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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-01-2015

El homenaje nacional a Charlie Hebdo, en las antpodas de la filosofa de la revista satrica

Ren Naba
Renenaba.com

Traducido del francs para Rebelin por Susana Merino


El homenaje nacional a Charlie Hebdo, en las antpodas de la filosofa de la revista satrica, ha dado lugar a una formidable operacin de recuperacin de las infamias atlantistas y petromonrquicas. Los islamfilos franceses y los responsables de las decisiones deben responder de sus actos y sus propuestas.

El crimen es odioso. Sus actores despreciables. La emocin y la ira legtimas en tanto que el objetivo era civil, dirigido a personas desarmadas, un smbolo de la libertad de expresin. Todo confluye a convertir el ataque a la revista satrica Charlie Hebdo en un acto de gran cobarda y abyeccin que termina sirviendo a la causa que sus autores trataban de defender. A buen seguro agravar, se quiera o no, la islamofobia ambiental que reina en Europa, amplificando y acentuando la ola de sospecha que pesa sobre la poblacin francesa morena (negros, rabes, etc.).

Pero esa masacre ha dado lugar tambin a la recuperacin de las infamias atlantistas y petromonrquicas en cuanto que el homenaje nacional tributado a las vctimas de la carnicera de Charlie Hebdo ha reunido a todos los responsables (en diferentes grados) de las derivas atlantistas y de las excrecencias degenerativas del yihadismo errtico.

Celebrar manifestaciones s, dos veces tambin, pero jams bajo la bandera de Nicols Sarkozy y Bernard Henry Levy, el do destructor de Libia, el punto de percusin de la proliferacin yihadista en la zona del Sahel y el Shara y de la gangrena de Mal. S, pero jams bajo el patrocinio del tndem Franois Hollande Laurent Fabius, el tndem destructor de Siria, el punto de despliegue del Jabat An Nosra y del Daesh. Menos an bajo la direccindel primer ministro turco Ahmet Davutoglu, cuyo pas sirve de plataforma giratoria al gran bandolerismo internacional, bajo la cobertura yihadista. S, pero jams en compaa de Philippe Val, que ha convertido el revisionismo rabe en su fondo de comercio, origen de una de las ms graves crisis de Charlie Hebdo, por su infame manera de echar a su colega Sin. S a la manifestacin pero tampoco con Ibrahim Boubacar Keita (IBK Maliense) el corrupto, y tampoco nunca, nunca jams, con el tndem Benjamin Netanuahu y Avigdor Liberman, el do asesino de los palestinos de Gaza y otros lugares. Sin omitir a Idriss Deby, el enano de Catar y to de Arabia.

Ms all de este ecumenismo, los Musulmanes de Francia se han ubicado globalmente a la defensiva y ya son objetos de conminacin. Conminados a desolidarizarse. Una conminacin sistemtica y sintomtica de las fobias francesas que han ocultado el papel de los proveedores de fondos a los yihadistas takfiristas, el do wahabita Arabia Saudita y Catar. Y exonerando a los pases occidentales de su responsabilidad, desde hace cuatro aos, del resuelto apoyo al yihadismo tanto en Libia como en Siria, despreciando sus proclamados valores y reduciendo a sus compatriotas a su condicin musulmana.

El ataque del 7 de enero de 2015 que decapit de golpe al equipo editorial de Charlie Hebdo y a sus figuras emblemticas ha sido considerado por algunos medios como un acto de una magnitud comparable, por su impacto traumtico, al ataque a los smbolos de la hiperpotencia estadounidense del 11 de setiembre de 2001. El reflejo de la solidaridad nacional se justifica plenamente por su duro balance: 17 muertos y una quincena de heridos.

Que toda una redaccin sea diezmada en plena reunin de redaccin, no es nada banal. De rebote revela la rigidez psquica de los autores del crimen, que usaron sus armas sin discernimiento y en el colmo de la paradoja de paso mataron, los defensores de un islam puro,a sus propios correligionarios, un polica y el corrector de la revista, vctimas inocentes de sus impulsos mortferos.

