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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-01-2015

Hoy, como ayer, No a la guerra!

CEOSI


Una vez ms EEUU y los gobiernos occidentales desoyen el clamor popular iraqu y renuevan la guerra como estrategia por el bien del imperio, como dice el historiador J. Fontana. Y una vez ms se argumentan motivos generales para encubrir intereses particulares: defensa (o imposicin) de la democracia, es decir, su proyecto poltico sectario que ha llevado al pas a su actual situacin de caos; la lucha contra el terrorismo internacional. Todo ello pretende justificar una nueva guerra en Iraq, que solo traer ms muertos y destruccin sobre una poblacin agotada por 30 aos de guerras.

No se da ninguna explicacin de los efectos devastadores, de la destruccin completa del liberado Estado iraqu. A nadie parece importar que tras ms de dos millones de muertos consecuencia directa de la ocupacin y del terrible sufrimiento humano causado por esta guerra la situacin del pueblo iraqu sea ahora horrorosamente peor que la que padecan con los gobiernos anteriores. Todo se justifica por el bien del imperio, aunque para los ciudadanos europeos o americanos no implique ms que inseguridad y prdida del bienestar y del control democrtico de la poltica econmica o internacional, sometida a los mercados, es decir a los intereses de los grandes grupos financieros internacionales.

En el caso de Iraq se recurre ahora a la rehabilitacin del gobierno iraqu (acosado por las denuncias de violacin sistemtica de derechos humanos) frente a la barbarie del Estado Islmico. En Iraq, antes de la guerra ilegal e injusta del 2003, era un pas donde Al Queda u otras formas de radicalismo islmico no tena presencia ni arraigo popular. Qu ha pasado para que sectores de la poblacin iraqu ya no apoyen a su gobierno frente a grupos islmicos fundamentalistas y brbaros hasta extremos repulsivos para cualquier persona o sociedad normalizada? La respuesta est en los hechos de los que no se informa a la poblacin internacional. La respuesta a las masivas manifestaciones pacficas por parte del gobierno de Bagdad, sostenido hasta el final por los Estados Unidos, han sido los bombardeos directos a las ciudades que se han levantado reclamando el cese de la corrupcin que devoraba la prctica totalidad de los inmensos recursos que dispone Iraq. Ninguna reclamacin ni oposicin civil o poltica reciba otra respuesta que la represin de las armas y encarcelamientos por medio de las milicias armadas de los clanes vinculados al gobierno.

El gobierno de Obama forz el cambio de personas al sustituir el pasado agosto a Nuri Al-Maliki por Haider Al-Abadi, pero no del rgimen. No se admite en las instituciones, ni en la libre asociacin, a partidos o colectivos que no sean incondicionales de los clanes dominantes, sostenidos paradjicamente por Irn, con el consentimiento o acuerdo de los Estados Unidos.

La solucin debe manar de la propia sociedad iraqu

En el ao 2010, la CEOSI y el CSCA, con el apoyo de las instituciones de cooperacin Asturianas y del Ayuntamiento de Gijn, ofrecimos a los diversos grupos de la oposicin iraqu, en su prctica totalidad, desde baacistas, a organizaciones ligadas a territorios y tribus, incluyendo a islamistas moderados y democrticos, la posibilidad de reunirse en Asturias para discutir y hacer pblico un programa comn para Iraq. Estaban tambin invitados personalidades internacionales del derecho internacional y los Derechos Humanos. Los iraques ya haban celebrado varias reuniones previas, y el programa consensuado se puede leer en Internet o en otros tipos de publicacin. Era un programa claramente democrtico, integrador y pacfico.

Esta reunin finalmente no se pudo celebrar porque Nuri Al- Maliki elev una protesta ante el gobierno espaol, que fue atendida, llegando el entorno del entonces primer ministro a hacer amenazas personales a los organizadores de la logstica del encuentro.

Por qu no se ha querido integrar a la oposicin pacfica y democrtica? Por qu no se les reconoce su derecho de asociacin y reunin, bsicos en cualquier pretendida democracia? Por qu no se quiere una salida pacfica y realmente democrtica para Iraq?

No encontramos otra respuesta que la conveniencia del imperio en que el pas rabe que poda ser autnomo, emergente, y dueo de inmensos recursos, permanezca sumido en el caos impidiendo as que sea una fuerza activa independiente en la regin.

No a la nueva intervencin militar espaola en Iraq!

Los ciudadanos espaoles, una vez ms, debemos posicionarnos en contra del envo de tropas espaolas para apoyar a un rgimen que lleva ms de diez aos oprimiendo a su poblacin, aplicando agendas exteriores a costa de la soberana y la integridad iraqu. El pueblo espaol debe estar junto al pueblo iraqu, apoyando las iniciativas que surgen de ese clamor popular y que buscan una verdadera solucin al conflicto iraqu que va mucho ms all de la aparicin del Estado Islmico. El Estado espaol debera apoyar inciativas como la conferencia de Amn (16-17 de julio) en la que se discuti una salida poltica a la actual situacin. Es solo a partir de esa estabilidad y fortaleza del Estado iraqu desde donde se puede combatir al Estado Islmico y no desde una nueva devastadora injerencia internacional.


Fuente original: http://www.iraqsolidaridad.org/2015/01/hoy-como-ayer-no-a-la-guerra/



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