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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-01-2015

La lucha por los votos en El Salvador

Roberto Herrera
Rebelin


Los Estados bien ordenados y los prncipes sabios cuidaron siempre de no descontentar a los grandes hasta el grado de reducirlos a la desesperacin, como tambin de tener contento al pueblo. Maquiavelo, El Prncipe, Cap.XIX.

La carrera por el poder poltico en las economas de mercado tiene ms parecido con el Vale todo, un hbrido deportivo de origen brasileo obtenido de la combinacin de diferentes artes marciales, que con la lucha de clases de Carlos Marx y Federico Engels o con el arte de Marcial de hacer poltica en El Salvador del siglo pasado.

Por este motivo y de acuerdo al bajo nivel cualitativo y cuantitativo de la lucha ─ real ─ de clases ─ en El Salvador, en la lucha por los votos nada es imposible para el partido oficialista FMLN. Por eso, el nombramiento del empresario Nayib Bukele, como candidato para la alcalda de San Salvador en las prximas elecciones el 1 de marzo no sorprendi a nadie, ya que dicha maniobra electorera forma parte de la poltica reconciliadora y concertadora del FMLN. Como tampoco ha sorprendido la noticia que Jaime Hill, miembro de una de las familias ms acaudaladas del pas, formar parte del consejo municipal de San Salvador, en el caso de salir electo alcalde Nayib Bukele.

Todos estos tejes y manejes, dimes y diretes de la poltica real efemelenista, son parte de las reglas del juego de la lucha por el poder, pero no por el poder en el sentido clsico marxista, sino ms bien en el sentido de poder administrar los bienes y los servicios pblicos. La municipalidad, como parte de la superestructura de un estado, puede considerarse como una empresa especializada fundamentalmente en prestar diversos servicios a la ciudadana, velar por la limpieza de la ciudad y recaudar los impuestos municipales.

Tanto Nayib Bukele, Jaime Hill y probablemente otros ms, por el hecho de ser supuestos exitosos empresarios, renen ─ tcnicamente ─ las condiciones para administrar presupuestos, hacer malabares con activos y pasivos, reducir los costos de produccin y la obtencin de buenos beneficios. Y por ltimo, pero no menos importante, est el hecho que ambos representan el perfil del capitalista moderno del siglo XXI, es decir, progresista, preocupado por la intrngulis social y el medio ambiente. Incluso Nayib Bukele se declara pblicamente como un poltico radical de izquierdas. Estos seores capitalistas modernos contribuiran mucho ms y directamente al bien vivir de la sociedad salvadorea invirtiendo sus capitales en el pas, creando nuevos puestos de trabajo y mejorando los contratos laborales de los empleados y obreros.

Ahora bien, al reducirse la poltica meramente a la gestin administrativa, o bien, a la posibilidad de tener una fuente de ingresos, la poltica se transforma en una misin filantrpica, en un oficio de rutina, en un cargo ministerial o comunal; entonces la poltica pierde su carcter y contenido histrico liberador y emancipador para convertirse en un modus vivendi. Cuando el poltico antepone sus intereses personales y deja de ser el regulador entre los intereses del ciudadano, del Estado y de las clases sociales, entonces comienza un proceso de enajenacin que irremediablemente desemboca en el nepotismo, corrupcin y malversacin de los fondos pblicos.

Las prximas elecciones legislativas y municipales, tienen en cierta medida, el carcter de tercer round en la lucha cuerpo a cuerpo entre el FMLN y ARENA; una lucha en la que todo vale; pero tambin en la cual todo─ o mucho─ se puede perder.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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