En el caso de Francia, dicha conminacin es inoportuna desde cualquier punto de vista, no solamente por su papel piloto en la desestabilizacin regional de los pases rabes laicos, sino tambin respecto a su propia historia en cuanto Patria de los Derechos Humanos, que por una especie de negacin de la realidad ha ocultado durante mucho tiempo su responsabilidad en el genocidio hitleriano, imputando solo al poder de Vichy, ese odioso operativo exterminador. Vichy no es Francia ha sido el cmodo leitmotiv que sirvi a Francia para eximirse de la infamia de haber servido de antecmara del campo de la muerte, en la que los ciudadanos ademspracticaron a gran escala la delacin con respecto a sus compatriotas.

Basta de delirios. Un pas que hunde su flota en lugar de mandar a sus acorazados al asalto del enemigo, que para defender a la patria usa como carne de can a sus colonias, un pas que condena a sus salvadores el da mismo de la victoria aliada el 9 de mayo de 1945, no puede ser perentorio en sus asignaciones patriticas con respecto a sus compatriotas y conciudadanos y mucho menos con los indgenas de su propia repblica

Basta de delirios tambin en la costa sur del Mediterrneo, donde est en curso una empresa de destruccin sistemtica de toda huella de civilizacin desde los Budas de Bamayane (Afganistn) hasta las estelas de Tombuct (Mal), desde los frescos de Libia hasta las Torres Gemelas de Nueva York (11 de septiembre de 2001), con total impunidad por los mercenarios de las petromonarquas protegidas por Occidente.

Daesh y Al Qaida son una excrecencia monstruosa del bloque atlantista y sus amigos petromonrquicos. De tal modo que los musulmanes franceses no deberan sentirse culpables, sino exigir explicaciones sobre la abusiva instrumentalizacin de su religin con fines polticos por parte de la alianza islamo-atlntista. Y Francia debera ahorrarse las contorsiones intelectualoides que imputan a la entonces inexistente poltica rabe de Francia la responsabilidad de esta infamia moral de haber colaborado con el rgimen nazi. (Ver al respecto las divagaciones de Philippe Val: Philippe Val, un vallon pineux et barbel , En Point de Mire, Pars, 4 de julio de 2010).

No deberan existir responsabilidades colectivas, como tampoco castigos colectivos. Como si Maurice Audin y Francis Jeanson tuvieran que rendir cuentas de los delitos del general Paul Aussaresses, el Comandante Zero de las torturas en Argelia, el abate Pierre de los tejemanejes Chiraco-Haririen [en referencia al presidente francs Chirac y el libans Hariri] o de los malabarismos de la sarkozysta Pigmalin [empresa que sobrefactur la campaa electoral de Sarkozy] o an ms, la Madre Teresa de las piruetas motorizadas de Franois Hollande o de DSK.

Con tal objeto sera sano interpelar a todos los islamfilos franceses que han criminalizado todo pensamiento disidente con su fallido gur Franois Burgat Burka a la cabeza, sus escoltas flotantes, Ignacio Leverrier (Le Monde) y Thomas Pierret (Mediapart), lo mismo que sus recogedores de pelotas Nabil Ennasri y Roman Caillet con relacin a sus responsabilidades en el naufragio del pensamiento acadmico francs y el desastre estratgico de la diplomacia francesa, igual que el cuarteto Nicolas Sarkozy, Alain Jupp, Franois Hollande y Laurent Fabius (1).

La libertad d expresin es un valor sagrado. Los pases rabes deberan consagrar la libertad de expresin y la libertad de credo del mismo modo que el derecho a la burla y otorgar a estas tres libertades fundamentales el status que merecen antes que amordazar indefinidamente a sus pueblos y dar libre paso a los delirios degenerativos del islam takfirista.

El ataque a Charlie Hebdo va a ocultar los problemas estructurales de la sociedad francesa, de la persistencia del desempleo estructural una desocupacin masiva y de larga duracin, tan corrosiva para el tejido social francs, tan generadora de marginacin y de exclusin social al estancamiento de la economa francesa, a la desindustrializacin de Francia, a ser relegada en la clasificacin de las potencias mundiales, a la corrupcin de las lites y a la connivencia con la clase poltica meditica.

El crimen contra Charlie Hebdo, ms all de sus aspectos criminalmente patolgicos, es un crimen contra la inteligencia. El mejor regalo que han hecho los partidarios del islam a los enemigos del islam y de Palestina ser uno de sus principales daos colaterales.

Fuente: http://www.renenaba.com/l-hommage-national-a-charlie-hebdo-aux-antipodes-de-la-philosophie-du-journal-satirique/



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