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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-01-2015

El precio del poder
Posibilismo y pragmatismo: Los cambios en "Podemos"

Fran Delgado Morales
Rebelin


Se ha escrito bastante sobre las consecuencias de la irrupcin de Podemos en el arco de partidos en Espaa. Su apuesta, discurso y la ilusin generada con su aparicin. Son muchos aspectos los que han intervenido para que en menos de 1 ao se cree un partido y se convierta a da de hoy, segn todas las encuestas, en opcin real de Gobierno en unas prximas elecciones generales. Es, precisamente esa posibilidad factible de convertirse en primera fuerza poltica, junto con el proceso de institucionalizacin de pasar de confluencia de movimientos ciudadanos a partido poltico, lo que ha producido cambios notorios en la estrategia de Podemos. Cambios que, por un lado, pueden proporcionarle la tan ansiada victoria electoral, Podemos no naci para resistir, naci para ganar dijo Pablo Iglesias en el cierre de campaa de la elecciones europeas, pero, por otro, pueden generar cierto desencuentro con sus propios orgenes y simpatizantes primigenios, alejados del fenmeno fan/grouppie del que se rodea cualquier acontecimiento similar al efecto Podemos en la sociedad del imperio de los medios de comunicacin y la poltica cool . A continuacin se sealan algunos de esos cambios.

Viaje al centro: Parece algo innegable el viaje al centro que ha iniciado Podemos. Es una mxima de la matemtica electoral que para conquistar la victoria en unas elecciones en Espaa se debe ganar el centro. Pero cuando hablamos de centro hay que referirse al centro electoral, porque en poltica el centro poltico como tal no existe, las decisiones no son inocuas, afectan, tomarlas en un sentido y no en otro no es cuestin balad. En poltica, pasa como con la temperatura, no se puede decir que 0 grados no es ni fro ni calor, es fro y segn donde puede ser mucho. Por el contrario, el centro electoral existe como autoposicionamiento de los electores con poca identificacin ideolgica, ya sea en un sentido u otro, con un grado importante de moderacin, entendido como poco susceptible de cambios drsticos respecto a una poca determinada. La conquista de ese centro es en el que se debate la victoria electoral en la historia de la Espaa democrtica. As pas con el PSOE, abandonando primero sus posturas marxistas y luego socialdemocrtas ms clsicas que le llev, en ltima instancia, a abrazar el socioliberalismo y con el PP que en su viaje interminable al centro (Recuerdo cuando Alfonso Guerra dijo sobre el PP llevan quince aos viajando al centro, de dnde vendran estos tos?) lleg a considerarse centro reformista.

Una representacin grfica del posicionamiento ideolgico de los electores suele tener como resultado una curva normal con la joroba levemente escorada a un lado, en Espaa un poco a la izquierda (Media 4,41 Barmetro CIS Octubre http://www.cis.es/cis/export/sites/default/-Archivos/Marginales/3040_3059/3041/es3041mar.html y algo constatado en series histricas). No obstante, el centro electoral no es algo esttico e inamovible, al contrario se trata de un espacio voltil acorde con el momento histrico. Recuerdo hace aos Joaqun Leguina comentaba como, en las elecciones que luego gan Allende en Chile, los partidos de la derecha posteriormente golpista hablaban de nacionalizacin de la banca! Algo que hoy sera tachado de izquierda radicaldnde estara el centro en ese momento?

