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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-01-2015

Estudio Crtico del Discurso: endo y exo definiciones religiosas y libertad de expresin
Reacciones xenfobas al asesinato masivo de "Charlie Hebdo"

gor Rodrguez Iglesias
Rebelin


Los atentados de Pars de los ltimos das han provocado reacciones de todo tipo en la sociedad europea occidental. (Vaya por delante aqu mi condena a los atentados).

La primera reaccin fue xenfoba y racista: en Francia, Le Pen y su Frente Nacional; en el Reino Unido, Farage y su Ukip; o en Alemania, Pegida y su AfD. Son tres ejemplos, entre muchos, porque durante estos das hemos atendido estupefactos a una oleada de discursos particulares visibles a travs de las redes sociales donde ciudadanos de a pie exponan su parecer, compartiendo todo tipo de elementos grficos, normalmente contra el Islam y tambin contra las personas de origen rabe. Enseguida se pudieron ver algunos enlaces de opiniones anteriores en el tiempo, como aquellas palabras del escritor espaol A. Prez-Reverte diciendo es la Guerra Santa, idiotas porque se lo dijo un amigo de cervezas- y seremos todos decapitados.

Los peridicos, las radios y las televisiones hicieron lo propio. En un momento en el que ms que nunca prima la inmediatez (antes era la radio la que tena el margen de error por la rapidez al informar), se antepone publicar literalmente lo que sea antes que informacin veraz y contrastada. No es el fin aqu analizar el hilo de las publicaciones en funcin de los citados acontecimientos, por lo que no nos detendremos en tal cuestin, interesante, por otra parte. A las informaciones les sucedan o les iban acompaando las opiniones: tanto de los colaboradores de las secciones de Opinin como de los propios lectores.

Si alguna vez alguien quiso tener a su alcance un corpus de discursos racistas actualizado al instante, est de enhorabuena: los comentarios de los sitios web son una fuente de riqueza textual en relacin a ese contenido.

A tales comentarios se acompaaban ilustraciones de los dibujantes de los peridicos y otros medios grficos, que, al igual que los enlaces de noticias, eran compartidos por los usuarios de las redes sociales.

Los lingistas que nos dedicamos a estudiar los discursos sabemos que todo lo dicho, lo escrito o lo representado grficamente comporta un orden social, una ideologa. Ese da y el siguiente fluyeron ideologas de la desigualdad, promulgndose el racismo, la discriminacin religiosa y la xenofobia, focalizndose hacia los musulmanes y rabes. Ni que decir tiene que muchos de los discursos observados asimilaban musulmn y rabe y, con ellos, fundamentalismo y terrorismo.

Comenz a fluir un discurso de la endo o autodefinicin y de la exodefinicin.

En el ejemplo de Prez Reverte, cuyas palabras no correspondan a estos das, pero s eran compartidas, comentadas y asumidas al hilo de los sucedido en la revista Charlie Hebdo y otras ubicaciones parisinas, se puede observar esta definicin de un grupo (nosotros, los romanos, literalmente) frente a ellos (los no romanos).

Este artculo de ABC, del 9 de enero, de Ignacio Camacho presenta esta dicotoma simplista (europeos vs. brbaros) en estos trminos: Esta civilizacin, la occidental, la democrtica, es con todos sus defectos mejor que las dems [] una sociedad abierta, culta, desarrollada, cvica, a veces ftil pero no tan estpida como para dejarse destruir en nombre de su propia trivialidad. Es decir, se presenta a todo aquello que no es Europa y europeo como cerrado, inculto, subdesarrollado, incvico y trivial. Este etnocentrismo no oculta la radicalidad de este pensamiento eurocntrico y de su postura, que significa negarse a comulgar con las verdades declaradas del relativismo, que, como se infiere, es presentado como negativo frente a un positivo eurocentrismo.

