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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-01-2015

La deriva autoritaria del presidente turco

Jos Miguel Arrugaeta y Orsola Casagrande
Rebelin


En Turqua nada es casual nunca, del mismo modo que los simbolismos siempre estn bien calculados, por eso no deben sorprendernos los acontecimientos que se van sucediendo en este pas durante las ltimas semanas. Turqua atraviesa un importante y trascendental proceso de transformacin ideado y dirigido por su Presidente, Recep Tayyip Erdogan, sin duda la figura poltica ms relevante de las ltimas dos dcadas.

Revisando los acontecimientos en retrospectiva, el pasado lunes el Presidente encabez la reunin del Gabinete de Ministros, haciendo buenas sus declaraciones despus de ser elegido a la primera magistratura del pas en el sentido de que no pensaba ser un Presidente decorativo.

La reunin ministerial, celebrada en el recin estrenado Palacio Presidencial, un edificio faranico, se prolong por ms ocho horas. Dirigida por Erdogan, esta reunin se puede considerar histrica pues aunque la Constitucin contempla esta prerrogativa presidencial en muy contadas ocasiones se haba ejercido por considerarse innecesario que los presidentes se involucrasen directamente en los asuntos de Gobierno, sin embargo Erdogan no es cualquier Presidente.

Hacia una Repblica presidencialista

El 1 de julio del ao pasado Erdogan se convirti en el primer Presidente elegido directamente por voto popular, con un total del 51,8% de los sufragios emitidos. Aquellas elecciones presidenciales directas se convirtieron de hecho en el primer paso de una transicin en el sistema poltico turco, que ha dejado de ser una Repblica parlamentaria para transformarse en una Repblica presidencialista, viejo anhelo del mximo dirigente del islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP).

El actual Primer Ministro, Ahmet Davutoglu, quin a su vez ocupara la cartera de Asuntos Exteriores en los tiempos en que el propio Erdogan ocupaba su funcin, parece haber aceptado sumisamente su papel de segundo de a bordo. Durante la citada reunin del Consejo de Ministros, Erdogan ha anunciado a sus integrantes que se encuentra ultimando una profunda reorganizacin de Presidencia que contempla la creacin de doce oficinas sectoriales para darle seguimiento de cerca a los asuntos del gobierno estatal, una medida, segn l, destinada a "construir una mejor armona entre Presidencia y Gobierno".

Reprimiendo a los enemigos internos

Apenas unas horas antes de comenzar la reunin del Gabinete en el Palacio presidencial, el Gobierno haba hecho pblica una masiva reorganizacin del Departamento de Polica mediante una circular. Docenas de jefes policiales haban sido remplazados en lo que se ha convertido ya en la ms amplia operacin contra la denominada "estructura paralela", constituida segn el Gobierno por infiltrados en los servicios policiales y judiciales, supuestamente pertenecientes al movimiento fundado y dirigido por el intelectual islmico Fethullah Gulen, quien fuera aliado del propio Erdogan, y hoy cado en desgracia al punto de estar considerado como su principal enemigo y ser acusado de querer derrocar su gobierno. Los jefes policiales de 21 provincias han sido sustituidos y transferidos directamente a Ankara. El mismo da en que entraba en vigor la circular que ordenaba la sustitucin masiva de mandos policiales, la misma Polica anunciaba nuevas rdenes de detencin contra numerosos oficiales acusados de formar parte de la red de Gulen.

A est masiva reorganizacin de las fuerzas de orden pblico le haba precedido, el 15 de enero, una no menos masiva depuracin" judicial siendo reemplazados casi mil jueces y fiscales al mismo tiempo.

El dossier del apoyo al islamismo radical y el fracaso de la accin exterior

Por otra parte las autoridades de Turqua siguen prestando impunemente apoyo a organizaciones como el Estado Islmico garantizndole ayuda logstica y "humanitaria", al tiempo que cierran los ojos ante el paso por su territorio de decenas de combatientes que se dirigen a las zonas controladas por este grupo radical islmico. Buena muestra de esta situacin es, por ejemplo, que frente a la lgica y delicada pregunta de por que no detuvieron a la mujer del joven francs autor del secuestro y homicidio de una polica y de los rehenes de una tienda juda en Paris, en los das al ataque a la revista Charlie Hebdo, a pesar de haberla tenido vigilada y controlada durante su estancia en Turqua, las autoridades turcas han respondido ofendidas que "nadie les pas ninguna informacin y alerta sobre la mujer y su familia", rechazando de plano cualquier crtica.