La cuestin es que Podemos ha iniciado un viaje a ese centro electoral, de moderacin. Quiere ganar y va a por ello, aunque eso genere ciertas contradicciones que asumen desde este momento. Si ya fue difcil explicar y entender para buena parte de su electorado que no son ni de izquierdas ni de derechas sino de sentido comn (como explicamos aqu en el post 8 claves para entender el efecto Podemos ), una vez que se ha asumido ese nuevo tablero ideolgico tridimensional en el que ocupan la centralidad dejando a los dems a los mrgenes,no existe necesidad alguna de desplazarse al centro tradicional. Su sentido comn ocupaba el centro, lo haban alcanzado, haban ganado el inicio de esa guerra de posiciones en trminos de hegemona Gramsciana   de la que tanto gusta hablar a los lderes de Podemos. Haba conseguido llevar al resto de formaciones a participar en un juego en el que tenan que posicionarse con sus claves, conceptos, ideas y valores que el resto de partidos desconocan. Los partidos del bipartidismo se vean obligados a compartir el nuevo marco propuesto y definido por Podemos, como la derecha de Chile asumi como propia la nacionalizacin de la banca en sus programas electorales. Abandonar ese tablero en el que t eres el eje en torno a lo que gira el posicionamiento poltico, donde pones las reglas para volver a un escenario poltico-electoral tradicional es una clara renuncia a su discurso inicial. Renuncian al marco que haban creado y que traa de cabeza a los partidos mayoritarios. Si antes no eran ni de izquierda ni de derechas, sino que eran los de abajo contra los de arriba, ahora se dicen socialdemcratas (opcin mayoritaria en Espaa de esa curva normal ideolgica levemente escorada a la izquierda de la que hablbamos) volviendo a la escala ideolgica tradicional. Pero adems, quizs ms grave, es un error porque supone jugar con las reglas de los grandes partidos, con elementos que conocen y en un terreno en el que se encuentran ms que cmodos. Podemos pierde desde ese momento parte de la iniciativa poltica que haban sabido ganarse definiendo un escenario distinto en el que su discurso y propuestas eran asumidas como lo razonable . Para este viaje no hacan falta tantas alforjas. De hecho, no necesitaban viajar, ya eran el centro.

Cambios programticos : Unas de la principales crticas sin sentido que ha recibido Podemos ha sido la ausencia de un programa poltico definido, cuando se trata de una formacin que todava no se ha presentado a unas elecciones generales. Resulta de gran cinismo que, en el pas en el que gobierna un partido que al da siguiente de ganar las elecciones haba convertido su programa electoral en papel mojado, unas de las principales crticas a Podemos vinieran por ese lado. Es ms, esa exigencia que se hace con Podemos no se haca con el resto de partidos que, a da de hoy, no tienen an ningn programa electoral definido. No obstante, ante la ausencia de dicho documento, en el programa de las europeas s que se mostraban las lneas generales de un proyecto poltico de cambio con una serie de medidas estrella. Es ms, hay que recordar que una de las claves del xito del resultado electoral de Podemos fue plantear los comicios europeos en clave nacional. Aqu es donde se produce un cambio ms evidente. En su discurso actual, al dirigirse ya no a los de abajo sino a buscar convertirse en un partido centrado y atrapalotodo ( catch all party ), que busca la supuesta clase media , se observan renuncias a los planteamientos e ideas clave que formaban parte del eje sobre el que montaron su campaa electoral europea. Esa imagen de renuncia a estas ideas y principios en funcin de las posibilidades electorales no habla especialmente bien de los fundamentos sobre los que se construyeron, supuestamente, este nuevo proyecto poltico. Esto se hace especialmente notorio en el caso del proyecto de programa econmico.

Programa Econmico : Ante la insistencia de los medios y resto de formaciones polticas, Podemos casi se ha visto obligado a presentar propuestas econmicas que definan su proyecto. El primer error es precisamente asumir esa reivindicacin ajena y elaborar un documento econmico propio sobre el que trabajar a falta de un ao an para las posibles elecciones (si Rajoy no decide adelantarlas, algo no descartable). Han perdido la iniciativa. Mientras antes eran la accin y cuestionaban al resto, ahora sus actuaciones son la reaccin a las interpelaciones que reciben. De esta manera, se encarg la elaboracin de un programa econmico a Vincen Navarro y Juan Torres, economistas de prestigio y que llevan aos trabajando en una economa contracorriente en proyectos y organizaciones civiles antiglobalizacin como ATTAC . No se trata un documento definitivo, se trata de un documento de trabajo. Es decir, no es con el concurrirn a las elecciones pero si es definitorio de la nueva etapa poltica que ha asumido Podemos. Se trata de un documento excesivamente posibilista donde gran parte de las medidas estrella de la campaa electoral europea se han visto matizadas sino cambiadas (deuda, renta bsica, jubilacin). An asumiendo el gran avance que suponen las medidas diseadas, se equivocan en el fondo del planteamiento. Estamos ante una posibilidad histrica de cambio y, por consiguiente, es el momento de plantear un proyecto de mximos, que luego la realidad encontrada y los futuros escenarios se encargarn probablemente de matizar. Si Podemos asume un programa de mnimos, ese profundo cambio que ahora puede ser posible, real , se quedar en una leve reforma, una realidad maquillada, que no cuestionar los principios bsicos que nos han llevado a la crisis de la sociedad actual. Pocas veces el escenario que se dibuja en el horizonte poltico ofrece la posibilidad que ahora se tiene, si no se apuesta por una profunda transformacin de la forma de entender la economa se habr perdido una oportunidad histrica de cambio social sin precedentes. Antonio Gutierrez Rub citando a Sfocles deca que Cuando las horas decisivas han pasado, es intil correr para alcanzarlas, y ahora estamos en ese preciso momento. Es un tren al que no se debe renunciar.

Creo que Podemos ha asumido la crtica que hablaba de que sus medidas no eran realizables, que las tachaban de utpicas y ha decidido apostar por proponer medidas ms modestas, que saben que tienen posibilidad real de hacer al da siguiente de las elecciones si ganaran los comicios pero que no cuestionan ni el sistema ni un profundo cambio de las relaciones econmicas existentes. Ha dado un paso atrs, de llevar la iniciativa poltica parece que ahora estn intentando dar respuesta a esta situacin de forma realista, quizs por prudencia quizs porque slo lleguen hasta aqu, sin crear unas expectativas excesivas que pudieran volverse en su contra. Con esas medidas, a pesar de suponer una indudable mejora, Patricia Botn y los poderes econmicos que ella representa pueden seguir durmiendo tranquilos, no creo que como dicen el miedo cambie de bando .

Moderacin del discurso: Esa bsqueda del centro electoral clsico, adems de las matizaciones de las propuestas electorales hacia algo ms mainstream , ha conllevado una previsible moderacin en la modulacin del discurso. Lo dice el propio Pablo Iglesias, el tono de su discurso ha variado, no es el mismo que hace unos meses. Se trata de un discurso menos rompedor, ms sosegado y tranquilo. Dicen que es fruto de verse con la posibilidad real de convertirse en fuerza de Gobierno, pero la verdad es que ese discurso rupturista y apasionado, que integraba tanto elementos polticos racionales como otros dirigidos a los sentimientos, ha dejado paso a otro ms posibilista, pragmtico y uniforme que recuerda en gran medida a la apuesta comunicativa de los grandes partidos tradicionales. La respuesta clara, contundente e incisiva hacia cualquier duda planteada ha dado paso a una lnea ms integradora, dubitativa y eufemstica. Adems se ha producido de manera tajante, sin posibilidad de transicin. En un momento hemos pasado de ver como en Podemos se referan a Felipe VI como el Borbn a ser ahora el Jefe del Estadoo aplaudir efusivamente un discurso del Papa sin estadio intermedio previo, ni entender cmo se produjo el cambio. Expresiones como los de arriba y los de abajo, casta o vieja y nueva poltica, a pesar de constituir todava el eje central del discurso podemista, cada vez aparecen de forma ms residual o, cuando lo dicen, no tienen la contundencia anterior.

Perdida de ilusin: Esa moderacin del discurso, menos poltico y por tanto ms fro y enfrascado en propuestas concretas, que adems no suponen una ruptura obvia con lo anterior, calma el estado de nimo creciente que exista alrededor de Podemos. Por primera vez aparece una encuesta en el que el creciente apoyo a Podemos prcticamente no sube de un mes a otro, se mantiene igual ( Podemos se confirma como tercera fuerza pero frena su ascenso http://www.eldiario.es/politica/Podemos-reafirma-tercera-fuerza-ascenso_0_339816279.html ) . Este es uno de los principales retos que debe asumir Podemos, construir un nuevo discurso, acorde con el cambio que ha realizado, que mantenga la ilusin de su electorado in crescendo de aqu a los prximos eventos electorales. No es una tarea especialmente fcil. Son sabedores de que ese es uno de sus fuertes y que la gente se seguir sumando a su proyecto en torno a esa ilusin, pero que si produce un frenazo en la misma retomarla ser una tarea complicada que podra dar al traste con sus posibilidades electorales. Como le por twitter, es el problema de moderar el discurso cuando tu discurso triunfaba por no ser moderado . Construir un nuevo frame para este articulado discursivo, renovado, con nuevos cdigos y elementos acordes con los nuevos objetivos centrados y reformistas, que lleguen a la gente de la misma manera que han hecho con anterioridad, manteniendo la ilusin del electorado, es una dura tarea que tiene por delante Podemos.