Las crticas al relativismo y la exaltacin del eurocentrismo frente a las otras formas (desvalorizadas, deslegitimadas) tambin forman parte del aparataje discursivo de otro opinador de ABC, el locutor de Onda Cero Carlos Herrera, que el mismo da, 9 de enero, escriba esto:

Occidente, en su permanente reinvencin del relativismo, da muestras a diario de su insoportable complejo de pecado original, de una permanente expiacin de culpas alimentadas por su propia factora histrica; sin percatarse de que, mediante ese perverso mecanismo, acabar sucumbiendo al desmontaje milimtrico de valores irrenunciables que han caracterizado su progreso. Cuando ese sistema se desmenuce, otros lo acabarn ocupando y lo harn con normas ajenas a todo lo que la nica civilizacin presentable ha conseguido.

Esta nica civilizacin presentable es colocada frente a otros [] con normas ajenas y se explicita ideolgicamente para el autor que es funesto [el] multiculturalismo. Para Herrera existen perfectos cmplices: los que desde Occidente alimentan a diario esta absurda conciencia de culpabilidad, la izquierda europea, esa cosa tan amorfa en plena descomposicin descontrolada. Y todo, en su opinin, con un fin: la bsqueda de nuevos proletarios, que, segn el autor, vendran a ser los islamistas, a quienes, segn Carlos Herrera, esa izquierda europea vera como una nueva forma de protesta social, algo incomprensible para el locutor de Onda Cero y articulista de ABC, ya que de este modo estaran defendiendo culturas extraordinariamente ajenas a sus utopas revolucionarias y desatendiendo la propia, la que le ha hecho llegar hasta aqu en mucho mejores condiciones que sus supuestos protegidos.

Esta ltima frase es reveladora de una estrategia de condescendencia, que refleja la relacin de fuerza de clases y slo se emite desde la dominante: Herrera le concede a esas utopas revolucionarias logros, incluyndolas en el resto del endogrupo.

Se cita a Serafn Fanjul, especialista en filologa semtica y se le legitima por ello, por sus conocimientos histricos y textuales de la cultura rabe, que nada tiene que ver per se con el terrorismo y los fundamentalismos. Siendo otra firma habitual en los ltimos aos de ABC, Fanjul ha criticado con irona el multiculturalismo y ensalzado, por ejemplo, una propuesta, entonces desde la oposicin, de Mariano Rajoy (PP): el contrato para la integracin, que, amn de moderado y sensato, puede tomarse como un medio de facilitar la estancia de los forasteros en Espaa y la relacin fluida y distendida con nosotros, algo ms que deseable, escriba en aquel peridico el 1 de marzo de 2008. Son las ideologas dicotmicas y exodefinidoras: nosotros y los otros, los problemticos.

Esta construccin discursiva, con este determinado componente ideolgico, llega a su mximo apogeo, ya adelantado por Reverte: es la Guerra Santa, idiotas. Camacho, el 8 de enero, ha publicado en ABC que, efectivamente, en su opinin, sin lugar a dudas, hay una guerra y la podemos perder porque nosotros dudamos y ellos no. Puede parecer al lector, hasta ahora, que hayamos forzado esta dicotoma en los discursos de estos articulistas de opinin del peridico conservador espaol. Ni mucho menos: el propio Ignacio Camacho define el endogrupo y el exogrupo desde su particular punto de vista:

Nosotros: los europeos, los occidentales, los partidarios religiosos o laicos de organizarnos en democracia y vivir en libertad. Ellos: los integristas islmicos, los fanticos del Corn y su yihad que crecen y se multiplican en las sociedades libres aprovechando su flexibilidad multicultural.

No obstante, en este ellos queda excluida la mayor parte de la poblacin de los pases donde una considerable parte de la poblacin se dice practicante del Islam, pases puestos en entredicho. Se excluye tambin a las comunidades y grupos de extranjeros y -en Espaa, Francia, etc.- procedentes de pases rabes un 20% del total musulmn aproximadamente- y sus descendientes, que, obviamente no son extranjeros y que estn plenamente integrados en las sociedades europeas, con independencia del dios al que recen. Es clave esa demonizacin del multiculturalismo, que, curiosamente, estos autores hacen definidor de aquellas sociedades que presentan ante sus lectores (consumidores de ideologa), paradjicamente, como cerradas. Por su parte, la democracia y libertad europeas son presentadas como contrapuestas al multiculturalismo en estas particulares visiones.