Tampoco resulta casual que sea Turqua uno de los pases donde ms represivas han sido las reacciones a los trgicos sucesos ocurridos en Francia. Por supuesto que el Gobierno conden los ataques y hasta el Primer Ministro Davutoglu tomo parte en la hipcrita concentracin de lderes internacionales en la capital francesa, pero al mismo tiempo las autoridades ordenaban el registro del diario Cumhuriyet tras haber bloqueado inicialmente la distribucin del peridico, igualmente se cerraba el acceso a las pginas de internet que publicaron la portada de la primera edicin de Charlie Hebdo despus del mortfero ataque contra el semanario francs.

En el campo de la poltica exterior hay que subrayar el fracaso de las polticas impulsadas por Erdogan y que Nuray Mert ha definido sintticamente como la "introversin agresiva". La suma de un islamismo expansivo y el fomento de una nostalgia otomana solo sirven para encubrir y compensar las debilidades de la accin exterior turca, aunque por ahora no sean muchos los que le reprochen a Ankara sus actitudes en este campo.

La deriva autoritaria de Erdogan

Hace tiempo que diversos comentaristas vienen apuntando la deriva autoritaria del actual Presidente turco, pero pocos haban prestado atencin a los avisos hasta ahora, incluso a nivel internacional.

Sin embargo, el autoritarismo puede ser al mismo tiempo que una "demostracin de fuerza" un signo de debilidad, en muchas ocasiones las prcticas de ordeno y mando esconden la falta de voluntad e incapacidad para articular y lograr consensos entre fuerzas y sectores diversos pero legtimos e iguales frente a la ley, Turqua es en este aspecto un caso emblemtico.

El AKP obtuvo su poder e influencia gracias a un amplio apoyo popular en tres elecciones consecutivas pero no utiliz esa legitimidad para reforzar las polticas democrticas. El partido islamista de Erdogan no supo o no quiso entender la complejidad y pluralidad de la sociedad turca y opt por el uso mecnico de sus mayoras parlamentarias para gobernar, sin duda una va rpida y expedita pero que elude asumir los desafos naturales que plantea una sociedad tan plural y diversa como la turca. En este camino, como una fuga hacia delante, el AKP se ha ido adentrando cada vez ms peligrosamente en la construccin de un sistema desptico que usa la mayora electoral como una apisonadora.

Sin embargo, las prcticas autoritarias pronto generan disidencias internas e inevitablemente el gobierno se ve obligado a eliminarlas, tarde o temprano cualquier punto de vista diferente a la del poder supremo es considerado un obstculo, un peligro, un enemigo, por eso Erdogan se ve obligado a adoptar actitudes cada vez ms agresivas y antidemocrticas para mantener su control personal del poder, aunque tambin haya que sealar que no aparecen en el horizonte por el momento signos o seales de debilitamiento o peligros que atenten contra su poder, el crecimiento econmico sostenido de los ltimos aos sirve de colchn amortiguador en lo social mientras que la oposicin poltica parece dormir el sueo de los justos.

La cuestin kurda

Como punto final es obligatorio hacer una referencia a un tema fundamental como es la delicada situacin en la cual se encuentra el peculiar proceso de negociaciones entre el Gobierno y el Partido de los Trabajadores Kurdos (PKK), si es que si se le puede denominar proceso al dilogo directo entre emisarios del Gobierno y Abdullah Oalan, el Presidente del PKK (encarcelado y condenado a cadena perpetua en Turqua).

Realmente se conoce poco ltimamente de estos intercambios pues incluso la delegacin de diputados del partido pro-kurdo ha sido muy reservada en sus declaraciones, lo cual puede significar indistintamente que este dilogo se encuentra en un buen punto o por el contrario en medio de una nueva crisis.

Sin dejar el tema kurdo hay que aadir que tanto el desarrollo de la guerra en Siria como la capacidad de los kurdos-sirios de Rojava de implementar, contra todo pronstico, un modelo experimental de Gobierno alternativo y autnomo sobre bases populares y democrticas (que incluye a diversas comunidades tnico-culturales y religiosas) ha roto equilibrios y muchas previsiones, no solo del Gobierno turco, y se ha convertido en una variable a tener muy en cuenta.

Las dinmicas y acontecimientos en el Kurdistn sirio e iraqu han repercutido, y estn influenciando, a su vez, en la revisin de posiciones en las organizaciones de los kurdos de Turqua. El prximo marzo el Newroz (celebracin del nuevo ao kurdo) ser ocasin sin duda de nuevos mensajes del indiscutible lder de los kurdos de Turqua, Oalan, que seguramente aportar nuevas claves sobre el estado de los contactos y los posibles pasos a futuro en este crucial tema que tambin condiciona las realidades de la poltica turca.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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