Papel en medios de comunicacin: Conscientes de que este nuevo discurso despierta menos entusiasmo y la exposicin meditica sufrida, gracias precisamente a los rompedor del discurso anterior que converta su presencia en atractivo para los medios, Podemos ha decidido sabiamente darse una tregua en sus apariciones. Su exposicin y frecuencia era tal que uno se saba de memoria las respuestas a las posibles preguntas que pudieran plantearse a sus lderes. Ese discurso que primero ilusion por rupturista y nuevo, cuando se repite hasta la saciedad puede producir hartazgo y volverse en su contra. Adems, la nueva postura, ms centrada, no tiene el atractivo de la constante provocacin que supone poner todo constantemente en tela de juicio. Son conscientes de ello y espacian un poco la apariciones de sus primeras espadas: Iglesias, Monedero, Errejn, Bescansa y Alegre (dejo al margen la lnea no oficialista de Rodrguez, Echenique y Urban). Especialmente es reseable el cambio sufrido en el uso de las redes sociales. Ese era uno de los puntos fuertes de los lderes de Podemos, que hacan un uso natural de las mismas, respondiendo a preguntas, debatiendo y participando activamente en ellas al contrario del uso que proponan el resto de lderes de otros partidos. Eso ha dejado de ser as. La interaccin y el contacto con el resto de usuarios ha dejado paso, en gran medida y salvo honrosas excepciones, en un caudal de informacin propagandstica unidireccional que los acerca peligrosamente al uso de las redes sociales que hacen los partidos de la vieja poltica.

Inconsistencia de la segunda fila de sus cuadros: Este descanso de sus lderes ha llevado a los principales plats televisivos a nuevos rostros de la formacin que no han producido el mismo impacto que supusieron los anteriores. Ms all de su preparacin, bien por inexperiencia bien porque ahora con ese discurso centrado pueda ser menos atractivo defender posturas de Podemos, se han mostrado menos consistentes. Ya dijimos en el post anterior que esta podra ser una de las dificultades de Podemos, la bsqueda de cuadros, que llevado al nivel de las formaciones locales se hace todava ms evidente.

Respuestas a la supuesta corrupcin: Valga por delante que cualquier comparacin de los supuestos actos ilcitos cometidos por alguno de sus lderes que denuncian los medios de comunicacin con la corrupcin generalizada de los grandes partidos es un chiste de mal gusto. No obstante, he visto cierto titubeo tanto en los tiempos como en las explicaciones dadas al respecto. Es cierto que los medios van a buscar cualquier cosa que pudiera hacer dao a Podemos y que los poderes no van a escatimar esfuerzos en dicha labor pero la respuesta que deben dar tiene que ser clara, contundente y sin cortapisas. Han sido azote de corrupciones polticas en otros partidos y si pasara en el propio deberan estar a la altura de los niveles de exigencia que han definido. Ninguna permisividad. Hablar de persecucin meditica (por mucho que pueda serlo, como he dicho) es la misma respuesta que se dio en primera instancia desde el PP con Grtel y en general el resto de formaciones cuando les pillan con el carrito de los helados. La tan cacareada regeneracin pasa precisamente por dar respuestas distintas a las mismas situaciones. Es destacable el ejercicio de transparencia del partido en muchos mbitos: en sus proceso electorales y mtodos de participacin, o que sus cuentas claras, que pueden consultarse con todo detalle en la web ( http://transparencia.podemos.info/cuentas-claras/ ), suponen un hito sin precedentes en las formaciones polticas en Espaa. Pero espero que la respuesta contra cualquier atisbo de corrupcin en Podemos sea rpida, ejemplarizante y no corporativa. De lo contrario estaramos, una vez ms, lejos de de una nueva forma de hacer poltica.

En definitiva, Podemos ha asumido su mayora de edad, se enfrenta con posibilidades de asumir mayores responsabilidades y ha cambiado su discurso y actividad poltica hacia un posibilismo y pragmatismos que lo alejan de sus planteamientos iniciales. La cuestin ser saber si este camino iniciado ahora suponen una mera estrategia electoral o, por el contrario, un proceso que lo pueda llegar a convertir en otro partido ms , sin nada que ver con los principios bsicos que permitieron su creacin. Ese es el riesgo que corren al moverse en la dicotoma gobernar/mantener su esencia, problema de enfoque obvio porque se daban las circunstancias en las que podan concurrir su ascenso hacia el gobierno sin tener que poner en juego su prdida de identidad. De las siguientes actuaciones y decisiones de su lideres, de cmo sepan articular el caudal de ilusin ciudadana que estn recibiendo y cmo afrontar las crticas y ataques que van a recibir depender en buena medida el devenir del partido hacia uno u otro.

Fran Delgado Morales es politlogo

(@FTHIN)

Blog del autor: http://frandelgado.wordpress.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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