El discurso de Camacho no solo polariza los grupos en europeos/yihadistas, sino que habla de multiplicacin, lo que implica que hay personas que de no ser integristas islmicos pasan a serlo. Quines son: los llamados moderados, los cmplices de los que habla Herrera? Se enciende el foco de la sospecha sobre los musulmanes en general: incluso el especialista (Serafn Fanjul) no lo tiene claro: Si existen mulsumanes moderados, que aparezcan (ABC, 19 de septiembre de 2006). Para ser justos, Prez-Reverte s habla de ellos: Se trata tambin de proteger al Islam normal, moderado, pacfico (XL Semanal, 28 de septiembre de 2014).

La dicotoma se propag rpido tras el asesinato masivo de Pars en las redes sociales a travs de vietas como sta, en la que se presenta a un musulmn como un asesino al volante.

Fuente: Facebook

 

La pregunta es, cuntos mulsulmanes que conducen sus vehculos por las carreteras espaolas o francesas han arremetido contra los peatones en un acto de asesinato masivo? Alguien dir que lo hizo uno (!) en Canad hace tres meses y para el imaginario discursivo de Herrera y compaa podra ser una cifra pertinente. En rigor, obviamente, no lo es.

Ese imaginario no se corta a la hora de ensalzar su dicotoma, con referencias histricas, como esta de Puebla en ABC, donde se puede ver a Rodrigo Daz de Vivar, el Cid, a caballo, a luchar contra 300 moros?

Fuente: Facebook

 

Todo acompaado de multitud de comentarios xenfobos, racistas y acusadores a diestro y siniestro.

Algunos ya hablaron de Tercera Guerra Mundial, idea que sostiene Prez-Reverte, acompaada de un idiotas para los que discrepan.

Muchos quisieron ver a un islamista en el autor de los envos de paquetes sospechosos a redacciones periodsticas de Madrid el mismo da del suceso parisino. Luego se supo que el individuo autor de tales envos no tiene nada que ver con el Islam y no es rabe ni extranjero: es espaol, como el Cid (nota: en rigor, el Cid no era espaol, sino castellano). Incluso, muchos recordaron cmo apenas una semana antes un hombre con enfermedad mental sembr el caos en Atocha, en Madrid, al decir que tena una bomba encima. Resulta que era de origen magreb, donde, al parecer, no puede haber personas con problemas psiquitricos.

En medio de este maremgnum opinador, los servicios de informacin de agencias de noticias tan importantes como Europa Press y todos los peridicos volvieron a amplificar y dar cobertura meditica a los tuits y entradas de Facebook de un actor espaol: Guillermo Toledo. Por qu sucede esto? La pregunta no es balad y sera interesante un anlisis del discurso especfico de cmo se construye la imagen negativa de una persona por parte de los medios. Algn hecho socialmente relevante ha tenido que haber protagonizado el actor para despertar tanto inters, normalmente negativo. Y, efectivamente, el hecho relevante est claro que no es un hecho trascendente- es haberse posicionado a favor del Shara, Palestina, Cuba y la Venezuela bolivariana. Se le acusa de salidas de tono, pero, al final y al cabo, lo hace en sus cuentas personales y no es el representante de ningn colectivo. En lo que nos ocupa, es interesante no ya la evocacin de la imagen de Guillermo Toledo en esta vieta, al que se le llama el arma ms destructiva de Espaa, sino la presentacin de terroristas diciendo Al es grande.

