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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-01-2015

Las vidas europeas han importado siempre ms que las de los dems
Concentracin del poder blanco en Pars

Ajamu Baraka
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


Los civilizados han engendrado a los desventurados de forma totalmente deliberada y despiadada, y no hacen el menor intento por cambiar el statu quo; son responsables de masacres y esclavitud; dejan caer sus bombas sobre nios indefensos dnde y cundo ellos deciden que sus intereses vitales estn amenazados y no retroceden a la hora de torturar a un hombre hasta la muerte; por tanto, resulta difcil tomar en serio a toda esa gente cuando habla de la santidad de la vida humana o de la conciencia del mundo civilizado. (James Baldwin)

He sido testigo del espectculo de la arrogancia eurocntrica en muchas ocasiones durante mis largos aos de lucha y resistencia ante el dominio y deshumanizacin colonial/capitalista. La grotesca versin del siglo XXI acerca de la carga del hombre blanco, que afirma que la comunidad internacional (lase Occidente) tiene la responsabilidad moral y legal de proteger es un ejemplo actual; la aceptacin generalizada por parte de muchos en Occidente de que sus gobiernos tienen derecho a emprender guerras permanentes contra los otros que habitan en el planeta a fin de mantener el orden internacional, su orden, es otro ejemplo.

Sin embargo, cuando ya pensaba que lo haba visto todo, se produce el ataque a la publicacin racista islamfoba de Charlie Hebdo. Aunque no debera sentirme sorprendido, me he quedado totalmente sobrecogido ante la absoluta arrogancia egocentrista y santurrona de Occidente.

Los millones de personas que acudieron el 11 de enero afirmaban estar manifestndose en solidaridad con las vctimas de Charlie Hebdo y contra el terrorismo. A ellos se unieron dirigentes polticos de toda Europa, Israel y otras partes del mundo; ese mismo fin de semana que se supo que 2.000 nigerianos podan haber perdido la vida a manos de Boko Haram, otro grupo extremista musulmn.

Seguramente que habra expresiones de solidaridad con los supervivientes de Nigeria en una concentracin que pretenda oponerse ostensiblemente al terrorismo y defender la santidad de la vida. Pero esas expresiones de solidaridad nunca llegaron. En realidad, si tenemos en cuenta la atencin que la masacre recibi en la prensa occidental, fue como si no se hubiera producido nunca.

Est claro que para Europa hay una agenda diferente a la hora de manifestarse, y una serie diferente de preocupaciones. El pueblo de Francia se moviliz para defender lo que consideran un ataque contra la civilizacin occidental. Sin embargo, los sucesos de Pars no deban enmarcarse en un ataque existencial contra los imaginados valores del Occidente blanco y liberal. Aportar algo de contexto y efectuar algunas vinculaciones polticas podra haber sido beneficioso para tratar de entender lo sucedido en el pas, tambin un procedimiento poltico para avanzar ms all de la mera apelacin al chovinismo racial.

El ataque podra haber motivado un dilogo honesto de cmo transcurre la vida diaria contempornea de los musulmanes en Francia y podan haberse considerado las polticas francesas en diversas naciones rabes y musulmanas. Poda haberse examinado la relacin entre la aparicin del islamismo radical y su conexin con las actividades de varias ramas de los servicios de inteligencia franceses. Una discusin abierta poda haber enmarcado los hechos como una operacin clsica de represalia consecuencia de la militarizacin del wahabismo radical como herramienta del poder occidental desde finales de la dcada de los setenta hasta su actual asignacin en Siria. Pero a estas ideas no se les conceda foro alguno en ese escenario masivo.

Je Suis Charlie: Las vidas europeas han importado siempre ms que las de los dems

El lema Je Suis Charlie, como tantos de esos motivos publicitarios sin sentido destinados a apelar a lo inconsciente e irracional, tiene que tener, sin embargo, puntos de referencia culturales, significados culturalmente arraigados que evocan el deseo de comprar un producto o, como en este caso, que se identifican con una civilizacin imaginada. No importa que la supuesta superioridad de la civilizacin occidental y sus valores se base en mitos y mentiras elaboradas, sigue siendo la base de la identidad blanca interclasista y transnacional.

La identidad blanca est tan poderosamente inculcada, al mismo tiempo que invisibilizada, que la identificacin no se ve como esas imprescindibles ideas polticas identitarias que se supone asume la gente de color, sino que se trata de ser slo humano. Y como presenciamos ese fin de semana y a travs del mundo colonial, la identificacin con la blancura no est limitada a la asignacin racial o nacional.

En este corto ensayo no es necesario abordar siquiera la naturaleza contradictoria de la autocomprensin europea, ni cmo esa autopercepcin est totalmente desconectada de la prctica ni de cunta gente en el mundo ve los 500 aos de hegemona europea como una pesadilla interminable.

Sin embargo, para la gente que cree que la simple afirmacin de que las vidas de color importan y de que el progreso racial se conseguir mediante una reforma legislativa progresiva derivada de una mejor comprensin del lesivo impacto de las prcticas discriminatorias raciales, las expresiones descontroladas de solidaridad blanca y los privilegios de las vidas de los blancos deberan suponer una llamada de atencin.

En Francia se ha venido denigrando durante dcadas la humanidad y culturas de rabes y musulmanes. El reconocimiento total de la humanidad de rabes y musulmanes ha tenido siempre un coste: se exige que rabes y musulmanes se asimilen a los mmicos estilos de vida franceses, que adopten la lengua, los valores y la visin del mundo que tienen sus cosmopolitas patrones. Las generaciones de mayor edad de individuos totalmente colonizados se sometieron ellos mismos a ese degradante ritual, pero las ltimas generaciones consideran ese requerimiento como un ataque colonial a su forma de ser y estn resistindose.

La arrogante falta de respeto frente a las ideas y cultura de los pueblos no europeos es lo que ha inspirado la prohibicin francesa a llevar el niqab y otras indumentarias veladas tradicionales de las mujeres musulmanas y es slo un ejemplo del trato discriminatorio generalizado hacia los rabes y musulmanes en Francia. En ese contexto, al clamoroso desprecio e ignorancia de Charlie Hebdo hacia otra religin, escudados en un absoluto compromiso con la libertad de expresin que les da la inmunidad blanca, se suma ahora la campaa de Je Suis Charlie, orquestada en nombre de la defensa de los valores de la civilizacin liberal occidental.

Lo que significa para muchos de nosotros, en la comunidad negra, es que Je suis Charlie se ha convertido en un soniquete superficial para justificar la deconstruccin de los no europeos, y para ignorar los sentimientos, valores y puntos de vista de los racializados otros. En resumen, Je Suis Charlie se ha convertido en un arrogante grito de guerra por la supremaca blanca que tuvo su eco en la marcha del poder blanco del domingo en Pars y en la popularidad de la nueva edicin de Charlie Hebdo.

Bajo el sistema capitalista/colonial de la supremaca blanca es imposible que pueda existir un marco tico compartido. Profundamente arraigado en la psique europea y en las contradicciones de sus tradiciones humanistas, para ser considerado completamente humano haba que reunir determinados requisitos y la igualdad no fue siempre sino un concepto variable.

El contradictorio marco tico que informa la visin del mundo de los parisinos se basa en la divisin colonial de la humanidad que surgi del movimiento humanista liberal del siglo XVIII. Esta tradicin permita que la humanidad se dividiera entre los pueblos considerados completamente humanos, con derechos que deban respetarse, y los pueblos relegados a no ser considerados como tales. Por tanto, uno poda apoderarse de sus tierras y esclavizarlos y asesinarlos a voluntad.

La valoracin de la vida blanca por encima de todo lo dems es un componente fundamental de la supremaca blanca y no se limita a los pueblos que podran definirse como blancos. Esa es la razn de que a nadie le importen las familias que lloran a sus seres queridos en Nigeria y que nadie se manifieste en su apoyo. Esa es la razn por la que la violencia antirabe y antimusulmana ha estallado por toda Francia, sin embargo, la nica mencin recogida en la prensa occidental es el supuesto temor de la comunidad juda. Y esa es la razn por la que, tras el ataque en Baqa, las autoridades nigerianas se quedaran mucho tiempo silenciosas hasta que el Presidente nigeriano Goodluck emiti finalmente un comunicado sobre el terrorismo en el que condenaba enrgicamente el ataque en Pars!


Ajamu Baraka es un activista por los derechos humanos, coordinador y analista geopoltico. Baraka es investigador asociado en el Institute for Policy Studies (IPS) de Washington D.C. y editor y columnista colaborador de Black Agenda Report. Colabor en el libro Killing Trayvons: An Anthology of American Violence (CounterPunch Books, 2014. Su pgina en Internet es: www.AjamuBaraka.com

Fuente: http://www.counterpunch.org/2015/01/15/european-lives-have-always-mattered-more-than-others/



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