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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-01-2015

Una introduccin al fetichismo del progresismo ecuatoriano

John Cajas Guijarro
Rebelin


Frente al actual edificio de la Fiscala General del Estado, antigua embajada norteamericana en Quito, puede verse un mural llamado el Grito de la memoria. Aquel mural presenta a personajes de la historia ecuatoriana y latinoamericana clebres por cometer crmenes en contra de los derechos humanos p.ej. puede verse a Videla, Pinochet o Febres Cordero-, al mismo tiempo que se muestra una representacin del pueblo, protestando y exigiendo justicia.

Sin duda este gesto es un merecido reconocimiento a las vctimas de una poca nefasta para Amrica Latina y para el Ecuador. Al ver aquel mural instalado precisamente en una antigua embajada norteamericana uno adquiere una primera impresin de que en la actualidad nuestra Amrica vive nuevos tiempos, tiempos de cambio, los anhelados tiempos de revolucin, progreso, dignidad. Y en el caso particular del Ecuador, vivimos una poca de revolucin ciudadana.

Sin embargo, esa es la primera impresin, pero es la realidad? Ser que por fin vivimos una poca de cambio y revolucin? Ser que Amrica Latina y el Ecuador por fin encontraron aquella senda al desarrollo de forma digna y sin ser patio trasero de nadie? Ser que por fin termin el incumplimiento a los derechos humanos? Yo dira que no, sino que ms bien nos encontramos ante una nueva poca del desarrollo -o subdesarrollo- del capitalismo latinoamericano, una poca en donde ha surgido un nuevo instrumento, el fetichismo del progresismo.

A primera vista, y si uno se deja llevar por las apariencias, podra creerse que efectivamente en Amrica Latina se viven pocas de cambio. Al menos en el caso ecuatoriano, parece que por fin tenemos un presidente firme, que no tiene miedo en acusar a la burguesa y que admite que su gobierno defiende los intereses de los trabajadores, y como trasfondo de ese discurso, tenemos msica protesta latinoamericana y grandes banderas tricolores. A todo eso se agrega el eslogan, ya repetido hasta la saciedad, de que este es el gobierno que busca el Buen vivir.

Esa es solo la apariencia, la imagen, el fetiche que nos vende el gobierno ecuatoriano y su presidente. Es terrible pues transformaron en fetiche uno de los smbolos ms importantes de Amrica Latina, la revolucin. Tambin transformaron en fetiche a uno de los ideales ms valiosos del pensamiento indgena, el Buen vivir[1]. Usando esos fetiches frente a la sociedad ecuatoriana, latinoamericana y frente al mundo, se intenta tapar el avance salvaje del capitalismo, la instauracin de nuevos rdenes conservadores, el surgimiento de nuevos ricos, en donde los revolucionarios se transformaron en nuevos burgueses o empleados de burgueses, que acusan a los viejos burgueses para desviar la atencin.

Qu hay ms all de los discursos y las proclamas de izquierda? Bueno. El gobierno revolucionario de Correa se encuentra en un proceso de desalojo de la Confederacin de Nacionalidades Indgenas del Ecuador CONAIE de su sede histrica, cedida en comodato por el gobierno ecuatoriano en 1991, poca en donde empez el auge del movimiento indgena ecuatoriano. Ms all de los pobres argumentos del gobierno para promover el desalojo, ya en la prctica este es un claro intento de golpear a la organizacin indgena. Este desalojo me recuerda al cierre de la fundacin Pachamama, enfocada en proyectos de desarrollo alternativo en la Amazona, y que empez a mostrarse contraria al gobierno de Correa. Ante esta realidad, el gobierno nos muestra el fetiche de la participacin ciudadana, de la conformacin de un partido, Alianza Pas, que orginalmente no naci como fetiche sino que lo fetichizaron.

Esta no es la nica expresin revolucionaria del gobierno de Correa. Otra expresin est en todas las trabas que se pusieron para que un grupo de jvenes que venan en bus desde Mxico pasen por el Ecuador y lleguen a la cumbre climtica que hace unas semanas se desarroll en Lima. Resultaba ser que el gobierno revolucionario detuvo al bus varias veces bajo argumentos tecncratas baratos y hasta ofensivos a la inteligencia. Lo particular es que dentro del bus se movilizaba el colectivo Yasunidos, quienes hace unos meses intentaron convocar a consulta popular para preguntar a la sociedad por la explotacin o no de los campos petroleros Ishpingo-Tambococha-Tiputini (ITT) situados al interior del parque nacional Yasun. A pesar de que hasta la Escuela Politcnica Nacional (universidad ecuatoriana especializada en ingeniera, matemtica, estadstica) indic que el colectivo logr reunir de forma correcta todas las firmas necesarias para convocar a la consulta, sin embargo el Consejo Nacional Electoral invalid un gran nmero de firmas hasta indicar que las firmas vlidas no eran suficientes para convocar tal consulta. Un gobierno de revolucin ciudadana que no toma en cuenta ni siquiera uno de los principios bsicos de la propia ciudadana: la participacin democrtica. Esto demuestra que lo ciudadano solo es un eslogan, solo es una careta, es otro fetiche.

Ahora, en un gobierno revolucionario y socialista del siglo XXI vemos como se han fortalecido los grandes cmulos de lindas mercancas que se venden en los centros comerciales ecuatorianos, cada vez ms grandes, que fomentan el consumo y hacen olvidar a los individuos de las condiciones laborales en que se produjeron tales mercancas (ejemplo icnico de esto es el celular i-phone y las plantas de produccin de Apple en China, aspectos invisibles en el centro comercial). Qu irona que en el gobierno de la revolucin, los centros comerciales -los puntos donde el fetichismo de la mercanca se expone ms frontalmente- hayan progresado tanto, al igual que el progreso de grupos econmicos como el grupo Juan El Juri o incluso el Banco del Guayaquil. En este ltimo caso hay un hecho anecdtico, pues en el ao 2008 Correa dijo textualmente:

Tuve reunin con el ingeniero Guillermo Lasso, presidente ejecutivo de Banco del Guayaquil, hasta donde yo recuerde la primera reunin que tengo con un banquero, verdad? En todo caso tengo que reconocer que es un banquero bastante inteligente, bastante interesante. No es con el mismo discurso de los banqueros de siempre. Entonces, bastante interesante la conversacin[2].

Pero luego, en el ao 2012, cuando se dieron elecciones presidenciales y Lasso, exministro de economa de Jamil Mahuad -presidente del Ecuador durante la crisis financiera de 1999-, se present como candidato presidencial, Correa hablando sobre l recin record el verdadero carcter burgus de Lasso y dijo:

A ese que quieren mandarlo de presidente, creyendo que el pueblo ecuatoriano es idiota, amnsico, y va a permitir que la banca vuelva al poder. Cunta irresponsabilidad![3]

Aqu el fetiche se encuentra en la propia fogosidad del discurso de Correa, quien se nos presenta como alguien contrario a la burguesa (cmo el mismo lo dice en sus ltimos discursos) sin embargo en realidad quin sabe con qu otros burgueses bastante inteligentes y bastante interesantes el actual gobierno tenga vnculos e intereses en comn.

Pero sigamos. Este gobierno del Buen vivir conform hace un tiempo una Comisin de la verdad para investigar los crmenes en contra de los derechos humanos sucedidos especialmente en la dcada de los ochenta. Sin embargo, segn cmo van las cosas, vamos a necesitar de una Comisin de la verdad para investigar al propio gobierno de Correa. Hay casos como Dayuma, Victoria del Portete e Intag[4], donde hay indicios de irrespeto a los derechos humanos. No solo eso, podemos mencionar tambin la detencin de los 10 de Luluncoto, personas acusadas de terrorismo por supuestamente haber atentado contra la seguridad del Estado al haber sido acusados de implantar cuatro bombas panfletarias, aunque ni siquiera se prob completamente ese hecho sino que se los detuvo en un momento de supuesta planificacin, tomando como pruebas algunos documentos subversivos.

Cuntas bombas panfletarias no habrn usado en su momento aquellos miembros revolucionarios que originalmente apoyaron al gobierno de Correa? Pero no vayamos ni siquiera a las bombas, quedmonos con las piedras. El 26 de septiembre de 2014 se desarroll en Quito una importante marcha de movimientos laborales, estudiantes, grupos ecologistas y dems organizaciones no afines al gobierno. Correa denomin a los protestantes como tirapiedras, aun cuando en las propias redes sociales empez a circular un video del propio Correa participando en las protestas de los forajidos, que luego desembocaran en la cada del entonces presidente Lucio Gutirrez (aunque toca admitir que no se logra ver a Correa tirando piedras)[5].

Sin embargo ese hecho solo es lo alegrico. Lo terrible fue que en las protestas del 26 de septiembre la polica detuvo a estudiantes, particularmente de los colegios Montfar y Meja, los colegios fiscales ms representativos de la capital, en donde estudian principalmente hijos de trabajadores o de personas no involucradas ni con el poder econmico ni poltico, a diferencia de colegios como el Americano, el cual en una de sus instituciones junior tiene el lema empieza tu propia empresa y que jams participa en ese tipo de protestas. Qu se hizo con los detenidos? Hay indicios de que fueron torturados y luego se empezaron procesos disciplinarios para expulsar a los estudiantes de sus colegios. Los compaeros -los llamo as pues yo mismo me eduqu en el colegio Montfar- pasaron varios meses sin asistir a clases, algunos fueron reubicados a otros colegios y en el caso del colegio Meja los padres de los estudiantes tuvieron que hacer hasta huelga de hambre para que se permita el reingreso de sus hijos al colegio.

Y saben qu hizo el gobierno? Organiz una de sus sabatinas (enlaces realizados los sbados donde Corrrea da un informe de labores semanal, por llamarlo de forma gentilmente sarcstica) en el estadio del colegio Montfar, y en primera fila, estudiantes fetiches con el uniforme del colegio sentados y aplaudiendo las declaraciones de Correa aleccionando a los estudiantes a que no deben dejarse manipular ni participar en protestas de ese tipo. Aqu se us como fetiche a la propia institucin que sirvi de punto de protesta estudiantil.

Seguimos? Pues bien. En el gobierno revolucionario se volvi a recurrir al endeudamiento externo salvaje, en un comienzo con organismos crediticios chinos y en la actualidad volvimos a los organismos tradicionales, en particular, el Banco Mundial, que fue en su momento duramente criticado por Correa pero que ahora abre nuevas lneas de crdito al gobierno. A eso se suma la colocacin de las reservas en oro del pas en manos de Goldman Sachs, ya saben, uno de los grandes bancos de inversin que en la crisis del 2008 pas a ser un banco comercial que fue salvado por el gobierno norteamericano. Es decir, el gobierno revolucionario del Buen vivir incluso recurre a los capitalistas financieros a fin de ganar liquidez. Aqu se volvi un fetiche la auditoria a la deuda externa que el propio gobierno de Correa promovi al comienzo de su gobierno.

Este es el gobierno de la revolucin, pero se est volviendo clebre como el gobierno de la robolucin y los nuevos ricos. Podemos preguntar eso al primo de Rafael Correa, Pedro Delgado, quien fue presidente del directorio del Banco Central del Ecuador, clebre porque minti indicando que tena ttulo de economista cuando no era verdad (l mismo reconoci a mentira) y que actualmente vive en Miami prfugo de la justicia (por ah se comenta su compra de una pequea mediagua de 380.000 dlares, similar a la que compr la actual presidenta de la Asamblea Nacional, Gabriela Rivadeneira). Aqu los casos de corrupcin abundan en las instituciones pblicas. Tenemos el posible peculado existente en el crdito que otorg el banco estatal COFIEC a Gastn Duzac sin ningn tipo de garantas, la acusacin de estafa que hicieron varios agricultores que esperaban recibir crditos de la Corporacin Financiera Nacional CFN, los contratos del hermano del presidente Fabricio Correa, etc.

Todava tengo ms. Y esto en particular es una clara muestra del fetichismo del progresismo, muy a la par con el modelo estalinista. Actualmente el gobierno es encuentra en plena construccin de grandes proyectos hidroelctricos, en particular el proyecto Coca Codo Sinclair. Ese megaproyecto servira para ayudar a disminuir la participacin de la generacin termoelctrica y aumentar la generacin hidroelctrica. El caso es que ese megaproyecto es financiado con crditos chinos, de modo que una empresa china -Sinohydro- est encargada de la construccin de la obra. Aqu no se traslad financiamiento chino sino que hasta las prcticas laborales chinas se trasladaron junto con trabajadores chinos y ecuatorianos sobreexplotados, maltratados. Este tema resalt -tibiamente- en la opinin pblica luego de la muerte de 13 trabajadores el da 13 de diciembre de 2014 por un derrumbe en un pozo de presin. Pero como todo gran proyecto obtenido a partir de la explotacin de la fuerza de trabajo, con el tiempo nadie recordar tal explotacin, solo se quedarn con el efecto inmediato. Otra expresin del fetichismo del progresismo, donde la explotacin queda oculta tras el espejismo del progreso.

