intentos por recomponer el sistema poltico (siempre a semejanza de Occidente) da por tierra. El poder de las tribus afganas, la injerencia estadounidense

En 2014, las elecciones presidenciales fueron vendidas como el momento de la estabilizacin, pero terminaron siendo una confrontacin de acusaciones de fraude entre los dos principales candidatos a la segunda vuelta comicial.

En el artculo Libertad Duradera, crnica de un fracaso anunciado, del periodista Dabid Lazkanoiturburu y publicado en el diario Gara, se muestra el tablero de la poltica afgana con claridad.

Derrotados los talibanes por la OTAN en alianza con los mujhadines de Ahmad Shah Massoud (quien haba formado parte del rgimen que derroc al gobierno prosovitico en 1992), Washington coloc en el poder a Hamid Karzai, quien instaur un rgimen que mantiene inclumes los virreinatos de los seores de la guerra, segn describe Lazkanoiturburu.

Karzai, un hombre dirigido desde la Casa Blanca, intent negociar con los talibanes, va Qatar. La poca voluntad de Estados Unidos, la debilidad poltica del entonces mandatario afgano y la desconfianza de los lderes talibanes dieron al posible acuerdo un profunda inviabilidad.

Ahora las riendas del pas estn en manos del ex ministro de Finanzas, Ashraf Ghani Ahmadzai, pen directo de Washington y ex miembro del Banco Mundial (BM). Su principal rival en los comicios, Abdullah Abdullah, fue nombrado jefe del Gobierno. Al poder afgano hay que sumarle la presencia de Rashid Dostum, un mercenario que dirigi columnas contra el gobierno prosovitico y es acusado de crmenes de guerra.

Asumido la nueva administracin, Ghani firm el Acuerdo de Seguridad Bilateral (BSA) con Estados Unidos. Segn Lazkanoiturburu, con este pacto Washington se reserva el derecho de mantener tropas de combate y les garantiza impunidad absoluta.

Mientras tanto, los talibanes se encuentran ilesos, teniendo en cuenta la propaganda en su contra comenzada la invasin en 2001. Para Lazkanoiturburu, los talibanes demuestran que lo suyo fue una retirada estratgica. De ao en ao incrementa sus ofensivas guerrilleras, secundadas por atentados cada vez ms espectaculares, incluso en el corazn de Kabul y en el norte del pas.

Apostar a un anlisis para lo que suceder en Afganistn en 2015 es similar a asomarse a la cornisa de un abismo en el que no se ve el fondo. Pero sin dudas la situacin afgana es consecuencia directa de la poltica guerrerista y de injerencia estadounidense. Apoyando a los talibanes en un principio, para luego convertirlo en los enemigos ms peligrosos del planeta, la Casa Blanca reproduce un plan sistemtico que viene aplicando hace casi 100 aos. Y los resultados de ese plan estn a la vista, principalmente del pueblo afgano que sufre la invasin todos los das.


Fuente original: http://www.resumenlatinoamericano.org/?p=7334



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter