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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-01-2015

Los tratados internacionales que se avecinan contra los derechos de la clase trabajadora (I): el TTIP

Vidal Aragons
Mientras tanto


El contexto de negociacin, los orgenes del TTIP y su nuevo modelo de relaciones laborales

Uno de los argumentos clsicos durante la ltima etapa a la hora de justificar los recortes de derechos laborales es la necesidad de acabar con los efectos sociales de la crisis y de crear empleo. Nada ms lejos de la realidad. El proceso de creacin del TTIP (por sus siglas en ingls, correspondientes a Tratado Transatlntico de Comercio e Inversiones) es anterior a la crisis y responde, desde el punto de vista econmico y laboral, a dos elementos: por un lado, la clsica poltica de aumentar los beneficios de los grandes capitales a travs de incrementar el nivel de explotacin de la clase trabajadora, y por otro (y ante el contexto de hundimiento de buena parte de la economa especulativa) la entrada de las multinacionales en sectores de la economa productiva en los que hasta ahora su nivel de participacin era reducido, esencialmente los servicios pblicos.

La crisis del modelo de produccin de la globalizacin neoliberal se transforma en accin poltica de la burguesa para conseguir mantener su tasa de beneficios a travs de reducir los costes laborales: menos salarios, reduccin de las indemnizaciones por extincin del contrato, facilidades para modificar todas las condiciones de trabajo, etc., etc. En una primera fase, esto ha venido de la mano de la destruccin de puestos de trabajo para reducir en buena parte una generacin histrica de trabajadores entre los que sectores importantes gozaban de condiciones dignas. En su estrategia, ahora ya no optan por aumentar los niveles de desempleo (del actual 20-25%), sino por transformar el empleo de calidad que queda en empleo precario. Tres puestos de trabajo dignos los querrn transformar en cuatro de precarios, aumentando as sus beneficios y situando el desempleo en niveles del 15% en la prxima dcada.

El contenido y la significacin del TTIP con afectacin directa e indirecta sobre las relaciones laborales

Desde el punto de vista de los derechos laborales, podramos hablar de tres elementos esenciales que definen al TTIP: opacidad, intervencin privada en la regulacin y privatizacin del rgano de resolucin de controversias.

La propia Comisin Europea define en su web al TTIP de la siguiente forma: "El TTIP tiene por objetivo eliminar las barreras comerciales entre los Estados Unidos y la Unin Europea (suprimir aranceles y normativa innecesaria, restricciones a la inversin, etc.) y simplificar la compraventa de bienes y servicios entre estos dos espacios. Eliminar estas barreras supondr crecimiento econmico, creacin de puestos de trabajo y disminucin de los precios."

Una vez visto el contenido, debemos analizar la afectacin concreta. En primer lugar, realmente el TTIP no habla de aranceles, sino del conjunto de garantas y controles que intervienen en la exportacin e importacin de una mercanca; es decir, eliminar controles administrativos y garantas sobre los productos. En segundo lugar, cuando se refiere a la obligacin de estndares comunes de los derechos laborales, no se define si hablamos de mnimos o de mximos, pero encontramos una simple referencia al concepto de Trabajo Decente de la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT) y no a los convenios de esta organizacin internacional. Asimismo, no se establece en los documentos ninguna clusula de intangibilidad o no regresividad que obligara a mantener unos mnimos derechos. En un contexto en el cual estados de la Unin Europea reducen derechos y con un movimiento sindical mayoritario que no opta por la movilizacin, nos puede abocar a una prdida de derechos laborales. Si observamos la media de convenios de la OIT ratificados por el Reino de Espaa, 133, estn muy lejos de los 14 de los EE.UU. Esto tendra un claro efecto sobre la normativa interna, en una tendencia a la baja en la aplicacin del TTIP, transformando as el mandato de creacin de normativa comn en prdida de derechos.

Debemos tener en cuenta que, como ya intent el primer borrador de Directiva Bolkestein, se facilita la posibilidad de aplicar las normas del pas de origen si la empresa no tiene sede donde presta servicios y hace un simple desplazamiento de personal. Esto implicara que las normativas aplicables no seran las de estados de la Unin Europea sino el derecho laboral de los estados de EE.UU., en la mayor parte de los cuales no hay salario mnimo, derecho a negociacin colectiva o derecho de huelga.

No lo abordamos en este artculo porque se trata en otro captulo, pero uno de los grandes objetivos del TTIP es que los servicios pblicos sean totalmente privatizados (TISA es la hoja de ruta), lo que podran conseguir a travs de la Garanta del Mnimo Coste. Debemos recordar que, parcialmente, esto ya se ha incorporado a la normativa de entes locales vigente en Estado espaol.

Acuerdos de inversin y el ISDS: la privatizacin y privacin de justicia

Hablamos de opacidad por ser secretos buena parte de los documentos del proceso de negociacin (como, por ejemplo, la Nota de la Comisin de 26 de mayo de 2014 ya filtrada), si bien hay otros que se han hecho pblicos, como la nota informativa de la Comisin Europea de noviembre de 2013, donde se definen nuevas lneas de actuacin relativas a acuerdos de inversin: por un lado, "aclarar y mejorar las normas de proteccin de la inversin", y por otro mejorar el funcionamiento del sistema de solucin de controversias". Esto viene a significar que la nueva normativa podr desarrollar el concepto de "expropiacin indirecta". En la prctica, implicara que habra que compensar econmicamente a un inversor de un sector o actividad en el que se aumentaran los derechos laborales o los impuestos o en el que simplemente se optara por recuperar la titularidad o gestin pblica. Estas tres situaciones tendran la consideracin de dao a la inversin que debera ser indemnizado por el Estado.

El nuevo sistema de solucin de controversias, el otro gran elemento del TTIP, es el ISDS (Solucin de Controversias entre Inversores y Estados). Vendra a ser un tribunal de arbitraje formado por tres juristas privados, haciendo uno de ellos de juez. Este organismo est pensado para que las empresas puedan emprender acciones legales contra un Estado si consideran que sus intereses comerciales han sido perjudicados. Indudablemente, esto no solo rompe con cualquier concepcin del Estado de Derecho sino que resta soberana incluso a los aparatos del estado de los Estado-nacin. Las resoluciones, laudos, seran no recurribles y ejecutables. Hasta ahora hemos conocido los tribunales pblicos que emanan de un aparato del Estado burgus, que, ms all de su naturaleza de clase, de la normativa existente y de la correlacin de fuerzas del movimiento obrero, en algunas ocasiones permiten resoluciones progresistas como mecanismo para minorar el conflicto capital-trabajo. Con el ISDS la normativa tiene un origen privado, con la intervencin directa de los lobbies, los tribunales no tienen jueces pblicos sino juristas privados y no se permite ni el recurso. Adems, deberamos ser conscientes de que aqu las partes son multinacionales y Estados, y los autnticos perjudicados son la clase trabajadora y las naciones sin Estado que ni siquiera pueden comparecer en el procedimiento para defender sus intereses.

Con el ISDS ya no hablamos de golpe de Estado contra los derechos sociales sino contra la propia democracia burguesa; quien legisla y emite resolucin son los representantes de la burguesa para garantizar que cuando se municipalice, se nacionalice, se aumenten los impuestos o se conquisten derechos laborales, les haya que compensar econmicamente.

Las justificaciones del TTIP

Las justificaciones del TTIP, que encontramos en el informe realizado por el Centre for Economic Policy Research de Londres, son dos ideas muy simples: el incremento del PIB y la creacin de empleo.

El incremento del 0,5% del PIB lo sitan en la eliminacin de lo que denominan aranceles a las mercancas, y que fijan entre el 10 y el 20% de su coste. No solo no es correcto el dato de que los aranceles suponen el porcentaje sobre el coste que dicen, sino que por rebajar o eliminar los mismos no se aumenta el PIB (esto ltimo siempre depende de la demanda y no de la desregulacin normativa). El incremento del PIB lo sitan en los sectores del metal (12%) y alimentos procesados (9%) por la eliminacin de controles de seguridad y alimentarios. El eliminar garantas y controles y rebajar salarios tiene un efecto de cada de la demanda en los territorios donde se aplica, por lo que el primer efecto es la cada del consumo en los estados de la Unin Europea. El disminuir controles no supone aumentar la demanda sino rebajar costes. Ello a su vez tiene un efecto de destruccin de empleo que provoca esa cada de consumo. Asimismo, la llegada de productos a un coste inferior supone una disminucin de la produccin interna.

En cuanto a la creacin de empleo, en el caso de Espaa la sitan en 144.000 puestos de trabajo. Pero debemos explicar que la tendencia ser a eliminar puestos de trabajo y a transformar empleo de calidad en precario. Todos los tratados llamados de libre comercio han tenido efectos en el conjunto del planeta, cuantificando ya los primeros estudios la prdida de un milln de puestos de trabajo como consecuencia del TTIP (Tufts University). A continuacin, en el caso concreto del Estado espaol explicaremos el porqu.

Los efectos del TTIP en el Estado espaol

El TTIP puede convertirse en uno de los grandes ataques no ya contra la soberana de los pueblos (que bajo el capitalismo no existe) sino contra el Estado de Derecho como lo hemos conocido en las ltimas dcadas. A la vez, y como ya hemos adelantado, el objeto que se persigue es encontrar nuevos mercados para las burguesas internacionales a travs de la eliminacin de garantas de todo tipo, la degradacin de las condiciones laborales y asegurarse la gestin privada de los histricos servicios pblicos.

En el terreno de lo concreto, y analizado el carcter perifrico de la economa espaola (construccin, turismo, automvil y agroalimentaria), encontraremos que algunas zonas que tienen el automvil y el metal como principales actividades (Barcelona, Valencia, Valladolid, Pontevedra) vern una cada de sus producciones por llegar a los mercados vehculos y productos estadounidenses fabricados con menos derechos laborales. Asimismo, el efecto indirecto ser una permanente presin sobre los salarios dignos de los sectores del automvil y el metal, algo que tambin podra ocurrir en otros sectores, como la alimentacin por la llegada de productos a bajo precio fruto de la falta de derechos laborales y la alteracin gentica de los mismos. Tan solo debemos observar el efecto de la eliminacin de un milln de puestos de trabajo en la agricultura y la alimentacin en Mxico en los veinte aos de vigencia del NAFTA.

Ahora ya no hablamos de deslocalizacin de actividades, sino de un proceso de degradacin interna de las condiciones laborales por el que las pequeas y medianas empresas no pueden asumir las cadas de costes, cuestin que provocar la destruccin de empleo. En ese camino, los trabajadores y trabajadoras de las grandes empresas vern degradadas sus condiciones laborales.

No han sido objeto de anlisis en este artculo los efectos de las propuestas del documento secreto de 26 de mayo de 2014, pero su desarrollo es un puro expolio y robo de los servicios pblicos a manos de las multinacionales. Imponer el mejor precio como criterio principal en la gestin del servicio pblico es un regalo para las grandes empresas privadas, al tiempo que implicar un proceso sin precedentes de degradacin de las condiciones laborales. nicamente tenemos que ver las condiciones de los trabajadores y las trabajadoras de Telefnica hace veinte aos y las de las contratas privadas del sector de la telefona en la actualidad. Tambin deberamos ver la calidad de los servicios de ahora y los que tenamos con titularidad pblica. Es por eso que quieren garantizar la imposibilidad de remunicipalizaciones y nacionalizaciones.

Ms all de las dificultades para conocer todo lo que se discute entre EE.UU. y la Comisin Europea, el TTIP, CETA y TISA son los mecanismos a travs de los cuales nos roban servicios pblicos y degradan condiciones laborales como camino para mantener las tasas de beneficios de las multinacionales. Pero, sobre todo, son la nueva tctica y estrategia en que la desposesin se desarrolla a travs de mecanismos casi sin posibilidad de participacin pblica y donde generan un sujeto antagnico con dificultades de identificacin.

Ahora ya no hablamos de modelos econmicos dentro del capitalismo, hablamos de un modelo nico con una nica posibilidad de gestin, empobreciendo a las clases trabajadoras y terminando con expresiones de democracias formales. Pensar que hay algn tipo de libertad en el paraguas de la Unin Europea es una utopa reaccionaria y mantenerse en el capitalismo como modelo econmico es asumir el sufrimiento social.

Fuente: http://www.mientrastanto.org/boletin-131/notas/los-tratados-internacionales-que-se-avecinan-contra-los-derechos-de-la-clase-traba



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