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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-08-2005

Entrevista a Marta Harnecker
En el laboratorio de una revolucin

Ignacio Cirio
Siete sobre Siete


Uruguay, 22 agosto 2005.- Su obra Fidel: la estrategia poltica de la victoria conoci varias ediciones en todo el continente y constituy uno de los textos de divulgacin sobre el proceso revolucionario cubano ms ledos en los ltimos 20 aos. En otro de sus trabajos, Haciendo posible lo imposible: la izquierda en el umbral del siglo XXI (1), editado inicialmente en Cuba y luego en Chile, Colombia Mxico, Portugal y Espaa, Marta Harnecker ofrece un panorama de los movimientos populares de Latinoamrica y, ya desde el ttulo, aventura una definicin del accionar poltico de cambio hacer posible lo que a primera vista resulte imposible que hoy repite, entre otros, el presidente venezolano Hugo Chvez para ejemplificar el sentido que tiene la Revolucin Bolivariana. Ms an, desde hace ya tres aos, la chilena que dej su patria perseguida por la dictadura pinochetista se traslad desde La Habana, Cuba, hacia Caracas, donde reside y trabaja como estrecha colaboradora ad hoc de Chvez en lo que ella misma define como el "laboratorio" revolucionario que es el pas petrolero en la actualidad. Harnecker es, as, parte de un selecto grupo de intelectuales militantes, orgnicos que, con asiento dentro o fuera del territorio venezolano, "asesoran" al conductor del proceso que, desde inicios de ao, tiene como meta declarada la construccin del "socialismo del siglo XXI". Como parte de ese think tank de izquierda debe contarse adems, a tericos, periodistas y divulgadores como Heinz Dieterich Steffan (alemn profesor de la Universidad Autnoma mexicana), el uruguayo director de TeleSur Aram Aharonin y Luis Bilbao (periodista argentino y director de la revista Amrica XXI), entre otros. Harnecker tuvo a su cargo, por ejemplo, la edicin e indexacin de El nuevo mapa estratgico, un libro en el que se recogen intervenciones de Chvez efectuadas en noviembre de 2004 ante la plana mayor de su gobierno y donde est condensada la doctrina de la Revolucin Bolivariana.

Desde esa perspectiva, Harnecker brinda en esta entrevista con Siete sobre Siete datos significativos y de primera mano acerca de los debates y las prcticas que pautan la actualidad de la Revolucin Bolivanaria. Asegura que existi un quiebre de parte de los sectores burgueses venezolanos en su enfrentamiento al gobierno luego de derrotado con creces el paro general de fines de 2002 que motiv una aguda situacin de escasez en productos bsicos. Pero adems explica por qu, mientras se propugna la necesidad de "construir el socialismo" se hacen de parte de la conduccin bolivariana ingentes esfuerzos para que el empresariado privado entre al redil de los cambios sin renunciar a la posesin de los medios de produccin o a una tasa de ganancia cuyo lmite son las medidas que permitan abatir los lacerantes niveles de pobreza venezolanos.

En qu momento poltico se encuentra la Revolucin Bolivariana?

En un momento de profundizacin de la revolucin. En un esfuerzo por hacer ms eficiente el aparato del Estado y por luchar contra la corrupcin, purificando la polica y organismos de seguridad del Estado. Tratando de profundizar la democracia participativa y esforzndose por implantar otra lgica econmica: una lgica humanista y solidaria.

Cules han sido los pasos ms importantes en el proceso poltico desde que Chvez defini el rumbo socialista de la Revolucin Bolivariana?

Te asombrar quiz que te diga que no ha habido ningn paso de relevancia dado despus de dicha definicin. Lo que ocurre es que la prctica fue demostrando a la dirigencia del proceso que la lgica humanista y solidaria que ellos iban implantando a todo nivel, especialmente en el terreno econmico, chocaba a cada paso que daban con la lgica capitalista del lucro.

Por ejemplo, no se poda crear cooperativas agrarias ni de productos industriales bsicos exitosos si el Estado no asuma gran parte de la compra y distribucin de dichos productos. No se poda controlar el efecto de exceso de circulante producto de la enorme cantidad de becas que el gobierno est otorgando a todos los venezolanos que estn estudiando en las distintas misiones si no se buscaba un mecanismo para controlar los precios de los productos de la dieta bsica que los sectores ms humildes consumen. Cmo resolver esto dentro de la lgica capitalista donde el motor del sistema es la ganancia y no la satisfaccin de las necesidades humanas? Una medida que fue adoptada como medida de emergencia para asegurar la alimentacin de la poblacin cuando la oposicin quiso detener el proceso doblegando por hambre al pueblo venezolano durante el paro empresarial de fines del 2002: la compra estatal masiva de productos alimentarios en el exterior para nutrir improvisados mercados populares, mostr el camino. Hoy cientos de mercados populares distribuidos en todo el pas, y que ya cubren el 40% del consumo de alimentos de la poblacin, ofrecen productos a precios mucho ms baratos que los centros comerciales privados y sus precios han sido mantenidos mediante subsidio estatal al mismo nivel que al inicio de la experiencia. Por otra parte, se est estimulando a los campesinos a producir internamente lo que hasta hace poco se importaba, asegurndoles la compra de sus productos y evitando los intermediarios.