Fuente: ABC

 

En este contexto se produjeron gestos discursivos (palabras) a favor de la libertad de expresin, con la reproduccin de algunas vietas que los musulmanes (no los terroristas, sino los musulmanes en general) consideran ofensivas, dadas sus creencias. Se reproducan algunas portadas de Charlie Hebdo, como sta:

Fuente: Wikipedia

Un pequeo experimento, por llamarlo de algn modo, realizamos con la inclusin de imgenes ofensivas para los catlicos y que formaron parte de una exposicin que se vio atacada y fue denunciada por el PP.

Fuente: http://archivo.dosmanzanas.com

Estos das se ha recordado otros ataques y amenazas a Leo Bassi, que tambin ha usado el humor para la crtica, esta vez contra el catolicismo. Parece que la gracia deja de tener gracia cuando se ve aludido el endogrupo. De hecho, algunas personas nos manifestaron lo ofensivo que eran esas imgenes para ellas. En estos casos, primaba para estas personas su derecho al respeto a su creencia religiosa sobre el derecho a la expresin (artstica). En el caso de la representacin de Mahoma, se reconoce ese derecho?

Es preciso puntualizar que la mayor parte de los musulmanes no encienden hogueras con estas cuestiones (1.000 millones son muchos). Tras varios das de polarizaciones e incitaciones a la venganza o, directamente, apologa de la misma, por parte del propio ABC-, este peridico se hizo eco de las declaraciones del presidente de la Asociacin de Jvenes Musulmanes de Madrid, Mohamed Said Alilech, que casi han pasado desapercibidas, pero en donde se puede leer las palabras de ste representante de la citada asociacin: Ellos no son el islam, son terroristas. Mahoma es el profeta de la paz, repulsa total y contundente [al] cruel atentado o Las bases del islam no predican la violencia. Todo lo contrario. Los extremismos y la radicalizacin, por desgracia, existen en todas las ideologas, religiones y colectivos. Los que actan de forma violenta en nombre del islam, malinterpretan los textos sagrados (ABC, 11 de enero). El peridico tard cinco jornadas en recoger estas declaraciones y tonos similares, que no fluyen con la misma fuerza en la red (de hecho, las hemos tenido que buscar a conciencia). El dao ya estaba hecho. Queriendo o sin querer?

La apologa de la venganza, de la violencia, en definitiva, la encontramos en la propia portada de este peridico conservador del da anterior, 10 de enero: Francia venga a sus muertos. El silencio de las asociaciones de prensa es indignante, no as el de periodistas que particularmente han llamado la atencin sobre estos asuntos.

Fuente: ABC

La Asociacin Cultura Crtica UAM, en su perfil de Twittwer (@aculturacritica), puso de relieve el 8 de enero las tendencias en Twitter de los hashtags en Francia y Espaa: con una reaccin mucho ms xenfoba y discriminatoria en este segundo pas que aquel en el que se produjeron los hechos.

Fuente: https://twitter.com/aculturacritica/media

En diversas ciudades espaolas estos das han surgido pintadas, como las de las ilustraciones:

Pintada en Huelva. Fotografa de Juan Fernndez Caballero

Pintada en Jerez de la Frontera. Fotografa de Juan Carlos Aibar.

Otras se pueden ver en este enlace de Disporas Magazine: http://www.diasporas.es/2015/01/el-clima-antimusulman-desencadena.html

Estas palabras que escribo slo pretenden ser un llamado a la responsabilidad de las llamadas lites simblicas, de los que estn en uso de la palabra con proyeccin colectiva. Me temo que a los autores sealados (Herrera, Camacho, Fanjul) poco se le podr pedir, pero s es preciso que personas con los conocimientos suficientes o con, al menos, la intuicin de que ese no es modo de proceder alcen la voz contra estas formas de injusticia: la de unos discursos que alimentan el odio, que polarizan, que se sitan en una posicin en la que pretenden hablar por todos (los europeos) y slo estn sirviendo a sus propios intereses de grupo social (clases dominantes), no a la humanidad misma y el deber y derecho que tienen los pueblos de entenderse, cooperar y convivir.


gor Rodrguez Iglesias es investigador de la Universidad de Huelva y la Universidad Autnoma de Madrid.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.
 

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