Otro fetiche es la libertad de expresin. Es verdad que los medios de comunicacin histricamente han estado supeditados al poder econmico, pero ahora los medios estn supeditados al poder poltico. Ya no se sabe quin dice la verdad y quin no, ms an cuando el gobierno fomenta la persecucin y hostigamiento -sea oficial o sea por medio de los trolls que el gobierno tiene a su disposicin- a quienes opinan diferente.

Un ltimo fetiche que deseo mencionar es la relacin con el movimiento sindical y el empleo. El gobierno se hace llamar gobierno de los trabajadores y hasta sus funcionarios, en cada movilizacin de Alianza Pas, entonan tpicas canciones revolucionarias. Sin embargo cul es la realidad? Pues bien, el gobierno de Correa ha fomentado la desorganizacin del movimiento laboral -aunque cabe reconocer que ya la etapa neoliberal hizo aicos a ese movimiento- y a los dirigentes clebres se los fue anexando a la lgica del gobierno otorgndoles algn puesto o se los ha catalogado de oposicin cuando la absorcin no fue posible. Finalmente los dirigentes de oposicin pasaron a ser parte de los tirapiedras.

En trminos del empleo, desde que empez el gobierno de Correa hasta la actualidad no ha existido un verdadero cambio en la estructura del empleo de la fuerza de trabajo. Usando indicadores alternativos a los oficiales (debido a los cambios metodolgicos en la medicin del empleo) puede verse que en el ao 2000 un 69% de la poblacin econmicamente activa se encontraba en malas condiciones de empleo, mientras que en el ao 2013 la cifra pas a 66% de la PEA. Si recordamos que el gobierno de Correa empez en el ao 2007, podemos ver que la mejora en el empleo al menor con el indicador alternativo- es muy cuestionable[6]. As, el eslogan del gobierno de los trabajadores parece que en realidad es otro fetiche.

Hay todava muchos puntos ms que discutir, tanto en el caso ecuatoriano como en el caso latinoamericano. Ahora, podemos recibir como respuesta por parte del gobierno o de personas afines que, bien o mal, el gobierno de Correa ha hecho un mayor gasto social y una mayor obra pblica que ningn otro gobierno. Igualmente que las reformas en educacin y salud son puntos favorables del rgimen. Pero no se debe olvidar que todo gobierno se financia no con los fondos de quienes administran sino con los fondos que obtiene el Estado ya sea de su participacin directa en la produccin (p.ej. explotacin petrolera) o por medio de imposicin tributaria a trabajadores, capitalistas, pequeos propietarios, etc. Es decir, la construccin de obra, el mayor gasto social, el fomento a una mejor educacin y salud no son ddivas que provienen del gobernante de turno, sino que son derechos adquiridos a pulso por la sociedad y que se financian con ingresos de la propia sociedad. Los fetiches que vemos en primera instancia no pueden justificar las injusticias que existen detrs, ms all de que el gobierno de turno haga obra o se llame revolucionario.

Apenas he presentado algunos puntos de los que la memoria me permite, pero creo que son suficientes para introducir el concepto de fetichismo del progresismo como una forma particular del proceso de fetichismo existente en el capitalismo, extendido al uso de smbolos revolucionarios y de izquierda como fetiches para encubrir el verdadero carcter del quehacer poltico y econmico no solo del gobierno ecuatoriano sino de todos los gobiernos que, por medio del espejismo del progreso, en el fondo estn dando cuerda a una nueva etapa del capitalismo latinoamericano.

Ojal esa nueva etapa del capitalismo latinoamericano no vuelva a repetir las atrocidades de la dcadas de los ochenta y noventa, requiriendo el tener que pintar un Grito de la memoria actualizado, pero eso solo el tiempo lo dir ms an cuando, al menos en el Ecuador, ya empiezan a soplar vientos de crisis[7].

Notas:

[1] De hecho, en su interpretacin ms profunda, el Buen vivir es una opcin contraria al capitalismo y una opcin contraria al propio concepto de desarrollo.

[2] Ver https://www.youtube.com/watch?.

[3] Ver nota anterior.

[4] Ver http://inredh.org/index.php?

[5] Ver https://www.youtube.com/watch?

[6] Ver el estudio hecho por Noroa y Cajas (2014): http://bibdigital.epn.edu.ec/

[7] Ver nota anterior, conclusin general.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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