Como ves, el "socialismo" no empieza en Venezuela cuando Chvez lo declara a comienzos del 2005 sino bastante antes. Y hablo de socialismo entre comillas, porque en realidad lo que se haba iniciado en Venezuela no era el socialismo sino un camino que poda conducir hacia una sociedad regida por una lgica humanista y solidaria, donde todos los seres humanos puedan alcanzar su pleno desarrollo.

Chvez no niega que en sus inicios l crey que era posible resolver los profundos problemas econmicos y sociales de Venezuela por una tercera va; crey que era posible humanizar el capitalismo, pero la historia le hizo ver que eso no era posible.

La insistencia en el socialismo como el nico camino, paradjicamente aparece al mismo tiempo que se hacen esfuerzos por incorporar al sector privado a los planes econmicos del gobierno, no es esto contradictorio?

Es algo contradictorio para la visin clsica que se ha tenido del socialismo como una sociedad en que todos los medios de produccin deben estar en manos del estado eliminndose de raz la propiedad privada. En esta visin clsica se pone el acento en la propiedad y no en el control de los medios de produccin. Cuando Chvez habla del socialismo que se intenta construir en Venezuela l siempre aclara que se trata del "socialismo del Siglo XXI" y no una copia de los modelos socialistas anteriores. Lo central hoy en Venezuela es salir de la pobreza. Hace poco o a un joven izquierdista criticar al vicepresidente de la Repblica de reformista porque hablaba de que el enemigo principal era la pobreza, y que haba que eliminar la pobreza, en lugar de hablar de la necesidad de eliminar a la burguesa. Qu ceguera! Qu dogmatismo! Cul es la necesidad de atacar esas empresas privadas en este momento? Estas son meras consignas radicales que tienen poco que ver con un anlisis de la situacin real.Cmo no entiende ese joven que para salir de la pobreza entre otras cosas hay que crear empleo productivo y que la reactivacin del sector privado ha sido la principal fuente de empleo en los ltimos meses en el pas? Por qu no se pregunta cul es la razn por la que la burguesa venezolana, que se jug entera por derrocar a Chvez en el pasado, hoy est dispuesta a colaborar con el gobierno?

Ni el propio Lenin pens que era necesario eliminar la propiedad privada para empezar a construir el socialismo. Pocos han ledo uno de los decretos iniciales del recin estrenado gobierno sovitico: el decreto sobre la publicidad privada que parta de la base de que los capitalistas privados dispuestos a colaborar con el gobierno deban tener un espacio para publicitar sus anuncios. No fueron los socialistas los que marginaron a los capitalistas en Rusia, fueron los capitalistas los que automarginaron al negarse a colaborar con el gobierno sovitico y optar por la guerra civil.

Cuando se analiza este problema no hay que olvidar el tema de la correlacin de fuerzas. Mientras la burguesa se sienta fuerte y crea poder dominar la situacin por las urnas o por las armas es comprensible que no est dispuesta a colaborar con un proyecto revolucionario que vaya contra la lgica del capital. Pero, qu poda hacer la burguesa venezolana luego de ser triplemente derrotada: fracas el golpe militar de abril del 2002, no logr sus objetivos el paro empresarial de fines de ese ao y ni el referendo de agosto del ao del 2004? No le quedaba otra alternativa que irse del pas o colaborar con el gobierno si ste le daba facilidades crediticias y le aseguraba mercado.

Pero no implica un peligro esta coexistencia con la burguesa?

Claro que implica un peligro. La lgica del capital buscar imponerse siempre. Se dar una lucha constante por ver quin vence a quin. Estamos en el inicio de un largo proceso. El control del poder poltico, el control cambiario, una correcta poltica de crditos en la que los capitalistas reciben el prstamo siempre que acepten determinadas condiciones que fija el gobierno que produzcan para el mercado nacional creando fuentes de trabajo, que paguen impuestos, que colaboren con las comunidades aledaas, etctera son frmulas que usa el gobierno bolivariano para hacer que los empresarios venezolanos medianos y pequeos se comprometan a colaborar con el programa del gobierno cuyo eje es eliminar la pobreza. Son precisamente estos sectores los que se vieron ms afectados por la globalizacin neoliberal.

Pero, no hay que olvidar que se viene de una sociedad en que impera la lgica del capital, con una cultura que inclina tanto a los dueos de las empresas como a los trabajadores que en ellas laboran a la bsqueda de objetivos individualistas. Por eso el socialismo slo lograr triunfar sobre el capitalismo si pone en marcha, junto a la transformacin econmica, la transformacin cultural de la gente. En la medida en que las personas vayan percibiendo los efectos positivos del nuevo modelo econmico que se est tratando de llevar adelante orientado por esta nueva lgica humanista y solidaria, en la medida en que vayan venciendo el individualismo, el consumismo, el afn de lucro en su propia prctica cotidiana, llegarn a las mismas conclusiones a las que Chvez lleg: que la nica alternativa a las nefastas consecuencias del capitalismo neoliberal es el socialismo. Es sintomtico que encuestas recientes indican que hoy un 40% de la poblacin ya considera el socialismo como algo positivo. Este es un gran avance si se considera el bombardeo ideolgico al que sta ha sido sometida. Los efectos prcticos de las medidas humanistas y solidarias adoptadas por el gobierno son fusiles ms poderosos que todos los misiles mediticos lanzados por la oposicin

Y, teniendo claro que se trata de dos modelos econmicos antagnicos, es fundamental que una parte importante de los recursos del estado se destinen a afianzar y desarrollar el sector estatal de la economa, ya que el control de las industrias estratgicas es la mejor forma de asegurar que triunfe la nueva lgica humanista y solidaria y se cumplan a cabalidad el plan de desarrollo nacional orientado a eliminar la pobreza.

La bsqueda de colaboracin con el capital privado slo debe plantearse en la medida en que permita avanzar en ese sentido.

Esa definicin implica un cambio conceptual, en la medida que significa "inventar el socialismo", en el siglo XXI y en Amrica latina bajo una hegemona norteamericana severa. Qu innovaciones tericas aparecen como ms urgentes?

Ms que innovaciones tericas, creo que hay muchos elementos que ya se encontraban en los pensadores marxistas clsicos, pero que luego fueron desconocidos u olvidados. El Socialismo del Siglo XXI debera retomarlos al mismo tiempo que tendr que inventar soluciones nuevas a los nuevos problemas planteados por los cambios sufridos por el mundo en estos ltimos aos. Uno de ellos: el socialismo como la sociedad ms democrtica. Ya Lenin deca: "capitalismo igual democracia para una lite; socialismo igual democracia para la gran mayora de la gente". Otro, la importancia del tema del control de los trabajadores. Puede haber propiedad estatal, pero sin control obrero no es propiedad socialista; en cambio puede haber una propiedad privada pero con control obrero y quiz pueda acercarse ms al socialismo que la anterior. Otro: cada pas deber buscar su propio camino de transicin al socialismo. Lo que pueda o no hacerse depender en gran medida de la correlacin de fuerzas que en ese pas y a nivel mundial se de a favor del socialismo.

Si queremos ser consecuentemente radicales y no radicales slo de palabra debemos empearnos en el trabajo diario de construir la fuerza social y poltica que nos permita llevar adelante los cambios que queremos. Cunto ms fructfera sera la poltica si quienes tomaran la palabra fuesen aquellos que estn comprometidos en esa militancia cotidiana y no aquellos que hacen de un escritorio su militancia!

Despus de largos aos viviendo y trabajando en Cuba, por qu te fuiste a vivir a Venezuela?

Para acompaar de cerca ese laboratorio que es el proceso revolucionario bolivariano y darlo a conocer en el exterior. Para apoyar en lo que se pueda y especialmente en el tema de la participacin protagnica de la gente, que es mi pasin.

Aunque Chvez se proyecta cada vez con ms fuerza en el escenario latinoamericano, algunas fuerzas de izquierda, populares y an con responsabilidades de gobierno todava parecen mirar con recelo su liderazgo. Crees que la izquierda de la regin valora adecuadamente el proceso venezolano?

Creo que lo est valorando cada vez ms. Los hechos se imponen con demasiada fuerza. Pero todava hay quienes, tanto dentro como fuera del pas, no entienden la importancia de poder contar con un gobierno popular para el avance de las luchas de su pueblo, por muy limitado que este sea.

Qu implicancias tiene el hecho de que, a quince aos de la cada de la Unin Sovitica, hoy en Amrica latina se haya instalado con tanta fuerza el debate sobre la construccin de un sistema contrapuesto al capitalismo?

Que estamos en el comienzo de un nuevo ciclo de avance revolucionario y que hay que acelerar la construccin de los factores subjetivos que eviten nuevas frustraciones histricas. Por desgracia, son contados los pases donde las fuerzas sociales y polticas de izquierda trabajan armnicamente potencindose las unas a las otras. Suele predominar el personalismo, la ambicin poltica entre sus dirigentes. No se ha entendido suficientemente que es en la unidad donde est la fuerza, pero que la unidad se construye respetando las diferencias. No se ha entendido suficientemente que el arte de la poltica es construir la fuerza poltica y social que permita hacer posible en el maana cercano lo que hoy parece algo imposible; que para construir fuerza poltica hay que construir fuerza social.

NOTAS

1. MEPLA, La Habana, febrero de 1998. Algunos pasajes de este trabajo, junto a varios artculos de Harnecker pueden consultarse libremente en www.rebelion.org/harnecker. Nota del editor: Este libro fue publicado por primera vez por Siglo XXI Editores en Espaa.

2. Los llamados MERCAL.



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